Deporte y Entrenamiento
7ª etapa del Tour de Francia: Cómo sacarle dos horas al segundo y cómo se inventó la puntera*
A muchos nos gusta el ciclismo porque es una experiencia compartida. El empleo de cualquier palabra, en este caso ciclismo, carrera de etapas, tour, giro, o similares presupone una o más experiencias compartidas.
Si nos hablan del sabor del café lo entendemos mejor si lo hemos probado, si nos hablan del color amarillo y sabemos qué nos están diciendo es porque hemos tenido ante nosotros oro, trigo y puestas de sol.
Así que el ciclismo suele ser más apasionante si uno se disfrazó de ciclista y estuvo en la línea alguna vez, siquiera para hacer número.

El inconveniente con el ciclismo de estos días es que llega a muchas personas que no tienen esa experiencia compartida y aún así quieren saber de qué les hablan.
Cuando uno desea transmitir un mensaje, en este caso explicar una carrera de bicis, tiene que asegurarse que los conceptos que utiliza carezcan de ambigüedad.
Borges explicaba, por ejemplo, que la conjunción de palabras política sudamericana bien podía entenderse por una enumeración objetiva de quienes se habían dedicado a tal actividad, pero si se quería también podía entenderse de otro modo.
Decía que con los términos política sudaméricana se podía describir a personas que que vivían para conspirar, mentir e imponerse.
Así que uno debe prescindir de afirmaciones categóricas que no son caminos de convicción sino de polémicas, y además tampoco sirve escribir para el olvido, que es ese el modo de transmitir noticias que tienen todos los medios estos días.
Una descripción para el olvido sería una noticia de la séptima etapa del Tour que diga que se disputó de tal lugar a tal lugar, que ganó fulano y que la clasificación sigue igual.
La gente no aprende nada con eso.
Si vio por imágenes el asunto ni siquiera le prestará atención a la noticia, y el que no sabe ni le interesa, poco aprenderá, porque creerá que el ciclismo consiste en tomar una bicicleta y dirigirse de un punto a otro y llegar cuanto antes, y de ser posible primero.
Debe cuidarse uno del lenguaje grandilocuente.
Alguna vez, para ponderarlos, se habló de la estirpe vasca. Algunos sinvergüenzas decían por lo bajo que la estirpe vasca refería a gente que durante toda su vida no ha hecho otra cosa que ordeñar vacas.
Así que cuando la etapa se extiende para terminar en otro final de velocistas, podemos contar brevemente la historia del Tour, que es bastante conocida. En realidad buena parte la vamos a copiar del primer lugar que encontremos, no sin agregarle algunos datos.
Se sabe que el Tour fue la primera competición ciclista por etapas de la historia. Empezó en 1903. Por entonces las competencias cubrían enormes distancias. Por ejemplo la París-Brest-París lo era sobre 1200 kilómetros y La Burdeos-París sobre 576 kilómetros respectivamente.
Un periodista francés llamado Géo Lefèvre se había dado cuenta que la tirada de los periódicos aumentaba cuando se publicaban noticias relacionadas con carreras de bicicletas.
Por tal motivo fue quién desarrolló la idea de crear una competición por etapas que transcurriera por parte del territorio de ese país.

Lefèvre propuso al director del periódico deportivo L’Auto, Henri Desgrange, crear una competición ciclista para promocionar el diario y aumentar las ventas.
Así, el 19 de julio de 1903 el primer Tour de Francia comenzó en Montgeron, a las puertas de la cafetería Au Reveil Matin,cerca de París, donde tomaron la salida 60 ciclistas que cubrieron la etapa inaugural de 467 km hasta Lyon.
El recorrido constaba de 19 días. El francés Maurice Garin fue el vencedor del primer Tour de la historia, completando la prueba a una velocidad de 25 km/h. La carrera solo vio llegar a veintiun sobrevivientes.
El ganador, Garín, aventajó al segundo por más de dos horas. Sin embargo algo extraño debió de existir en ese triunfo, tal vez algún traslado por vehículo no autorizado o algún camino más corto, porque la organización lo descalificó en 1904 y lo suspendió por dos años.
