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¿Es la bici un vehículo de tracción a sangre?

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La clasificación de la bicicleta como un vehículo de tracción a sangre pone en evidencia el desconocimiento del diccionario y de la Ley Nacional de Tránsito. Aquí, un análisis para dejar bien en claro este tema.

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Por Juan Carlos Lago*.

Erróneamente, muchas personas consideran a la bicicleta como un vehículo de tracción a sangre, cuando en verdad no lo es. Si uno busca en el diccionario de la Real Academia Española la definición de la palabra tracciónse encuentra con la siguiente definición: “acción y efecto de tirar de algo para moverlo y arrastrarlo, y especialmente los carruajes sobre las vías”. De ahí los términos tracción eléctrica, diesel o vapor que se aplican para las locomotoras que arrastran una formación de vagones.
De esta definición deducimos que la palabra tracción está incorrectamente utilizada cuando hablamos de automotores y decimos “tracción en las cuatro ruedas”. En realidad deberíamos decir “cuatro ruedas motrices o impulsoras”.
Veamos ahora la definición de bicicleta que da la Ley Nacional de Tránsito 24.449. Dice: “Vehículo de dos ruedas que es propulsado por mecanismos, con el esfuerzo de quien lo utiliza, pudiendo ser múltiplo de hasta cuatro ruedas alineadas”.
Si tomamos la palabra tracción con el sentido que se usa en nuestro país, tanto en la bicicleta como en los automotores la tracción la ejerce la rueda sobre la calzada. En cambio, no es así en los carros, en los cuales la tracción la ejerce el caballo con sus patas o el hombre que lo arrastra con sus pies. Como la bicicleta es impulsada por mecanismos al igual que un automotor, la diferencia entre uno y otro es que el esfuerzo para mover la bicicleta es mayor al pedalear que el que se ejerce sobre el acelerador y el embrague. En este sentido, el automotor también podría ser mal clasificado como un vehículo de tracción a sangre, ya que si no se pisa el acelerador no funcionaría (la ley no cuantifica el esfuerzo ni reglamenta qué se considera esfuerzo).
Con los conceptos vertidos, podemos ahora sostener que la bicicleta no es un vehículo de tracción a sangre. Pero hay otros considerandos que se deben tener en cuenta y que están explicados en la ley 24.449, que se expone a continuación:

– Autopistas
Art. 46, inciso b: “No pueden circular peatones, vehículos propulsados por el conductor, vehículos de tracción a sangre, ciclomotores y maquinaria especial”.
En este artículo se diferencia claramente a la bicicleta de los vehículos de tracción a sangre.

– Sistema de iluminación
Art 31, inciso i, apartado 1: “Los de tracción animal llevarán un artefacto luminoso en cada costado, que proyectan luz blanca hacia delante y roja hacia atrás.”
Inciso i, apartado 2: “Los velocípedos (según el Diccionario de la Real Academia, una acepción de velocípedo es bicicleta), llevarán una luz blanca hacia delante y otra roja atrás.”

– Clasificación y faltas
Art. 77: “Constituyen faltas graves las siguientes:
Inciso 3, apartado r: La conducción de vehículos propulsados por el conductor, tracción a sangre, ciclomotores y maquinaria especial por lugares no habilitados al efecto.”

En estos tres artículos de la ley mencionada se diferencia claramente a la bicicleta de los vehículos de tracción a sangre. Realmente el error de la clasificación de bicicleta como vehículo de tracción a sangre pone en evidencia el desconocimiento de la ley, ya que ésta es clara en sus conceptos y no acepta interpretaciones disímiles.

*Juan Carlos Lago es integrante del grupo de ciclismo de Charlie A, de la zona norte de Buenos Aires. Con ellos sale a pedalear los domingos entre 60 y 90 kilómetros y además participa de varias carreras de mtb y rural bike. La investigación que forma parte de esta nota surgió a raíz de la prohibición de circular en bicicleta por la avenida Libertador en el tramo de Tigre, aduciendo los inspectores que dicha calle es una continuación de la Ruta 195 y que por lo tanto no pueden circular vehículos de tracción a sangre.

8 Comentarios

8 Comments

  1. matias fernandez long

    10 junio, 2013 a las 2:49 pm

    realmente muy buena nota…

  2. Marcelo Lauria

    22 marzo, 2014 a las 9:15 am

    muy buena nota aca en Bariloche tenemos varios problemas al respecto de las bicis en las rutas…..al final se puede o no transitar en bicis por las r nacionales y provinciales??

