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Mecánica

Mecánica: antes de la carrera

Estar preparado para una competencia exige una puesta a punto de la bicicleta que debe rozar la perfección y que demanda del mecánico mucha más atención que la habitual. Aquí, algunos detalles a tener en cuenta antes de correr que ayudan a transmitir seguridad al ciclista.

Por Diego Maldonado

En esta nota voy a dar algunas pautas para evitar problemas que ocurren habitualmente en las bicicletas usadas para correr. Para la alta exigencia no hay margen de error. Sucede que con las bicicletas que son usadas para competir tanto a nivel amateur como profesional no se nos puede escapar ni la más mínima falla.
Considero que la confianza en la bicicleta hace que el corredor siempre pueda rendir más. En referencia a esto, leí en una edición de la revista española Solo Bici un reportaje que le hicieron a uno de los mejores corredores de descenso del mundo, Fabien Barel. Allí, cuando el periodista le preguntó al corredor qué había aprendido del mecánico y manager del equipo Subaru, Paul Walton, encargado también de la logística, Barel respondió: “Cuando eres un corredor profesional, muchas veces no eres capaz de discernir cuáles son los defectos en tu bicicleta ni cuál debe ser la puesta a punto óptima. Con Paul he aprendido a llevar todo esto hasta el límite, gracias a la tecnología. Me he dado cuenta cuán importante es el mecánico para el piloto y de cómo la mejor puesta a punto te puede hacer ganar valiosos segundos.”
Esta anécdota habla de la importancia que tienen los mecánicos en un equipo. En otras partes del mundo son primordiales a la hora de encarar cualquier desafío, y creo que en Argentina las marcas también tendrían que contribuir para que esto se dé en nuestro ámbito.
Pero basta de introducciones. Vamos a los bifes.

Siempre con cámaras nuevas
Usar cámaras emparchadas no va. Y menos para una carrera importante. Más que de una cuestión de seguridad –si el arreglo está bien hecho no tiene porqué volver a abrirse- se trata de una cuestión de actitud mental, de sentirse confiado en la bici. Sin emparchamos, la cámara en cuestión debe ser usada solamente como auxilio.

Nunca cambiar la cadena si estás pasado de desgaste
Si la cadena tiene más de 3000 kilómetros de uso, la distancia original que existe entre perno y perno se modifica, porque la cadena se estirar con el uso. Entonces ésta comenzará a desgastar las coronas del piñón, deformándolas y llegando al punto de que no van a aceptar una cadena nueva, la que va a zafar constantemente en el pedaleo. Por eso, antes de la carrera, no cambiar esa cadena muy gastada.
Suele ocurrir también que si la cadena está pasada de desgaste sólo algunos kilómetros, la nueva puede llegar a hermanarse, pero esa adaptación se puede lograr sólo con unas semanas previas de uso y sin hacer mucha fuerza al pedalear. Aunque este no sería el caso si la carrera es en pocos días.

Marcar en el caño la altura del asiento
Algo que ocurre habitualmente es tener que desarmar la bicicleta por completo para embalarla para un viaje o meterla dentro de una caja en los preparativos para una competencia. Por supuesto para hacerlo hay que sacarle las ruedas, el asiento, los pedales y aflojarle la tapa del stem para que suelte el manubrio. En este proceso se pierde el registro de la altura del asiento. Conviene siempre dejar la marca con una cinta adhesiva o un calco, para que después no sea engorroso tener que ubicar nuevamente la altura justa.

Controlar que los pedales estén bien ajustados
Al igual que con la altura del asiento, en el momento del ensamble de la bicicleta siempre hay que controlar que los pedales queden bien ajustados, porque de lo contrario es muy posible que se aflojen con la fuerza extrema que se ejerce en una competencia, provocando que se “barra” la rosca de aluminio de la palanca y que ésta no sirva más. Si esto sucede, no sólo tendrán que suspender su participación en la carrera sino que también van a tener que comprar un nuevo juego de platos y palancas.

No cambiar a último momento la posición de manejo
La posición de manejo de una bicicleta para competir tiene que ser muy lograda y eso sólo se consigue con el tiempo, luego de probar cuantas variantes sean necesarias. Eso sí: nunca cambiarla antes de una carrera, aunque la nueva parezca mejor. Siempre es conveniente ser concientes que el mínimo de acostumbramiento es de un mes promedio.

