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Ciclismo urbano

La embajada holandesa del ciclismo

Un grupo de empresas, consultoras, ONGs y organismos gubernamentales de Holanda han unido fuerzas para crear el Dutch Cycling Embassy (Embajada Holandesa del Ciclismo), una embajada descentralizada con el objetivo de promocionar la bicicleta en el extranjero.

Para apoyar su cometido, la organización ha creado un documental de 7 minutos que cuenta la historia reciente de la bici en el país.
El documental, entre otras cosas, habla de un periodo, en los años 60 y 70, en el que este liderazgo en movilidad ciclista estuvo a punto de sufrir un duro revés:

“En la posguerra, la mayoría de los holandeses utilizaban la bicicleta para ir a trabajar, a estudiar, de compras, salir a pasear, etc. Pero las cosas rápidamente comenzaron a cambiar. A partir de la década de los ’60, la prosperidad económica aumentaba y la propiedad de coches también. Así fue como se otorgó cada vez más espacio a los vehículos motorizados, produciéndose en consecuencia muertes en la carretera como nunca antes Holanda había tenido.
Como consecuencia creció el descontento entre la ciudadanía holandesa y la crisis del petróleo de 1973 les proporcionó una oportunidad para expresarlo. Así fue como ciudadanos holandeses se organizaron y dijeron ‘hasta aquí hemos llegado’, de modo que empezaron un movimiento para devolver el protagonismo a la bici que llegó hasta el gobierno.”

Ese año fue el punto de no retorno. El año que dejó vía libre para convertir a Holanda en el país que más prioriza la bicicleta como medio de transporte junto con Dinamarca.

Citando palabras del documental: “Joven o mayor, rico o pobre, todo el mundo utiliza la bici. Es parte de la vida diaria y la mejor opción de transporte viable.”

El resto del cortometraje muestra cómo el país ha conseguido que la bici sea el medio de transporte más utilizado en Amsterdam o que una población de 16 millones de personas sean dueñas de 18 millones de bicicletas.

Pueden verlo a continuación, no hace falta saber inglés para entenderlo ya que las imágenes hablan por si mismas.

Las claves

– Subir el precio de los estacionamientos de coche en la ciudad.
– Construir carriles bici y reducir el espacio para coches.
– Reducir el límite de velocidad a 30 km/h en centros urbanos.
– Promocionar el uso de la bici.
– Una red acádemica que estudia y publica sobre la planificación urbana en Holanda y el exterior.
– Un sindicato que defiende los intereses y derechos de los ciclistas.

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3 Comentarios

3 Comments

  1. Gustavo Gabriel Ramis

    27 octubre, 2011 a las 5:24 am

    Más de la versión oficial…

    Holanda tiene, por suerte, cada vez más problemas con la bicicleta.
    Si querés enterarte de qué opina la Federación de Ciclistas Daneses podés ver los links del único artículo en http://www.bicicalles.com.ar

  2. Luis Amado De Sousa Villalba

    4 noviembre, 2017 a las 10:55 pm

    Estimados Sres. reciban un cordial saludo, los invito a conocer mi proyecto BICICLÉCTICO, la bicicleta vista desde el arte.

    luisamadodesousa.com
    @luisamadodesousa.art

  3. Hernan Gomez

    13 diciembre, 2017 a las 1:53 pm

    Hola como estas?

    La bicicleta en el mundo no se logra posicionar como medio de transporte por falta de Estacionamientos.

    Requerimos una entidad que requiera la implementación de un BICI ESTACIONAMIENTO moderno, sin incurrir en ningún costo.

    Tenemos una patente de invención y queremos instalar el primer prototipo donde tenga alta demanda para este tipo de vehículos.

    Si usted sabe donde lo podemos ubicar por favor envíenos la información para ponernos en contacto.

