Conectá con nosotros

Entrenamiento

El autoentrenamiento

Publicado

el

Cuando alguien va al gimnasio y elige al tanteo qué ejercicio realizar sin tener en cuenta si eso puede producir lesiones a corto o mediano plazo, se está autoentrenando. La profesora Elisa Lapenta pone en duda que este comportamiento pueda tener alguna ventaja para el atleta y argumenta por qué es perjudicial.

por Elisa Lapenta

_MG_3252

Jugando con la imaginación, muchas veces me pregunté qué pasaría si las personas se dirigiesen a la farmacia y se sirviesen solas los medicamentos que consideran mejores para curarse, sin consultar al médico y sin receta ni indicaciones de cómo y cada cuánto tiempo tomar el remedio.
Trasladada al ámbito del entrenamiento deportivo, esta situación se vive a diario en la mayoría de los gimnasios, por ejemplo cuando llega la persona y “se sirve” al tanteo las mancuernas para hacer un ejercicio para bíceps. O cuando alguien calcula a ojo el peso para una prensa o una sentadilla sin saber si esos pesos son bajos, óptimos o excesivos, y sin calcular tampoco que esto puede producir alguna lesión a corto o mediano plazo.
También es común ver a grandes grupos de ciclistas que se juntan los sábados y deciden ir, por ejemplo, desde Córdoba Capital hasta Carlos Paz, sin tener en cuenta que quizás entre ellos hay principiantes que nunca pedalearon más de una hora. Pero como la consigna del grupo es ir a Carlos Paz y hay que ser parte de ese grupo, se ponen a rueda y pedalean.
Lamentablemente las situaciones descritas anteriormente son muy comunes, dado que el autoentrenamiento tiene miles de adeptos en las más variadas disciplinas.

Cuestión de principios

En el último Ironman de Florianópolis fueron de la partida casi 2000 competidores. Y en el último Desafío al Valle del Río Pinto hubo cerca de 4000 almas dispuestas a transitar los más de 80 kilómetros de la carrera. Cuando veo estas cifras mi pregunta es: ¿Cada uno de estos deportistas tendrá un entrenador? Lamentablemente tengo que decir que no es así. Y esto es más lamentable aun cuando uno constata que la mayoría de esos deportistas no tienen siquiera un conocimiento mínimo de los principios básicos del entrenamiento (ver Biciclub Nº 161: “Los principios del entrenamiento”).
Uno de estos principios es el de variabilidad de la carga, que, simplificándolo, significa que si queremos mejorar no nos sirve hacer todos los días lo mismo, sino que permanentemente debemos “sorprender” al organismo con nuevas y variadas cargas, para que genere nuevas adaptaciones y mejore. De ahí la frase que reza: “Si sigues haciendo lo que vienes haciendo, seguirás obteniendo lo que vienes obteniendo.”
Otro es el principio de progresión de las cargas: si venimos pedaleando 200 kilómetros por semana, no deberíamos pasar a pedalear 450 kilómetros de golpe, sino aumentar progresivamente. Llevado al pedestrismo, un ejemplo sería que si lo máximo que corrimos en un día fueron tan solo 12 kilómetros, no podemos pretender debutar en una maratón al mes siguiente.
Un caso real relacionado con esto es el de una mujer de 39 años que llegó a mí hace 32 semanas porque quería bajar los kilos de más que le habían dejado los embarazos. Hacía tres años que no hacía nada, y poco era lo que había hecho a lo largo de su vida en cuanto a entrenamiento. Con ella comenzamos caminando tres veces por semana durante 30 minutos. Y el último plan que le mandé era de 44 kilómetros de trote (dividido en cinco sesiones) más una salida de mountain bike de 120 minutos. Para ir un poco más al detalle, cuando comenzamos ella trotaba en 6m 20s los 1000 metros, mientras que actualmente tiene un ritmo de entre 5m y 5m 15s para la misma distancia.

