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Deporte y Entrenamiento

El ABC del entrenamiento en altura

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Foto: gentileza Trek Argentina

En 1963 se eligió a la ciudad de México, situada a 2240 msnm, para celebrar los XIX Juegos Olímpicos. Esto despertó gran interés en la comunidad científica por las respuestas fisiológicas del cuerpo en condiciones de hipoxia, es decir cuando se ve privado del suministro normal de oxígeno. Aunque los primeros estudios al respecto vienen de finales del siglo XVIII -con las expediciones alpinas y elevaciones en globos aerostáticos a altitudes considerables-, hacia 1970 y 1980 aumentó el interés hacia la aplicación del entrenamiento en altitud, así como también hacia el entrenamiento de hipoxia artificial.
La influencia del clima montañoso sobre el organismo se determina por numerosos factores de la naturaleza. Entre ellos, los cambios bruscos de humedad y temperatura, la disminución de la presión atmosférica y por ende de la presión parcial de oxígeno, así como también una elevada radiación solar y una alta ionización del aire.
La conocida expresión “en la altura falta el aire” es tan desacertada como la que afirma que se puede “convertir grasa en músculo”. Lo que sucede en la altura es que disminuye la presión parcial de oxígeno, pero la composición de gases atmosféricos es la misma a 1 msnm que a 2000 msnm, llevándose el oxígeno aproximadamente un 21% de la composición total de la atmósfera.
A nivel del mar y a una latitud de 45º, la presión de la masa de aire sobre la superficie es de 101.325 Pa. A los 2000 msnm la presión disminuye un 22% y a 3000 msnm un 33%.
Si bien son numerosos los cambios que la naturaleza ejerce sobre el organismo en la altura, los especialistas acuerdan en una clasificación en base a los niveles montañosos:
Montaña baja: hasta 800-1000 msnm. En esta altitud, en condiciones de reposo y aplicando en el deportista cargas moderadas, no se manifiestan influencias importantes ni grandes cambios a nivel fisiológico. Sólo ante cargas máximas se perciben algunos cambios funcionales de relevancia.
Montaña media: de 1000 a 2500 msnm. En esta zona sí se manifiestan cambios funcionales aun ante la aplicación de cargas bajas y moderadas. A pesar de que en reposo no se percibe gran influencia de la falta de oxígeno.
Montaña alta: superior a 2500 msnm. Aun en estado de reposo surgen cambios funcionales significativos en el organismo, consecuencia obvia de una mayor disminución de la presión atmosférica.

Fases de adaptación a la altura
Si bien los cambios fisiológicos que se presentan en altura son numerosos y de una especificidad alarmante, nos detendremos en los más relevantes. Las fases de la adaptación son tres: aguda, transitoria y estable.
Adaptación aguda: está caracterizada por una fuerte respuesta del organismo a la condición de hipoxemia, lo cual produce una brusca alteración de la homeostasis. En primer lugar se activan las funciones de los sistemas responsables del transporte de oxígeno del exterior al organismo y su consecuente distribución. Es así como se produce un aumento de la frecuencia respiratoria, hiperventilación de los pulmones, aumento del volumen circulatorio de la sangre y aumento significativo de los vasos sanguíneos del encéfalo y el corazón. Esta aceleración de las contracciones cardíacas y el aumento de la presión arterial pulmonar aseguran la redistribución regional de la sangre con la consecuente disminución de la hipoxemia arterial. Al cabo de dos o tres días estas modificaciones van retornando a su estado inicial.
Otra de las reacciones más agudas que se desarrollan en el organismo expuesto a la altura es la eritrocitosis, es decir, el aumento del número de eritrocitos o glóbulos rojos en sangre. Ya en las primeras horas en la montaña se observa este proceso.
Parte de la experiencia que pude vivir hace unos años con la nadadora Georgina Bardach en un período de tres semanas de entrenamiento en la Quiaca (3400 msnm) previo a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 tiene que ver con esto. Ya en el colectivo que nos llevaba de Jujuy a la Quiaca yo iba monitoreándome con el pulsómetro, y pasé de 54 a 72 latidos en reposo. Por otro lado ambas nos hicimos análisis de sangre al llegar, a la semana y al finalizar el proceso. En la primera semana pasé de 4.700.000 a 5.100.000 glóbulos rojos (yo no entrenaba en ese período) y Georgina pasó de 5.200.000 a 5.700.000 glóbulos rojos.
Adaptación transitoria: como su nombre lo indica es un estadio de transición entre la fase aguda y la estable. Si bien se producen algunos cambios estructurales y funcionales, no son de mayor relevancia como en las otras dos fases. Pero es necesario destacar que hay un período entre el tercer, cuarto y quinto día en el que el organismo entra como en un estado de equilibrio, pero es un equilibrio lábil en comparación al que se adquiere en la tercera y última fase.
Adaptación estable: se caracteriza por la adaptación permanente y sus manifestaciones concretas son:
-Aumento de la eficiencia del funcionamiento del aparato respiratorio y circulatorio.
-Crecimiento de la superficie respiratoria de los pulmones.
-Aumento del coeficiente de utilización del aire inspirado.
-Incremento de la capacidad del sistema coronario y de la concentración de mioglobina en el miocardio.
En términos generales, J.H Wilmore y D.L Costill (reconocidos fisiólogos internacionales) destacan una considerable eficiencia de las funciones del organismo una vez instaladas las adaptaciones estables.
Debemos aclarar que el tiempo necesario para lograr esta adaptación estable depende de varios factores, pero principalmente de la reactividad individual de adaptación. En iguales condiciones, se adaptan antes aquellas personas que han estado sometidas con mayor regularidad a condiciones de hipoxia natural o artificial. Por otro lado, los deportistas entrenados en resistencia se adaptan mejor a la altura que los deportistas de fuerza y velocidad.