    • Biciclub

      24 marzo, 2014 a las 9:39 pm

      Hola Marcelo, por donde no se puede transitar en bici es por autopistas. Saludos.

  3. marcelo

    24 marzo, 2016 a las 5:33 pm

    Vehiculos con traccion a sangre o propulsados por el conductor , Todos entendemos a que se refiere la ley. Esta prohibida la bicicleta en ruta.
    y me parece correcto Vivo a 16 km de MDP por autovia 226
    hace 13 años y he visto cantidad de muertos entre ellos a Padin…y he visto infinidad de justificativos para infringirla El 50% habra votado el cambio …entonces Cambiemos y vayamos a las ciclovias o exijamos su construccion…

  4. enrique

    11 abril, 2016 a las 4:01 am

    como hacen los Brasileros para sus travesías a Chile en bicicleta, los he cruzado en Uspallata .
    saludos

  5. juan pablo

    13 agosto, 2016 a las 8:18 pm

    a raiz de esas leeyes verdadd, la bisicleta nunca lastimo a nadie, al menos a nadie que yo conosca, pero lamentablemente tendria que ser mas legal que tener auto

  6. Gerome

    5 enero, 2021 a las 4:31 pm

    Enorme esfuerzo por buscarle la quinta pata al gato, y en el camino, acusar a otros de “desconocmiento del diccionario y de la ley”. Total, como voy en bicicleta, tengo la verdad comprada.

    Soy ciclista y tambien conductor de autos, y como ya dijeron otros, la ley es clara, a menos que ejercitemos a nuestro antojo la etimología de cada palabra. En este artículo ya se dio cuenta desde un principio que “tracción” no se usa en un sentido de purismo técnico, como se pretende en esta nota: en toda la Argentina, se usa tracción en los vehículos de manera DISTINTA a como pretende rebuscarla.

    Es decir: se entiende que tracción a sangre define aquellos vehículos propulsados por un ser vivo y no por un motor.

    LA RAZON es bastante simple, se busca en la ley catalogar aquellos vehículos de similares LIMITACIONES en su propulsión y por consiguiente, definir actuaciones apropiadas.

    En esta y otras notas similares todas macheteadas entre sí, se rebuscan tecnicismos lingüisticos, pero IGNORANDO las limitaciones en comun de los vehículos descriptos en la ley!

    Como otros ya han dicho: BICICLETAS EN RUTA NO!!!

    PD: También soy de Mar del Plata, la RN 226 se ha vuelto un peligro por la inconsciencia de algunos ciclistas, y tambien tenemos el mismo problema en todas las rutas que llegan o salen de la ciudad: 2, 88, 11…

  7. Marcelo

    5 agosto, 2021 a las 7:51 am

    Si no es tracción a sangre , a qué es? No digamos pavadas

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El Banco Interamericano de Desarrollo desaconseja el patentamiento de bicicletas por considerarlo inútil, burocrático e irreal

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En una reciente publicación de Biciclub (https://biciclub.com/luchemos-contra-el-proyecto-de-patentamiento-de-bicicletas-en-buenos-aires/) informamos que durante este mes de noviembre la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires va a tratar un proyecto de ley que propone un sistema de patentamiento para bicicletas y monopatines con el objetivo de “reducir el robo de estos vehículos”. El proyecto fue presentado por el legislador oficialista Diego Weck, de la UCR Evolución.

Para ello se crearía un Registro Único de Ciclorodados y Dispositivos de Movilidad Personal, que contempla una inscripción voluntaria de esos medios de movilidad para personas mayores de 16 años. Cada vehículo registrado llevará grabado un número de patente y su propietario dispondrá de una cédula verde similar a la de los automotores, ambas cosas con costo a cargo del propietario de la bici.
Todos los ciclistas sabemos que un grabado en la bici no evitará robos ni hurtos, ya que las bicis ya llevan grabado el número de cuadro de fábrica y nada impide que las roben, ya sea para revenderlas como están o para venderlas por partes, ya sea en el mismo distrito donde fue robada o en otro. Como tampoco ni el patentamiento ni el grabado de partes de autos o motos impide que esos vehículos sean robados. Por otra parte, como buenos argentinos que somos, sabemos que esta medida, de aprobarse, sería voluntaria de entrada pero que todo lo voluntario tarde o temprano se convierte en obligatorio, por parte de un Estado voraz, que solo apunta a inventar nuevos recursos recaudatorios en lugar de gastar menos. Y también sabemos que el costo del patentamiento, que el proyecto promete que sería modesto, no tardará en crecer, con el único objeto de alimentar una nueva burocracia estatal. 