Los pro

Vamos a comenzar por las ventajas del autoentrenamiento. Una de ellas es que autoentrenarse es más barato que contratar a un entrenador/a. Me animo a cuestionar esta afirmación por lo siguiente: Si bien no pago mensualmente para que me entrenen, ¿cómo puedo saber o estar segura de que lo que estoy haciendo está bien y me va a permitir llegar a mi objetivo? En la actualidad podemos acceder a planes de manera gratuita a través de la web, pero sin lugar a dudas esto no nos dará resultado. Un plan que no está hecho a la medida de cada persona y que no respeta el principio básico de individualidad biológica (que consiste en que dos organismos no responden de igual manera ante un mismo estímulo o carga de entrenamiento), tarde o temprano va a fallar.
También existen páginas web muy prestigiosas, de deportistas de renombre, y artículos de revistas que dan fórmulas para bajar de peso, andar más fuerte o sacar más músculos. Me opongo categóricamente a esto. Debemos tener cuidado con esta cuestión. Porque si yo publico, por ejemplo, “Ocho semanas para llegar bien a la carrera X”, como profesional tengo que ser consciente de que eso lo va a leer desde una “Doña Rosa” a quien su marido le regaló la bici dos semanas antes para su cumpleaños hasta un deportista de elite que pedalea 600 kilómetros semanales. Y evidentemente no es lo mismo preparar a Doña Rosa que a Gabriel Facchín. O a una persona que comenzó de grande con la práctica deportiva que a otra que entrena desde que era pequeña.
Me permito remarcar, entonces, que tengo mis serias dudas cuando escucho a alguien afirmar que autoentrenarse es más barato.

Los contra

En cuanto a las desventajas, nombraremos las siguientes:
1. El autoentrenamiento carece de objetividad. Al ser nosotros mismos nuestros entrenadores, estaremos al tanto de todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, de cómo nos fue en el trabajo o de si anoche nos acostamos tarde. Sabiendo esto, ese día podemos hacer un entrenamiento más light y hasta tendremos la excusa justa para no entrenar.
2. El autoentrenamiento no respeta los principios del entrenamiento (individualidad, progresión, variabilidad y periodización, por mencionar sólo algunos de los 16). Un ejemplo real de esto es el de un ciclista que pedaleaba 600 kilómetros por semana y estaba estancado en su rendimiento. Esta persona pedaleaba 80 kilómetros de lunes a viernes y 200 kilómetros los sábados, es decir, 2400 kilómetros por mes. Durante el primer mes de entrenamiento sólo ajustamos la dinámica de los volúmenes, y la primera semana hicimos 400 kilómetros. Luego, la segunda semana aumentamos a 600 kilómetros, la tercera a 800 y la cuarta volvimos a 600. En total hicimos 2400 kilómetros al mes. Con este mínimo cambio ya provocamos mejoras, dado que el organismo toma la semana de 800 kilómetros como una carga altamente estresante y genera nuevas adaptaciones, y la de 400 kilómetros como una semana de descanso activo, para lo cual el cuerpo también genera nuevas adaptaciones.
Luego, en vez de rodar 80 kilómetros por día variábamos también los kilómetros por sesión (de 60 a 120 kilómetros), dejando el sábado para el fondo de 200 kilómetros que el deportista ya venía haciendo. Esta variación del kilometraje diario también le generó nuevas respuestas adaptativas. Por último, en lugar de salir solamente a rodar tranquilos, incorporamos sesiones de alta intensidad con trabajos fraccionados de recuperación incompleta, frecuentando así otras zonas metabólicas que él nunca hacía.
Está visto entonces que con pequeños cambios podemos generar grandes mejoras.
3. El autoentrenamiento no permite mantener estables los niveles de motivación. Entrenar solos todos los días, sin tener un “otro” que nos evalúe, corrija o guíe nos hará caer tarde o temprano en la apatía y el aburrimiento, por lo cual terminaremos abandonando la actividad que habíamos elegido con tanto entusiasmo. Es que la motivación por lo nuevo dura entre cuatro y seis semanas. Luego hay que encontrar la manera de tener permanentemente un nuevo estímulo que nos incite a seguir entrenando. Los niveles motivacionales van en aumento según se entrene:
– Solo.
– Solo con un entrenador/a cronometrando o corrigiendo.
– En grupo.
– En grupo y con un entrenador/a controlándonos.
– Compitiendo, porque es en la competencia donde el deportista moviliza los grados más elevados de motivación. Allí intentará autosuperarse o ganarle a otro que está a la par en la línea de largada.
4. Preocupación extra. El hecho de que el deportista se levante y piense qué tiene que hacer ese día le generará una situación de ansiedad que muchas veces es difícil de controlar, y terminará planificando su sesión en base a las condiciones climáticas, por ejemplo. Si un día nos levantamos y afuera está frío y nublado, nos iremos al gimnasio en lugar de a pedalear. En cambio, al tener un plan “pegado” en la puerta de la heladera, no queda lugar para la duda. Si el plan dice 60 kilómetros de ciclismo sobre terreno variado, tendremos que abrigarnos y salir a hacerlo, sin más preocupación que decidir si nos ponemos unas manguitas o un rompevientos.

