Ocultar Barra

La amenaza sigilosa del autoentrenamiento

Fecha: 25.09.2020

Una verdadera plaga azota el mundo de los deportistas amateurs, el autoentrenamiento o el seguir consejos e indicaciones provenientes de internet, de influencers o de deportistas que no tienen título habilitante para ejercer la profesión. Los gravísimos riesgos que implica esa forma de entrenar.

En la era de internet, de la aldea global, de la hiperconectividad, en la era en la que la información dejó de ser el tesoro más preciado para pasar a ser moneda corriente y vulgar al alcance de un solo click, en este contexto las ciencias del ejercicio y la salud han caído en un abismo sin fin y son reemplazadas vertiginosamente por consejos infundados de influencers o de personas cuyo único capital es poseer un cuerpo tallado (la mayoría de las veces construido artificialmente) o de deportistas que ganan medallas sin ser profesionales calificados y cuyo método para ganar… sólo sirve para él.

Mal que nos pese a los profesionales del ejercicio físico y la salud, la intrusión es cada vez más salvaje, y un hábil manejo del marketing y de la difusión digital es hoy más importante para captar clientes que una capacitación profesional, una experiencia frondosa y una constante actualización de los conocimientos en el área del entrenamiento físico.

De la mano de todo esto crece de manera exponencial el número de deportistas amateurs que lejos de ponerse en manos de un profesional creen que leer un par de artículos y seguir un par de recomendaciones son suficiente material para armarse sus propios planes de entrenamiento.

Es así como el autoentrenamiento ha pasado a ser  -mal que nos pese a los entrenadores- algo tan común como comprar potes de amino en los gimnasios.

Cuando voy a carreras de MTB con miles de inscriptos o veo la lista de largada del triatlón de Concordia o de la maratón de Buenos Aires, con cientos y cientos de deportistas amateurs ávidos de obtener la medalla finisher, me pregunto: ¿Tendrá cada uno de estos deportistas un entrenador?

Lamentablemente la respuesta es no.

Pero lo peor de todo esto no es que no nos contraten, lo peor y la amenaza sigilosa detrás del autoentrenamiento son los daños anatómicos y metabólicos en los que pueden caer los deportistas que se diseñan sus propios planes.

Y es que el entrenamiento es una disciplina fundada en bases científicas. El organismo humano es una maquina sublime, con todos sus procesos finamente aceitados y que debemos de cuidar sobremanera.

Hacer kilómetros de más a lo loco sin más fundamento que “poner huevo” o “yo me la banco” puede traer aparejados daños anatomo-funcionales irreparables.

Sin ser amarillista, una lesión de rodilla es lo “mejor” que le puede pasar a un runner que se pasó de rosca con los kilómetros. El daño metabólico (invisible) es mucho más severo y puede traer consecuencias gravísimas.

 

Desconocimiento de las bases científicas

En las ciencias del entrenamiento deportivo hay un apartado que considero el ABC para comprender un proceso de entrenamiento serio y planificado. Se trata de los “Principios del entrenamiento deportivo”. Estos se dividen en tres subgrupos:

los principios para iniciar los procesos de adaptación,

los principios para garantizar los procesos de adaptación y

– los principios para guiar la adaptación en una dirección determinada.

Cuando me cruzo con algún deportista que se autoentrena le hago esta simple pregunta: “Nombrame un principio de cada uno de los subgrupos y te creo que podés autoentrenarte.” La mayoría ni siquiera sabe de la existencia de estos principios (que no son ni más ni menos que el respaldo científico que garantiza nuestro correcto accionar como entrenadores).

Los dos principios que considero ineludibles son el de individualidad biológica y el de incremento progresivo de las cargas. Y precisamente estos dos son los que menos se respetan a la hora de autoentrenarse.

Y esto se debe más que nada a que generalmente quien se autoentrena copia rutinas de otro (generalmente de un campeón mundial o del que gana más carreras en su pueblo).

O sea que ya desde el vamos no respetan los procesos de adaptación biológica, que rezan que cada organismo responde de manera única e irrepetible ante las diversas cargas de entrenamiento.