Chequear el paso de los cambios en alta velocidad
Algo que me dio muy buen resultado en los últimos años es probar la bicicleta en alta velocidad. Es decir, simular el paso de los cambios en mi pie de armado como si el ciclista estuviese yendo a 60 km/h. Ahí es cuando escucho el sonido que a mí me deja conforme, ese “trank” que hace la cadena cuando baja a las coronas más chicas del piñón, como un ruido en seco, exactamente el mismo que se escucha en un pelotón cuando realmente se comienza a ir fuerte. Este sonido da seguridad, y no sólo a mí sino también al ciclista.

Controlar todo
En los días previos a una competencia hay que controlar hasta la tensión de los rayos. Y no estoy hablando de usar un tensiómetro, sino simplemente de verificar con las manos si la tensión es correcta, para que la rueda esté bien centrada y también para poder transmitir perfectamente la fuerza de las piernas sin que haya ni un mínimo de torsión, lo que afecta mucho al pedaleo fiel de cualquier ciclista experimentado.
El tensiómetro es una herramienta que se utiliza en juegos de ruedas especiales tipo Mavic Crossmax o DT Swiss pero muy poco visto aquí en Argentina.

Las cubiertas correctas
Hay que tratar de que la elección de las cubiertas sea la correcta. El cambio de éstas a último momento puede ser desastroso, ya que no siempre se tiene la experiencia para hacerlo correctamente, incluyendo el tema de la instalación correcta de la banda de kevlar o del líquido antipinchaduras. En estos cambios de último momento, si los hubiere, es particularmente importante controlar que la cámara no quede enroscada en el interior de la cubierta y termine estrangulándose. Por supuesto, en estos casos la cámara no servirá más y nos puede dejar tirados en cualquier momento. Por eso siempre es recomendable no toquetear mucho cubierta y cámara justo antes de la carrera.

No a los cambios de último momento
Después de todos estos tips, demás está decir que nunca son convenientes los cambios de último momento y que hay que ser conscientes de que de la mejor forma que puede llegar una bicicleta a una carrera es en las mismas condiciones en que se la está rodando, habiendo hecho un buen trabajo de emprolijamiento algunos días antes de cada competencia.

Cábalas
El ciclismo es un deporte de muchas cábalas. Algo que noto últimamente es que algunas bicicletas se distinguen del resto porque tienen un objeto “especial” sujeto de alguna forma en la nave, desde un juguetito del correcaminos hasta las famosas cintas rojas o algún calco especial estratégicamente ubicado. Esto es respetable, porque todo suma a la hora de tener confianza en tu bicicleta.

Nota publicada en Biciclub Nº 169, enero de 2009.

 

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1 Comentario

1 Comentario

  1. José Roder

    28 octubre, 2015 a las 8:32 pm

    Muy buenos datos.

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Mecánica

Mecánica: el mantenimiento de los frenos

Para que funcionen y eventualmente nos salven la vida o nos eviten un mal momento, los frenos a disco y los tradicionales frenos a la llanta requieren de un mantenimiento regular y cuidadoso. El autor de la nota no deja de sorprenderse por lo poco que en general tenemos en cuenta este tema. (más…)

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Mecánica

El cuidado, el mantenimiento y el reemplazo de la cadena

Como tratar a una cadena desde que la empezamos a usar para alargar su vida útil. Por qué pedalear muy cargado estira la cadena. El reemplazo de la cadena: cuándo y cómo hacerlo en una bici de ruta y en una mountain bike. Cadenas uni y bidireccionales. Herramientas para conectar y desconectar el missing link. (más…)

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Mecánica

Revisá a fondo tu bici y aprendé que partes precisan un reemplazo

Aprovechando que estamos en casa, podemos dedicarle un tiempo a una revisión a fondo de nuestras/s bicicleta/s y ver qué partes precisan un reemplazo. Además, un procedimiento de mantenimiento muy importante que podemos hacer en nuestras casas, el engrasado de la bicicleta. También, si no estamos usando la bici, podemos aprovechar que los talleres están abiertos para llevarla a hacer un servicio completo.

Cuadro   

Chequear que no haya rajaduras en las zonas de mayor fatiga del cuadro (frente, unión del caño vertical y el horizontal, unión de las vainas al caño vertical). Prestar especial atención si se trata de un cuadro de carbono. Y en el caso de una mountain bike doble suspensión, chequear que las articulaciones de la suspensiones no tengan movimientos laterales. También es importante observar que el juego de dirección no tenga oscilación.

