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Enseñar a los chicos a andar en bici

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El procedimiento más eficiente y sencillo para enseñar a los chicos el manejo de la bici. Algunos consejos para tener en cuenta.

Habitualmente suele enseñarse a los más chicos a montar en bicicleta con dos métodos: las tradicionales “rueditas” y corriendo tras ellos con la mano en el asiento. Ambos métodos pecan de lo mismo. En el caso de las rueditas estabilizadoras el pequeño realmente no aprende a andar en bicicleta sino a andar en un triciclo rudimentario, y del equilibrio, que es lo único que tiene que aprender… nada. Finalmente llega la hora de sacar las rueditas y todo vuelve a fojas cero. En el segundo caso para otro tanto: nuestra mano estabilizadora le impide al niño descubrir el “secreto” del equilibrio.
Veamos entonces el único método que permite que el niño haga el “click” del equilibrio sin fracasar en el intento.

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Foto: Ariel Sabatella / Shimano

Aprender a temprana edad
La mejor edad para enseñar a un niño a andar en bici es entre los cuatro y los cinco años, aunque casi todos ellos habrán hecho previamente una rudimentaria experiencia de la bici.
El primer vehículo de un niño suele ser el triciclo. Éste le aportará el primer “secreto” de la bicicleta, el avanzar a partir del pedaleo. Un paso más allá está la bicicleta con rueditas estabilizadoras que, como dijimos, no es mucho más que un triciclo rudimentario, ya que por más que separemos las rueditas del piso hasta su posición más elevada, el chico siempre tendrá la alternativa, al detenerse la bici o al doblar, de apoyarse en ellas.

A la bici por placer
Usar la bici para un niño es la forma perfecta de hacer ejercicio, ya que desarrolla su sistema cardiovascular sin sobrecargar los huesos en crecimiento, como lo hacen el fútbol y otros deportes. Si bien a esa temprana edad la bicicleta ya ejerce sobre los chicos un influjo importante, en algunos casos puede resultar difícil atraer su interés, máxime si está acostumbrado a ver demasiada televisión o a jugar con video juegos. En estos casos, una forma de animarlos puede ser a través de carreras ciclistas para niños.
Andar en bici es una actividad que capta más la atención de los chicos que los deportes tradicionales. De esta forma ellos disfrutan entrenando el equilibrio, controlando el movimiento y alcanzando cierta velocidad a través del esfuerzo físico, en un entorno exterior sano y saludable. Y la bici será el primer instrumento que los llevará, con mínimo esfuerzo, lejos de su casa…, camino a descubrir otros mundos.

Alcanzar el equilibrio
1 Las primeras clases podemos dárselas en un parque. Elegiremos un camino llano y tranquilo. Quitaremos los pedales de la bicicleta. El niño debe poder tocar el suelo con la punta de los pies. Antes de que empiece a moverse le enseñaremos como funcionan los frenos.

2 Primero enseñaremos al niño a impulsar la bici con sus pies. Una vez que comience a moverse dejaremos que tome algo de práctica antes de pasar a la siguiente lección. Al principio este tipo de movimiento debe realizarse en una superficie llana.

3 Una vez que el niño tome confianza pasaremos a un tramo en ligera bajada. La pendiente ayudará al niño a espaciar cada vez más los apoyos. Una vez que consiga deslizarse sin poner los pies en el suelo, habrá aprendido a controlar el equilibrio.

4 Colocar nuevamente los pedales. Si el niño ya ha aprendido a pedalear (con el triciclo o la bici de rueditas), ahora le toca aprender a mantener el equilibrio y pedalear al mismo tiempo.

5 Recordar al niño cómo se usan los frenos. Pronto empezará a tomar velocidad, y andar en bici se convertirá en algo instintivo. Pero también llegará el momento en que será necesario frenar.