Para andar mejor

Como apreciarán, encuentro en el autoentrenamiento más contras que pros. Es que deberíamos comprender que si tenemos 10 horas por semana para entrenar sería preferible que un profesional del deporte se sentara a pensar y a planificar qué hacer en esas 10 horas (pues para eso estudiamos los entrenadores) y cómo lograr que se provoquen óptimas mejoras en el rendimiento deportivo, independientemente del nivel que tenga el deportista.
Un programa de entrenamiento planificado a corto, mediano y largo plazo, con objetivos intermedios y evaluaciones de control periódicas, es lo mejor para optimizar el rendimiento. Dicho de otra manera, un entrenamiento programado es la mejor opción para andar mejor.

Nota publicada en Biciclub Nº 190,  octubre 2010.

7 Comentarios

ABC

La técnica de pedaleo adecuada

Publicado

el

Por

Es común que durante el pedaleo muchas personas sientan molestias, dolores o sensaciones extrañas que no son habituales. ¿Alguna vez analizaste tu técnica de pedaleo y tu posición en la bici? ¿Sufrís de dolores de espalda, cuello o rodillas al terminar tus sesiones de entrenamiento? ¿Sentís que al pedalear hacés demasiada fuerza o vas demasiado liviano?
Mejorar la técnica puede ser la solución para evitar lesiones, dolores musculares y/o articulares, reducir el desgaste innecesario durante una sesión de entrenamiento y disfrutar plenamente del pedaleo.

07trasmo-_MG_0771-2

La postura correcta
Antes de subirse a la bici es recomendable establecer la altura del asiento. Éste debe situarse al nivel de la cadera y estar paralelo respecto del piso. Una vez sentados en posición de pedaleo, al apoyar el talón sobre el pedal (en el momento en que se encuentra el pedal más cerca del piso) la pierna debe quedar semiflexionada y no extendida por completo.
Si al pedalear hay un balanceo de la cadera hacia a un lado y otro, significa que el asiento está alto. Si existe una exagerada flexión de las rodillas (sobrepasan en altura a la cadera), debe corregirse la altura del asiento subiéndolo. Atención: una flexión exagerada de rodilla puede acarrear lesiones.
Respecto a los brazos, no deben estar extendidos al pedalear. Es algo común que pase cuando la distancia entre el manubrio y el asiento es demasiado grande. Por el contrario debe haber una semiflexión de los codos de manera que se mantengan relajados los miembros superiores (cuello, hombros, brazos, manos). Además, esto evitará que las irregularidades del terreno, convertidas en vibraciones, repercutan en nuestra espalda y miembros superiores, especialmente en antebrazos. Así lograremos que no aparezcan esas sensaciones de contractura muscular que con el paso del tiempo se pueden agudizar, hasta obligarnos a parar de pedalear.
Las manos se deben mantener relajadas y apoyadas sobre el manubrio (éste no debe estar ni muy bajo ni muy alto respecto de la posición del asiento). No deben ir agarradas haciendo fuerza en todo momento, algo que solo será necesario en determinadas situaciones, como por ejemplo, al pararnos en los pedales, encarar una pendiente o aumentar la velocidad repentinamente (embalar).
El torso tiene que estar inclinado hacia el frente a unos 45º respecto del manubrio, de modo de evitar chocar frontalmente contra el aire y tener molestias en la zona lumbar. Y cuidado, en ningún momento se debe descargar el peso corporal totalmente hacia adelante. Éste debe estar balanceado entre el asiento y el manubrio.