Transmisión   

Es lo primero que se desgasta en una bicicleta y es muy importante controlarlo regularmente, sobre todo el desgaste de la cadena, ya que una cadena muy estirada no encaja con precisión en los dientes de los platos y coronas y terminará por deteriorar los componentes antes de tiempo. Por eso recomendamos chequear el desgaste de la cadena al menos una vez por mes. Cuando lavamos y lubricamos la bici también puede ser un buen momento.

Chequear también el desgaste de las coronas del piñón y de los platos, teniendo en cuenta que si los dientes están puntiagudos (en vez de más bien cuadrados) habrá que reemplazar dichos componentes.

En el caso de las rueditas o poleas (articulaciones) de la pata de cambio, hay que observar lo mismo: si sus dientes están muy en punta significa que completaron su vida útil. En la foto podemos ver la comparación de una polea que tendría que haber sido reemplazada hace mucho tiempo versus una polea nueva. También es importante chequear si hay mucho movimiento de la pata hacia los laterales.

Para determinar el estado de la caja pedalera lo ideal es quitar la cadena del plato y mover la palanca, intentando separarla respecto del cuadro: no debería tener juego. También girar rápidamente las palancas, para notar si se siente fricción en la caja pedalera o se traba en alguna parte durante el giro (realizar este procedimiento sin la cadena puesta en el plato).

Ruedas            

Son una parte muy importante en la bicicleta y se llevan una buen parte del costo de esta.

Las mazas sufren mucho el uso. Para ello chequear que las ruedas no tengan juego lateral. Otra forma de advertir el desgaste de las mazas es haciendo girar la rueda en el aire (en un pie de trabajo por ejemplo) y a la vez colocar una mano sobre las vainas —en el caso de la rueda trasera— o en la horquilla —en el caso de la delantera— y observar si se siente fricción excesiva (consecuencia de sentir el paso de las bolillas sobre el eje de la maza).

También chequer el desgaste de las cubiertas y si los rayos tienen aun suficiente tensión.

Suspensiones    

Es muy importante realizar el servicio/mantenimiento en la/s suspensión/es. Las marcas de suspensiones recomiendan hacer el primer servicio a las 50 horas de uso (en el cual se limpian las partes y se reemplaza el aceite) y un segundo a las 100 horas de uso (se realiza lo mismo que en el de 50 horas más un cambio de retenes). En este punto cabe aclarar que las marcas de suspensiones respetan las garantías de sus productos si uno ha hecho los servicios correspondientes.

En el caso de una suspensión delantera, a simple vista es difícil ver si los barrales están rayados, ya que suelen estarlo por dentro (debajo de los retenes), pero de todos modos podemos examinar que las partes de los barrales que están a la vista no tengan golpes ni rayas y que no haya presencia de aceite sobre ellos.

Chequear que la suspensión suba y baje correctamente, poniendo nuestro peso sobre el manubrio. También que la perilla de la compresión y el rebote funcionen bien y confirmar que al modificar el nivel de rebote la suspensión vuelva correctamente a su estiramiento luego de comprimirla con nuestro peso.

De igual modo chequear la suspensión trasera si se trata de una doble: que no tenga rayas, pérdidas de aceite, que no se mueva respecto de su sujeción al cuadro y que funcione la compresión y el rebote.

Las suspensiones son caras de reemplazar, por eso recomendamos especialmente que se realicen los servicios correspondientes en tiendas autorizadas.

Frenos     

En el caso de los frenos a disco, observar el nivel de desgaste de las pastillas. Una vez que el material está gastado al 50 por ciento aproximadamente será necesario reemplazarlas. En la foto podemos ver el caso de una pastilla que ya está en estado para ser reemplazada (a la izquierda) y el de una pastilla nueva (a la derecha).

Examinar los discos o rotores para ver si están acanalados o gastados de forma muy marcada, hacerlos girar para chequear que no estén doblados y también observar el color. Cuando están violáceos (debido a que superaron la temperatura ideal) no sirven más, ya que pierden poder de frenado.

En el caso de los frenos hidráulicos es fundamental tener en cuenta que el líquido de freno se debe reemplazar al menos una vez al año.

En la foto podemos observar el desgaste del disco de la izquierda versus un disco nuevo.

Asiento      

A veces sucede que debido a impactos fuertes del ciclista sobre el asiento pueden doblarse sus rieles. En dicho caso tenemos que reemplazar el asiento sí o sí, ya que rieles doblados generan mala postura y, muy probablemente, dolores de cintura.


