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Cómo armar el taller de mecánica ideal

Fecha: 30.01.2017

Los principios básicos para el diseño de un taller profesional. El espacio necesario, la cantidad y la calidad de la iluminación, los materiales y el procedimiento para hacerse un tablero de herramientas y las medidas del banco de trabajo.

Por Hernán Terreni*

El diseño del taller es fundamental para que el mecánico trabaje de forma cómoda y por ende sea más eficiente en su actividad diaria.
Con demasiado espacio para trabajar, el mecánico perderá demasiado tiempo en sus idas y venidas entre el tablero de herramientas y la bicicleta, y la bicicletería quitará valiosos metros cuadrados a la exhibición y almacenamiento de productos.
Con un taller muy reducido, el mecánico se tropezará con los elementos que lo rodeen, estará obligado a trabajar de manera incómoda para ciertos procedimientos y sentirá un cierto grado de claustrofobia, una mezcla que muy posiblemente reduzca su eficiencia tanto en calidad como en cantidad de trabajo.
La superficie ideal para el taller para un solo mecánico es de 8.5 m2.
En el diagrama que acompaña esta nota (Área de trabajo) puede verse la distribución ideal que necesita un mecánico, para trabajar de manera confortable.
El área de circulación entre el banco de trabajo y la bicicleta es un pasillo de unos 80 cm de ancho, otro tanto por detrás de la bici y a los extremos de la bicicleta dos pasillos de unos 75 cm para poder rodearla. No es recomendable que el mecánico tenga menos espacio que el indicado para circular alrededor de la bicicleta, ya que lo complicaría, haciendo que se tropiece con la bicicleta u otros elementos dentro del taller.
Además del espacio, hay otros factores que contribuyen con el ambiente en el que el mecánico debe desarrollar su actividad diaria. La mala o poca iluminación, la contaminación sonora, los vapores de disolventes y la falta de luz natural son algunos de ellos.

La iluminación
Siendo que el mecánico requiere un uso intensivo de su vista, los requisitos de una buena iluminación son tan importantes como para quien lee. Si nuestro mecánico tiene que revisar el estado de las bolillas del eje de una maza o realizar el centrado de una rueda, precisa de una buena iluminación. Sin la iluminación adecuada el trabajo sufre directamente, ya que además de que el mecánico podría no ver una falla en algún componente, fatigará su vista y aumentará su tensión mental, reduciéndose en consecuencia la calidad del trabajo.
Hay dos elementos a considerar en el diseño de la iluminación: cantidad y calidad.
La cantidad de luz no sólo se mide por la cantidad de vatios utilizados para la iluminación sino también por los tipos de superficies que la absorberán o la reflejarán. Paredes, tableros de herramientas, techos e incluso los pisos deben ser de colores claros, para maximizar la utilización de la luz. Por ejemplo, si el tablero de herramientas se pinta de un color oscuro puede absorber varios cientos de vatios de luz. Hay que evitar que paredes y muebles absorban y no reflejen la luz.
Otro aspecto a considerar en el diseño de la iluminación del taller es la eliminación de sombras y zonas de deslumbramiento. Esto se puede lograr mediante el uso de superficies pálidas, que tienden a difundir la luz y la reflejan en las áreas que estén sombreadas respecto de la fuente de luz principal. Ahora bien, en muchos casos estos recursos no resultan suficientes, por lo que es conveniente utilizar una fuente de luz múltiple que cubra el banco de trabajo, el tablero de herramientas y el pie de trabajo. Y agregar una lámpara en el extremo del banco donde se coloque el centrador de ruedas para reforzar la iluminación al momento de trabajar en el centrado.

Balance de color
Lo ideal al momento de iluminar el taller es tratar de mezclar la luz natural con la artificial. Esto nos permitirá encontrar el balance de color para que la vista se encuentre descansada.
Los tubos fluorescentes tienden a generar un parpadeo que puede ser molesto después de muchas horas. Es conveniente reemplazar los tubos por lámparas de bajo consumo, que son más estables y no generan dicho parpadeo.
De no contar con ingreso de luz natural, lo conveniente es mezclar luz fría y luz cálida. Esto hará que la tensión visual sea baja y evitará el cansancio mental del mecánico.

Ubicación de los artefactos 
La ubicación ideal de la iluminación para el banco de trabajo y el tablero de herramientas es que el artefacto se encuentre a no más de 1.5 metros sobre el banco si disponemos de un artefacto de 4 tubos fluorescentes de 36 watts cada uno (144 watts total) o su equivalente en lámparas de bajo consumo. Esto debería ser suficiente si todas las superficies reflectantes son de colores pálidos y el techo no es inusualmente alto (más de 3 metros). Pero si los cielorrasos son altos, las luces deben estar a 3 metros de altura, ya que la intensidad de luz disminuye a mayor distancia.
Si el taller tiene una entrada de luz natural por una ventana o claraboya es difícil cuantificar la luz suplementaria que se necesita.

Tablero de herramientas
El material ideal para hacer un tablero de herramientas es el harboard o chapadur perforado y sus medidas ideales son de 1.22 m de alto por 2.44 m de ancho. Debe estar centrado con respecto al banco de trabajo y elevado sobre este a unos 12 cm.
Los materiales necesarios para la construcción del tablero de herramientas son los siguientes:
– Un listón de madera de 1×2” cepillado (medidas del listón cepillado: 22 mm x 45 mm).
– Una placa de harboard o chapadur perforado de 1220 mm x 2440 mm.
– 40 tornillos para madera de 1” de largo.
Detalles de armado del tablero de herramientas:
– Antes de ajustar los tornillos es recomendable encolar todas las uniones y corroborar la escuadra del marco.
– Antes de instalar la placa de harboard, aplicar cola en el frente del marco, apoyar la placa de harboard y clavarla al marco utilizando clavos sin cabeza de 0.75” de largo. Se recomienda aplicar los clavos a una distancia de unos 100 mm entre si, tanto en el perímetro como en el refuerzo central.

Banco de trabajo
Las medidas ideales del banco de trabajo son de 1.80 metros de ancho por 75 cm de profundidad y dependiendo de la altura del mecánico la altura del banco puede variar entre 89 cm mínimo y 97 cm máximo. Es recomendable fijar el banco a la pared, para evitar que este se mueva al tener que hacer fuerza cuando por ejemplo se utilice la morsa.
De utilizarse un banco menos profundo, el pasillo de circulación entre el banco y la bicicleta se puede angostar en proporción al ancho del banco.

*Mecánico ciclista de vasta experiencia, docente del tema y autor del Manual de Mecánica que distribuye Biciclub: mecanicaterrabikes@gmail.com

Nota publicada en revista Biciclub Nº 260, agosto 2016.

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Hablamos sobre: Mecánica

One Response to “Cómo armar el taller de mecánica ideal”

  1. marco dice:

    Me gustó la nota, aunque me hubiese “llenado” más si, además, comentaban sobre que herramientas necesitaría un taller básico, y uno profesional. En general la nota me agrado.
    Saludos.

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