En señal de protesta Garín tuvo la original idea como ex ciclista de montar un negocio de reparación de bicicletas.
El reglamento contenía disposiciones interesantes. La carrera, en un principio debía disputarse con una sola bicicleta, y si se rompía el corredor la tenía que arreglar personalmente. Se cuenta que un señor de apellido Cristophe arrastró su bici durante catorce kilómetros bajo la lluvia y la reparó en un taller mecanico a medianoche. Todos esos avatares lo llevaron a pensar que podía ganarse la vida de otro modo, entonces inventó ese mismo día las punteras.
En 1956 la reglamentación ya había cambiado bastante. Ese año se permitió cambiar la rueda si pinchabas. En 1930 había irrumpido la radio, en 1950 la televisión, y con ella nacieron las mentiras y los relatores como profesión. Por la necesidad de definir ciertos resultados con menos arbitrariedad nació un rustico fotofinish, y hubo que usarlo.
Las siguientes ediciones a la primera del Tour de Francia estuvieron marcadas por hechos destacables. El segundo año, por ejemplo, por una serie de escándalos que culminaron en la exclusión de los cuatro primeros de la clasificación general del Tour de Francia 1904, en parte como resultado del uso no autorizado de la vía férrea para circular.
El período anterior a la Primera Guerra Mundial se ve en retrospectiva como una época heroica, ya que en ese momento se cubrieron regularmente distancias diarias de 400 kilómetros, algo asombroso si se tiene en cuenta el modesto equipo técnico de aquella época y la mala calidad de las carreteras, que solían ser de adoquines. Esas carreras se podrían recrear hoy en buena parte de la red vial argentina…
Posteriormente entraron en escena las etapas de montaña. Así, en 1905 se produjo la primera subida al Ballon d’Alsace en los Vosgos. Más tarde, en 1910, se ascendió por primera vez el Tourmalet, en los Pirineos, y en 1911 se iniciaron los ascensos a los Alpes. De esta época destacan ciclistas como el belga Philippe Thijs, quien fue el primero en lograr tres victorias en el Tour.
Lamentablemente su carrera, como la de muchos ciclistas profesionales en Europa, se vio interrumpida por el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, que provocó la suspensión de la competición durante cuatro ediciones.
Después de la guerra, el Tour regresó en 1919 con la novedad de la camiseta amarilla para distinguir al líder de la carrera, en honor del color de las páginas del periódico L’Auto. El ciclista francés Eugène Christophe fue el primer corredor que lució la prenda.
Originalmente, el Tour de Francia se disputaba de manera individual, y estaba prohibido el trabajo en equipo. Los ciclistas podían optar por contar con patrocinador o no. En 1930 se legalizaron los equipos nacionales.

El número de etapas se incrementó gradualmente a once (1905), quince (1910), dieciocho (1925) y, finalmente, a veinticuatro etapas (1931). La longitud total del Tour continuó aumentando hasta los 5500 kilómetros. Ya en las primeras ediciones el Tour pasó por otros países vecinos de Francia.
Así, desde 1905 se empezaron a disputar etapas en Alemania, y en 1906 transcurrió por primera vez por España e Italia. Con el tiempo se fueron incluyendo etapas de manera regular en todos los vecinos actuales de Francia, como Suiza (primera vez en 1913), Bélgica (desde 1947), Luxemburgo (1947), Mónaco (1952) y Andorra (1964). También se han disputado etapas en países no fronterizos con Francia, tales como los Países Bajos, Gran Bretaña e Irlanda. En 1933 se introdujo la distinción al mejor escalador y se otorgaron bonificaciones a los ciclistas que alcanzaran las subidas (puertos) en primer lugar.
En 1936 Jacques Goddet sustituyó a Desgrange en la dirección del Tour de Francia, cargo que ocuparía hasta 1987. Goddet, favorable a las innovaciones técnicas, introdujo la clasificación por puntos, así como el prólogo al principio de la carrera.
