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Mecánica

El cuidado, el mantenimiento y el reemplazo de la cadena

Como tratar a una cadena desde que la empezamos a usar para alargar su vida útil. Por qué pedalear muy cargado estira la cadena. El reemplazo de la cadena: cuándo y cómo hacerlo en una bici de ruta y en una mountain bike. Cadenas uni y bidireccionales. Herramientas para conectar y desconectar el missing link.

Lo primordial es saber cómo cuidar una cadena nueva. Ahí está la clave más importante para prolongar su vida útil. Las cadenas vienen de fábrica con una lubricación especial hecha en baño maría, lo que hace que el lubricante ingrese entre los pernos y rodillos y es la que tenemos que intentar en la medida de lo posible de mantener por más tiempo, ya que es una lubricación interior de la cadena, que solo se logra en su fabricación y que ya no podremos replicar ni en un taller especializado ni en nuestras casas. Cuanto más tiempo perdure esa lubricación, más vida útil tendrá la cadena. Por eso yo no lavo la cadena con solventes ni baños a presión.

La suciedad que va adquiriendo la cadena en condiciones normales (no extremas como meternos en el barro) es externa y la podemos remover con una limpieza periódica muy sencilla desde prácticamente el día uno de uso. Esto hará que esa mugre no ingrese dentro del sistema y resulte por ello difícil sacarla y como consecuencia debamos recurrir a solventes, desengrasantes, cepillos y mucha agua, lo que termina barriendo la lubricación interna y original que trae la cadena de fábrica.

Limpiar la cadena de la forma que acá les propongo tiene que ser algo de rutina, como lavarse los dientes o los anteojos. Ojo, no me refiero a obsesionarse con lavar la cadena, lo que hay que hacer es sacar asiduamente la suciedad que se pega en el sobrante de lubricante que tiene la cadena. Esta suciedad adherida, si no la quitamos a tiempo empieza a pegarse, convirtiéndose en una mugre abrasiva para nuestra transmisión.

Lo ideal es que luego de cada uso tomemos un trapo de 15 por 15 centímetros doblado en cuatro —puede ser un trozo de una remera vieja de algodón—, le coloquemos al trapo un poquito de lubricante con siliconas en spray y le pasemos a toda la cadena. Veremos que en el trapo queda toda la mugre que se pegó en los eslabones.

Distinto es si venimos de correr Río Pinto, en donde pasamos varias veces por el agua y probablemente hayamos lubricado en el camino, lo que lógicamente hizo que toda la tierra del valle se pegara a la cadena. (En este punto quiero agregar que cuando corrí el Río Pinto no necesité lubricar la cadena.)

Luego de este caso o bien de realizar una travesía por caminos con mucha tierra, sí tendremos que hacer una limpieza más profunda, ya que la mugre habrá ingresado en todo el sistema. En esta situación podemos limpiar con algo de desengrasante y un cepillo de dientes y luego secar con un papel absorbente, intentando quitar la mugre pero sin excedernos con el desengrasante y el agua.

Tener en cuenta entonces que cuando colocamos una cadena nueva, luego de haber salido una, dos o tres veces máximo, con un trapo hacemos la limpieza superficial que expliqué antes. Como no desengrasamos tampoco vamos a necesitar poner lubricante y mantendremos la lubricación tan preciada que viene de fábrica.

Si en algún momento nos parece que la cadena está muy “crujiente”, entonces colocaremos lubricante pero no más de 10 gotas en toda la cadena, esto es, una gota en un rodillo cada 7 u 8 eslabones aproximadamente. Luego le damos unas vueltas a las palancas o salimos a hacer un par de cuadras y ya está. A las siguientes dos salidas volvemos a limpiar con el trapo y si notamos que es necesario colocamos apenas unas gotas más de lubricante.

Tenemos que tener en cuenta que el exceso de lubricante hará que la mugre se adhiera fácilmente, entrando así en una rueda sin fin en la que colocamos lubricante por demás, la mugre se adhiere demasiado a ella y luego para sacar todo eso tenemos que usar mucho desengrasante, lo que derivará en volver a colocar mucho lubricante ya que la cadena quedó sin lubricación.

Otros cuidados

Además de la limpieza, otro factor a tener en cuenta para que la vida útil de la cadena sea mayor es cómo usamos la transmisión. Pedalear con multiplicaciones muy pesadas, haciendo mucho esfuerzo para hacer avanzar a la bicicleta hará que la cadena se estire más rápido. Por ejemplo, cuando estamos pedaleando rápido y venimos con una cadencia bastante ligera y vamos a detenernos o bajar la velocidad, para volver a arrancar nos va costar si antes no hemos cambiado la multiplicación, y en ese esfuerzo que hacemos sobre los pedales para volver a tomar velocidad, la cadena se va forzando y gastando de forma prematura, más aun si pesamos más de 75 kilos.

Cuándo reemplazarla

Lo ideal es reemplazar la cadena en su punto justo, no cuando está pasada de uso, ya que si no terminaremos malgastando el resto del sistema de transmisión, como el piñón.

