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Deporte y Entrenamiento

Las mil y una desgracias y felicidades que pueden sucederte en el Trasmontaña, por el Prensa Team

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El team Prensa de Biciclub, integrado por Ariel Sabatella, nuestro fotógrafo y cronista, y Pablo Giarra (42), titular de Ávalon Bike Shop, de Villa Urquiza (CABA), nos regaló esta crónica desde adentro mismo del Trasmontaña 2021, corrido el pasado 21 de noviembre en las sierras y senderos tucumanos. Fueron de la partida 1325 parejas, en una carrera que por el clima, las exigencias técnicas y la extensión le movió el piso al más pintado.

 

TRASMONTAÑA: TE ODIO, TE AMO
Por Ariel Sabatella

Después de 27 meses de abstinencia del más puro MTB, saciado por momentos en algunas sierras de Tandil o en los senderos del Ecoxtreme de Pilar, el Prensa Team de Biciclub pudo volver a saborear de lo mejor de la senda tucumana y esta vez con ingredientes de lo más picantes, entre ellos unos 38ºC de temperatura y el circuito más largo y técnico de las 27 ediciones de esta carrera.

La previa: Expo Biciclub
La gran fiesta del MTB comenzaría, como es habitual, el viernes previo (19 de noviembre) a las 10 AM, horario en que se inicia la entrega de los esperados kits a los corredores. Esto se realiza desde hace 8 ediciones en las instalaciones del Hotel Hilton Garden Inn.

La gente comienza a llegar al lugar y disfrutar de la Expo Biciclub. La previa de la gran fiesta del mountain bike nacional comienza a palpitar al ritmo de marcas que exponen sus mejores especímenes, para que los ojos de cada ciclista brillen de manera que todos sabemos que lo hacen cuando vemos esa bici que siempre nos gustó pero que ahora está al alcance de nuestras manos y en esta ocasión hasta las podemos tocar…
Todas las grandes marcas se juntaron para mostrar sus nuevos lanzamientos. Scott con su nueva Spark, con amortiguador trasero interno; Specialized con sus Epic y Chisel; Venzo presentando su nueva doble suspensión; Volta con su nueva línea 2022; Willier y Fuji con todo lo nuevo 2022; Vairo con la presentación de su linea de e-bikes; Sunpeed presentándose en sociedad; y Trek con su novedosa Supercaliber.
Además, en la Expo podías acceder en distintos stands al servicio de seteo de suspensiones, medición de isquiones, charlas/clases de mecánica ligera y service de horquillas Lefty en el stand de Cannondale (de la mano de David Logrippo), por lo cuál no había excusa para no tener todo a punto para el día de largar. Varios otros expositores ofrecían sus mejores productos para quien quisiera darse un merecido gusto o terminar de completar su kit para el domingo.
A pesar del sol radiante que nos hizo sentir el rigor de 34ºC, la Expo brilló con gran concurrencia de gente que recorrió y se deleitó paseando por todos sus sectores, donde se respiraba y escuchaban charlas relacionadas con partes de las bicis, medidas de manubrios y ángulos de dirección, materiales de cuadros, seteos de rebote y por supuesto la clásica pregunta: “¿Cómo está la (bajada de la) 15?”

El Prensa Team

Nuevamente con un número colgado del manubrio, la apuesta era volver a disfrutar de la carrera desde adentro y contar lo que se vive en sus exigentes 48 kilómetros. En esta ocasión y después de 4 años consecutivos, el lugar de Juan Pablo Cassaccione (Halawa), mi habitual compañero, fue ocupado por un amigo de la bici, dueño de la tienda Ávalon Bike Shop: Pablo Giarra.

Pablito, cómo le decimos los amigos, escuchó durante más de una década hablar de la carrera y de las modificaciones del circuito largo durante esa década. Desde cuando la carrera dejó de tener al Telégrafo como su gran cuco y terminar en el Siambón, habían pasado el “Trasmo de barro” del 2015; el del calor y estreno del nuevo gran cuco a vencer: el Maciel del 2016; y el del frío violento del 2018…
La carrera, que en su clásica fecha de agosto casi siempre cae en Día del Niño, una de las fechas de mayor venta para las tiendas, hacía que muchos bicicleteros, entre ellos Pablo, nunca la hubiera podido “disfrutar”. Razón por la cual en este 2021, con el cambio de fechas por la pandemia, no tuvo más escapatoria que dar el sí y ponerse a entrenar para disfrutar de la carrera y planear unas vacaciones por el NOA con su compañera durante los días siguientes.

¿Hay vida sin carne ni harinas?
Esta edición fue la que con más compromiso desde lo deportivo me tomé desde el punto de vista del entrenamiento y la planificación junto a mi coach Camilo Candia, que gran paciencia me tiene. A ello sumé el cambio de algunos hábitos alimenticios. En este último año dejé de consumir alimentos con trigo y después de 12 años de vegetarianismo, abandoné lácteos y huevos, por lo cuál era un desafío constatar también hasta dónde podía exigirse mi cuerpo, ya que muchos piensan que sin carne y harinas no hay vida y puedo decirles de primera mano que no es así. Con estos hábitos alimentarios el cuerpo va liviano y enfocado en dónde poner la energía.