El ciclo de pedaleo
Básicamente nos referiremos al pedaleo como un movimiento circular con una aceleración hacia el frente que luego irá descendiendo para comenzar a ascender hasta llegar a la posición inicial. Partimos de la base de que en cada ciclo debe aplicarse la fuerza de manera uniforme durante todos los momentos del pedaleo. De esta manera se involucra un mayor número de músculos, especialmente glúteos, flexores de pierna, flexores de cadera y extensores de pierna (cuádriceps), los cuales se emplearán de manera colectiva.
Obviamente, para lograr el pedaleo uniforme lo mejor será hacerlo con pedales de sistema click-on o automáticos y zapatos de ciclismo con sus calas específicas. Con pedales con punteras o simplemente pedales convencionales, muchos momentos del ciclo de pedaleo no pueden aprovecharse.

El ciclismo estacionario o indoor
Se trata de una excelente opción para complementar el entrenamiento, comenzar a pedalear o simplemente movernos un rato. El objetivo principal de quienes se acercan a esta actividad es continuar con el entrenamiento, haciendo trabajos específicos de pasadas y fuerza.
El ciclismo indoor es una excelente oportunidad para concentrarnos también en nuestra técnica de pedaleo. Esto es importante porque esa técnica (sea buena o mala) irremediablemente la aplicaremos luego cuando estemos rodando en nuestra bicicleta.
Hay que prestar atención especialmente en clases grupales, ya que al subirnos a una bici fija que fue usada por otra persona siempre habrá que realizarle modificaciones antes de comenzar.

Los errores más comunes
– Pedalear con el asiento bajo o alto, lo que trae como consecuencia dolores en las rodillas y en la parte baja de la espalda.
– Pedalear todo el tiempo con muy baja o demasiada cadencia produce un desgaste innecesario de energía. Se siente como un pedaleo trabado o, al contrario, demasiado fácil.
– Hacer fuerza con los brazos y mantener los hombros duros ¡A relajarse!
– Llevar muy rígidos los tobillos. La articulación del tobillo se modifica en cada ciclo de pedaleo y es importante permitir que esto suceda con naturalidad.

Consejo para mejorar
Pedile a alguien que te filme de frente, de espalda y de perfil mientras pedaleás. Luego analizá tu posición y técnica. Recordá que trabajar y mejorar tu forma de pedalear te permitirá hacerlo de manera eficiente y disfrutar más de las sesiones indoor así como los kilómetros en ruta.

Por Pablo Canales: Profesor en Educación Física (UNLP), Especialista en Rehabilitación por el ejercicio (UCALP), Entrenador de Atletismo/ Triatlón e Instructor de Spinning: canalespra@gmail.com, pra_canales@hotmail.com.

Continua leyendo

Deporte y Entrenamiento

MTB: La fuerza y la técnica, compañeras inseparables

Publicado

el

Alejandro Palma, uno de los Coach UCI más destacados del mountain bike americano, nos habla del desarrollo de la fuerza y su estrecha relación con las capacidades técnicas en el mountain bike. (más…)

Continua leyendo

Deporte y Entrenamiento

Una programa de nutrición para ganar masa muscular que aporta estabilidad y potencia al ciclista