    Puede ver algunos modelos en http://estacionamiento.mex.tl

    Gracias, Feliz día

    EQUIPO DE ESTACIONAMIENTOS VERTICALES

    +573102877780 WhatsApp

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Ciclismo urbano

Nuestras propias reglas para circular por la ciudad

La antinomia entre las reglas de tránsito hechas para los automovilistas y las reglas no escritas, basadas en la cortesía y los buenos modales, que se aplican en lugares donde no circulan automóviles. Por qué es necesario pensar como un automovilista cuando vamos a mezclarnos con los autos o a cruzarnos con ellos. Algunos criterios —derechos y obligaciones— para movernos en bici por la ciudad. (más…)

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Ciclismo urbano

Calles salvajes: “Hoy quisieron matarme”

Tengo 21 años, desde hace más de 10 que me manejo con bastante autonomía por la ciudad. A los 9 o 10 años empecé a ir a la escuela en bicicleta, vivía en Baigorria. Cuando empecé la secundaria me empecé a mover en colectivo por un tema de distancia y tuve a la bici bastante abandonada, hasta que me mudé a Rosario.
Al poco tiempo de mudarme la bici se hizo una parte fundamental de mí, no sólo para trasladarme sino para trabajar. Recorrí diversas “plataformas” de envíos a domicilio y después empecé a hacer bicimensajería por mi cuenta. El último gran cambio que hice fue meterme en la mecánica de bicicletas, que es mi trabajo actual.
Moverse en bicicleta en la ciudad es algo que puede ser fantástico, y este año, entre la pandemia y los meses donde no hubo transporte urbano, esto se evidenció fuertemente. Rápidamente la municipalidad de Rosario dispuso nuevas bicisendas en las principales avenidas de la ciudad (un reclamo que se venía haciendo desde hace mucho).
Pero pese a todos los avances que hubo (principal y casi únicamente más bicisendas), andar en bici por la ciudad sigue siendo un desafío. Podría nombrar de memoria diversos lugares específicos donde por un diseño mediocre y hasta diría negligente, la nueva infraestructura ciclística genera más problemas que soluciones. Desde la esquina de Entre Ríos y Córdoba, donde por culpa de taxis, patrulleros y autos particulares mal estacionados, los colectivos siempre se terminan subiendo a la bicisenda, o la bicisenda de Avenida Pellegrini, por donde constantemente las motos circulan a alta velocidad.
Hoy me tocó vivir un par de situaciones de riesgo. Venía por la bicisenda de Avenida Ovidio Lagos al 4000, una camioneta dobló a la izquierda sin el guiño y sin mirar y estuve a centímetros de terminar abajo. Un par de cuadras más al norte, otra camioneta, esperando para doblar a la izquierda, nuevamente sin el guiño y completamente cruzada sobre la bicisenda. La pude esquivar por la derecha y al pasar golpeé en la parte trasera de la chata para hacerle saber que estaba haciendo todo mal. Avancé unos metros, miré para atrás, la camioneta puso reversa en el medio de la avenida y encaró para mi lado. Seguí avanzando y para poder tomar más distancia pasé un semáforo en rojo. La camioneta hizo lo mismo, pasó el semáforo en rojo, adelantando a los demás autos por la derecha. Me alcanzó. La tenía a centímetros atrás mío. Sentía como aceleraba y clavaba los frenos justo antes de tocarme. No sabía si la contaba. El escenario de ser atropellado cada vez era más real y cercano. Doblé en contramano a la derecha. La camioneta también dobló en contramano. Ya estaba, no le importaba nada. Vi un garaje abierto, un taller mecánico, me metí. No había nadie, pegue unos gritos, no salía nadie. Por suerte aparecieron unos vecinos que habían visto toda la secuencia y se quedaron un rato conmigo. Nunca me temblaron tanto las piernas.
No sé cuál es la solución pero tengo en claro cual es el principal problema. Ningún ciclista puede estar seguro en la calle mientras haya gente arriba de un auto con este tipo de actitudes negligentes y en algunos casos criminales. Y al estado parece no importarle. ¿Cuándo fue la última vez que escucharon de una multa por no usar el guiño? ¿Alguna vez vieron cómo multaban a una moto por ir por la bicisenda?
Es incontable la cantidad de veces que sufrí en carne propia la negligencia, impunidad y violencia por parte de automovilistas. Ya me cansé. Me cansé de pedir las cosas bien, me cansé de decir amablemente (o no tanto) “poné el guiño”, me cansé de que me manden a la mierda después de eso, que me amenacen de muerte o que me digan que en la esquina se bajan y me cagan a piñas. Si vas a poner en riesgo mi vida por no usar el guiño o no mirar los espejos y encima ni siquiera vas a pedir disculpas o aceptar tu error, si creés que no merezco circular en la misma calle por la que lo haces vos, no esperes que reaccione amablemente, se acabó, podes despedirte del guiño o del espejito que no usás. No te preocupes, eso se puede volver a comprar, y si existiera una multa debería ser bastante más cara.
¿Los ciclistas a veces hacemos cosas incorrectas? Solo puedo hablar desde mi lugar, y sí, paso semáforos en rojo a diario entre otras cosas, pero con la certeza de que jamás puse en riesgo la vida de nadie, ni siquiera la mía, y muchísimo menos a propósito.
Si un día me muero en un “accidente” probablemente sea abajo de una Hilux último modelo con todos los papeles al día.

