Conectá con nosotros

Uncategorize

Cicloturismo de altura: una aventura en otra dimensión

Publicado

el

Mariano Lorefice, indudablemente el mayor experto en ciclismo de altura del mundo, vuelca en esta nota sus conocimientos claves acerca del tema. La motivación, las edades ideales, el apunamiento, la condición física y la ventaja de ascender en grupo. Los efectos psicofísicos de la altitud y las adaptaciones.

Por Mariano Lorefice
LLegada-a-La-Poma_1492

Con las bicicletas convencionales no podemos volar, pero sí superar el nivel de las nubes y llegar a lugares tan altos en donde quizás alcancemos la fantasía de haber volado.
La bicicleta es fantástica, nos permite objetivamente no sólo llegar, sino también tener sensaciones que nos hacen trascender este mundo material. Pero no todo depende de la bicicleta, es fundamental quién la monta, sus inquietudes y el poder de su voluntad. Por sí sola, una bicicleta es nada más que un pedazo de fierro, o las más sofisticadas de carbono o titanio que lucen los fanáticos que se dan el gusto de gastar una pequeña fortuna. Me gusta que la bici tenga la virtud de comportarse magistralmente sólo bajo las manos y pies de un maestro. Y el discípulo más sabio se transforma en maestro cuando realiza sus propias cumbres, aunque físicamente sea incapaz de llegar a lo más alto ¿Por qué subir y para qué esforzarse tanto?. Para algunos las subidas son sinónimo de sufrimiento, otros prefieren las bajadas. Éstas se disfrutan más cuando uno supo llegar arriba por sus propios medios y son el premio al esfuerzo. Te tiene que gustar luchar, y con perseverancia podés lograr lo que para otros es muy difícil: un equilibrio en donde no importe que la empinada subida no termine después de la curva. Subir y gozar en el ascenso a medida que se nos abre la perspectiva del paisaje. Los que se quedaron abajo y no se animaron a subir se fueron empequeñeciendo, hasta el punto de desaparecer y perderse de nuestra vista. Fueron absorbidos por su dimensión de “chatura”. Pero el placer de la cumbre no pasa por el egoísta sentimiento de sentirse superior, sino por gozar de la nueva perspectiva que alcanzamos, ese lugar en donde la tierra se une con el cielo y el horizonte se pierde a nuestros pies.
Cada cumbre que hacemos, en definitiva, es dentro de nosotros mismos, y nos ayuda a abrir otras puertas y andar nuevos caminos.

El camino de la montaña
Me crié en La Plata, una ciudad plana en donde las terrazas de los edificios eran lo más alto a lo que podía llegar. Me acostumbré a rodar sin lomas, con el distribuidor de tránsito de las afueras de la ciudad como la cuesta mas empinada en 400km a la redonda. Recién a los 16 años, cuando empecé a salir de mochilero y realicé mi primer viaje descubrí la dimensión de las montañas. Me producían cierto misterio y curiosidad. Haciendo trekking en los parques nacionales del sur quería subir a todas… Después de algunas temporadas de entrenamiento como maratonista, en la Quebrada de Humahuaca, conocí la respuesta de mi cuerpo a la enrarecida atmósfera de la Puna y me animé al Aconcagua. En 1994 logré la cumbre en solitario y con mi bicicleta.
En 1995 fui por primera vez con un pequeño grupo de cicloturistas al Abra del Acay (4895msnm) y a partir de ese viaje comprendí lo interesante que me podía resultar guiar a ciclistas aventureros a la montaña.
Como organizador realicé varias travesías al Abra del Acay y algunas a Machu Picchu. En el año 2001, cuando dirigí un grupo de 16 personas y cruzamos el Himalaya, de Katmandú a Lhasa, casi sentí que eso seria lo máximo. Pero siempre hay nuevas cumbres y un largo camino para seguir aprendiendo.