Consejos de seguridad
– Los niños siempre deben llevar casco para iniciarse.
– Si usted es un padre temeroso, puede aportarle a su hijo rodilleras y coderas.
– Asegurémonos que el niño sabe arrancar y detenerse sin problemas, que no se tambalea y que comprende las señales de tránsito, si es que va andar en la calle.
– Andar en bici debe ser algo divertido, de modo que es mejor hacer sesiones cortas y descansos frecuentes.

 Nota publicada en Biciclub Nº116, agosto de 2004.

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13 Comentarios

13 Comments

  1. Julián

    7 marzo, 2012 a las 1:18 pm

    Hola, muy buena la nota. Gracias. Te cuento que uno de mis hijos adora andar en bici y estoy muy contento con ello. En su momento para estimularlo quise llevarlo a algún encuentro o carreras ciclistas para niños como bien dice la nota pero no encontré nada cerca de capital. ¿Podrían pasarme algún dato?. Saludos y gracias.

    • Biciclub

      7 marzo, 2012 a las 8:49 pm

      Hola Julián, ¿fuiste al circuito KDT? Allí hay muchos niños que van a andar en bici y es un buen lugar para que conozca otros chicos. Además, tal vez allí mismo te puedas enterar si hay otras actividades.
      Saludos.

  2. julian del castillo

    8 marzo, 2012 a las 2:22 am

    Hola soy profesor de educacion fisica ciclista de niño y esta pasion por la bicicleta me ha llevado a enterder la pasión que tuvieron mis viejos cuando me enseñaron la primera vez andar en triciclo,luego la aurotira,la bmx y por ultimo la mountain.. Todo un proceso de enseñanza y hoy en dia lo llevo adelante desde la organizacion de encuentros, salidas y de competencias en bicicleta. Todo un logro. Y es verdad que haces amigos y conocés lugares y paisajes. En fin, lo lindo de la bicicleta es que te lleva adonde tu cuerpo y corazon siente.. Es x esto que felicito a todos lo que incentivan a los niños a usar la bici como asi tambien hacer que crezcan sanos y de que mejor forma.. Felicitaciones por la revista y a seguir adelante..

  3. Pablo Muggeri

    4 septiembre, 2013 a las 11:04 am

    hola. me gustaria si alguien puede ayudarme a enseñar a mi nena a andar en bici y si me puede indicar si la bici que tiene es adecuada o muy grande y pesada. gracias

    • Biciclub

      4 septiembre, 2013 a las 12:30 pm

      Pablo, el Gobierno de la Ciudad estaba organizando actividades para enseñar a andar en bici junto a Shimano. No tenemos detalles de qué están haciendo estos días pero si sabemos que el 19 y 20 de octubre, a realizarse el Shimano Fest en los Lasgos de Palermo, habrá enseñanza para niños y adultos. Respecto de la bici de tu hijo, fijate esta nota a ver si te aclara las dudas: https://biciclub.com/las-bicicletas-para-chicos/

  4. vanesa

    21 junio, 2015 a las 4:54 am

    Hola
    Me ha parecido muy interesante vuestro artículo.
    Ayer la quitamos los ruedines y no veas que dolor de espalda a parte que es cierto …otra vez a empezar no tiene equilibrio.
    Ella sabe andar perfectamente con ruedines y también frenar.
    Como puedo quitar los pedales? Se caería la cadena y el.plato. ….
    Gracias

    • Biciclub

      21 junio, 2015 a las 8:44 pm

      Vanesa, al sacar los pedales no se sale ni el plato ni la cadena ya que los pedales no tienen nada que ver con que la cadena y el plato queden en su lugar. Te recomiendo que en tal caso lleves la bici a una bicicletería para que te los quiten, en cinco minutos te lo pueden hacer. Y, como bien decís, andar sin rueditas es volver a empezar. Una bici con rueditas sería algo más parecido a un triciclo, en el que los niños no precisan desarrollar la habilidad del equilibrio.
      Saludos.

  5. virginia

    8 septiembre, 2015 a las 11:02 am

    Hola…!!…me gustaria saber si saben de un lugar que de clases para aprender a andar en bicicleta…para niños…gracias!!