El italiano Gino Bartali ganó la edición de 1938, la última antes de la Segunda Guerra Mundial. En la reanudación de 1948 repitió triunfo el veterano escalador de Toscana y apareció en escena Fausto Coppi, quien ganaría en 1949 y 1952. Coppi fue quien introdujo a esta prueba el trabajo en equipo, el entrenamiento y la dieta del ciclista de carretera. Hubo victorias de los suizos Kübler y Koblet en 1950 y 1951. Tres serían ganadas Louison Bobet entre el 53 y el 55, y ello fue antesala de los cinco triunfo de la gran estrella francesa Jacques Anquetil.
*Informe de Pedal Pato, Gualeguaychú, Entre Ríos, Argentina. Facebook: Pedal Pato
Eventos
30 Años de Leyenda: El Desafío Río Pinto 2026 consagró a sus nuevos gladiadores
Por Pedro Piusselli
La Cumbre, Córdoba. No fue un domingo cualquiera. Fue el día en que el Valle del Río Pinto rugió más fuerte que nunca para celebrar tres décadas de historia, barro y gloria. En una edición aniversario que desbordó emoción, más de 6.000 almas se lanzaron desde la base de La Cumbre para enfrentar el rito de pasaje más importante del MTB sudamericano.
La Batalla por el Trono: Un final de infarto
La categoría Pro Masculina entregó un espectáculo que quedará grabado en las retinas de los miles de espectadores presentes. En un sprint final que se definió por apenas milésimas de segundo, el riojano Agustín Durán se alzó con la victoria máxima, deteniendo el cronómetro en 2:52:03.
Fue una lucha de titanes: Durán no solo venció al crono y al terreno, sino que tuvo que contener los embates finales de Maximiliano Aiello (2:52:04) y Fernando Contreras (2:52:06). Los tres cruzaron la meta casi en una misma exhalación, demostrando que, tras 93 kilómetros de castigo, la gloria se decide en un último suspiro de coraje.
El Debut Soñado: Julieta Zurita conquista el Valle
Si de épica hablamos, lo de Julieta Zurita fue cinematográfico. En su primera participación en el Desafío al Río Pinto, Zurita no solo se animó a la distancia, sino que dominó la General Femenina con una entereza de veterana. Cruzó la meta entre lágrimas, consagrándose en el escenario más difícil del continente y demostrando que el «Pinto» premia a quienes se atreven a desafiar lo imposible.
Una marea humana bajo el cielo de Punilla
Desde aquel lejano 1996 hasta este 2026, la carrera ha crecido hasta convertirse en un fenómeno cultural. Con una presencia femenina récord de más de 1.000 mujeres y ciclistas que estuvieron presentes en aquella primera edición histórica hace 30 años, el Valle de Punilla fue testigo de una comunión única entre aficionados y profesionales.
El circuito, implacable como siempre, presentó sus clásicos vados, el polvo del camino y esa subida final de San Marcos que separa a los ciclistas de la inmortalidad.
Resultados Destacados – Edición 30 Aniversario:
-
Ganador Pro Masculino: Agustín Durán (La Rioja) – 2:52:03
-
Ganadora General Femenina: Julieta Zurita – 3:25:34
-
Ganador E-Bike: Ariel Puy Soria – 56:10
La edición número 30 ya es historia, pero el eco de los pedales contra la piedra del valle seguirá sonando hasta que el año que viene, la campana de salida vuelva a convocar a los valientes a la carrera más grande de América.
ABC
La técnica de pedaleo adecuada
Es común que durante el pedaleo muchas personas sientan molestias, dolores o sensaciones extrañas que no son habituales. ¿Alguna vez analizaste tu técnica de pedaleo y tu posición en la bici? ¿Sufrís de dolores de espalda, cuello o rodillas al terminar tus sesiones de entrenamiento? ¿Sentís que al pedalear hacés demasiada fuerza o vas demasiado liviano?
Mejorar la técnica puede ser la solución para evitar lesiones, dolores musculares y/o articulares, reducir el desgaste innecesario durante una sesión de entrenamiento y disfrutar plenamente del pedaleo.