Foto: gentileza Trek Argentina

Algunas consideraciones
Entrenar en altura es una decisión que debe tomar el entrenador, poniendo en la balanza un sinnúmero de factores, que dependerán de cada deportista y del período de preparación en el que se encuentre. Sin embargo, a grandes rasgos, podemos decir que la experiencia y los resultados de las últimas investigaciones científicas demuestran que los corredores de distancias largas y de maratón, así como también los triatletas de distancias half y ironman pueden entrenarse periódicamente en altitudes de entre 3500 y 4000 msnm.
Para los remeros, nadadores y corredores de distancias medias, la altitud óptima recomendada es entre 1600 y 2000 msnm. Mientras que para deportistas de modalidades de fuerza/velocidad, deportes de coordinación y juegos deportivos y lucha se recomienda utilizar alturas de entre 1200 y 1600 msnm.
Sin embargo es importante aclarar que en todos los casos es necesario iniciar la preparación en altura en un estado de recuperación total, tanto de las capacidades físicas como psíquicas. No es recomendable llegar a la altura con un estado de fatiga acumulada, puesto que esto retrasará notablemente los procesos de adaptación.
Por último cabe desatacar que los procesos de adaptación como resultado de la estancia temporal en altura se mantienen un tiempo determinado una vez regresados a los terrenos llanos. Se estima que las adaptaciones luego de dos a tres semanas en alturas de entre 2000 y 3000 msnm se mantienen entre diez y catorce días más una vez que bajamos al nivel del mar. Por ende, debemos programar períodos de carga y recuperación de modo tal que la competencia principal para la que nos estamos preparando tenga lugar en los primeros quince días una vez regresados a nuestras respectivas ciudades.

Experiencias en carne propia
Volviendo al ejemplo de aquella estadía en La Quiaca con Georgina Bardach, fue programada para una duración de tres semanas y luego de una en Córdoba ella viajó al Abierto Canadiense de Pileta Larga, donde logró la marca mínima en 400 IC (combinado) que la clasificó para Atenas 2004. Pero la competencia en Canadá fue diez días después de haber vuelto de La Quiaca.
El hotel donde nos alojábamos quedaba a cinco cuadras de la pileta, por lo que nos manejábamos caminando a todos lados. Ya esa simple caminata diaria de cinco cuadras nos costaba mucho más que en Córdoba, pero no le di demasiada importancia. Al segundo día de entrenamiento, mientras realizábamos un trabajo principal de 40 x 50 metros (20 pecho y 20 crol), yo veía que en los 50 de pecho, luego de la vuelta, ella salía a respirar antes de los banderines que están a 5 metros de la pared, cuando en condiciones normales el nado subacuático debe ser de no menos de 12 metros. Obviamente la reté y le dije: “Hacé la vuelta larga”. Ofuscada ella me contestó “¡Por qué no te tirás vos a hacerla!”
Al otro día fui antes a la pileta y me tiré a nadar. Recién ahí entendí lo que ella sentía. La sensación de asfixia era tal que quería salir a tomar aire hasta por las orejas. Para quienes no han entrenado en altura, es una experiencia que deben vivir si realmente quieren entender lo que significa para el organismo la “disminución de la presión parcial de oxígeno”.
Para mí como entrenadora les aseguro que esa fue una de las experiencias más enriquecedoras en mi carrera profesional. Una cosa es leer un artículo al respecto y otra muy distinta es vivenciarlo.
En Argentina tenemos Cachi, en Salta, y La Quiaca. Ambos lugares están altamente preparados para recibir deportistas de mediano y alto rendimiento. Y para los corredores de aventura están el cerro Champaquí en Córdoba y el cordón de Los Gigantes, que ofrecen un marco geográfico natural para promover las adaptaciones fisiológicas necesarias que permiten rendir más y mejor.