Las enseñanzas del Acay
El Abra del Acay se encuentra en la Ruta 40, entre la localidad de La Poma y San Antonio de los Cobres. Tiene fama de ser el paso rutero más alto de América, aunque hay caminos que, sin carácter de paso, lo superan ampliamente. Esta travesía nos sirvió para acumular experiencia como organizadores y tanto nosotros, como los participantes, fuimos “haciendo escuela” en ese lugar. Hubo quienes después de haber hecho este paso se atrevieron a ir a Machu Picchu, desde el lago Titicaca (3800msnm). Otros seis ciclistas, más afortunados, fueron al Himalaya. Ver la respuesta de la gente en estas tres travesías me sirvió para hacer el siguiente balance:

Motivación de los participantes
Para unos pocos, el hecho de conseguir un récord de altura era el motivador fundamental. Siempre trato de advertirle a esta gente que la travesía vale mucho más por los paisajes. Los que van con esa idea, por lo general terminan dándose cuenta que el “récord” es sólo un detalle. Contrastando, están aquellos que por sobre todas las cosas quieren conocer los paisajes y su gente, dándole no demasiada importancia al desafío físico. Son mayoría los que desean realizar una aventura personal y probarse sanamente. Es una forma que les permite crecer, en conjunto con sus compañeros, y gozar de los paisajes. Esta gente a la que le gustan los desafíos, después de una de estas travesías junta más fuerza para otra y le surge el deseo de ir por nuevas cumbres. Suele suceder que en estas situaciones descubren lo que son capaces de hacer y regresan con más autoestima, algo que sirve para potenciar la voluntad en todos los órdenes de la vida.

Edades
¿Quién esta viejo y quién joven?. La juventud no es sinónimo de fortaleza y resistencia. En este tipo de travesías es fundamental la madurez, que por lo general tienen los veteranos. Encontrar que un chico de menos de 20 años se adapte bien al grupo y a la montaña es más difícil que en un señor de 50. Los veteranos tuvieron mejor respuesta a la altitud. El promedio de edad de los participantes que hemos tenido ronda los 45 años. En la edición del Abra del Acay del año 2000, el promedio de edad de los 20 participantes fue de 48 años. En el Himalaya, de los 16 ciclistas, la mitad supero los 50, con un caso de 63. En dicha travesía, Giancarlo, de 57 y que entrena desde los 50, iba por primera vez a la altura y tuvo una de las mejores respuestas físicas.
Canon-del-R-Calchaqui-_1407

Apunamiento y aclimatación
Con la altura disminuye la presión atmosférica, la cantidad de oxígeno, la humedad y la temperatura. Cuanto más ascendemos más enrarecida se hace la atmósfera y más difícil adaptarnos. A estos problemas los resolvemos regulando las etapas, los ritmos de marcha, la alimentación y la hidratación. Previamente les solicitamos a los participantes que se hagan estudios médicos (electrocardiogramas, hemogramas y pruebas de esfuerzo). A veces hay organismos que no responden bien en la altura y no hay nada que se pueda hacer. Afortunadamente en todos estos años tuvimos solamente dos personas que orgánicamente estaban mal dispuestas para la altura. Uno de ellos sufrió malestares en las partes más altas de la travesía del Acay y regresó a los dos años, mejor entrenado, para sentirse igualmente mal.
El desafío es bastante importante y para nosotros la buena respuesta de la gente ha sido una satisfacción. Hay que tener en cuenta que la mayoría viene del nivel del mar y que asciende por sobre los 4500msnm en poco tiempo. En el caso del Acay, pasan la cuarta noche a 4100msnm. En la travesía a Machu Picchu empiezan pedaleando al segundo día a 3800msnm. En la travesía del Himalaya al quinto día se alcanzan los 5200msnm.