    • Biciclub

      8 septiembre, 2015 a las 2:14 pm

      Virginia, los del Gobierno de la Ciudad organizan eventos constantemente con enseñanza para chicos. Y ahora se viene el festival de la bici que organizan y en el que habrá dicha actividad, es alrededor del 20 de septiembre. En este de EcoBici hay fechas de cuando hacen enseñanza en escuelas, los eventos son abiertos a todo el público y gratuitos: http://bit.ly/EnseBici

  6. Ana

    25 enero, 2016 a las 1:04 am

    Hola! Mi hijo ya va a cumplir 8 años de edad en dos meses y aun no sabe andar en bicicleta sin las rueditas! Cada año intentamos enseñarle pero simplemente no quiere! Le da mucho miedo caerse, lo intenta y cuando se cae ya no quiere seguir? Que podemos hacer? Leí que la mejor edad para que aprendan es entre los 4 y 6 anos de edad? Será que ya es muy tarde para enseñarle?? Por favor me podrían dar consejos!! Muchas gracias.

    • Biciclub

      1 febrero, 2016 a las 11:14 am

      Ana, fijate en la parte que explica cómo enseñar a los chicos sin rueditas. Básicamente consiste en sacarle los pedales a la bici y que el niño se impulse con los pies, despegándolos del piso cuando toma envión. Esto hará que aprenda el arte del equilibrio. Una vez afianzado con esta técnica pueden probar poner los pedales otra vez para que pedalee. Ya sabrá mantener el equilibrio en ese entonces.
      Saludos

  7. Ele

    19 noviembre, 2018 a las 9:52 am

    Hola: el GCBA no anuncia bien las fechas y sitios de enseñanza a andar en bici sin ruedas y lo hace sin sistematicidad: muchos anuncios y nunca llegás a saber cuándo y dónde. Las fechas siempre fueron el mes pasado y nunca vienen a la zona de San Telmo, Barracas o Puerto Madero. ¿Uds no enseñan? ¿Nadie más enseña?

    • Biciclub

      19 noviembre, 2018 a las 7:58 pm

      Ele, no tenemos información para enseñar a los niños, la gente de Ciclofamilia enseña a adultos, googlealos, capaz ellos también puedan enseñar a niños. Saludos

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Clases para aprender a andar en bici en Buenos Aires

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Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas.
Debido a la situación actual, disponen de comunicación electrónica para un distanciamiento social efectivo.
Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora.
La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura.
Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.

Más info sobre las clases: 112823-1343

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Cómo adaptar la bici a nuestro cuerpo y no nuestro cuerpo a la bici

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La bioposición o bike fitting es el ajuste de las diferentes variables que se realizan a la bicicleta para que se adapte al ciclista con el fin de mejorar su rendimiento y comodidad. He aquí el paso a paso para hacer cada uno de estos ajustes en casa y con ello dejar de hacer sufrir a nuestro cuerpo y aumentar radicalmente nuestro rendimiento.

Siempre que pienso en bioposición doy por sentado que es un concepto común que todos los ciclistas manejan. Pero cuando me enfrento a la realidad y comento acerca de este tema, me encuentro con que la mayoría que practica este deporte, ya sea de manera recreacional o por buscar mejorar su salud e incluso algunos ciclistas que están en relación a lo competitivo, no saben de qué estoy hablando.
Les resumo algunos de los comentarios que al respecto me llegan a diario: ¿Qué es eso? Nunca había escuchado hablar de Bike Fitting ¿Para qué sirve? ¿Para qué lo voy a hacer si voy cómodo en mi bicicleta?
Por todo esto es que he tratado de formularme mi propia definición de bioposición o bike fitting:
La bioposición o bike fitting es el ajuste de las diferentes variables que se realizan a la bicicleta para que se adapte al ciclista con el fin de mejorar su rendimiento y comodidad.
Ahora bien, a partir de esta definición surge el interrogante sobre cuáles son dichas variables.
En primer lugar, debemos saber que un ciclista posee tres puntos de apoyo, los cuales determinaran las diferentes variables: asiento, manubrio y pedales.
Las variables son, para definirlo de manera sencilla, la altura del asiento y el retroceso o adelantamiento, la diferencia de la altura entre manubrio y asiento y la distancia entre ambos, y la posición de nuestros pies.
Aunque mi trabajo como profesional es estudiar y determinar que todas estas variables sean correctas para un ciclista y su bicicleta, hay un método sencillo y casero para que un ciclista urbano pueda ajustar la bicicleta a su cuerpo para pedalear cómodo y evitar dolores en el cuerpo.