Publicado

el

Por

Más allá de buscar tener un cuerpo definido, ganar (o preservar) masa muscular es esencial para el rendimiento deportivo. Entre otros beneficios, tener masa muscular favorece la estabilidad, aporta fuerza, potencia y previene lesiones.
Este proceso es conocido como hipertrofia y tiene que ver con el crecimiento muscular de forma progresiva.
Para alcanzar este objetivo, además del entrenamiento específico de fuerza, la alimentación juega un rol clave.
Ésta debe ser a base de un superávit calórico, donde se consuman más calorías de las que se gastan.
Pero en este camino también se debe aumentar la ingesta de proteínas diarias, un macronutriente que colabora en la formación de los tejidos de los músculos, siendo los huevos, el pescado de aguas profundas como el salmón, el atún, la trucha y, las carnes magras las mejores fuentes de este nutriente, debido a su calidad y a que también aportan calcio, vitamina D y B12, fibra y Omega-3, nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del cerebro, del metabolismo y para fortalecer el aparato músculo-esquelético.
Pero para un correcto aumento de la masa muscular, la ingesta de proteínas debe complementarse con el consumo de otras fuentes de alimentos. En especial los carbohidratos, porque aportan energía y grasas saludables.
Entre las grasas saludables recomendadas se encuentran la palta, los frutos secos, aceitunas y aceite de oliva. Lo ideal sería incluir al menos una porción de alguno de ellos en cada comida del día. Así estaremos aumentando nuestra ingesta calórica y además nos aportarán un efecto antiinflamatorio protector contra lesiones y que favorece los procesos de recuperación ante los entrenamientos. Dentro del grupo de los carbohidratos complejos se sugiere la ingesta de legumbres o cereales integrales. En relación a la porción de estos, deberían ocupar entre un cuarto y un tercio del plato.
Por otro lado, debemos cuidar la incorporación de minerales tales como el potasio y el magnesio, cuyo rol es colaborar en la recuperación de los músculos y evitar los cuadros de calambres. Los principales alimentos donde se encuentran ambos nutrientes son la palta, banana, dátiles, las verduras de hojas verdes como el kale y la espinaca.
En cuanto a los suplementos nutricionales, si bien estos no son esenciales, muchos aportan practicidad para cubrir las necesidades aumentadas que hemos mencionado.
En este sentido, los batidos de proteína de suero de leche o Whey protein nos permiten sumar una buena cuota de proteínas de alto valor biológico (tienen entre 20 y 25g/porción) en momentos del día en que estamos fuera de casa o que contamos con poco tiempo para hacer una ingesta más completa.
De igual modo, los suplementos de citrato de magnesio van a garantizar que cubramos los requerimientos de este nutriente, que además, en una dosis más alta, va a aportarnos un efecto de relajación psíquico y muscular.
Una mención aparte merece la creatina. El monohidrato de creatina es hoy uno de los suplementos más estudiados, clasificado cómo Clase A (seguro y efectivo) y que ha demostrado favorecer, en el marco de un plan de entrenamiento adecuado y teniendo cubiertos los requerimientos nutricionales, la recuperación y el crecimiento muscular.

Texto: Juan Pablo Bruno, licenciado en nutrición (MN 7292, MP 2818), nutricionista deportivo.
Atención online y presencial: whatsapp 2954-645889 | Instagram @juanbrunonutricionista
Foto: Imagen de vecstock en Freepik

Continua leyendo

Deporte y Entrenamiento

Diversión garantizada en bicicleta: cómo se hace y para qué sirve un pump track

Publicado

el

A menos que ya seas usuario de uno, seguramente te preguntaras qué es un pump track. Básicamente explicado, es un sendero o pista cerrada con un sentido de giro (no establecido) en el que se pueden dar tantas vueltas en bicicleta como tu cuerpo lo permita, al ritmo y velocidad que tu técnica lo permita. En ellos podés, si tenés técnica, andar en una bicicleta sin cadena y sin frenos, alcanzando velocidades tan altas como 30 km/h. Sin cadena parecería un milagro, pero no lo es. Es pura técnica y un trabajo aeróbico súper divertido tanto para niños como para adultos.

LOS PRINCIPIOS A TENER EN CUENTA
En términos generales estas instalaciones se hacen en espacios reducidos, tan reducidos como un patio mediano o una cancha de tenis. Los más grandes como una cancha de futbol 5 o 7.
Si bien hay muchos videos de cómo hacer un pump track y es algo que parece bastante fácil, en realidad hacerlo bien no es tan simple como parece. Es decir; si querés hacer un pump track para divertirte con tus amigos o para tus hijos es algo que podes improvisar: bastan una pala y una carretilla. Pero si queres hacer algo más serio, una instalación en un espacio público, un espacio deportivo, una plaza o club, tenés que pensar en algo más profesional en cuanto a diseño y prestaciones. Hacer un pump track es una suma de ecuaciones matemáticas que están mucho más lejos de lo que el ojo puede calcular.
Pero dejando de lado la ciencia, detrás de un pump track podemos decir que sin duda alguna este tipo de instalaciones deben ser tenidas en cuenta tanto por los usuarios como por las entidades gubernamentales, ya que dan fácil acceso a una práctica deportiva, son seguros, aumentan la destreza de los usuarios y son generadores de cambio social, ya que en esos espacios, no existe por ejemplo, la discriminación; todas las bicis y clases sociales son bienvenidas. Y por supuesto, colaboran a reducir el número de accidentes viales con ciclistas, ya que estos aumentan considerablemente su destreza en la conducción.

