Emprendedores de la bici: “La experiencia no alcanza para ser idóneo”

Mariano D’Alessandro, uno de los más emblemáticos organizadores de actividades de cicloturismo de nuestro país, nos cuenta su historia y su presente en la actividad. Los difíciles comienzos en una época en que en Argentina el cicloturismo definitivamente no existía. Los secretos para desarrollar poco a poco una empresa, MTB Tours, que hoy tiene alcance internacional. Los planes post pandemia.

Era el año 1993 y con 22 años ya había intentado tres carreras universitarias distintas sin superar el segundo año; había trabajado para dos bancos y para una empresa de telefonía celular que estaba en plena expansión y con un amigo de toda la vida habíamos dado el primer paso para desarrollar una empresa de video filmaciones.
Mi crisis vocacional era fenomenal y no había trabajo ni carrera universitaria que me hiciera sentir pleno. Un día, en mi penúltimo trabajo formal, recibí información sobre una “Asociación argentina de turismo de aventura” que existía en la época. Me puse en contacto, lo que me hizo abrir los ojos y tocó alguna fibra que disparó en mí el interés en conocer e informarme más sobre la materia.
Durante todo ese año y parte del 94 me dediqué a hacer cursos de capacitación muy diversos y a ofrecer mis servicios en el sector. El mercado era muy pequeño, en esa época no existía internet, y conseguir trabajo para un emprendimiento de turismo activo era casi una utopía.
Hernán Uriburu, un muy conocido organizador de cabalgatas de Salta, quien luego fuera un gran amigo, me alentó en una Expo Aventura en Buenos Aires a “salir a buscar lo que naturalmente no llega” y con ese coraje importado me decidí, junto a mi hermano Santiago, a hacer mi primer relevamiento en Sierra de la Ventana.

De 18 velocidades a 300 travesías
Había sido deportista toda mi vida, pero no era ciclista, y para poder embarcarme en mi proyecto pedí prestada una bici. Era una bici básica de supermercado, sin suspensión delantera y de 18 velocidades, que por fortuna me permitió hacer mi primera expedición sin grandes prestaciones pero también sin roturas.
Ese 30 de junio de 1994 renuncié a mi último trabajo formal y desde allí pasaron 26 años, más de 300 travesías organizadas, entre ellas varias travesías en el exterior, muchísima experiencia y haber podido formar e integrar un equipo de trabajo de excelencia.
En 1996 fuimos pioneros en la organización del cruce de los Andes por el Paso Pehuenche, travesía que se transformó en nuestro emblema, y en marzo pasado concluimos nuestro cruce número 69.

La excelencia como objetivo
En cuanto a mi propia formación, sabiendo que la experiencia sola no alcanza para ser idóneo, me recibí de profesor de educación física en el año 2001, para poder tener fundamentos y conocimientos sólidos sobre la actividad física y el deporte y me capacité en el conocimiento de primeros auxilios y en el aprendizaje de varios idiomas.
Desde el inicio, mi visión y concepto fueron las de “proponer experiencias extraordinarias en contacto con la naturaleza en lugares únicos”, proporcionando en simultáneo un servicio eficiente y profesional, fruto de la capacitación constante y de la elección de los materiales más adecuados.
Esto nos hizo ganar renombre, sobre todo a través de la organización de travesías en los Andes, Europa y noroeste argentino y ser los diseñadores de travesías que hoy ganaron mucha popularidad y se han transformado en clásicas.
Sin dudas para mantenernos vigentes pasaron años de mucho aprendizaje, de cometer errores y aprender de ellos y la constante búsqueda de destinos donde plasmar ese objetivo. Gracias a esta visión nos eligieron empresas de Francia, Brasil, Inglaterra y Suiza para incorporar a Argentina dentro de sus calendarios de viaje y esto potenció nuestro crecimiento.