ASIENTO

Cuanto más aerodinámica sea la postura que adoptemos en nuestra bicicleta, más optaremos por un asiento menos ancho, ya que un asiento ancho probablemente nos impida pedalear correctamente. En el caso de una bicicleta playera o de posición muy erguida, es probable que sintamos más cómodo el típico asiento bien ancho, ya que iremos en una posición en la que el peso de nuestro cuerpo recae casi por completo sobre el asiento y por ende precisamos tener mayor apoyo en dicha zona.
En el caso de una mountain bike para uso urbano o una bicicleta híbrida, una buena opción de asiento es uno de MTB pero de un ancho medio (ni los super finos ni los anchos de playera) con un poco de acolchado. Este tipo de asiento suele tener rieles bastante largos, que nos permiten ubicarlos mejor que el típico asiento ancho de playera, que casi no permite desplazamiento hacia adelante o atrás por tener rieles cortos.

Altura       

La correcta altura y posición del asiento nos dará un ángulo óptimo de la rodilla y la extensión adecuada de la pierna, evitando dolores o molestias tanto en las rodillas como en la espalda. Para determinar la altura correcta nos sentaremos sobre la bicicleta, colocaremos las palancas perpendiculares al piso y apoyaremos el metatarso del pie sobre el pedal. En esta posición la rodilla debe quedar semiflexionada. Si mientras se pedalea se siente que las caderas se balancean es que el asiento está demasiado alto. En el caso contrario, un asiento demasiado bajo es probable que a la larga nos cause dolores y problemas en las rodillas.

Con una correcta altura del asiento nuestra rodilla debe quedar semiflexionada cuando los pies alcanzan la posición más cercana al piso.

Retroceso o adelantamiento     

Es la distancia que existe entre la punta del asiento y la vertical que pasa por el centro de la caja pedalera. Aunque no lo consideremos importante en el caso de la bicicleta para uso urbano o recreativo, es fundamental tener una buena angulación de las rodillas para evitar problemas en ellas y en las lumbares.
Para determinar esta variable vamos a usar el famoso método de la plomada: colocando las palancas paralelas al piso, tomando como referencia la pierna que está adelantada, al colocar una plomada desde la rótula ésta debe coincidir con el eje del pedal. En el caso de que la rodilla sobrepase esta línea puede generarse excesiva presión en la articulación y traer dolores en la parte frontal de la rodilla. En el caso contrario, en el que la rodilla quede por detrás del eje del pedal, pueden generarse dolores en la zona lumbar de la espalda, sobre todo en el uso de bicicletas urbanas en las que prácticamente nadie usa pedales automáticos.

El método de la plomada: con las palancas paralelas al piso la posición de la rótula debe coincidir con el eje del pedal.

El correcto apoyo sobre el asiento      

Una forma sencilla de darnos cuenta de que estamos correctamente sentados es verificar con nuestra mano que el borde de nuestra cola llegue justo al borde del asiento. De esta manera nos aseguramos que los isquiones sean los que se apoyen mayormente sobre el asiento y no haya excesiva presión en la zona perineal (tanto en hombres como en mujeres).