Condición física
La gran mayoría de los participantes en estas travesías de altura han sido aficionados, con una preparación física diferente a la de un corredor. Como las etapas están armadas para cicloturistas y no para súperatletas, no es fundamental tener el mejor estado físico. Hemos tenido casos de gente que entrenaba la capacidad aeróbica corriendo o realizando otras actividades y tuvo un excelente desempeño. Personas que no eran ciclistas y que subían mejor que los expertos. En la altura se pueden invertir los papeles y la actitud mental es fundamental. A mi entender no sirve salir a hacer kilómetros y kilómetros. Intercalando las salidas en bici con trote, natación u otra actividad aeróbica y gimnasio podemos lograr un entrenamiento variado divertido y de calidad.

Respuesta femenina
La respuesta física de las mujeres en la altura fue ampliamente favorable. Recuerdo el caso de una alemana, que pasaba por Bariloche, se enteró de la travesía y alquiló una bici para hacerla. No era ciclista, andaba con la frecuencia de un aficionado, y tuvo una de las mejores actuaciones de todos los participantes que hemos tenido. Estimo que su entrenamiento aeróbico de trotar, y el hecho de no tener sobrepeso, la ayudaron en los ascensos. Por lo general, las mujeres en la montaña se equiparan a los hombres.

Bicicletas utilizadas
Hemos tenido todo tipo de bicis y las mejores respuestas físicas no estuvieron en relación con la gente que tenía las mejores máquinas. Hubo quienes hicieron el Abra de Acay con bicicletas de acero muy pesadas, otros con híbridas, y hasta quien cruzó el Himalaya sin horquilla de amortiguación. Lógicamente una bici liviana y bien equipada ayuda a subir mejor, pero en la altura se producen sorpresas con los ciclistas.

Respuesta grupal
Los grupos suelen ser más manejables y aceptan un ritmo de marcha que en otras situaciones les hubiera resultado lento a algunos. Siempre trato de que haya un resto físico; cuando uno se funde en la altura es muy difícil recuperarse como en el llano. Cuando la gente se siente mal se torna apática y se aleja del grupo. Hay que estar atento, porque a veces los síntomas del mal de montaña se ocultan detrás de una euforia exagerada o con gestos agresivos. Un grupo unido y que tiene resto para reír es el mejor síntoma. En nuestro caso, por lo general la respuesta grupal o de relación entre la gente ha sido óptima. Muy rara vez se han registrado casos de competitividad, que pueden llegar a darse cuando participa un corredor que siente la necesidad de demostrar su “superioridad”. A este tipo de personas la Puna siempre les “pega”, y terminan aceptando el ritmo del grupo. En estos viajes la competitividad con los compañeros esta fuera de lugar. A veces las mujeres resultan más competitivas que los hombres o los veteranos corredores: quieren mostrarse como en sus mejores años juveniles.

Efectos psicofísicos
– Disminuye la resistencia del aire (al bajar la presión) y esto favorece el desplazamiento de la bicicleta, pudiéndose mejorar la velocidad en recta y en bajada y, con una correcta aclimatación, mantener la velocidad en trepada.
– Aumenta la velocidad, no disminuye la fuerza.
– La capacidad para mantener el esfuerzo disminuye a partir de los 1500msnm un 1% cada 100 metros, disminuyendo también la capacidad psíquica, según dicen a un 50% en la cumbre del Aconcagua.
– Se consumen más calorías que en otras situaciones.
– Aumenta la gravedad de las enfermedades, y las afecciones de las vías respiratorias pueden resultar peligrosas.
– Mal de montaña, (apunamiento, soroche) cefaleas, náuseas, trastornos del sueño, debilidad, según la sensibilidad particular de cada individuo.

Adaptaciones
– La necesidad de oxígeno hace que aumente la frecuencia respiratoria y a 5000msnm la ventilación aumenta el doble que a nivel del mar.
– Aumento de la frecuencia cardíaca (disminución de la frecuencia cardíaca máxima).

La adaptación en mediano plazo (mas de 15 días) determina:
– Aumento de casi el 100% de los capilares.
– Aumento de glóbulos rojos y hemoglobina (encargada de transportar el oxígeno en sangre).