 

Por Elisa Lapenta: Profesora de Educación Física, especializada en Alto Rendimiento en Alemania, titular de H3o (servicio de entrenamiento orientado a deportistas de todos los niveles: tiempo libre, amateur, semiprofesional, pofesional): (0351)6225243 | elisalapentah3o@hotmail.com | h3o Sports | INSTAGRAM @elisanoemilapenta 

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Culmina un año de grandes podios para Trek Argentina

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Tras haber logrado el Team Trek holgadamente los objetivos que se plantearon durante este año con un equipo de alta competición, la gente de Trek Argentina ha anunciado su intención de renovar su apuesta deportiva bajo un nuevo formato, con el objetivo intacto de seguir fomentando el ciclismo en el país.

“Todos y cada uno de los excepcionales corredores que fueron parte de este gran grupo humano a lo largo de estos 7 fructíferos años han llevado a la marca a todos los podios de las mejores carreras del circuito —afirma Trek Argentina en su comunicado—. La empresa expresa su gratitud a, @facundoperezc, @chiquita.cantelmi, @bikecarito, @facu_cayata y @nico_tivani, a quienes deseamos el mayor de los éxitos en los caminos que decidan emprender. ¡Son enormes todos!     

También reconocer a todos los sponsors que se sumaron a nuestra cruzada, respaldando incondicionalmente nuestra iniciativa de apoyar a los mejores ciclistas. Estamos convencidos de que desde Trek contribuimos a que muchas empresas se interesen en esponsorizar equipos de ciclismo y eso, realmente, nos llena de orgullo!!!!”

@trekbicycleargentina

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Cómo hidratarse y comer adecuadamente cuando el verano acecha

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Se acerca el verano y es necesario adecuar nuestra alimentación para sobrellevar mejor las altas temperaturas y para contrarrestar los efectos del entrenamiento en esas condiciones. Para ello deberemos apostar por una estrategia de nutrición e hidratación acorde a nuestras necesidades de entrenamiento y poner especial cuidado a la recuperación muscular.

La hidratación

Puede sonar trillado, pero lo más importante en días de calor es tener cuidado con la hidratación. Las calorías siguen siendo las mismas que podríamos necesitar en días que no haga calor pero sí que es importante mantener una buena pauta hídrica para no deshidratarnos.

Hay que tener en cuenta, que ésto no consiste únicamente en recordar ingerir líquidos durante los entrenamientos, sino llegar a ellos con un estado de hidratación óptimo, para lo que necesitamos generar el hábito de consumir agua con regularidad desde el comienzo del día (la mejor forma de iniciar un proceso de hidratación es bebiendo dos vasos de agua al despertar). Cómo recomendación extra, en el caso de personas sin contraindicaciones, se debería ingerir a lo largo del día, sobre todo en aquellos de temperaturas más extremas, una solución de agua de mar (diluida en cinco o seis partes de agua dulce) para incorporar suficiente variedad y cantidad de minerales. Un beneficio similar se puede obtener diluyendo sal marina, bicarbonato, jengibre y limón en agua dulce.

Además, es esencial contar con una estrategia de hidratación adecuada durante el ejercicio, que se puede estimar en base al cálculo de la tasa de sudoración (a grandes rasgos, pesando al deportista previo al entrenamiento y comparando esta medición con el peso sin la ropa mojada luego de una hora de entrenamiento), lo que permite estimar de manera individualizada el requerimiento de líquidos durante los entrenamientos. 