 

ÓXIDO, RUIDOS Y OTRAS DESGRACIAS

Cómo y qué engrasar en la bici

En la bicicleta debemos utilizar distintos tipos de grasas en una gran cantidad de partes y componentes para evitar que se rayen, traben, oxiden y hagan ruidos molestos. En todas las partes en que haya dos o más piezas en comunión se pueden generar ruidos. Algunos ejemplos de partes que deben llevar grasa para que esto no suceda son: tapas del frente del stem, caño de asiento en su unión con el cuadro y con el asiento, poste de la horquilla en su comunión con el stem, unión del cuadro con el juego de dirección, rodamientos superior e inferior de la dirección, caja pedalera y ejes de las ruedas (que hoy día vienen prácticamente todas con ejes pasantes) son los principales lugares en donde tenemos mucha fricción y donde se empezarán a sentir ruidos molestos si no están bien engrasados.

La grasa evitará que sea más difícil que se introduzca tierra y agua, una combinación que producirá óxido, trabando las partes y generando ruidos molestos.

Este trabajo de mantenimiento de engrasado de las distintas partes de la bicicleta consiste en desarmar, limpiar, secar, volver a engrasar y armar nuevamente, ajustando con el torque adecuado. Este tipo de trabajo lleva mucho tiempo, por lo cual, si se los realiza en una tienda, el costo será bastante elevado. Por eso podemos animarnos a hacerlo nosotros mismos o bien, si decidimos llevar la bicicleta a una tienda, que sea a una de confianza.

Si aun no hacemos mecánica sobre nuestras bicicletas, una buena manera de empezar a familiarizarnos con esta labor es limpiándola, lubricándola y engrasando sus partes para que tarde o temprano no terminen haciendo ruido.

El carbono también puede producir muchos ruidos y adherencias extremas, por lo que es indispensable engrasar sus partes, siempre teniendo en cuenta que una grasa de teflón (para componentes de aluminio) en una pieza de carbono es altamente negativa, ya que hará que las partes se deslicen, lo que seguramente nos llevará a ajustarlas de más, hasta que la pieza de carbono termine por partirse.

Lo ideal con determinadas piezas, sobre todo si usamos la bici en lugares con tierra y agua, es que cada 30 o 60 días la desarmemos, limpiemos y volvamos a engrasar.

Diferentes Grasas 

Es fundamental tener en cuenta que no deberíamos utilizar una misma grasa para la toda la bicicleta. Hay distintos tipos para distintas partes y distintos materiales:

grasa cerámica para los rodamientos,

grasa de teflón para el resto de las partes que sean de aluminio o acero y

pasta antifricción/antideslizante para las partes de carbono.

Otras partes a engrasar

Algo muchas veces difícil de detectar y que genera ruidos molestos es la falta de grasa en los 4 o 5 tornillos que suelen unir el plato con la palanca.

Otro punto importante son los pedales, donde más fuerza aplicamos al pedalear. La unión entre éstos y las palancas debe estar debidamente engrasada. Además, cabe destacar que si las palancas precisan de una arandela entre éstas y los pedales, nunca la saquemos o dejemos de reemplazarla si es que la perdemos, ya que nos evitará el dolor de cabeza que genera que se claven los pedales a las palancas.

Aunque no lo crean, algo que he visto muchísimas veces en el taller es un molestísimo ruido proveniente del fusible. En ese caso es conveniente quitarlo, lavarlo, secarlo bien y engrasarlo antes de volver a instalarlo, ya que es una parte muy expuesta a la tierra y el agua.

Tampoco debemos olvidarnos de las poleas o rueditas de la pata de cambio, las cuales generalmente tienen en el eje un rodamiento o un buje de teflón que debe estar debidamente engrasado para no generar chirridos molestos.

El juego de dirección puede tener rodamientos (rulemanes específicos con una angulación determinada para entrar en el caño superior) con bolillas o grapodinas. Si la dirección es a rulemanes, estos se sacan, se limpian y se vuelven a engrasar. Si son bolillas o grapodinas hay que desarmar, limpiar más profundamente todas las partes, volver a engrasar y ensamblar nuevamente la horquilla.


Texto: Hernán Darío Meza* |  Fotos: Ariel Sabatella

*Propietario de la bicicletería Mapuchebtt, ubicada en Quilmes, Buenos Aires y Mecánico Oficial Sram Argentina. www.mapuchebtt.com

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Mecánica

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