 

Nota publicada en Biciclub Nº 88, abril 2002.

Uncategorize

Desde Tanzania, palabras y fotos de los cuatro viajeros cordobeses que están recorriendo África en bici rumbo al mundial de Qatar

Publicado

el

En una nota reciente de Biciclub* contamos la previa de un viaje en bicicletas Venzo que estaban por emprender cuatro cordobeses con el objetivo de arribar al mundial de fútbol de Qatar 2022 que se disputará durante los meses de noviembre y diciembre de este 2022. Los viajeros (Lucas Ledezma, Silvio Gatti, Leandro Blanco Pighi y Sebastián Rodríguez) partieron en mayo pasado desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y tienen como objetivo llegar a Doha (Qatar) después de recorrer más de 10.000 kilómetros a través de África y Medio Oriente.

Con ellos nos conectamos vía internet a mediados del mes de agosto pasado, para que nos contaran como había resultado hasta ese momento su viaje, luego de haber pedaleado 6.500 kilómetros por Africa, desde Ciudad del Cabo hasta Arusha, Tanzania.

Un viaje entre maravilla humanas, animales y naturales
Nuestro interlocutor fue Lucas Ledezma, y estas son sus palabras desde Arusha, al norte de Tanzania.
“Ya vamos recorriendo 6.500 kilómetros y hemos atravesado seis países. Dentro de poco pasaramos por el séptimo, Kenia.
Nos quedan 4.000 kilómetros más de pedaleo. Si todo sale bien deberíamos estar llegando entre el 15 y el 20 de noviembre a Doha, Qatar, para alentar a la selección.
Como parte de nuestro viaje estamos haciendo un documental que lo refleje y además a nuestro regreso vamos a plantar un árbol en las sierras de Córdoba por cada kilómetro recorrido. En total serán unos mil arbolitos.
Resumiendo un poco nuestro recorrido hasta aquí, todos han tenido su parte linda y su parte más fuerte. Empezamos nuestro viaje desde Sudáfrica (N. de la R.: a la que llegaron desde Argentina en avión, salvo Gatti, que vive en Barcelona) y luego recorrimos Namibia, donde cruzamos durante casi 15 días el desierto del Namib. Fue una buena pero difícil experiencia, con un clima que nos favoreció, ya que estamos en invierno.

Luego cruzamos a Botswana, que fue la parte más linda con respecto a la naturaleza y los animales, ya que conectamos muchísimo con animales salvajes en la ruta, animales que jamás habíamos visto en su estado natural: pasamos a metros de elefantes, cebras, jirafas, jabalíes, monos, suricatas, hienas, una multitud de diferentes aves. Fue algo maravilloso, estábamos haciendo un safari arriba de nuestras bicicletas… Una locura.
Después rodamos por Zambia, Malawi y Tanzania. De Zambia todos coincidimos en que es el país más feliz del mundo, con su gente todo el tiempo sonriendo y saludando. Fue una experiencia muy linda estar rodeado de tantas sonrisas todo el tiempo.
Malawi y Tanzania fueron parecidos. En Malawi nos abrieron las puertas en dos lugares a los que llegamos, gente muy humilde y trabajadora, de pocos recursos, que nos brindaban todo lo que tenían. Eso fue lo que más nos llenó y sorprendió, ya que es uno de los países más pobres del mundo, si no el más pobre, aunque nosotros nos fuimos de ahí pensando que era en realidad el país más rico del mundo, porque la gente tiene todo lo que necesita para poder vivir y ser feliz.