Pero aún sin esta medición, se puede lograr una buena hidratación con el consumo regular, cada 10 a 15 minutos, de volúmenes de alrededor de 100/150 cc, alternando entre agua y bebida isotónica. Las bebidas isotónicas son esenciales en esta época del año, dado que permiten la reposición de parte de los minerales que vamos perdiendo. Tomar solo agua durante entrenamientos en condiciones de calor es igual a profundizar la deshidratación, ya que estaremos diluyendo los pocos minerales que quedan en el organismo.

Es recomendable, además, el uso de cápsulas de sales, que complementan las bebidas isotónicas. Según la marca de estas y las condiciones climáticas, se recomienda una por hora de ejercicio.

Vitaminas, minerales, antioxidantes

Si bien el grupo de fruta y vegetales deben formar parte habitual de la alimentación de todos, pero en especial de quienes practican deportes como running, en la temporada de verano contamos con mayor variedad de estos productos y más frescos.

Además, probablemente tengamos requerimientos aumentados de algunas vitaminas y minerales hidrosolubles que se pierden a través del sudor.

Cómo norma práctica, se recomienda consumir cinco porciones de cinco colores diferentes, para obtener una buena variedad de nutrientes.

Una manera de sumarlos puede ser en batidos o licuados, por ejemplo, de frutas y vegetales con agua en las mañanas y combinados con leche vegetal, yogur o hasta whey protein en los post entreno.

Recuperación

Para después de un entrenamiento es muy importante la recuperación muscular, del glucógeno e hídrica. Para ello podemos utilizar un recuperador comercial o prepararlo de forma casera con hidratos, proteínas y algo de minerales: una opción es licuar sandía o ananá con un poco de miel, así como otras frutas que aporten carbohidratos, agua de coco que remineraliza y algo de whey protein como fuente de aminoácidos.

Además es conveniente enfocarnos en preparaciones frescas, evitando las comidas muy elaboradas y de consumo caliente.

En el mismo sentido, puede ser favorable fraccionar la alimentación en más de cuatro comidas, para evitar una sobrecarga digestiva.

Texto: Juan Pablo Bruno, licenciado en nutrición (MN 7292, MP 2818), nutricionista deportivo. Atención online y presencial: whatsapp 2954-645889 | Instagram @juanbrunonutricionista

Foto: Markus Spiske en Unsplash

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Qué hacer para quemar grasas: el método y un ejemplo de sesión

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Una vez al año, más precisamente cuando el calor aprieta, nos acordamos de que tenemos un cuerpo y nos ponemos en campaña para deshacernos de esos kilitos de más que en invierno podíamos ocultar bajo los gruesos abrigos. Es también en esta época cuando observamos que las piletas, clubes, gimnasios y parques desbordan de gente que empieza a moverse para quemar grasa.

Como entrenadora, mi función es ofrecer las mejores metodologías de trabajo  para lograr el tan anhelado objetivo de verse bien y sentirse mejor, una tarea que, desde ya anticipo, no es nada fácil. 

Tres caminos

Lo primero que debemos aclararle a la persona interesada es la importancia de cumplir con el principio de repetición y continuidad de las cargas, pues sin constancia es imposible producir adaptaciones morfológicas y funcionales que puedan mantenerse en el tiempo.

Ahora bien, ¿Qué se debe hacer para quemar grasa? Hay tres tendencias:

1 Estímulos de baja intensidad y larga duración (aeróbicos).

2 Estímulos solamente anaeróbicos (pesas).

3 Propuesta alternativa concurrente, es decir, trabajos mixtos pero no aleatorios, sino pensados para quemar grasa.

Para sorpresa de muchos, debo decir que el menos eficaz de los tres es el primero. Varias investigaciones científicas de los últimos años han revelado una nueva concepción en el tema de reducción del tejido adiposo a través de la actividad física, tirando por la borda antiguos preceptos como el de que salir a caminar tres veces por semana durante 30 minutos es lo mejor para quemar grasa. (Con esto no quiero decir que salir a caminar este mal, ¡en absoluto!, sólo deseo aclarar que actualmente existen metodologías de trabajo más eficaces cuando lo que se busca es movilizar, transportar y oxidar grasa). 

