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El doping en el deporte amateur

Fecha: 23.01.2020

Un informe de la profesora Elisa Lapenta acerca del doping entre los deportistas amateur. Cuándo hay doping según el Código Mundial Antidopaje. Cómo entran en el doping los deportistas aficionados. El doping como fenómeno en expansión y sus consecuencias éticas y en la salud.


Por Elisa Lapenta*

Los que practicamos ciclismo de montaña no somos ajenos a lo sucedido en la ultima edición del Desafío al Valle del Río Pinto: el denominado “control de salud” previo a la carrera y aleatorio y el subsiguiente “control antidoping” a los ganadores debería marcar un antes y un después en el MTB amateur de nuestro país.
Lamentablemente, aquella iniciativa no hizo más que confirmar lo que entre todos nosotros era un secreto a voces. Las sustancias y métodos prohibidos van ganando terreno entre los deportistas amateurs.

Los controles
El dopaje no es un fenómeno reciente. Siempre ha estado ligado a la práctica de la actividad física. Pero durante el siglo XX el consumo de sustancias fue en aumento y esto hizo en que en el año 1928 la Federación Internacional de Atletismo fuese el primer organismo en prohibir el uso de sustancias dopantes.
En 1967 el Comité Olímpico Internacional (COI) publicó por primera vez un listado de validez internacional con las sustancias y métodos prohibidos durante y/o fuera de las competiciones.
En el año 1999 tuvo lugar en Lausana la Primera Conferencia Mundial contra el Dopaje en el Deporte, propuesta por el COI. El principal logro de la misma fue la creación de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), también conocida como WADA por sus siglas en inglés (World Antidoping Agency), una fundación de derecho privado regida por el ordenamiento jurídico suizo y cuya sede está en Montreal. Se trata de un organismo internacional independiente que establece normas comunes para combatir el dopaje y coordina los esfuerzos de las organizaciones deportivas y de los poderes públicos.
La AMA elaboró el Código Mundial Antidopaje, que garantiza que las reglas y los procedimientos que gobiernan el antidopaje sean los mismas para todos los deportistas, en todos los deportes y en todos los países. Este código entró en vigor el 1º de enero del año 2004.

¿Qué es el doping?
Se considera doping al uso de sustancias o métodos prohibidos antes, durante o después de la competencia; a la incitación o facilitación de su práctica; al suministro de sustancias o a la obstaculización de los controles.
En términos mas específicos, se habla de dopaje en los siguientes casos:
– Cuando se detecta la presencia de una sustancia prohibida o de los metabolitos o de los marcadores de esa sustancia en el cuerpo de un deportista. En algunas sustancias está permitida la presencia de ellas hasta un límite máximo de concentración en la orina.
– Cuando se usa o se intenta usar una sustancia prohibida o un método prohibido.
– Cuando un deportista se niega a someterse a un control de dopaje o injustificadamente no acude a someterse a un control de dopaje después de habérsele notificado.
– Cuando no da información o da una información errónea sobre el lugar en el que se encuentra en cada momento.
– Si hace trampas o intenta hacer trampas cuando está siendo sometido al control de dopaje.
– Si el deportista o el personal de apoyo al deportista se halla en posesión, administra o trafica con cualquier sustancia prohibida o método prohibido, a no ser que el deportista tenga una autorización expresa para utilizarlo por parte de la autoridad de control de dopaje correspondiente.
– Cuando se administra o se intenta administrar una sustancia o un método prohibido a un deportista o cuando se asiste, incita, contribuye, instiga, intenta disimular o se intenta que el deportista se dope.
Hablando en términos más criollos y en mi opinión, incurre en doping todo aquel deportista que lisa y llanamente hace trampa. No hay que darle demasiadas vueltas al asunto: o se tiene un comportamiento ético o no se lo tiene.Y hacer trampa no es ético ni justo.

El doping como fenómeno en expansión
En los últimos tiempos estamos siendo testigos de cómo el doping afecta no sólo al deporte profesional sino también a personas que practican el deporte como aficionados. Los deportistas profesionales con frecuencia se ven sometidos a presiones por parte de los propios equipos, entrenadores o sponsors y las grandes sumas de dinero que se manejan en el deporte de elite empujan a los atletas a incurrir en prácticas prohibidas para aumentar su rendimiento, disminuir la sensación de fatiga o recuperarse rápidamente de las lesiones.
¡Pero aun así no lo justifico!
En el caso de los amateurs, los motivos generalmente están ligados a una obsesión por perder peso, por ganar músculo o por ganar una carrera que, como le digo siempre a mis alumnos: “a nadie le importa salvo a nuestro círculo íntimo”.
Los deportes más relacionados con el dopaje son el ciclismo, el atletismo, la natación o la halterofilia, si bien ningún deporte está exento de ello.
Entre los deportistas no profesionales, esta práctica se repite mucho entre los que realizan su actividad física en los gimnasios. Quienes vamos a hacer pesas como complemento, podemos ver los potes de proteína o amino que se venden en toda recepción de gimnasio. El peligro de estas sustancias radica no sólo en su utilización sin ningún tipo de control ni prescripción medica sino en que además en muchas ocasiones se adquieren en el mercado negro y no es posible saber con certeza su composición.
Entre las sustancias dopantes más utilizadas estan los esteroides anabolizantes y las hormonas peptídicas, como la hormona de crecimiento (hGH) y la eritropoyetina (EPO). Esta última es la reina de los deportes de resistencia, ya que actúa en la médula para estimular la producción de eritrocitos y en consecuencia la disponibilidad de oxígeno en los músculos. El peligro con la EPO es que causa hiperviscosidad sanguínea, que, junto a la pérdida de líquidos por la sudoración, puede traer aparejados problemas cardiovasculares graves, accidentes tromboembólicos, infartos y fallos cardíacos.