En Tanzania, donde estamos ahora, la gente nos ha ayudado muchísimo. Estuvimos haciendo voluntariados cortos en algunas escuelas, ya que no teníamos demasiado tiempo. Justamente ahora estamos en una escuelita donde hacemos algunas actividades y después partiremos para Kenia.
Acá en Tanzania tuvimos la suerte de entrar al parque nacional Ngorongoro a hacer un safari, cuyo centro es el cráter de un volcán extinto donde se desarrolla un ecosistema muy particular con una enorme cantidad de animales viviendo en estado salvaje. Fue maravilloso. Y también pasamos al lado del Kilimanjaro.
Cuando lleguemos a Kenia tomaremos un vuelo hasta El Cairo, ya que es imposible pasar por Etiopía y Sudán por los terribles conflictos que se están desarrollando en esos países, lo que los hace muy peligrosos.
Y desde El Cairo recorreremos nuevamente en bici Egipto, Israel, Jordania, Arabia Saudita y finalmente Qatar.

Los viajeros
Lucas Ledezma, profesor de educación física y protagonista de los viajes en bici a algunos de los eventos de fútbol más importantes de los últimos años (@todoapedal).
Silvio Gatti, licenciado en turismo y ambiente, viajero aficionado cordobés que vive en Barcelona y que ha recorrido más de 15 países de América, Europa y Asia (@bikepackingargentina)
Leandro Blanco Pighi, licenciado en comunicación social, escritor, periodista de viajes, conferencista “y ante todo trotamundos”, como el mismo se define. Ha publicado dos libros, lleva más de 10 años viajando alrededor del mundo y ha visitado más de 40 países (@viajero_intermitente).
Sebastián Rodríguez, realizador audiovisual y fotógrafo, un apasionado por la aventura que será el encargado de registrar en imágenes esta travesía (@seba.spila).

 

*https://biciclub.com/cuatro-argentinos-haran-un-viaje-de-mas-de-10-000-kilometros-en-bici-desde-sudafrica-a-qatar-para-ver-el-mundial-de-futbol/

Continua leyendo

Accesorios

¡La revolución digital de Specialized!

Publicado

el

Specialized lanzó en Argentina su e-commerce con dos modos de envío distintos y muchísimos productos. Ahora, podés comprar lo que más te guste de la marca californiana desde cualquier lugar del país. Sí, incluso desde tu sillón.
Después de casi 50 años construyendo sus universalmente admiradas bicicletas, Specialized decidió apostar por el mundo digital con el lanzamiento de su nueva plataforma de venta online de todos sus productos. La inauguración de la misma se produjo durante este mes de agosto del 2022, instalando de esa manera un nuevo concepto de compra para los usuarios o, como a la marca le gusta llamarlos, los riders. Así, Specialized busca que puedas comprar cuándo, dónde y cómo quieras.

A través de la página oficial de la marca, en www.specialized.com, se podrán visualizar los artículos, tal como ya podíamos hacer antes de ahora, pero ahora con la opción de poder comprarlos sin movernos de nuestro hogar.
Con la compra, Specialized otorga dos posibilidades de envío y entrega: Enviar a casa y Retirar en tienda, dos nuevas formas de obtener tus productos Specialized.

Enviar a casa
Si optaste por Enviar a casa, la marca te ayuda a elegir los productos adecuados para vos y los envía adonde quieras, sin necesidad de moverte del sillón. Si comprás, por ejemplo, una bicicleta, llegará pre armada y aprobada por profesionales. Con tan solo unos ajustes menores realizados para su correcto envío, tu Specialized estará lista para salir a pedalear en cuestión de minutos. No hace falta ninguna maniobra mecánica compleja.
¿Preferís ayuda? Specialized no deja nada al azar y, si el usuario precisa ayuda de un especialista, podrá optar por mandar un mensaje a los agentes de asistencia en línea a través de su página web. También podrá contactarse con su Tienda Autorizada Specialized preferida, que naturalmente son expertas en la materia.

Retirar en tienda
Si has visitado la página web y encontraste ese producto que te enamoró, podés elegirlo, reservarlo y comprarlo online. Seleccionando Retirar en Tienda podrás elegir una de las Tiendas Autorizadas Specialized donde vas a poder retirar tu compra ¡gratis! Una vez que el producto esté en la tienda, se te notificará por correo para que te acerques a la tienda y te lo entregará su equipo.
Es un punto clave saber que podés acercarte a una Tienda Autorizada y aprovechar para hacer todas las preguntas que a veces nos surgen sobre la bici o el equipamiento que hayas comprado. Es bueno saber que ellos están para ayudarte y asegurarse de que tengas todo para vivir la mejor experiencia sobre tu bici. ¡Sacate todas las dudas!