Julian Casiello: juliancasiello@gmail.com

Foto: @bicipaladin

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Ciclismo urbano

Salta: más linda que nunca gracias a nuevas ciclovías y estacionamientos para bicicletas

La Ciudad de Salta tiene al rededor de 700.000 habitantes, se encuentra en un valle con condiciones únicas: poca humedad, un invierno sin lluvias, zonas de planicie y distancias relativamente cortas para pedalear; pero desde hace al menos 15 años que este potencial no había sido aprovechado desde los gobiernos tanto provinciales como municipales. La bicicleta había dejado de ser vista como un vehículo válido y se le adosaron varios estereotipos: un medio de transporte de la clase baja, un juguete de niños o simplemente un medio de recreación y deporte.
La pandemia vino a plantear un nuevo escenario en muchas ciudades del mundo y “La Linda” no fue la excepción. El municipio, representado por la intendenta Bettina Romero, puso a la bicicleta como prioridad en la gestión. Así fue como en el mes de mayo se anunciaron 22 km de ciclovía, se ejecutaron 100 nuevos espacios de estacionamiento de bicis y se lanzaron piezas de comunicación audiovisual a favor de la movilidad sustentable.

Como en Netflix
Si alguna vez vieron el documental Bike vs Cars, se acordarán de la escena donde Aline, biciactivista en Brasil, se emociona al ver la ejecución de una ciclovía en San Pablo luego de años de reclamos y que meses atrás parecía imposible.
Esa misma sensación nos atravesó a los y las activistas de Salta al ver cómo la Av. Belgrano (una de las más importantes de la ciudad) cambiaba su morfología: una carril completo, antes destinado a estacionamiento de autos, ahora lucía dos lineas amarillas horizontales y separadores físicos en toda su extensión; 3.5 km de ciclovía nacían como un nuevo espacio para que fluyesen las bicicletas.
Además de la nueva infraestructura, tuvo lugar la creación del Observatorio de la Ciudad, lo que va a permitir recolectar información sobre cómo nos movemos los y las salteñas, clave para diseñar políticas públicas basada en datos.

La frutilla del postre
Como si todo esto fuera poco, la innovación de Salta no solo se limitó a ser una de las primeras ciudades de Argentina en anunciar la creación de ciclovías (¡y por avenidas!), sino que además involucró a la ciudadanía en los diferentes procesos de su implementación; algo que lamentablemente no sucede con frecuencia. Como parte de la ciudadanía organizada, estoy convencida de que hacernos partícipes del diseño de la infraestructura que nosotros/as mismas vamos a recorrer diariamente contribuye a un ejercicio ciudadano del que todas las partes somos responsables.
Si en algún viaje, de esos que soñamos tener algún dia, les toca venir a mi ciudad, traigan la bici, porque les aseguro que Salta va a estar más linda que nunca.

Por Jimena Pérez Marchetta: alcaldesa de la bicicleta de la ciudad de Salta desde 2019, parte de una red de más de 100 alcaldes y alcaldesas de todo el mundo designados por el proyecto Bicycle Mayor and Leaders Program, promovido por BYCS, una empresa social con sede en Ámsterdam. Su objetivo es acelerar el progreso del ciclismo urbano en su ciudad. | @bicimama | @alcaldiabici.salta

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Edición Digital

Nº 310

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