 

LOS DIVERSOS MODELOS DE PUMP TRACKS
Actualmente existen cuatro tipo de pump tracks: los de tierra, los de suelo natural, los modulares y los de asfalto. Vamos a hablar brevemente de cada uno.

Tierra

Estos son los que básicamente haces y construís entre amigos en el fondo de una casa o en un terreno disponible. Como dijimos al principio, necesitaremos solo palas, carretillas, voluntad… y agua. En términos generales se hacen cavando y sacando tierra del propio lugar o incorporando tierra externa de alguna obra cercana. Dependiendo del tamaño y voluntad, se pueden hacer en un fin de semana. Pero requieren riego y el mantenimiento suele ser un dolor de cabeza que genera prácticamente el mismo esfuerzo que el que se aplicó en construirlo. De hecho es común que cada vez que vamos a usarlos nos demanden algunos toques con pala y rastrillo, y dada las características del material suelen consumir mucha agua en riego.
Un quick tip: si tenes árboles, hacelo debajo de ellos, porque la sombra te ahorra mucho mantenimiento y mucha agua.

Suelo natural 

Se ven como de tierra, huelen a tierra, se sienten como tierra… pero es algo mucho más complejo, es un suelo compuesto. Nuestra asociación, International Mountain Biking Association (IMBA) es especialista en este tipo de instalaciones. Se trata de utilizar un porcentaje de suelo local mezclado con ciertos porcentajes de arena, piedra y otros áridos. Esto básicamente genera un pump:
– amigable con el medio ambiente,
– sostenible,
– que requiere poco mantenimiento,
– que necesita riego pero mínimo,
– que no se erosiona con el uso,
– que se puede usar en condiciones de humedad aceptables y
– que no hace barro.
Si el suelo está tan bien preparado que se pueden realmente esculpir las formas que busques, estos suelen ser claramente más grandes y son ideales para espacios públicos, ya que cuentan con un diseño integral y profesional. Pero al mismo tiempo son ideales para parques públicos, ya que no son invasivos con el entorno natural. Por otro lado si fuera necesario modificarlos o ampliarlos, es totalmente posible y accesible hacerlo.

Premoldeados

Estos se tratan de piezas que tienen determinado diseño, están premoldeadas en hormigón y son particularmente atractivos para las instituciones estatales, ya que literalmente en cuatro horas podés tener un pump armado. No requiere altos costos de ingeniería o diseño, se adaptan a cualquier espacio plano, el mantenimiento es extremadamente bajo (cortar el pasto alrededor) y no requieren riego.
Por otro lado, también abren el espacio a un mayor abanico de usuarios, al poder ser utilizados por skaters, rollers, etcétera. La contra es que al ser piezas modulares, los diseños son limitados. Y se pierde el mayor atractivo de este tipo de instalaciones, y es que cada diseño sea distinto.
Por supuesto, en el mismo tamaño tienen un costo mayor que el de suelo, pero el costo a largo plazo es menor porque no requiere mantenimiento y lo pueden utilizar diferentes clases de usuarios, aunque no se integran muy bien al paisaje natural. Es algo así como colocar una vereda de hormigón en un parque…
Su ventaja radica en que se puede desmontar con la misma velocidad con la que se armó. Por otro lado, si se desea ampliar solo hay que sumar más módulos.