“Pedalear el planeta hacia adelante”
Estas nuevas opciones de entrega son parte de una iniciativa mayor que busca llevar la mejor máquina impulsada por humanos a tantas personas como sea posible. Para Specialized, la bicicleta es más que solo un medio de transporte. Es una herramienta para transformar el mundo. Cuadra a cuadra. Kilómetro a kilómetro. Generación a generación. “Juntos —afirma Specialized— pedaleamos el planeta hacia adelante.”
Para guiarte y asegurarte tener una gran experiencia sobre dos ruedas, buscá siempre tu Tienda Autorizada Specialized más cercana en https://www.specialized.com/ar/es/store-finder.

Definitivamente es alentador ver este tipo de cambios en la industria ciclista. Y ver que el canal tradicional no desaparece, ya que el service y la visita a la tienda es necesaria para la bici y para el ciclista, que allé se encuentra con quienes más saben de bicis.

 

Más información en https://www.specialized.com/ar/es/how-to-buy-a-bike-online

Continua leyendo

Uncategorize

Las fotos y las clasificaciones de la fecha de la Copa del Mundo de XCO corrida el domingo en Albstadt, Alemania

Publicado

el

Por

El actual campeón olímpico masculino de XCO, Tom Pidcock, logró la victoria en la Copa del Mundo de Mountain Bike UCI en Albstadt el domingo, mientras que la australiana Rebecca Ellen McConnell selló su segundo triunfo consecutivo.

Fotos: Bartek Wolinski / Red Bull Content Pool

XCO Albstadt masculino
1. Thomas Pidcock GBR 1h18m42s
2. IUE de Nino Schurter +0,20
3. Vlad Dascălu ROU +0.21
4. Titouan Carod FRA +0,36
5. David Valero Serrano ESP +0,54

General XCO masculina de la Copa del Mundo UCI MTB 2022
1. Nino Schurter SUI 538 puntos
2. Maxime Marotte FRA 361
3. Alan Hatherly RSA 334
4. Vlad Dascălu ROU 320
5. Filippo Colombo SUI 316

XCO Albstadt femenino
1. Rebecca Ellen McConnell Australia 1h19m39s
2. Jenny Rissveds SWE +0,48
3. Mona Mitterwallner AUT +1.00
4. Loana Lecomte FRA +1.51
5. IUE de Alessandra Keller +2,33

General XCO femenina de la Copa del Mundo UCI MTB 2022
1. Rebecca Ellen McConnell AUS 620 puntos
2. Anne Terpstra NED 373
3. Mona Mitterwallner AUT 357
4. Laura Stigger AUT 354
5. Loana Lecomte FRA 348

Continua leyendo

Cicloturismo

Nación Salvaje: un viaje extraordinario por el maravilloso Parque Patagonia

Publicado

el

Cuando la vista se te pierda en un ocre eterno de atardeceres profundos.
Cuando el viento gobierne tus pelos, tus pasos, tu paciencia.
Cuando los cielos te provoquen suspiros inevitables y la intensidad del afuera te estremezca el adentro.
No te asustes ni te impacientes; escucha, observa con atención, que estás llegando a tierras donde la libertad aún no pudo ser domesticada.
El parque Patagonia se encuentra al norte de la provincia de Santa Cruz, que con sus 243.943 kilómetros cuadrados es la segunda más grande de la Argentina, pero también la de menor densidad poblacional. Tierras en donde el “por ahí no hay nada” se traduce en enormes extensiones de naturaleza virgen, en geografías intensamente agrestes en las que es mucho más probable cruzarse con grandes manadas de guanacos salvajes que con algún otro ser humano.

