Ocultar Barra

11ª etapa del Tour de Francia: de la vaguedad del significado de la palabra trampa*

Fecha: 12.07.2017

Foto: ASO/Pauline BALLET

La Unión Ciclista Internacional tiene su sede en Aigle, Suiza. Ahí, a más de sus oficinas tiene un hermoso velódromo. Nosotros vimos el año pasado allí el mundial juvenil de pista.
Ser presidente de la UCI es una ambición de algunas personas. Entre ellas uno que nunca lo ocultó, el señor Greg Lemond.

Foto: Wikimedia Commons

Este ciclista estadounidense es recordado por haber ganado tres veces el Tour de Francia, una de ellas de modo dramático ante el campeón francés Laurent Fignon, en una contrarreloj final que terminaba en los campos Elíseos.
Ese Tour lo perdió el ciclista francés, que era favorito ante su público, por escasos segundos.
Lemond es recordado por aquí porque fue el que ganó en el Autódromo de Buenos Aires el mundial juvenil de ruta en 1979, protesta mediante, porque lo encerraron contra el público y el primero fue descalificado.
Para intentar su objetivo (ser presidente de la UCI) Lemond siempre vio como un rival a vencer en la candidatura a Lance Armstrong.
De modo que, desde siempre, puso en duda sus triunfos y siempre lo acusó de tramposo, aún antes que se conocieran las confesiones del ciclista de Texas.
La condición de tramposo de Armstrong nunca le fue impuesta a Lemond, pero solo porque en el lenguaje las palabras a veces tienen significados temporales. Y así se considera trampa a algunas cosas y a otras no, aunque se le parezcan.
Ayer el diario español La Vanguardia recordaba los años en que al señor Donald Trump se le ocurrió organizar su propio “Tour”.

Foto: DOD photo by U.S. Air Force Staff Sgt. Jette Carr. [Public domain], via Wikimedia Commons

Fueron dos. Hospedaba a los ciclistas en hoteles cinco estrellas y les pagaba fortunas. No es que amara el ciclismo, se había dado cuenta que el Tour era un gran negocio y declaraba públicamente que lo reemplazaría con una carrera en América, carrera que tuvo dos ediciones.
En una de ellas Lemond tuvo una derrota escandalosa en la contrarreloj, justo el año en que ganó uno de sus Tour de Francia. El que le ganó la contrarreloj fue Davis Phinney, el papá de Taylor Phinney, que actualmente está corriendo el Tour.
El padre de este ciclista ensayó en aquel “Tour de Trump”, que así se llamaba, por primera vez, usar el manubrio de triatlón para correr contrarreloj.
Lemond tomó nota en aquella carrera que con aquel manubrio se ganaban segundos vitales respecto de una posición estándar.
Fue así que debiendo definirse el Tour de Francia en una contrarreloj, apareció en la última etapa con aquel inventó de Phinney, el manubrio de triatleta, que fue la perdición de Fignon, que vio escaparse su triunfo por escasos segundos ante aquel artefacto que la UCI no se había dignado en regular, porque no era demasiado conocido.
La utilización de aquel manubrio hirió de muerte la lealtad deportiva entre rivales que se sabían en igualdad de condiciones para definir la prueba.
El que ganó, ganó por aerodinámica, por un artefacto técnico. Toda Francia lloró la derrota de su campeón, pero muchos se entristecieron no por la derrota sino por la derrota de la buena fe y la lealtad deportiva.
Ajeno a tales especulaciones, Lemond siempre quiso, fama mediante, llegar a la UCI, aunque como americano, siempre tuvo muchas personas en contra, algunos recordando ese hecho.
Cuentan que el Tour de Trump se convirtió en el Tour Du Pont, que así era el apellido del señor que lo compró. Y la carrera no se hizo más porque al señor John Du Pont lo metieron preso por asesinar a una persona.
La definición de aquel Tour de Francia, si se quiere también fue un homicidio. Un homicidio a la lealtad deportiva.

Foto: ASO/Pauline BALLET

Pero volviendo a nuestros días, hoy la carrera aburrió que da gusto. Solo sucedió que en una caída absurda, como casi todo lo trascendente en esta carrera, se lastimó Bardet. Recordarán que contamos que la carrera tenía cierto formato por él. Mucha montaña y poca contrarreloj. Resultó que Bardet terminó con una muñeca dañada y no se sabe si largará mañana.
Cuando faltaban 21 kilómetros, como si no le faltaran penas, se cayó Contador. Si tenés pocos rivales y los que tenés se caen, la carrera no puede ser nunca divertida.
Ayer Bouhami, un velocista, más por impotencia que por motivos validos, le tiró una trompada a otro ciclista. Dado la falta de velocistas no lo echaron. ¿Que quién ganó hoy? Kittel, siempre gana Kittel.

Foto: ASO/Bruno BADE

*Informe de Pedal Pato, Gualeguaychú, Entre Ríos, Argentina. Facebook: Pedal Pato

Si te gustó, compartilo con:

Hablamos sobre: Ruta

Dejá tu comentario

Eres humano o robot? * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

iCONSEGUILA EN LOS KIOSCOS!

Nº 275 - Noviembre 2017

NOTA DE TAPA
Ruedas para volar por la Carretera Austral Chilena.
PRODUCTOS: Interbike Las Vegas: lo que viene en 2018
CONSEJOS DE EXPERTOS: ¿Qué bici me compro?
TRAVESÍAS: El NOA, de Tucumán a Purmamarca
ENTRENAMIENTO: Cómo preparar una bebida isotónica. [+]

    canaglia

    orbea

    newton

    fullrace

    bici Up

    cruce-tunel

    silva

    adsgoogle

    geller

    mov responsable