Ocultar Barra

Embarazo y deporte

Fecha: 11.03.2013

Los secretos para afrontar un embarazo con deporte y buena onda. Las preguntas y los miedos naturales. Las respuestas de deportistas consagradas.

por Daniela Donadío

EMBARAZO-Y-DEPORTE2

Estás en la edad en que tenés muchas ganas de ser mamá y un dilema importante: soñaste con correr ESA carrera, te llevó años andar al nivel que estás…, ¿y tenés que dejar todo?
Empezaste a entrenar este año y descubriste una nueva faceta en tu vida: la deportiva. Te encanta, la disfrutás, te hace sentir plena y de repente te das cuenta que estás embarazada… ¿Cómo lo afrontás?
Sos súper deportista y una Susanita en potencia, estás buscando tu primer bebé y te surgen miles de dudas: ¿hasta cuándo entrenar?, ¿se puede seguir haciendo deporte?, ¿cuáles?, ¿cómo?

Miles de preguntas
Estos son sólo algunos de los tantísimos ejemplos que suceden a diario entre las mujeres que practicamos deporte. Cuando el año pasado quedé embarazada tenía miles de preguntas. Si bien uno planifica y se imagina mamá, todo es muy diferente cuando ya sabés que tenés algo ahí en la panza que debés cuidar. ¡Te surge una inmensa capacidad de protección que ni sabías que tenías!
Lo primero que hice fue preguntarle a grandes deportistas qué podía hacer, cuáles fueron sus experiencias, además de escuchar a mi obstetra, un ducho en el tema de mujeres deportistas y embarazo.
A la primera que le pregunté fue a Julieta Solanas, una de las mejores triatletas del país, una mujer fuera de serie. Sabía que escuchando sus experiencias podía tener una idea de hasta dónde entrenar y cómo hacerlo. Julieta nadó hasta el día antes de dar a luz y nunca dejó de moverse. Dos años después, ya estaba corriendo distancia ironman y siendo la mejor representante de Argentina, ¡y además, con cinco kilos por debajo del peso de antes de estar embarazada!
María Reynolds, corredora de aventura, con tres meses de embarazo se animó a correr un Cruce de los Andes a pie. Llevó a su doctor y lo hizo bajo estricto control, ¡pero imagínense que lo logró!
Quizás se trate de casos extremos, que los pongo como ejemplo simplemente para que no dudes a la hora de hacer ejercicio. O sea, si una chica embarazada logró correr un Cruce de los Andes, entonces no tengas miedo de caminar una hora o de hacer una clase de spinning.

Un embarazo deportivo
Los primeros tres meses uno suele sentirse mal, a veces descompuesta, con dolores y con ese fantasma de que son los meses peligrosos en el que se puede perder el embarazo, por lo tanto hay que cuidarse más.
Yo nací prácticamente arriba de una bici y digamos que en ella me siento como pez debajo del agua, de modo que no tuve problemas en seguir pedaleando hasta los seis meses y medio, cuando la panza ya me tocaba las rodillas y me sentía un veterano panzón que pedaleaba con la piernas abiertas y me empezaba a doler mucho la cintura. Pero recién ahí decidí bajarme. A los cinco meses de embarazo había cruzado el Golden Gate de San Francisco en bici. ¡Qué experiencia! Hice bici fija hasta el día anterior de tener a Sol y desde la clínica llamé para avisar que al otro día no iría a trabajar. Retomé mi rutina laboral, que es sobre la bici, a los dos meses del parto.
Los tres primeros meses de mi embarazo me cuidé mucho, sólo caminé e hice un poco de bici. Además de todo te sentís mal porque nadie se da cuenta que estás embarazada y los tratos son diferentes. La panza tendría que salir desde el primer día, así todos te dan el asiento y te cuidan, ¿no? Uno no anda por la vida con un cartel de embarazaba de tres meses sin panza pero con mucho mareo, vomito y esas cosas…
Seguramente te sientas más cansada que lo normal. Si tenés que seguir trabajando, date descansos, poné las piernas para arriba, pero no dejes de hacer deporte, no dejes de caminar.
Hay un tema esencial, que no es un dato menor, y es que cuando la panza te empieza a crecer, el hecho se hace diametralmente opuesto a las ganas que tenés de moverte. Son muchos sentimientos nuevos, miedos, hormonas que fluyen y que de repente te hacen llorar a moco tendido viendo una película de Disney, y te preguntas: ¿por qué lloro?, y con lágrimas en los ojos te decis: no seeee, buaaaa…, y a los dos segundos te estás riendo de la situación patética que viviste. Por suerte estabas sola en el living de tu casa…