La primera vez que recorrimos la provincia en bici fue en el 2014, durante nuestro viaje por la ruta 40 y las sensaciones que tuvimos en ese entonces fueron las que a lo largo del tiempo nos hicieron volver una y otra vez, hasta elegirla hoy en día como nuestro hogar.
No es un lugar fácil ni cómodo, porque como todo lo indomable e impredecible te obliga a adaptarte, a sentirte chiquito, a ganar humildad, a entender sobre prioridades.
Pero para contrarrestar aquella rudeza de su clima y sus distancias, siempre te regala muchas de las experiencias más auténticas y extraordinarias que se puedan tener. Por eso cuando recibimos la invitación para conocer el Parque Patagonia en bici no tuvimos dudas de cuál tendría que ser nuestra respuesta y claramente no nos equivocamos.
Pedaleamos por senderos que bordeaban impactantes cañadones, mezclamos bici con trekking para llegar a lagunas escondidas repletas de flamencos, vimos por primera vez una familia de pumas, caminamos entre cerros color fantasía. En tan solo dos días atravesamos estepa, cerros, roca, ríos, nos encontramos entre árboles frondosos y reparadores. Conocimos gente que ama lo que hace. Gente que cree en lo que hace. Conocimos un parque en el que siempre fuimos bienvenidos y donde en tan solo dos días logramos sentirnos en viaje.

Los accesos al Parque
El Parque Patagonia Argentina cuenta con dos portales de acceso: el Portal La Ascensión y el Portal Cañadón Pinturas. Ambos tienen distintos senderos que permiten internarse en impactantes geografías y cuentan con servicios de uso público. Nosotros en esta oportunidad fuimos a visitar el Portal Cañadón Pinturas, y aunque ya somos viejos conocedores de la zona lo que encontramos fue una sorpresa constante en cada rincón que recorrimos.
El Portal Cañadón Pinturas tiene cinco senderos de distintas dificultades:
Tierra de Colores,
Koi,
La Guanaca,
Los Balcones y la
Bajada de los Toldos.

Pedaleando en los cinco senderos
El primer sendero que conocimos fue Tierra de Colores, ya que se encuentra a pocos metros de la entrada al portal. Es un recorrrido de dos kilómetros de baja dificultad en el que transitás por escenografías de cuento, entre cerros amarillos, rosados y ocres que recuerdan a los increíbles paisajes del norte argentino —con la sorprendente particularidad de estar en medio de la estepa patagonica, lo que hace a la experiencia aún más extraordinaria.

Pasamos la primera noche en La Posada de los Toldos, donde podes optar por hospedaje o camping libre con acceso a baños y un refugio. Nosotros ese día elegimos dormir en la camioneta.
A la mañana siguiente preparamos las bicis con el equipo y tomamos el camino que nos llevaría durante 19 kilómetros al inicio de los demás senderos, hasta concluir finalmente en la Cueva de las Manos.
Pedaleamos entre hermosas mesetas y llanuras extensas que dibujaban el horizonte hasta la entrada al sendero Koi, que asciende hasta la meseta Sumich. Abandonamos por un rato el camino para subir pedaleando por un estrecha huella que nos permitió avanzar algunos kilómetros, hasta que fue necesario dejar de las bicis y seguir a pie. Luego de un breve trekking llegamos a una laguna llena de flamencos rosados que se robaron nuestra atención por un largo rato.
Más adelante nos esperaba el final del recorrido, que permite una vista amplia e impactante del lugar. La bajada en bici por el sendero fue aún más divertida y llegamos nuevamente al camino en apenas algunos minutos, para volver a tomarlo en dirección a la Cueva de las Manos. La ruta estaba en excelentes condiciones, lo que nos permitió ir disfrutando del lugar sin contratiempos ni distracciones.
Luego de algunos kilómetros volvimos a encontrarnos con el cartel que marcaba el inicio del sendero La Guanaca, un trekking de 6 kilómetros que asciende al Cerro Amarillo, para terminar con una gran panorámica del cañadón Río Pinturas, acompañados de cóndores.
Más tarde, al regresar al inicio del sendero La Guanaca, nos metimos por el sendero Los Balcones, que nos llevó hasta la Bajada de los Toldos, pedaleando durante 3 kilómetros por una huella que va bordeando el cañadón, lo que hizo de ese tramo uno de los recorridos más impresionantes que hicimos en bici, porque mientras las ruedas giraban entretenidamente por una sendero serpenteante pero sin grandes dificultades, todo a nuestro costado se había vuelto un mundo de roca, colores y formaciones sorprendentes que nos mantuvieron con los ojos muy abiertos y las sonrisas constantes hasta la gran Bajada de los Toldos, donde el cañadón decide que es momento de dejarse de rodeos y mostrar toda su magia.
En ese punto, la Cueva de las Manos nos queda del otro lado del cañadón, por lo que para visitarla es necesario dejar las bicis y realizar una importante bajada que cruza el río por un camino perfectamente marcado que te permite recorrer parte del hermoso Río Pinturas, rodeados de vegetación, para ascender finalmente hasta la entrada a las cuevas.