En definitiva, podemos afirmar sin sombra de duda que cualquier medida de este tipo desalienta el uso de la bicicleta.

A esta conclusión, que puede resultar a primera vista “caprichosa” e injustificada, llega no solo Biciclub, sino también el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que en un exhaustivo manual denominado Ciclociudades, elaborado en México con colaboración de los Países Bajos, afirma lo siguiente en lo referente a marco regulatorio de la bicicleta como medio de transporte urbano:

“Registro de bicicletas: en el siglo XX desapareció el registro obligatorio de bicicletas. Actualmente, sólo en algunas ciudades de Estados Unidos y Países Bajos se tiene un registro voluntario con el objeto de evitar robos, pero no es un requisito para circular. Por lo tanto, no se deben colocar placas a las bicicletas ni exigir licencia o permiso vigente de manejo a los ciclistas. Como menciona Pardo (2010), es un consenso general (entre quienes se dedican al tema) que es inútil, burocrático e irreal exigir registro obligatorio de las bicicletas, pues éstas no representan un riesgo significativo ni existe una razón específica para exigir su registro. Además, este tipo de requisitos reduce el uso sin generar efectos positivos en las ciudades.”

http://ciclociudades.mx/manual: Tomo II (Programa de Movilidad de la Bicicleta), punto 3.4: La bicicleta en la regulación del tránsito.

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Clases para aprender a andar en bici en Buenos Aires

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Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas.
Debido a la situación actual, disponen de comunicación electrónica para un distanciamiento social efectivo.
Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora.
La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura.
Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.

Más info sobre las clases: 112823-1343

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Seguros Rivadavia ofrece variedad de coberturas para la bicicleta y el ciclista  

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Seguros Rivadavia ofrece tres líneas de seguros de bicicletas: Bici Pro, Bici Max y Bici Total, las tres con diversas alternativas de contratación en sus coberturas y capitales asegurados. 

Todos estos planes amparan la pérdida total por robo de la bicicleta, el daño total y parcial (tanto en Argentina como en el exterior, si se opta por contratar la extensión de cobertura), accidentes personales para el ciclista y responsabilidad civil ante cualquier accidente que sufra circulando y que pueda provocar daños a terceros, el robo de efectos personales o equipos portátiles electrónicos que porten en bolsos o mochilas en circunstancias de uso de la bicicleta.
En suma, las siguientes son las coberturas básicas:
• Robo total.
• Muerte accidental.
• Invalidez total y parcial permanente por accidente.
• Gastos de asistencia médico-farmacéutica por accidente.
• Cobertura de responsabilidad civil del ciclista.
Y estas coberturas se complementan con una importante gama de servicios adicionales sin cargo para el asegurado.
Pueden acceder a estos planes bicicletas fabricadas desde el año 2000 en adelante.

Para más información: www.segurosrivadavia.com | 0810-999-3200 | info@segurosrivadavia.com
O bien, contactarse con cualquiera de los Productores Asesores de Seguros Rivadavia en todo el país.

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Cómo aprender a andar en bici a cualquier edad

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Ante infinidad de consultas que recibimos en biciclub.com de gente de todas las edades que quiere saber cómo aprender a andar en bici, esta nota colectiva de nuestros colaboradores proporciona un sistema paso a paso con el cual se puede aprender tanto en solitario como con la ayuda de cualquier voluntario amigo. Con este método un niño aprende en el día y, en el otro extremo, personas mayores con dificultades motoras podrán demorar mucho más pero lo lograrán.

La habilidad que hay que aprender para poder a andar en bicicleta es el equilibrio, no el pedaleo, que es una técnica que se comienza a aprender una vez que se incorpora el equilibrio y que es completamente secundaria con respecto al dominio de la bicicleta.

Las cuatro bases
1. Disponer de una bicicleta de la talla adecuada para el aprendiz, de manera que pueda estar en una posición completamente erguida cuando está sentado, y bajar la altura del asiento hasta que la persona pueda, cuando está sentado, apoyar completamente los pies en el piso. Esta bici no debe tener freno contrapedal, porque su uso exige saber pedalear.

2. Sacar los pedales de la bici de aprendizaje con una llave de 15 mm. Para aflojar el pedal izquierdo hay que girar la llave en sentido horario y para aflojar el pedal derecho en sentido antihorario. De no animarse a hacerlo uno mismo, cualquier bicicletero hará esto de forma gratuita si le decimos cuál es nuestro propósito. Otra alternativa -que es por la que optamos nosotros en las fotos- es aprender en una bici plegable, que tiene muchas configuraciones posibles para comodidad del usuario y además, como los pedales se pueden plegar, no es necesario quitarlos.