La postura correcta
Antes de subirse a la bici es recomendable establecer la altura del asiento. Éste debe situarse al nivel de la cadera y estar paralelo respecto del piso. Una vez sentados en posición de pedaleo, al apoyar el talón sobre el pedal (en el momento en que se encuentra el pedal más cerca del piso) la pierna debe quedar semiflexionada y no extendida por completo.
Si al pedalear hay un balanceo de la cadera hacia a un lado y otro, significa que el asiento está alto. Si existe una exagerada flexión de las rodillas (sobrepasan en altura a la cadera), debe corregirse la altura del asiento subiéndolo. Atención: una flexión exagerada de rodilla puede acarrear lesiones.
Respecto a los brazos, no deben estar extendidos al pedalear. Es algo común que pase cuando la distancia entre el manubrio y el asiento es demasiado grande. Por el contrario debe haber una semiflexión de los codos de manera que se mantengan relajados los miembros superiores (cuello, hombros, brazos, manos). Además, esto evitará que las irregularidades del terreno, convertidas en vibraciones, repercutan en nuestra espalda y miembros superiores, especialmente en antebrazos. Así lograremos que no aparezcan esas sensaciones de contractura muscular que con el paso del tiempo se pueden agudizar, hasta obligarnos a parar de pedalear.
Las manos se deben mantener relajadas y apoyadas sobre el manubrio (éste no debe estar ni muy bajo ni muy alto respecto de la posición del asiento). No deben ir agarradas haciendo fuerza en todo momento, algo que solo será necesario en determinadas situaciones, como por ejemplo, al pararnos en los pedales, encarar una pendiente o aumentar la velocidad repentinamente (embalar).
El torso tiene que estar inclinado hacia el frente a unos 45º respecto del manubrio, de modo de evitar chocar frontalmente contra el aire y tener molestias en la zona lumbar. Y cuidado, en ningún momento se debe descargar el peso corporal totalmente hacia adelante. Éste debe estar balanceado entre el asiento y el manubrio.
El ciclo de pedaleo
Básicamente nos referiremos al pedaleo como un movimiento circular con una aceleración hacia el frente que luego irá descendiendo para comenzar a ascender hasta llegar a la posición inicial. Partimos de la base de que en cada ciclo debe aplicarse la fuerza de manera uniforme durante todos los momentos del pedaleo. De esta manera se involucra un mayor número de músculos, especialmente glúteos, flexores de pierna, flexores de cadera y extensores de pierna (cuádriceps), los cuales se emplearán de manera colectiva.
Obviamente, para lograr el pedaleo uniforme lo mejor será hacerlo con pedales de sistema click-on o automáticos y zapatos de ciclismo con sus calas específicas. Con pedales con punteras o simplemente pedales convencionales, muchos momentos del ciclo de pedaleo no pueden aprovecharse.
El ciclismo estacionario o indoor
Se trata de una excelente opción para complementar el entrenamiento, comenzar a pedalear o simplemente movernos un rato. El objetivo principal de quienes se acercan a esta actividad es continuar con el entrenamiento, haciendo trabajos específicos de pasadas y fuerza.
El ciclismo indoor es una excelente oportunidad para concentrarnos también en nuestra técnica de pedaleo. Esto es importante porque esa técnica (sea buena o mala) irremediablemente la aplicaremos luego cuando estemos rodando en nuestra bicicleta.
Hay que prestar atención especialmente en clases grupales, ya que al subirnos a una bici fija que fue usada por otra persona siempre habrá que realizarle modificaciones antes de comenzar.
Los errores más comunes
– Pedalear con el asiento bajo o alto, lo que trae como consecuencia dolores en las rodillas y en la parte baja de la espalda.
– Pedalear todo el tiempo con muy baja o demasiada cadencia produce un desgaste innecesario de energía. Se siente como un pedaleo trabado o, al contrario, demasiado fácil.
– Hacer fuerza con los brazos y mantener los hombros duros ¡A relajarse!
– Llevar muy rígidos los tobillos. La articulación del tobillo se modifica en cada ciclo de pedaleo y es importante permitir que esto suceda con naturalidad.