Como comienza todo
Hace más de 29 años que repito una frase a mis alumnos: “No existe carrera, podio ni medalla que se anteponga a la salud de una persona”. Tengo mis principios y convicciones al respecto bien anclados en los valores que supieron transmitirme mis entrenadores.
Ahora bien, uno como entrenador puede sugerir, aconsejar o tratar de convencer, pero en muchas ocasiones sucede que el deportista se encuentra con otro en la ruta y este le recomienda “comprá este suplemento, que no te hace nada pero te ayuda a andar mas fuerte…”
Algunos deportistas consultan el “consejo” con su entrenador, otros no. Y es así como poco a poco comienzan por ejemplo con los aminoácidos (hipotéticamente inofensivos), las bebidas energizantes, los quemadores, la creatina, etcétera, etcétera, y casi sin darse cuenta, con el transcurrir del tiempo caen en el doping.
El consumir o no sustancias prohibidas comienza indefectiblemente por una actitud personal y una autoestima baja. Sin adentrarme mucho en aspectos psicológicos, creo que quien se sirve de sustancias artificiales no confía lo suficientemente en si mismo, ni en su entrenador ni en los procesos naturales de adaptación. Así como tampoco tiene la capacidad de asumir sus propias limitaciones.
Considero que toda sustancia (permitida o no) es como un bastón que viene a suplir lo que yo mismo no puedo (o no quiero) lograr.
Yo competí durante 24 años (de mis 48 de vida). Es decir, me pasé la mitad de mi vida entrenando y compitiendo. Y para todos los logros deportivos que pude obtener jamás tomé nada (creo que lo más elaborado que consumí fue Gatorade y barritas Power Bar en carreras de media distancia de triatlón). Fui vegetariana durante los mejores siete años de mi carrera deportiva como triatleta. Y es por ello que estoy convencida que cuando la alimentación es sana y el descanso y entrenamiento son los adecuados uno puede dar lo mejor de si !Y eso solo ya es grandioso cuando se es deportista amateur!
En lo personal no juzgo a quien toma sustancias o se vale de la EPO para incrementar su hematocrito. Cada uno es libre de consumir lo que quiera. Ahora bien, si lo que consumo me da ventajas en una competencia, ahí la cosa cambia, ¡ya que estoy haciendo trampa! Es decir, decido medirme con los demás pero con recursos no permitidos. Jamás pude comprender a quien hace trampa, porque la verdad de la milanesa es que esa persona que se drogó para ganar, cuando levanta la copa sabe que no le pertenece en un cien por ciento.
Suelo decir burlonamente que en las competencias debería haber dos categorías: la de los que se drogan y la de los que no se drogan. De ese modo el deportista podría elegir en cuál de las dos inscribirse. Solo así estaríamos todos en igualdad de condiciones.
Insisto en este concepto: el que quiera drogarse y poner en riesgo su salud para ganar una carrerita de cabotaje, pues que lo haga; cada uno es libre de hacer lo que quiera. Lo que considero injusto es que lo haga a escondidas y que se ponga a la par de aquel deportista capaz de esforzarse al máximo en sus entrenamientos, que no incurre en trampas ni atajos y que puede aceptar sin demasiados preámbulos que si no gana es porque hay otro que fue mejor.
Porque después de todo y ante todo el deporte es como un juego -entre adultos- pero un juego al fin. Y como decimos los profesores de Educación Física en los patios de colegios: el que hace trampa en el juego después hará trampa en la vida.
Ojala este articulo sirva para volver a jugar como lo hacíamos de niños, respetando todos las mismas reglas y con el único fin de divertirnos. Ojala pudiésemos ser felices con lo que podemos dar, independientemente del lugar que ocupemos en la clasificación final.
Como dice mi querido amigo Sebastian Armenault: “A mi me alcanza con ser el campeón de mi propio proyecto”.


*Elisa Lapenta es entrenadora de afamados deportistas de alto rendimiento | (0351)15-6225243 | elisalapentah3o@hotmail.com | h3osports.com.ar 


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Hablamos sobre: Columnistas, Elisa Lapenta, Medicina del deporte

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One Response to “El doping en el deporte amateur”

  1. Excelente nota. Comparto 100% lo escrito y no hace falta agregar nada mas.

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