Esa tarde, como tantas otras veces, armamos la carpa, calentamos el agua para el mate y esperamos a la puesta del sol. Pero el pequeño balcón que habíamos elegido para pasar la noche no era cosa de todos los días. Frente a nosotros el imponente y milenario cañadón del Río Pinturas nos sacudía las emociones y las ideas, para hablarnos de otras épocas, en las que la convivencia con el entorno estaba ligada a lazos mucho más simples y profundos que la mera codicia y ambición a la que nos fuimos acostumbrando.

Información útil
El portal Cañadón Pinturas se encuentra a 56 km de la localidad de Perito Moreno por la ruta 40.
Para conocer las Cuevas de las Manos es necesario pagar entrada (actualmente para residentes Argentinos es de 600 pesos) y esperar el horario de la visita guiada. Abre de 9 a 19 y las visitas guiadas son cada hora, con una duración aproximada de una hora. No se hacen reservas, el acceso es por orden de llegada y el número máximo por guiada es de 20 personas.
Si vas en carpa o motorhome vas a poder tener acceso a espacios de servicios públicos y gratuitos.
Aunque la distancia entre La Posada de los Toldos y La Cueva de las Manos es de tan solo 19 km, recomendamos ir con tiempo para poder entrar en los distintos senderos que se encuentran en el camino.
Al ser un lugar donde la fauna está protegida y no perseguida, como en otras zonas de Santa Cruz, es normal ver grandes manadas de guanacos, zorros o flamencos con total tranquilidad al costado del camino. Por lo que es fundamental respetar su hábitat y no molestarlos ni darles de comer ni asustarlos como si fueran parte de un entretenimiento.
La basura o residuos que se generen, sin importar las circunstancias o que tipo de basura generemos, deben volver con uno, lo que significa que una cáscara de fruta también es basura que no pertenece al lugar aunque sea orgánica, al igual que el papel higiénico. Por eso llevar siempre una bolsa donde poder acumular los residuos es indispensable.
En lugares que no están preparados o habilitados para realizar fuego como campings o fogones, el fuego nunca es una opción. Si vas a acampar en la naturaleza es necesario llevar una cocina a gas, alcohol o MSR.

El clima en Santa Cruz es muy variable y aun en días de verano, donde el sol es muy fuerte, la temperatura puede bajar abruptamente de un momento a otro. Sea cual fuere el recorrido que vamos a emprender, recomendamos llevar siempre buen abrigo aunque las condiciones muchas veces parezcan no ameritarlo.

Por Nación Salvaje

www.nacionsalvaje.com | www.facebook.com/NacionSalvaje/ | www.instagram.com/nacionsalvaje/

Continua leyendo

Más Leídas