Asfalto

Al igual que el anterior, estos son bastante atractivos para las instituciones estatales porque abarcan varias clases de usuarios. El problema es que su costo es alto, ya que, para empezar, hay que realizar un pump de suelo previamente, para luego cubrirlo con asfalto. El mantenimiento es bajo pero sí requieren riego para mantener el pasto crecido en los espacios intermedios, ya que el asfalto, al no absorber agua, tiende a hacer acumular agua en la parte interna de las curvas, lo que genera que el suelo se sature de agua y el pump comience a hundirse generando fracturas y daño en el mismo.
Si bien son una solución atractiva, los municipios tienen que pensar muy bien a la hora de optar por esta opción, ya que no es la mejor a nivel ambiental. Tirar en un parque más de 1000 metros cúbicos de asfalto y generar en ese espacio verde el impacto visual de una autopista no suena realmente como la mejor opción.
Por otro lado ocurre lo mismo que con los pump modulares. Terminan siendo formas muy similares entre sí y si fuera necesario ampliarlos a futuro, resultará muy costoso hacerlo; incluso en algunos casos eso implica rehacerlo por completo. Es por este motivo que estos pump track desde el inicio suelen ser estructuras considerablemente más grandes.

QUÉ MODELO ELEGIR
Ahora bien: ¿Cuál elegir entre todas estas opciones? Qué dilema. El concejo más simple es el siguiente: si el grupo de amigos se ve sumido en un ataque repentino de ansiedad después de leer esta nota y se lanza a buscar videos en youtube, la respuesta es simple: aprovechá esa ansiedad antes de que se pase, agarrá la pala y en el fondo de tu casa, en un baldío (mejor pump que basural…) o en la plaza (si te dan permiso), a cavar y construir uno. No te va a salir bien, eso es seguro, pero con la práctica vas a mejorar y si tenés dudas consúltanos que te vamos a pasar info o buscá en la web, que hay mucha pero mucha info.
Pero si podés superar el ataque de ansiedad y querés hacer algo más profesional y no sabés qué hacer, nuestro consejo es que lo hagas de suelo. Las otras dos opciones son atractivas, no lo podemos negar, pero hacerlo de suelo tiene sus ventajas. Primero, es amigable con el medio ambiente, nadie se va a quejar de que se esté construyendo algo de tierra en un espacio público, pero si tirás asfalto en una plaza… puede no verse del todo bien.
Por otro lado, estamos hablando de bicicletas de montaña y BMX, no de bicicletas de ruta, y la idea primordial es acercar a los usuarios a un entorno natural, generando un encuentro amigable con la naturaleza.
O sea, vivís en una ciudad rodeado de asfalto y vas a seguir andando en asfalto en la plaza, por favor… Plus: el mantenimiento puede ser organizado periódicamente con los usuarios, lo que genera un lugar de educación ambiental y se les enseña a los niños a cuidar las instalaciones.
Si no, muy bonito, viene el gobierno y me pone una plaza y se rompe o la rompo y el gobierno la arregla, mientras que con este tipo de instalaciones el mensaje es distinto, el gobierno te dio esto pero es tu responsabilidad cuidarlo.
Otra ventaja es que en esta opción el nivel de accidentes es mínimo. En un pump de asfalto, al poder alcanzar altas velocidades y generar saltos, el nivel de accidentes suele ser más alto. Por otro lado el costo es casi la mitad, con lo cual en vez de uno se pueden hacer dos, con diseños distintos en distintas partes de la ciudad, generando flujo de usuarios de un lado al otro, fomentando el turismo barrial y un atractivo turístico genuino.
La realidad es que sin importar qué opción se tome. los pump podrían ser los mejores amigos del gobierno y de los ciudadanos, ya que generan un cambio social real, cambiando también la opinión que tiene el público de los funcionarios. A la vez generan ingresos en las zonas aledañas, ya que los ciclistas somos grandes consumidores gastronómicos, a fin de cuentas nuestro combustible.
Finalmente, la verdadera pregunta no es cuál es el mejor, la verdadera pregunta es cómo puede ser posible que todavía no haya uno en cada plaza.
Para más información no dudes en contactarnos. Desde IMBA podes asesorarte en cómo hacer un pump y hasta en cómo conseguir el permiso de tu gobierno local.
 Pump de tierra: info@vos_y_tus_amigos
Pump de suelo: info@imba.com.ar
Pump premoldeado: presasuh@hotmail.com
Pump de asfalto: info@velosolutions.com

 

Por Alejandro Minuzzi: presidente de IMBA Argentina y director de IMBA Latinoamérica.

http://www.imba.com.ar/ | https://www.instagram.com/imba_argentina/?hl=es-la | https://www.facebook.com/search/top?q=imba%20argentina

Continua leyendo

Más Leídas