La distancia entre el asiento y manubrio

Una vez determinada la altura del asiento y el retroceso, medidas que ya no modificaremos, es el momento de determinar la distancia entre el manubrio y el asiento. Esta medida determinará nuestra posición sobre la bicicleta, la cual nos permitirá ir más erguidos o con nuestro tronco más inclinado (posición más aerodinámica).
Una posición más erguida suele ser más cómoda en la ciudad, ya que nos permite una mejor visión del entorno, aunque hay ciclistas que prefieren una postura más agresiva, que les permita ir más rápido.
Pero esta posición no solo debe determinarse por el gusto de conducción sino por la flexibilidad que posee el ciclista. En el caso de tener los músculos isquiotibiales acortados, una postura muy aerodinámica nos puede llegar a lesionar dichos músculos.
Para saber cuánta flexibilidad tenemos en este grupo muscular posterior de las piernas recomiendo ver las fotos que figuran a continuación. Con poca elongación podemos adoptar una posición casi erguida (no es recomendable una postura erguida por completo ya que probablemente derive en dolores lumbares, debido a que todo el peso del cuerpo se deposita sobre los isquiones y normalmente se tiende a curvar la espalda). Con una elongación buena podremos optar una posición un poco más inclinada hacia adelante (de unos 45º aproximadamente). Y en el caso de una muy buena elongación, podremos optar por una posición por arriba de los 45º, aunque en el caso de usar la bicicleta para trasladarnos por la ciudad no es lo más cómodo y común.

Cómo determinar la elongación de los isquiotibiales
Adoptando la postura de la foto, con la espalda bien recta y las rodillas estiradas, bajar el tronco lo máximo que podamos sin llegar a sentir dolor en los isquiotibiales.

Si nuestras manos llegan a la mitad de la pantorilla tenemos poca elongación

Si nuestras manos sobrepasan la mitad de las pantorrillas tenemos buena elongación.

Si nuestras manos llegan a los pies tenemos muy buena elongación.

El stem y el manubrio 

Estos componentes son los que nos permitirán jugar con la distancia recién descripta. En el caso de querer una posición más aerodinámica podemos optar por un stem más largo e incluso con ángulo negativo, mientras que en el caso de querer lograr una posición más erguida optaremos por un stem más corto y con ángulo positivo. Hoy por hoy existen stems de muchísimas medidas y angulaciones.
También podemos optar por modificar el manubrio. Si tenemos uno recto, reemplazarlo por uno de doble altura nos permitirá estar más elevados.
Respecto del ancho del manubrio, debemos tener en cuenta el ancho de nuestros hombros. Lo ideal es sumar 2 o 3 centímetros a esta medida. Si el manubrio es mucho más ancho será incómodo para trasladarnos entre autos y en ciclovías, además de que puede traernos dolor en el lado interno de las muñecas.

La posición de las manos 

Una mala posición de las manos es también algo muy común de ver en las calles. Los mandos de freno deben estar colocados de modo tal que al hacer el gesto de frenar, desde la punta de los dedos hasta los hombros, los brazos queden en línea recta, sin quebrar las muñecas.
Además de la posición de los mandos de freno respecto del manubrio, debemos tener en cuenta la distancia. Si están demasiado lejos nos va a costar llegar con los dedos para frenar, mientras que si están demasiado cerca al frenar podemos apretarnos los dedos que están posicionados en el puño.

Desde la punta de los dedos hasta los hombros, los brazos deben quedar en línea recta, sin quebrar las muñecas.

La posición de los pies 

Es normal ver ciclistas en las calles pedaleando con los arcos de los pies, lo cual puede traer dolores en dicha zona. La parte del pie que debe apoyar sobre los pedales es la del metatarso, que justamente resulta ser la más ancha y con mayor base de apoyo para hacer palanca.
Si en algún momento nos interesa reemplazar nuestros pedales, la mejor opción son los de plataforma, en los cuales tendremos mayor apoyo, optimizando nuestras pedaleadas y agregando confort a nuestros pies.

El metatarso es la zona del pie que debe apoyarse sobre los pedales.

