Si bien en otras partes del mundo es ya parte de la cultura, en Argentina se empezó a hablar de manera semi consciente del tema de la movilidad sostenible recién en el 2015, cuando se firmaron las famosas ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible)*. Como Argentina es país miembro de las Naciones Unidas, no pudo hacer caso omiso a esa premisa que promete mejorar la calidad de vida de las personas en todo el mundo.
Por supuesto, desde 2015 pasaron algunos años y acá estamos…: recién desde el 2020/ 2021 comenzamos a hablar en nuestro país de movilidad sostenible (que es el término correcto en lugar de sustentable, como le dicen muchos —tema del que hablaremos próximamente).
Pero la verdadero cuestión es que en estos dos últimos años, a lo largo y ancho de Latinoamérica algunos funcionarios, ya sea por moda o por interés genuino, tratan de mejorar la movilidad sostenible y promover el ciclismo, creando nuevas bicisendas o ciclovías (que tampoco son la misma cosa).
Si bien hay algunos espacios muy bien logrados, la constante, en la mayoría de estos proyectos, es que carecen de criterio y muchas veces su usabilidad es baja o algunas veces hasta nula, logrando esto opacar hasta las mejores intenciones.
Esto es lógico, ya que muchas iniciativas no cuentan con la experiencia o el conocimiento necesarios y la mayoría de la información está en inglés. Por otro lado, la mayor parte de los funcionarios ven como gesto de debilidad solicitar apoyo a ONGs especializadas (que las hay en todo el mundo), dejando esta inmensa tarea en manos de personal municipal, que con suerte a veces consulta a usuarios (algo que en parte está bien, más no es suficiente). El tema es que el diseño final del proyecto tiene que ser realizado por especialistas y bajo estándares que ya se aplican a nivel mundial.
Es por eso que desde IMBA Argentina (International Mountain Bicycling Association)** hemos traducido al español un manual de 150 páginas que recopila todo el conocimiento aplicado y creado como norma a nivel mundial, conocimiento creado por instituciones como NACTO, ASSTHO, IMBA y BIKE BELONG, entre otras, un material que ofrece reglas claras de diseño, medidas estándar, renders, opciones de uso, instrucciones, métodos de mantenimiento y mucho más. Este manual es público, es para todo aquel funcionario que quiera promover el ciclismo en su comunidad, llevando a su ciudad a otro nivel.
Pero la obra no es solo para ellos, ya que como bien sabemos todos, la mejor manera de que un funcionario haga algo es la presión social. Por ello es que este conocimiento está disponible libremente para todos los interesados: si sos estudiante universitario de urbanismo, de ingeniería civil, de diseño industrial o de antropología o simplemente tenés curiosidad (y algún día vas a diseñar algo relacionado al tema) te puede interesar y está disponible de forma gratuita.
También puede interesarte si sos ciclista, bicicletero, vecino o sabés dónde vive un concejal, ya que contribuir a que él sepa cómo se hace impide que lo hagan mal. El conocimiento es poder.
Si querés promover el ciclismo en tu comunidad, este manual es para vos. Este manual es para todas las personas que quieran promover el ciclismo, para todas las personas que andan en bici o tienen un amigo, pareja o hijo que anda en bici. Este manual es para todos los ciudadanos, para que entre todos creemos una sociedad mejor.
Este manual es para todo aquel que lo pida (Advertencia de seguridad: cuando lo leas vas a tener un pensamiento crítico).
El manual viene, además, acompañado por otros dos textos, “Bueno para el negocio” y “Cómo promover el ciclismo en Latinoamérica”.
Contáctanos y es tuyo. Y seguinos, así entre todos promovemos lo que nos gusta y creamos la sociedad que nos merecemos.
Por Alejandro Minuzzi, presidente IMBA Argentina y Director de IMBA Latinoamérica.
*Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Globales, fueron adoptados por las Naciones Unidas en 2015 como un llamamiento universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que para el 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad.
**IMBA (International Mountain Bicycling Association) Argentina nace con las mismas metas que lo hizo en los Estados Unidos hace 30 años, proteger los derechos de los ciclistas de montaña y practicantes de otros deportes no motorizados (escalada, trekking, cabalgatas). La función principal de IMBA es generar accesos a zonas determinadas para la práctica de ciclismo de montaña por medio de la negociación con los dueños, guardaparques o administradores de la tierra. IMBA promueve el desarrollo de senderos sustentables ecológica y económicamente para los usuarios y los administradores a través de la construcción de senderos con estrictas normas de diseño y construcción o la recuperación de senderos deteriorados mediante el uso de técnicas sustentables.
Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas. Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora. La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura. Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.
Desde 1984, mucha gente festeja cada 19 de abril como el día de la bicicleta, pero la mayoría absoluta desconoce cuál es el origen del festejo. El hecho es que en aquel año, 1984, alguien observó que el 19 de abril se cumplía un aniversario del día en que Albert Hofmann tomara accidentalmente LSD por primera vez.
Les contamos la historia.
Albert Hofmann (1906/2008) fue un afamado químico suizo que entre sus principales logros está el de haber descripto la estructura de la quitina, aunque es más conocido por ser el primero en haber sintetizado, ingerido y por lo tanto experimentado los efectos psicotrópicos del LSD, mientras estudiaba los alcaloides producidos por un hongo parásito del centeno llamado cornezuelo.
La sustancia que Hofmann describiría como “una de las dos o tres cosas más importantes que he hecho en mi vida”, fue sintetizada por él por primera vez en 1938, mientras estudiaba los derivados del ácido lisérgico. La dejó de lado, pero en 1943 volvió a interesarse en ella. Hofmann confiesa que tuvo “la sensación de que esta sustancia podría poseer otras propiedades además de las establecidas en las primeras investigaciones”. Ello lo condujo a sintetizar de nuevo LSD-25, para que el departamento farmacológico del laboratorio Sandoz (hoy Novartis) donde trabajaba llevara a cabo algunas pruebas.
El asunto es que mientras purificaba y cristalizaba LSD le irrumpieron una serie de extrañas sensaciones. Había absorbido accidentalmente una pequeña cantidad del producto a través de la punta de sus dedos. En un informe que le enviara a un colega poco después describiría las sensaciones que lo asaltaron: “Me vi forzado a interrumpir mi trabajo en el laboratorio a media tarde y a dirigirme a casa, encontrándome afectado por una notable inquietud, combinada con cierto mareo. En casa me tumbé y me hundí en una condición de intoxicación no desagradable, caracterizada por una imaginación extremadamente estimulada. En un estado parecido al del sueño, con los ojos cerrados (encontraba la luz del día desagradablemente deslumbrante), percibí un flujo ininterrumpido de dibujos fantásticos, formas extraordinarias con intensos despliegues caleidoscópicos. Esta condición se desvaneció dos horas después.”
Inmediatamente dedujo que había ingerido LSD accidentalmente y que esta sustancia era la que le había provocado aquellas sensaciones, de modo que, como buen científico, decidió llegar al fondo del asunto y experimentar el tema en sí mismo.
Fue así que el 19 de abril de 1943 Hofmann ingirió intencionalmente lo que consideró por entonces una dosis mínimamente efectiva de LSD, 250 microgramos, dando pie a lo que ya es leyenda, quizás el más famoso de los paseos en bicicleta. Nos lo cuenta el propio Hofmann: “A esta altura ya estaba claro que el LSD era el que había causado la experiencia previa, ya que las percepciones alteradas eran del mismo tipo, sólo que ahora mucho más intensas. Tenía que esforzarme por hablar de manera inteligible. Le pedí a mi asistente, que estaba informado del experimento, que me acompañara a casa. Fuimos en bicicletas, ya que por las restricciones de la guerra no había automóviles disponibles. Camino a casa, mi estado comenzó a tomar formas amenazadoras. Todo en mi campo de visión ondulaba y se distorsionaba, tal como se ve en un espejo curvo. También tenía la sensación de no poder moverme, pese a lo cual mi asistente me contaría luego que habíamos viajado muy rápidamente.”