3. Elegir un lugar plano, con piso de baldosas o asfalto y con poca gente. No conviene que sea de pasto, pero si que el piso sea firme. La única ventaja del pasto es que, ante una caída, esta será más suave, pero la bicicleta rodará con más dificultad. Conclusión: piso muy firme es mejor.

4. En todas las etapas del procedimiento que describiremos se le debe recalcar al aprendiz la necesidad de que dirija su mirada al frente y no a sus pies y que mantenga los dos dedos de cada mano suavemente apoyados en los mandos de freno.

El procedimiento
1. El aprendiz está sentado en la bici, con sus pies apoyados completamente en el piso, las manos en el manubrio con los brazos levemente flexionados, los dedos índice y mayor sobre los mandos de freno y, como dijimos, con la mirada hacia adelante (foto 1). En esa posición, sin salirse del asiento, comienza a caminar con pasos cortos, y cuando se siente cómodo haciendo esto dará pasos más largos (foto 2). Debemos repetir varias veces este ejercicio, todas las veces que sea necesario para que el aprendiz se sienta cien por ciento seguro y confiado. Es importante en este paso y en todos los siguientes que el aprendiz mantenga los brazos levemente flexionados. La rigidez de los brazos atenta contra el equilibrio. En el final de este ejercicio el futuro ciclista deberá poder separar brevemente los pies del piso -siempre sentado- y experimentar el equilibrio. Una suave bajada en el terreno puede ayudar mucho en la etapa final de este ejercicio. De existir ese desnivel, por una cuestión de seguridad debería terminar en llano.


2. Una vez que el aprendiz se siente seguro, el paso siguiente es impulsar la bici, siempre sentado, pero con los dos pies juntos (foto 3). Si lo hacemos con la suficiente fuerza, el rodado tomará impulso como para romper la inercia y experimentar el equilibrio. Esto se logra luego de impulsarnos con todas las ganas y despegando luego los pies del piso, y volver a tomar contacto con él recién en el siguiente impulso (foto 4). Aquí también sirve una suave pendiente a favor.


3. Como el equilibrio en la bicicleta se logra con el balanceo del peso del cuerpo, en esta etapa el aprendiz debe impulsar nuevamente la bici sentado y caminando pero ahora avanzando en zigzag (foto 5). La idea es que repita esto hasta que puede separar los pies del piso cuando cambia de dirección. Nuevamente, los brazos flojos. Luego, tal como en el paso anterior, hacer este mismo zigzagueo pero impulsándose con los dos pies juntos.


4. Superado ampliamente el ejercicio anterior, o sea con la persona ya capaz de mantener el equilibrio y controlar la dirección de la bici, aunque aun impulsándose con los pies en el piso, ahora debe aprender a frenar. Una forma de hacerlo es hacer una marca en el piso o poner piedritas y que el principiante frene cuando llega a esta señal, aplicando ambos frenos.

5. Ahora reinstalaremos los pedales, dejando el asiento en la misma posición que estaba. El primer paso es aprender a poner la bici en movimiento desde cero y mediante los pedales. Para ello la persona partirá de posición detenida, con el pedal con el que se sienta más seguro en posición de las 2 en el caso del pedal derecho y de las 10 en el caso del izquierdo (foto 6). Ahora el aprendiz ejercerá presión sobre el pedal elegido, poniendo la bicicleta en movimiento y equilibrándose hasta que la bici esté por detenerse. Repetir esto varias veces, en lo posible con los dos pedales, hasta que se domine el ejercicio.

6. El paso siguiente es subir el asiento hasta una posición de pedaleo cómoda pero no deportiva (ya llegará el momento de aprender la técnica más refinada de pedaleo), en la que aun pueda apoyar cómodamente ambos pies en el piso. El aprendiz debe seguir bien erguido. Con esta nueva altura de asiento repetiremos varias veces el procedimiento de arranque, de control en zigzag y de frenado. En esta etapa es ideal poder acompañar al aprendiz caminando tras él durante sus primeras experiencias para transmitirle confianza, evitando darle indicaciones verbales cuando está en el intento.

Con este procedimiento cualquier persona puede aprender a pedalear, algunos en pocos minutos, otros en dos o tres jornadas. Los más chicos son los que más rápidamente aprenden.

Les recomendamos también consultar esta nota de Biciclub:
https://biciclub.com/aprender-a-pedalear-de-grand/

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