 

Por Camilo Candia: fitter, creador de BCC Bike Fitting y Entrenador de ciclismo: 11-5727-0774 | @bccbikefitting | bccbikefitting@gmail.com   

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Cómo aprender a andar en bici a cualquier edad

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Ante infinidad de consultas que recibimos en biciclub.com de gente de todas las edades que quiere aprender a andar en bicicleta, esta nota colectiva de nuestros colaboradores proporciona un sistema paso a paso con el cual se puede aprender tanto en solitario como con la ayuda de cualquier voluntario amigo. Con este método un niño aprende en el día y, en el otro extremo, personas mayores con dificultades motoras podrán demorar mucho más pero lo lograrán.

La habilidad que hay que aprender para poder a andar en bicicleta es el equilibrio, no el pedaleo, que es una técnica que se comienza a aprender una vez que se incorpora el equilibrio y que es completamente secundaria con respecto al dominio de la bicicleta.

Las cuatro bases
1. Disponer de una bicicleta de la talla adecuada para el aprendiz, de manera que pueda estar en una posición completamente erguida cuando está sentado, y bajar la altura del asiento hasta que la persona pueda, cuando está sentado, apoyar completamente los pies en el piso. Esta bici no debe tener freno contrapedal, porque su uso exige saber pedalear.

2. Sacar los pedales de la bici de aprendizaje con una llave de 15 mm. Para aflojar el pedal izquierdo hay que girar la llave en sentido horario y para aflojar el pedal derecho en sentido antihorario. De no animarse a hacerlo uno mismo, cualquier bicicletero hará esto de forma gratuita si le decimos cuál es nuestro propósito. Otra alternativa -que es por la que optamos nosotros en las fotos- es aprender en una bici plegable, que tiene muchas configuraciones posibles para comodidad del usuario y además, como los pedales se pueden plegar, no es necesario quitarlos.

3. Elegir un lugar plano, con piso de baldosas o asfalto y con poca gente. No conviene que sea de pasto, pero si que el piso sea firme. La única ventaja del pasto es que, ante una caída, esta será más suave, pero la bicicleta rodará con más dificultad. Conclusión: piso muy firme es mejor.

4. En todas las etapas del procedimiento que describiremos se le debe recalcar al aprendiz la necesidad de que dirija su mirada al frente y no a sus pies y que mantenga los dos dedos de cada mano suavemente apoyados en los mandos de freno.

El procedimiento
1. El aprendiz está sentado en la bici, con sus pies apoyados completamente en el piso, las manos en el manubrio con los brazos levemente flexionados, los dedos índice y mayor sobre los mandos de freno y, como dijimos, con la mirada hacia adelante (foto 1). En esa posición, sin salirse del asiento, comienza a caminar con pasos cortos, y cuando se siente cómodo haciendo esto dará pasos más largos (foto 2). Debemos repetir varias veces este ejercicio, todas las veces que sea necesario para que el aprendiz se sienta cien por ciento seguro y confiado. Es importante en este paso y en todos los siguientes que el aprendiz mantenga los brazos levemente flexionados. La rigidez de los brazos atenta contra el equilibrio. En el final de este ejercicio el futuro ciclista deberá poder separar brevemente los pies del piso -siempre sentado- y experimentar el equilibrio. Una suave bajada en el terreno puede ayudar mucho en la etapa final de este ejercicio. De existir ese desnivel, por una cuestión de seguridad debería terminar en llano.


2. Una vez que el aprendiz se siente seguro, el paso siguiente es impulsar la bici, siempre sentado, pero con los dos pies juntos (foto 3). Si lo hacemos con la suficiente fuerza, el rodado tomará impulso como para romper la inercia y experimentar el equilibrio. Esto se logra luego de impulsarnos con todas las ganas y despegando luego los pies del piso, y volver a tomar contacto con él recién en el siguiente impulso (foto 4). Aquí también sirve una suave pendiente a favor.


3. Como el equilibrio en la bicicleta se logra con el balanceo del peso del cuerpo, en esta etapa el aprendiz debe impulsar nuevamente la bici sentado y caminando pero ahora avanzando en zigzag (foto 5). La idea es que repita esto hasta que puede separar los pies del piso cuando cambia de dirección. Nuevamente, los brazos flojos. Luego, tal como en el paso anterior, hacer este mismo zigzagueo pero impulsándose con los dos pies juntos.