La evolución de la actividad
Con el paso de los años el ciclismo de montaña cambió y nosotros cambiamos con él: aumentó la dificultad física de las travesías, fruto de la constante mejoría en el estado físico de los ciclistas, y lo que en una época sonaba a osado o imposible, dejó de serlo. Aumentó también la edad promedio de los ciclistas que nos acompañan, aumentó el uso de la tecnología en la bicicleta y también el deseo de mayor confort post etapa. Se inició un proceso de disociación entre el concepto de aventura = falta de confort y aventura = servicios básicos o precarios. La ecuación que más nos gusta hoy es “exigencia sobre la bici” y “disfrute una vez que la etapa está terminada”, siempre teniendo claro que una travesía no es una competencia.
La demanda de precisión en la información dio varios pasos: hoy un ciclista desea conocer el perfil altimétrico de un recorrido (distancia y metros acumulados), desea tener más independencia durante la marcha y si la reposición de energía se hace con alimentos saludables, mucho mejor.

Los destinos y sus perfiles
Elegir nuevos destinos es uno de los momentos más creativos y esperados en nuestro trabajo. Implica salir a recorrer un nuevo lugar, tomar mediciones y diseñar cómo serían las etapas. Todo análisis comienza evaluando si el nuevo recorrido nos proporcionará lo que llamamos la triple P: paisajes, pendientes y placer.
Una vez relevado, nos tiene que gustar. Si no nos gusta como ciclistas de montaña no hay manera de que un tour vea la luz. Por eso cuando me preguntan qué recorrido me gusta más tengo dificultades para responder ¡ya que todos me gustan!
Podría contestar que, por “novedosos”, o por haber sido realizados en menos oportunidades, recorridos como El cruce de los Pirineos me generan muchas ganas antes de viajar, por la combinación entre entorno, pueblos centenarios, senderos, gastronomía, dificultad física y diversión sobre la bici.

La vida sin internet
En las travesías en las cuales tenemos un objetivo por cumplir o una dificultad por superar, se acentúa la generación de relaciones interpersonales que luego se mantienen en el tiempo. Y es curioso observar y experimentar cómo en travesías como el cruce de los Andes, donde no tenemos señal de celular por cinco o seis días, a la hora de la cena y dentro de la carpa estructural, recuperamos un hábito perdido: ¡comunicarnos entre nosotros! Vuelven los chistes y las anécdotas de travesías pasadas, ya que el celular queda limitado a funcionar como despertador o como cámara de fotos.
Los grupos de whatsapp se mantienen luego de los años y el contacto no queda limitado solo a los deseos de feliz cumpleaños.

Cicloturismo y pandemia
En las charlas previas al armado de esta nota con la gente de Biciclub, me propusieron que intentara dimensionar el daño que esta pandemia le produce a nuestra actividad. Es muy difícil hacerlo, más cuando todavía no sabemos dónde y cuándo comenzaremos a ver la luz del final del túnel. Toda actividad turística está suspendida desde marzo y el cicloturismo no está exento. ¿Expectativas? Muchísimas. Todo comenzará por conocer cuándo, de qué manera y con qué protocolos estará habilitado el turismo hacia adentro y hacia afuera del país.
Una gran ventaja de nuestra actividad es que se realiza completamente al aire libre, donde no es difícil cumplir con el distanciamiento social. Los desafíos se plantean para el momento en el que un grupo completo deba viajar en un minibús o compartir un espacio común en un hotel o restaurante.
En lo que hace a nosotros en particular, nuestra reinvención durante esta cuarentena no lo fue tanto, ya que desde hace 20 años damos clases de entrenamiento a ciclistas, pero la novedad es que estamos dando clases de entrenamiento en rodillo por Google Meet, para alentar a nuestros alumnos, amigos y clientes a mantenerse en buena forma, ayudándolos a dimensionar la importancia de sostener una buena salud física y mental en este período tan complejo.
Tenemos un calendario de travesías tentativo para septiembre en adelante, basado principalmente en travesías dentro de Argentina, incluso adaptando los cruces de los Andes, en caso que no nos esté permitido el ingreso a Chile.
Para el 2021 hemos reprogramado nuestras travesías por Sicilia y Andalucía, que no pudieron ser realizadas durante este año y para ese entonces deseamos que la anormalidad sea cosa del pasado.

Texto y fotos: Mariano D’Alessandro


EL AUTOR
Mariano D’Alessandro

Mariano D’Alessandro, autor de esta nota, es el titular de MTB Tours, uno de los emprendimientos líderes de cicloturismo de nuestro país, que ofrece travesías a múltiples destinos de Argentina y Europa, incluyendo servicios de gran categoría.

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