Consejo para mejorar
Pedile a alguien que te filme de frente, de espalda y de perfil mientras pedaleás. Luego analizá tu posición y técnica. Recordá que trabajar y mejorar tu forma de pedalear te permitirá hacerlo de manera eficiente y disfrutar más de las sesiones indoor así como los kilómetros en ruta.
Por Pablo Canales: Profesor en Educación Física (UNLP), Especialista en Rehabilitación por el ejercicio (UCALP), Entrenador de Atletismo/ Triatlón e Instructor de Spinning: canalespra@gmail.com, pra_canales@hotmail.com.
Deporte y Entrenamiento
MTB: La fuerza y la técnica, compañeras inseparables
Alejandro Palma, uno de los Coach UCI más destacados del mountain bike americano, nos habla del desarrollo de la fuerza y su estrecha relación con las capacidades técnicas en el mountain bike. (más…)
Deporte y Entrenamiento
Campeonato Mundial de Gravel UCI 2025: un desafío épico en los paisajes de Limburg

Dutch Mathieu Van Der Poel pictured in action during the men elite race at the UCI World Gravel Championships, Sunday 06 October 2024, in Leuven.
BELGA PHOTO DAVID PINTENS (Photo by DAVID PINTENS / BELGA MAG / Belga via AFP) (Photo by DAVID PINTENS/BELGA MAG/AFP via Getty Images)
Originalmente previsto para los días 18 y 19 de octubre de 2025 en Niza (Francia), el Campeonato Mundial de Gravel UCI fue finalmente reubicado, debido a “dificultades de organización” y calendarización, en la región del Zuid-Limburg (Limburgo Meridional), Países Bajos, con fechas definitivas los días 11 y 12 de octubre de 2025.

Un entorno ideal para el gravel
Limburgo del Sur, galardonada en 2016 con la etiqueta UCI Bike Region, acumula una sólida trayectoria como anfitriona de grandes eventos ciclistas: cinco mundiales de ruta y un campeonato de ciclocross. La elección de esta región no fue casual: sus ondulantes colinas, pistas forestales y caminos rurales conforman un terreno ideal para una prueba tan exigente como la gravel.
Recorrido técnico y exigente
El trazado definitivo presenta un circuito de aproximadamente 50 kilómetros que combina diversas superficies—grava, caminos rurales, senderos forestales y tramos pavimentados de transición—y cuatro ascensos cortos de entre 500 y 1 500 metros.
Uno de los puntos álgidos de cada vuelta es la exigente subida del Diependaalsweg, que aparece alrededor del kilómetr 40 e incluye tramos arenosos. Además, en el bucle final hacia Maastricht, se presenta la ascensión clave: el Bronsdalweg, un kilómetro con una pendiente media del 7.2 % y puntas de más del 8 %, casi íntegramente por grava, a solo 14 kilómetros de meta.

Formato de las carreras
La competencia elite femenina (131 km) incluirá 2,5 vueltas al circuito, mientras que la élite masculina (180 km) completará 3,5 vueltas. Además, se disputarán pruebas en 13 categorías de edad (amateurs) durante ambos días.

Los protagonistas
En el torneo participarán los actuales campeones del mundo Mathieu van der Poel (élite masculina) y Marianne Vos (élite femenina), ambos de los Países Bajos.
-
ABC2 semanas atrásClases para aprender a andar en bici en Buenos Aires
-
Ciclismo urbano2 meses atrás19 de abril: día de la bicicleta
-
Eventos2 meses atrás30 Años de Leyenda: El Desafío Río Pinto 2026 consagró a sus nuevos gladiadores
-
Mundo Bici1 mes atrásEncuesta nacional «Seguridad en Bici 2026» para impulsar mejoras en seguridad vial
-
Cicloturismo2 meses atrásAl borde del mundo: El viaje donde el paisaje te pasa por adentro
-
Mundo Bici2 semanas atrásMás allá del cliché: ¿Qué festejamos este Día de la Bicicleta?