4. Superado ampliamente el ejercicio anterior, o sea con la persona ya capaz de mantener el equilibrio y controlar la dirección de la bici, aunque aun impulsándose con los pies en el piso, ahora debe aprender a frenar. Una forma de hacerlo es hacer una marca en el piso o poner piedritas y que el principiante frene cuando llega a esta señal, aplicando ambos frenos.

5. Ahora reinstalaremos los pedales, dejando el asiento en la misma posición que estaba. El primer paso es aprender a poner la bici en movimiento desde cero y mediante los pedales. Para ello la persona partirá de posición detenida, con el pedal con el que se sienta más seguro en posición de las 2 en el caso del pedal derecho y de las 10 en el caso del izquierdo (foto 6). Ahora el aprendiz ejercerá presión sobre el pedal elegido, poniendo la bicicleta en movimiento y equilibrándose hasta que la bici esté por detenerse. Repetir esto varias veces, en lo posible con los dos pedales, hasta que se domine el ejercicio.

6. El paso siguiente es subir el asiento hasta una posición de pedaleo cómoda pero no deportiva (ya llegará el momento de aprender la técnica más refinada de pedaleo), en la que aun pueda apoyar cómodamente ambos pies en el piso. El aprendiz debe seguir bien erguido. Con esta nueva altura de asiento repetiremos varias veces el procedimiento de arranque, de control en zigzag y de frenado. En esta etapa es ideal poder acompañar al aprendiz caminando tras él durante sus primeras experiencias para transmitirle confianza, evitando darle indicaciones verbales cuando está en el intento.

Con este procedimiento cualquier persona puede aprender a pedalear, algunos en pocos minutos, otros en dos o tres jornadas. Los más chicos son los que más rápidamente aprenden.

Les recomendamos también consultar esta nota de Biciclub:
https://biciclub.com/aprender-a-pedalear-de-grand/

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Cómo planificar un viaje en bicicleta

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Estamos en tiempos de pandemia, sí. Pero eso no nos impide soñar con viajes y —por qué no— planificar uno en bicicleta. En esta nota, Jimena Sánchez, de La Vida de Viaje, nos da respuesta a las preguntas más frecuentes.

¿Cómo sé si me va a dar el estado físico?
Esta pregunta es la que se lleva el podio cuando hablamos sobre cicloturismo. Y el punto está en que asociamos a los viajes en bicicleta con “esfuerzo físico” y no con “placer físico”. Pongamos un ejemplo: toda subida tiene su recompensa cuando lográs llegar hasta su punto más alto. Después siempre hay una bajada y es ahí donde lográs el balance y te recuperás. (Menciono lo de las subidas porque también es un trending topic y porque siempre nos olvidamos de que las rutas tienen llanos y bajadas hermosas que nos hacen sentir en otro planeta.)
¿Siempre se pedalea en un viaje? No. Citando el mismo ejemplo, si una subida te cansa porque es muy empinada o notás que se te resbala o se te traba la bicicleta (esto pasa mucho sobre el ripio), te podés bajar de la bici y caminar. “Uy, pero eso te cansa también.” (Sí, te leí la mente, pero son otros músculos y otra manera de hacer fuerza. Se puede ver como otra manera de “descansar” sin dejar de avanzar.) A ver: obvio que vas a cansarte. Pero el cuerpo, con los días en ruta, se entrena. Y el primer día te vas a cansar, el segundo no tanto, y así. Podés parar las veces que necesites para descansar y podés viajar al ritmo que quieras porque es TU viaje. No existen los manuales de cómo deberías viajar. Los viajes en bicicleta no son viajes para súper atletas, sino para todas aquellas personas que estén dispuestas a conocer y conectar con su cuerpo, quieran salir de su zona cómoda y busquen disfrutar del placer de sentirse vivas haciendo deporte.
Obviamente, cuanto más hayas entrenado antes de viajar, más rápida va a ser la adaptación para pasar del “esfuerzo físico” al “placer físico” que dijimos al principio y poder disfrutar del día a día.