Las metas
La vida de un deportista cambia mucho, las prioridades son otras, el deporte pasa a un segundo plano, siempre y cuando en tu vida deportiva hayas logrado cumplir tus objetivos. Si estás pensando en ser mamá, mi consejo es que primero te saques todas las ganas de competir, de tratar de lograr tu meta, de ir al panamericano, al mundial, a aquella carrera de aventura que siempre quisiste ganar, a aquel viaje de cicloturismo que te morías por hacer. No dejés nada para después, porque como te dije, la vida cambia, las prioridades son otras y cuando ya tengás a tu bebé en casa verás que tus objetivos serán otros y tus sueños irán cambiando. Quizás empieces ahora a soñar con verlo/a andar en triciclo, o por qué no, quizás quieras mañana correr una carrera con ella/el.
En mi vida deportiva nada quedó por cumplir. Llegue hasta donde el cuerpo me dejó. Corrí mundiales, panamericanos, crucé los Andes dos veces y hasta me animé a subir el Aconcagua. Viajé, competí, viví, y cuando llegó Sol mi vida estaba preparada para todo esto, para ser MAMÁ y disfrutarla a pleno.
También hay grandes deportistas que cumplieron sus objetivos luego de ser mamá. Cada persona es un mundo y cada una encontrará dentro de si las respuestas. Hasta es posible que quizás logres tener una compañera de entrenamiento ideal…

 

TESTIMONIOS    

Julieta Solanas      
Solanas es triatleta y kinesióloga. Ganó su categoría en el Ironman Brasil 2009.

¿Cómo pasaste el embarazo?
El embarazo lo pasé muy bien. Trabajé hasta el último día en mi consultorio y nadé hasta el día anterior. También pedaleé hasta el octavo mes y caminaba entre 40 minutos y una hora, todo dependiendo de cómo me sientiera cada día y a baja intensidad.

¿Cómo fue el post parto?
¡Bárbaro! Tuve cesárea, comencé a trotar a los 28 días de nacida Victoria, corrí 20 minutos y tuve que parar tres veces, pero de a poquito me fui adaptando y fui agregando las otras disciplinas entre medio de los horarios de lactancia, ya que amamanté hasta el año. Y retomé mi actividad laboral al mes y medio.

¿ Cuándo volviste a competir?
A los seis meses corrí el Campeonato Argentino de Duatlón. Quedé segunda. A los ocho meses gané el triatlón de Baradero 2008. Ahí comenzaba a sentirme un poco mejor. Logré estar bien al año y un mes aproximadamente, cuando gané el Campeonato Argentino de Triatlon Sprint e hice muy buenas marcas en medio ironman. Al año y cuatro meses obtuve la clasificación para el mundial de ironman en Hawaii, al ganar mi categoría en el Ironman Brasil 2009.

¿Cómo cambió tu vida?
Mi vida cambió en el sentido de que hay otras prioridades. Por eso voy eligiendo los momentos para competir de acuerdo a como se va desarrollando el día a día de mi hija y sus necesidades, acompañando las distintas etapas de su crecimiento. También requiere de mucha organización poder hacer todo, ya sea trabajo, entrenamientos, familia. La maternidad ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida, para mí es la experiencia más maravillosa y desafiante.

 Nota publicada en Biciclub Nº 186, Junio 2010

Si te gustó, compartilo con:

Hablamos sobre: Medicina del deporte, Reflexiones en dos ruedas

Dejá tu comentario

Eres humano o robot? * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

iCONSEGUILA EN LOS KIOSCOS!

Nº 269 - Mayo 2017

NOTA DE TAPA
Cómo amigarse con la baja intensidad.
NUEVOS PRODUCTOS: Bicis KTM de ruta y de montaña.
ENTRENAMIENTO: La alimentación del triatleta.
GEOMETRÍAS: Las medidas críticas de la bicicleta.
CICLISMO URBANO: Conductas viales: ¿Cómo transitamos? [+]

    canaglia

    fullrace

    bici Up

    silva

    geller

    LVDV

    mov responsable