Analicemos brevemente las tres tendencias. Si bien los trabajos aeróbicos de baja intensidad y larga duración tienen como principal combustible los ácidos grasos libres (AGL), tienen la desventaja de producir una disminución global del peso corporal sin poder seleccionar la zona del cuerpo en la que se desea reducir la grasa. Dicho en otras palabras: se baja de todos lados, e inclusive se genera también una pérdida de masa magra (músculo) y por ende una disminución del gasto de energía en reposo. El trabajo de pesas (del tipo de hipertrofia sarcoplasmática zona tres y sarcomérica zona cuatro), en cambio, no sólo disminuye la cantidad de grasa sino que a la vez aumenta la fuerza y la masa muscular. Por consiguiente el sujeto en reposo tendrá un gasto energético mayor (ya que la masa muscular en reposo consume más energía que el tejido adiposo). 

Finalmente el tercer modelo, el de trabajo mixto aeróbico–/fuerza, es el más recomendado a la hora de bajar de peso, modelar el cuerpo y mejorar la calidad de vida. Las herramientas de las que se valen este tipo de sesiones son principalmente tres:

1 Trabajos aeróbicos continuos estables de alta intensidad (70-80% del Vo2 max)

2 Trabajos de fuerza en zona tres (hipertrofia sarcoplasmática) y eventualmente zona cuatro (hipertrofia sarcomérica). 

3 Todos los modelos de intermitencias, tanto las largas (del tipo 30’’ al 80% x 30’’ al 60%) que favorecen el transporte de los AGL, como las cortas (del tipo 6’’ x 24’’ ó 10’’ x 20’’ ó 15’’ x 15’’) que benefician la fase de oxidación de las grasas. 

Los fundamentos 

Analicemos ahora el fundamento de cada uno de estos recursos.

1 El estímulo aeróbico continuo estable de alta intensidad (de una duración aproximada de entre 18’ a 25’minutos) tiene como objetivo principal pre-deplectar glucógeno, es decir, vaciar el tanque de glucógeno para que el cuerpo eche mano al segundo tanque, que es el de las grasas. Así, en el resto de la sesión se consumirá más AGL, ya que este tipo de estímulo elimina la competitividad de los hidratos de carbono para que predomine el consumo de grasa. 

2 El trabajo de fuerza (de hipertrofia) permite, en primer lugar, seleccionar aquellos grupos musculares que se desea tonificar o desarrollar. En segundo lugar, las hormonas que se segregan con el entrenamiento de fuerza  (particularmente testosterona y STH) favorecen la combustión de AGL. Este incremento de testosterona y STH se mantiene durante la sesión y también varias horas después, lo cual favorece el consumo de grasa post ejercicio.

3 Las intermitencias (que se llevan más del 40% de la duración total de la sesión) combinadas con pequeños bloques aeróbicos continuos estables de baja intensidad son claves para el transporte y oxidación de AGL que se movilizaron previamente con ejercicios locales de fuerza (como abdominales, glúteos, tríceps). Es decir: cuando tengo gran cantidad de AG en plasma favorezco su transporte mediante intermitencias largas (30’’ al 80% x 30’’ al 60%) y luego su oxidación mediante intermitencias cortas, por ejemplo, 15’’ x 15’’ (este tipo de intermitencia inhibe la glucólisis rápida y hace que la grasa pase a ser el principal combustible).

En definitiva, bajar de peso y verse mejor no es tarea sencilla. Producir cambios morfológicos y funcionales duraderos requiere de cuatro premisas básicas:

• Provocar estímulos adecuados que produzcan la adaptación deseada.

• Tiempo.

• Continuidad.

• Muchísimo esfuerzo.

Lo más importante, a mí entender, es que este tipo de trabajos mixtos nos permiten no sólo mejorar nuestro aspecto físico, sino también, y por sobre todas las cosas, optimizar nuestra calidad de vida. Dicho de otra manera, nos permite lucir mejor potenciando la salud.

Algunos beneficios del trabajo mixto

• Aumenta la penetrabilidad de los hidratos de carbono a la célula.

• Aumenta la captación de glucosa.

• Aumenta la síntesis de glucógeno.

• Disminuye el requerimiento de insulina.

• Mantiene estables los niveles de ácidos grasos. 

• Mejora la actividad cardiovascular y respiratoria.

• Disminuye los triglicéridos y el colesterol malo. 

• Aumenta el colesterol bueno. 

• Aumenta la masa muscular (principal consumidor de grasas).

• Al aumentar la masa muscular, se incrementa también la tasa metabólica basal.

• Los trabajos de fuerza refuerzan el tejido conectivo y estabilizan las articulaciones. 