¿Por dónde empiezo a planificar un viaje?
Agarrá un papel y un lápiz y respondé:
– ¿A dónde te gustaría viajar? vs. ¿A dónde podés viajar? Si las dos respuestas coinciden, genial. Ahora bien, si por cuestiones económicas, laborales, de tiempos, o lo que sea, el “a dónde puedo viajar” pesa más que el “a dónde te gustaría viajar” no lo tomes como un problema. Lo real siempre es más alcanzable que lo ideal.

– ¿Cuándo?
– ¿Cuánto tiempo tenés disponible?
– ¿Va a ser un viaje en solitario o con alguien?
Una vez que tenés esta información sobre la mesa, viene la etapa de investigación, que es la más larga y tediosa, pero la más importante y necesaria. Acá tenés que ver rutas, leer blogs, foros, revistas especializadas y bajarte aplicaciones útiles de mapas. Y lo que tenés que analizar con lupa es:
– Cómo es el clima del lugar al que querés viajar. Este punto influye en el equipo de camping y en la indumentaria que necesites llevar, ya que no es lo mismo viajar en verano que en invierno.


– En qué época del año conviene ir a ese lugar: más allá del clima, los lugares y las rutas pueden verse alterados por vacaciones, fiestas regionales, feriados, etcétera. Esta es una variable muy importante si buscás tranquilidad y sobre todo seguridad a la hora de viajar.
– Cómo llegar y cómo volver puede ser el punto más estresante, pero resulta indispensable. Hay que analizar todas las opciones y tomar la mejor decisión posible. Muy raras veces salimos a un viaje en bicicleta pedaleando desde casa y no queda otra que tomarnos un avión, un micro o un tren. Esto implica siempre desarmar la bici, embalarla bien, cruzar los dedos para que nada se rompa en el viaje, llegar al destino, armar todo y recién ahí empezar a pedalear. Una vez finalizado el viaje hay que hacer los mismos pasos para emprender la vuelta. Sí: es todo un tema pero lo vivido en un viaje justifica una y mil veces la logística para llegar y volver a casa.
– Y cuáles son las rutas, caminos o senderos posibles para armar un buen itinerario de viaje teniendo en cuenta todos los puntos anteriores

¿Cómo elijo una ruta?
Esto depende del tipo de viaje que quieras y puedas hacer, además de tu disponibilidad de tiempo. Podés elegir una ruta según el destino que quieras recorrer o según la experiencia que quieras vivir. Por ejemplo nosotros en el 2013 nos propusimos unir Ushuaia-La Quiaca tomando como eje la Ruta 40. No quisimos pedalear ninguna otra ruta ni desviarnos porque la 40 era nuestro objetivo. En cambio, en el 2019 quisimos hacer lo opuesto y vivir una experiencia distinta: darle la vuelta a la isla de Tierra del Fuego por senderos y caminos alternativos.
La recomendación para un primer viaje es que elijas rutas que te transmitan confianza y seguridad (como la ruta de los Siete Lagos en la provincia de Neuquén, que tiene campings y proveedurías a lo largo del camino, por ejemplo).
Si no es tu primer viaje y querés hacer algo más jugado, hay aplicaciones que te van a ayudar un montón a elegir caminos alternativos. Una de ellas es Wikiloc, una plataforma en la que viajeras y viajeros de todo el mundo suben sus rutas y comparten sus experiencias, información del camino, puntos donde parar, etcétera.

¿Qué bici elijo? ¿Qué debe tener para hacer un viaje?
Antes de responder esta pregunta es necesario que sepas esto: lo fundamental no es la bici, sino tu cabeza y las ganas que tengas de viajar. No es indispensable contar con lo mejor del mercado ni con la última tecnología. Para viajar en bicicleta hay que ir a lo simple: que sea fácil y económico a la hora de arreglarla, sin importar si estás en un pueblo o en una gran ciudad.

Texto y fotos: La vida de viaje

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