Hofmann, que no podía concebir el uso del LSD más allá de la medicina, sufrió años más tarde la prohibición del LSD por parte de los gobiernos, preocupados por los efectos que producía en ese momento la contracultura hippie, que había “secuestrado” a la sustancia. El estaba convencido del potencial curativo de la droga: “Si fuera posible detener su uso inapropiado, su mal uso, entonces pienso que sería posible dispensarla para su uso médico. Pero mientras siga siendo mal utilizada y mientras la gente siga sin entender realmente los psicodélicos, utilizándolos como drogas placenteras, errando a la hora de apreciar las muy profundas experiencias psíquicas que pueden inducir, su uso médico seguirá parado. Su consumo en las calles ha sido un problema durante más de treinta años. En las calles las drogas se entienden mal y ocurren accidentes. Esto hace muy difícil que las autoridades sanitarias cambien su política y permitan el uso médico. Y aunque podría ser posible convencer a las autoridades sanitarias de que los psicodélicos podrían ser utilizados con seguridad en manos responsables, su uso callejero sigue haciendo muy difícil que estas autoridades sanitarias estén de acuerdo.”
Hofmann murió el 11 de enero del 2008, a los 102 años de edad. Protagonizó en vida el más extraño viaje en bicicleta, drogándose sin intención ni de ganar una carrera ni de sentir placer sino con el único propósito de investigar curaciones para las enfermedades del hombre. Sólo por ello merece que prendamos una vela en su honor… y que demos un paseo en bicicleta en su homenaje.
Sumate a la Bicicleteada «Marea Azul», que se realizará el próximo jueves 2 de abril de 2026 en conmemoración por el Día Mundial de la Concientización del Autismo.
Este evento, organizado por TGD Padres TEA Grupo Promotor y Empujando Límites, propone una jornada de visibilización y encuentro familiar sobre ruedas por las calles de la Ciudad de Buenos Aires.
Detalles del evento
La convocatoria es abierta, de carácter libre y gratuito, y no requiere inscripción previa. Los participantes pueden acercarse directamente al punto de encuentro o sumarse a lo largo del trayecto.
Fecha: Jueves 2 de Abril de 2026.
Punto de encuentro: El Planetario.
Horario de encuentro: 14:00 h.
Horario de salida: 14:30 h.
Recorrido: Av. Sarmiento – Av. del Libertador – Cerrito – Obelisco – Plaza del Vaticano (junto al Teatro Colón).
Llegada estimada: 15:45 h. (para el comienzo del acto central).
¿Cómo participar?
La consigna principal es conformar una verdadera «Marea Azul». Se invita a todos los asistentes a vestir una remera azul y, quienes lo deseen, pueden decorar sus bicicletas con globos o flecos del mismo color.
Para garantizar la seguridad de todos los asistentes, el uso del casco es estrictamente obligatorio.
Nota: El evento se suspenderá en caso de lluvia.
¡Agendá, invitá y difundí! Los esperamos para compartir una tarde de pedaleo, familia y concientización.
Contacto de los organizadores: Prensa y medios: info@tgd-padres.com.ar Web: www.tgd-padres.com.ar
30 Días en Bici es una iniciativa que promueve el uso diario y cotidiano de la bicicleta invitando cada mes de abril a probar sus ventajas durante 30 días para generar así el hábito de moverse en bici.
Es un evento de alcance global que ya se ha extendido a más de 70 ciudades del planeta y este año cumple 11 años en el mundo de habla hispana.
La idea de esta campaña es naturalizar la bicicleta como una vía de movilidad personal económica, funcional y amigable con el medio ambiente.
Para difundir la propuesta, 30 días en bici propone el desafío de desplazarse únicamente utilizando bicicletas durante los 30 días del mes de abril. Es decir, que cada persona involucrada en este reto global asimile esta forma de moverse como parte de su rutina diaria.
🚲CÓMO PARTICIPAR
Si quieres sumarte a la iniciativa que es tendencia en Internet, solo necesitás una bici y tener disposición para pedalear. Literalmente, basta comprometerse a usar únicamente la bicicleta para moverte durante todo el mes de abril.
No importa si solo la utilizarás para ir desde casa al trabajo, o emprenderás un viaje…, la idea es atreverse a un estilo de vida más consciente a través de la adopción de una movilidad sustentable.
Para que esta sea una actividad de ciudadanía, 30 días en bici te propone anotarte en el sitio oficial del evento y contagiar a tus amigos y contactos compartiendo fotos en tus redes. Incluso es posible anotarse como voluntario y colaborar con los diferentes proyectos promovidos durante 30 días en bici.
Compartí historias en tus perfiles usando las etiquetas #30díasenbici o #30DEB. 30 Días en Bici en 🇦🇷 👉 @30diasenbiciba y @psibahiablanca