Para que no se nos pase el “momento justo” del reemplazo de la cadena, lo mejor que podemos hacer es medirla cada vez que la limpiamos o al menos hacernos el hábito de hacerlo regularmente.

El desgaste de la cadena varía bastante, nada es tan de manual. Por ejemplo, una cadena de una bici que se usa en Capital Federal no tendrá el desgaste que una de alguien que vive en las sierras de Córdoba. A su vez, una persona con mayor peso gastará más una cadena que alguien con bastante menos. Pero la media es que reemplazaremos de dos a tres cadenas por cada cambio de piñón.

El procedimiento

Antes de empezar vamos a descargar la transmisión, colocando la cadena en la corona más pequeña. De esta manera quitaremos tensión al sistema y podremos trabajar mejor.

Primero medimos el nivel de desgaste de la cadena (foto 1). Hay distintas herramientas de medición, en esta ocasión usamos la herramienta más sencilla y fácil de conseguir, la que insertamos entre dos pernos del lado que no tiene inscripción de números e intentamos insertar el otro extremo (en el que sí se ven los números). Si ese extremo no ingresa ente los pernos es que aun la cadena está bien. Si ingresa del lado que indica 0.5 aun se puede seguir usando pero debemos estar atentos (foto 2). Una vez que ya entre del lado que indica el 0.75 debemos reemplazar de inmediato.

En este caso tenemos una cadena con missing link, por lo cual lo buscamos para poder abrirla en este punto. Luego sacamos la cadena de plato y piñón para que quede colgando (foto 3) y usamos la pinza de apertura de missing link para abrir la cadena (foto 4). Si no tenemos esta herramienta podemos usar una pinza de punta finita que pueda entrar entre los eslabones, aunque lo ideal sería tener las herramientas específicas.

Si la cadena no tiene missing link entonces tendremos que utilizar directamente un cortacadena.

Una vez removida la cadena limpiaremos bien el piñón y plato/s de toda grasitud y suciedad.

Ahora tendremos que determinar el largo de la cadena. Para una bicicleta de ruta primero colocamos la cadena en el plato grande y en la corona más chica del piñón y la pasamos por la pata de cambio. Las poleas tienen que quedar en una línea recta con respecto al eje (foto 5); esto nos determinará su largo. Trabamos un extremo de la cadena en un diente del plato (foto 6) y acercamos el otro extremo —teniendo en cuenta cómo tiene que quedar la pata de cambio—, hasta que se encuentre con el extremo que recién enganchamos en el plato (foto 7). Como podemos ver en la foto, vamos a cortar la cadena teniendo en cuenta que luego agregaremos el medio eslabón que es el missing link.

Para medir el largo de cadena en una mountain bike colocamos la cadena en el plato y corona del piñón más grandes y sin pasarla por ninguno de los dos descarriladores (ni delantero ni trasero) unimos sus extremos y sumamos dos pulgadas más de largo de cadena (un eslabón interno y uno externo suman una pulgada, es decir que deberíamos sumar dos juegos de eslabones).

No utilizar el método de comparar la cadena vieja (estirada) con la nueva, ya que la cadena antigua estará estirada y puede llegar a sumarnos un eslabón más al largo total de la nueva cadena.

Una vez tomada la medida del largo de la cadena cortamos el excedente con un cortacadena (foto 8) y colocamos el missing link para cerrarla (foto 9). Para que éste se trabe, la forma profesional de hacerlo es con la pinza conectora de missing link (foto 10), pero si no la tenemos utilizaremos el método del “palancazo”, que no es el ideal pero funciona; éste consiste en dar un palancazo rápido con la mano para que el perno entre hasta el final del missing link.

Luego de esto comprobamos que todas las velocidades pasen correctamente.

Fotos: Ariel Sabatella | Texto: Santiago Oliver: Mecánico y restaurador de basta experiencia. Lleva adelante su propio taller Born In Garage: www.borningarage.com.ar


 

Herramientas | Conector y removedor de missing link

Estas herramientas son específicas para conectar y desconectar el missing link. En las fotos podemos ver la indicación de CLOSE y OPEN en cada una. Son prácticamente iguales, solo que sus extremidades miran hacia dentro o hacia afuera, permitiéndonos abrir o cerrar el missing link.

 

Diseños | Cadenas uni y bidireccionales

Las cadenas de Shimano de 10 velocidades son unidireccionales, o sea que están diseñadas para que el lado liso que tienen (sin inscripción de la marca) quede del lado interno de la bici (es decir, mirando hacia el cuadro) y el que tiene la inscripción de la marca quede mirando hacia afuera. De esta manera se montará como debe ser sobre los piñones. En cambio, el resto de las cadenas de Shimano y de otras marcas son bidireccionales.

La nueva cadena Sram Red de ruta de 12 velocidades también es bidireccional pero tiene una posición determinada. Es decir que si vemos la cadena de frente, veremos que un canto es recto y el otro ondeado (la típica forma de cadena). Este último es el que irá en contacto con el plato y las coronas del piñón.

 

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