El segundo problema es la falta de criterio en el aumento de las cargas. Suelo decir que una persona que la última vez que hizo deporte fue hace 5 años y 10 kilos no puede (o no debería al menos) pasar de ser sedentario a correr 40/50 o más kilómetros semanales.

Tarde o temprano el organismo pasará factura, ya sea en modo de lesión anatómica como, peor aun, metabólica y funcional. Lo he visto cientos de veces: personas que bajan de peso de manera abrupta, se largan a correr o a pedalear de manera desenfrenada, a hacer maratones, triatlones o carreras de MTB y por mis adentros pienso: “En tres años hablamos”… y ¡oh caramba!, dos a tres años después (o antes) dejaron la actividad por problemas de salud.

El organismo es sabio, ¡se adapta a todo!, pero si la carga es inapropiada o excesiva, tarde o temprano lo compensará (a modo de lesión o daño metabólico).

Tan simple y brutal como eso.

 

Por qué ponerse en manos de un profesional

Es muy probable que muchos de quienes están leyendo este artículo se estén autoentrenando (las estadísticas así lo indican). Y también es altamente probable que muchos  piensen: “Obvio, ella (yo) cuida su negocio.”

Pues no. Siempre dije que me considero una agente de salud mucho antes que una entrenadora. Mis alumnos saben muy bien cuántas veces les he aconsejado no correr tal o cual carrera por no estar aun bien preparados.

No comparto las actitudes heroicas de ir a correr un MTB de 80 kilómetros o un medio ironman o una maratón por el solo hecho de decir “me la banco” o ”le pongo huevos/ovarios”. En un adulto esa actitud me parece paradójicamente infantil.

Yo recomiendo ponerse en manos de un profesional lisa y llanamente porque priorizo la salud antes que el rendimiento, el bienestar psico/físico antes que cualquier podio, el sentirse bien, pleno, sano, antes que cualquier registro de cronómetro o ranking en strava, garmin y la mar en coche.

Entrenarse, prepararse para cualquier desafío deportivo (sea del nivel que sea) es –a mi criterio- algo que debe tomarse con seriedad.

Proponerse correr un ironman, un 42k o una carrera de MTB es un objetivo más que noble para cualquier deportista adulto amateur. Ahora bien, hacerlo de modo responsable es decisión de cada uno de nosotros. Contratar a un profesional del ejercicio físico es el puntapié inicial para garantizarnos llegar a buen puerto sin poner en riesgo nuestra salud.

Como mencioné anteriormente, hay tratados científicos que avalan toda planificación deportiva. El autoentrenamiento carece en primera medida de respaldos teóricos y, en segundo lugar y no menos importante, ¡carece de objetividad! Es que al ser yo mismo mi propio entrenador, si un día estoy cansado por una jornada laboral extenuante me voy a diagramar una sesión más light y si por el contrario me siento bien voy a programarme una sesión más exigente (o como suelo decir en mis charlas: planifican según para donde sople el viento, si sopla sur voy para Río Ceballos y si sopla norte voy para Carlos Paz).

Me opongo categóricamente al autoentrenamiento. Así como un psicólogo no puede autoanalizarse o un cirujano no puede operarse él mismo del apéndice, no existe forma de que me convenzan de que el autoentrenamiento es una opción. No lo es.

Si tenemos en claro que cuidar nuestra salud a medida que progresamos físicamente es lo principal, nos pondremos en manos de un profesional del ejercicio físico. Para todo lo demás existe Mastercard…


Por Elisa Lapenta: es entrenadora de afamados deportistas de alto rendimiento | (0351)15-6225243 | elisalapentah3o@hotmail.com | h3osports.com.ar | h3o Sports


Si te gustó, compartilo con:

Hablamos sobre: Elisa Lapenta, Entrenamiento

Tags: ,

Dejá tu comentario

    No Banner to display

    LEELA GRATIS ACÁ

    Nº 310 - Octubre 2020


    > Secretos de la rueda.
    > Cómo entrenar sin temporada de eventos a la vista.
    > Sudamérica en bicicleta.
    [+]

    philco

    ubice

    adsgoogle