• El EPOC (consumo de oxígeno post esfuerzo) permanece elevado aun después de haber finalizado la sesión, lo cual permite seguir quemando grasas algunas horas después.

Diagramar la sesión

La forma de diagramar la sesión que mejor se adecue a la individualidad biológica del sujeto a entrenar dependerá de la creatividad y del conocimiento del entrenador. Personalmente, no soy partidaria de dar planes (tipo recetas) por este medio, ya que no conozco a cada uno de los lectores, pero en esta oportunidad simplemente quiero dar un ejemplo de modelo de sesión que creo que clarificará de modo ilustrativo todo lo explicado en esta nota.

Modelo de sesión de 100’ minutos de duración

1 Aeróbico inicial (continuo estable de alta intensidad). Por ejemplo, 25’’ de trote en cinta arriba de 150 pulsos. 

2 Entrenamiento de la fuerza. Por Ejemplo, 15’’ de cinco grupos musculares: trapecio, pectoral, deltoides, glúteo y pantorrila, en series de 3 x 12 repeticiones. 

3 Circuito mixto. Durante 20′ hacer 20 abdominales más 3′ de bici fija con cambios de ritmos (30” fuerte x 30” suave, o sea, intermitencias largas) varias veces hasta completar los 20′. 

4 Aeróbico final. Durante 40′ en bici fija hacer 6′ continuo más 3′ de intermitencias cortas tipo 15” fuerte x 15” suaves más nuevamente 6′ continuo, etcétera, hasta completar los 40′ (esto puede hacerse también en cinta). 

Fuente: Curso de AFA  (Actividad Física Adaptada 2008), a cargo del licenciado Mario Di Santo. 

Texto: Elisa Lapenta*

Foto: Svetlana Sokolova en Freepik

*La autora es Profesora de Educación Física, especializada en Alto Rendimiento en Alemania y ofrece un servicio de entrenamiento orientado a deportistas de todos los niveles: tiempo libre, amateur, semiprofesional, pofesional): (0351)6225243 |

@elisanoemilapenta

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Eventos

Se corrió el Gran Fondo 7 Lagos entre San Martín de los Andes y Villa la Angostura, el paraíso argentino de la bici

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El 19 y 20 de noviembre, la emblemática ruta 40, que recorre los siete lagos más famosos de la Argentina, fue el magnífico escenario donde se corrió el Gran Fondo Siete Lagos, en el cual más de 2.000 pedalistas de ruta y MTB partieron desde el centro de San Martín de los Andes. 

Las clasificaciones:

Ruta 110 k Elite Masculino

1 Nicolás Tivani (3:00:07,233)

2 Leandro Messineo (3:01:20,323)

3 Facundo Pérez Costa (3:01:30,312)

Ruta 110 k Masculino 

1  Santiago De Martos (3:08:26,390)

2  Patricio Pichin Dambrosio (3:08:27,769)

3  Lucas Pelizza (3:09:15,598)

MTB 110k Masculino

1  Sergio Ramos (3:18:49,666)

2  Pablo Caprifoglio (3:18:49,792)

3  Daniel Flores (3:18:49,823)

MTB 50k

1  Marcelo Garcés (1:47:36,795)

2  Rodrigo Lagos (2:04:57,994)

3  Martín Marso (2:06:15,593)

E Bike 50K Masculino 

1  Pablo Mancini (1:49:14,113)

2  Calilo Sielecki (1:56:17,211)

3 TomásDetry (2:00:40,393)

Ruta Elite Femenino 

1  Carolina Párez (3:14:24,606)

2  Dolores Rodríguez Rey (3:15:27,218)

3  Bárbara Frisch (3:19:41,730)

Ruta 110 k Femenino

1  María Yanina Balatti (3:25:46)

2  Mariana Godoy (3:30:46)

3  AliciaReynoso Pueyo (3:32:06)

MTB 110 k Femenino 

1  Camila Quintulén (3:32:24,594)

2  Mariana Ojeda (3:39:16,545)

3  Carina Gregori (3:44:02,853)

50K MTB Femenino 

1  Florencia Schulz (2:19:37,875)

2  María del Pilar Alabes (2:27:18,245)

3  María Florencia Berdina (2:27:18,277)

E-Bike 50K

1  Mariana González De Langarica (2:06:53,151)

2  Martina Tettamanti (2:13:27,084)

3  Valentina Sielecki (2:13:28,897)

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