Ocultar Barra

De semillas y árboles

Fecha: 25.03.2011

por Mario García.

Entre el 29 de abril y el 2 de mayo próximos se celebrará en la localidad cordobesa de La Cumbre la decimoquinta edición del Desafío al Valle del Río Pinto. El evento, nacido en 1996 por iniciativa de un grupo de deportistas locales que luego se nuclearían en el Club de Amigos del Deporte, convocó en su primera edición a 131 entusiastas del mountain biking.
Los años pasaron, los aciertos organizativos se sucedieron, y aquella semilla plantada en 1996 se transformó en el árbol más robusto de la escena del ciclismo de montaña actual.
Cierto es que de aquel entonces a hoy no sólo creció el árbol sino también la escena misma. En 1996 pocas eran las propuestas que recibían los bikers, justamente porque pocos, muy pocos, eran esos bikers, una mera elite de iniciados. Hoy esa escena se ha hecho multitudinaria y naturalmente las propuestas se han multiplicado, al punto de que cada fin de semana del año podemos detectar decenas de eventos de todo tipo dirigidos a ellos, algo impensable allá por 1996.
El bosque creció, pues, pero no todos los árboles crecieron tan vivos, firmes y vigorosos como este cumbreño de especie desconocida. Muchos murieron, otros apenas sobrevivieron, nacieron otros de nuevas semillas esparcidas por el viento.
El misterio de la vida le dio forma a cada propuesta. Algunas convocatorias atraen por la seducción de sus impulsores, otras por el encanto de la geografía, otras por su atracción deportiva, otras por un marketing certero, las más porque los bikers las necesitan, y prácticamente todas por una mezcla de todos o algunos de estos factores.
En este trajinar del tiempo nuestro árbol cumbreño adquirió proporciones monumentales, y pasó de ser una simple carrera de mountain -de las que como dije hay decenas por fin de semana- a un multifacético acontecimiento deportivo, cultural y turístico, capaz de reunir miles de personas de todo el país y ya no pocas de paises vecinos.
Las respuestas que podemos llegar a recibir de los participantes y de sus acompañantes cuando preguntamos qué es lo que los trae a esta peregrinación anual pueden llegar a desconcertarnos. Correr su primera carrera, correrla por decimoquinta vez, participar para llevarse un premio en efectivo o participar para simplemente completar el recorrido, disfrutar o formar parte de la Expo Biciclub, recorrer paisajes serranos, convivir durante cinco días con la más rica muestra de amantes de la bici de nuestra región, reencontrarse con amigos lejanos, aprovechar la oportunidad para arrastrar a familiares y amigos a un evento que no se reduce sólo a una carrera dominguera, etcétera, etcétera. Cada respuesta es única, y esto se debe precisamente a que Río Pinto es muchas cosas a la vez y, permitanme la insistencia, no “sólo una carrera”.
Cada árbol tiene lo suyo. Algunos atraen a los pajaros por lo frondoso de su follaje, otros por sus frutos, otros porque con sus materiales se pueden hacer los mejores nidos, otros por su perfume, otros por su generosa sombra. Sólo los pájaros saben discernir esas propiedades, y cuando las encuentran todas en uno, hacia ahí vuelan.
La semilla plantada en 1996 ya cumple 15 años y ofrece en su despliegue todo lo que sus padres fundadores quisieron y supieron poner en ella. Es que lo que no está en la semilla no estará en el árbol.

Editorial de la edición Nº 184 de Biciclub, abril 2009.


Si te gustó, compartilo con:

Hablamos sobre: Mario García, MTB, Reflexiones en dos ruedas

Dejá tu comentario

    No Banner to display

    LEELA GRATIS ACÁ

    Nº 309 - Septiembre 2020


    > El atrás de escena del documental sobre la hazaña de Jean Maggi
    > Ciclovías en América Latina: ¿Temporales o permanentes?
    > Mecánica: desnudamos las mazas de cambios internos.
    [+]

    philco

    ubice

    adsgoogle