12 horas de sueño
Los días previos de la Expo Biciclub son días muy intensos. Este año lo fueron aún más por razones personales y la presión de que todo debía salir bien se hizo sentir, por lo que conciliar el sueño durante las noches previas era tarea difícil, entre otras razones por las altas horas en que terminábamos de trabajar después de jornadas de 17 horas y la cabeza que no paraba de la ansiedad. Desde el jueves al domingo sólo pude dormir un total 12 horas. El sábado pensaba que podía llegar a dormir unas 6 horas de corrido, pero justo en la planta baja del departamento que alquilábamos hubo una peña que duró hasta casi el momento de salir para la carrera. No hubo manera de tener un buen descanso previo, pero “si ya estás en el baile, tenés que bailar.¨

Agua, agua y mucha agua
Se decía que esta edición del Trasmontaña iba a ser o muy calurosa o un mar de barro impedaleable, ya que en la región es época de calor y de lluvias. Afortunadamente no fue así, no cayó una gota de agua durante la carrera, pero esos 35 grados de promedio hicieron que los días previos y durante la carrera sí o sí hubiera que consumir muchísima agua para no deshidratarse.

Una nave HT
Mis primeros dos Trasmontañas habían sido en una HT (hardtail=rígida) doble plato y los últimos dos en una bici de trail doble suspensión (120 mm adelante y atrás), ambas con doble plato. En esta oportunidad la elegida fue una Polygon Syncline C5 HT de carbono.
No es por polémico, pero la doble suspensión trepa muy bien y baja mejor (eso no lo cuestiono) pero las HT son más divertidas y más físicas.
Volver a la HT resultó en mi caso todo un desafío para afinar la técnica, volver a elegir líneas y por sobre todo mejorar mi estado físico, intercalando el entrenamiento de bici con prácticas de ashtanga yoga.
La carrera sería una gran prueba de fuego para la “Poly”, ya que nunca nadie había hecho esta carrera con ese modelo.

Su geometría no es convencional para ser una bici de XC. Tiene un ángulo de 67 grados de frente, una horquilla Fox 32 de 120 mm de recorrido, vainas relativamente cortas y caja muy baja, condimentos que hacen que la bici suba muy bien, doble muy bien y baje súper estable por el ángulo, la horquilla y la altura de la caja pedalera.
En definitiva, una nave para disfrutar y exigir al 100%.

El peso importa
Siempre uno es esclavo de los pesos de las bicis y los componentes, pero de nada sirve alivianar la bici si uno no se aliviana. En mi primer Transmontaña, allá por el 2016, pesaba más de 105 kilos y hoy rondo los 79 kilos, lo puedo afirmar. La bici va ayudar a que seamos mejores ciclistas, es una gran herramienta, pero en vez de comprar componentes para alivianarla y gastar muuuucha plata en que eso pase es mejor cerrar el pico, cambiar hábitos y acomodar el físico para poder disfrutar de esa herramienta el 100%.

El circuito
Este año el recorrido volvió a cambiar, se puso más picante. En esta edición una vez que se llega a La Sala, después de atravesar el cañadón salimos a la ruta y bordeamos el campo para encarar el camino a Pocotes y las primeras trepadas, allí donde esta carrera empieza a decirte: “de acá en más no queda nada llano…”
Llegando a Villa Rubia y después de su hermosa bajada uno comienza a subir de nuevo en una pendiente tendida hasta las primeras cárcavas, donde por momentos parece una fila de un supermercado pre pandemia, con una procesión de ciclistas que caminan hasta la cima y siguen después de un poco de agua y de recuperar el aire hasta la cima del Telégrafo, en esa subida de casi 3 kilómetros que tanto se disfruta y sufre al mismo tiempo (aunque ya no tanto, sabiendo que el enemigo ahora es el querido por pocos y odiado por muchos Maciel).
Del Telégrafo a la Refinor y de ahí a la ruta, el pinar, la canchita de fútbol y la base del Maciel… Si llegaste hasta acá, de acá no volvés y a darle pedales o trekking hasta el alto para luego disfrutar de la bajada de la Bryton con lo que queda de vos… Aunque después viene otra de las partes nuevas, la herradura, y por fin la ansiada meta. Nada pero nada llano, literal.

Hidratación: ¡5 puestos, 10 puntos!
Si hay algo que está demostrado es que la organización de la carrera intenta superarse en cada edición, desde el trazado del circuito hasta la logística de la hidratación.
Llevar agua a los puntos estratégicos para los casi 3000 corredores no es nada fácil y al ver que el agua estaba disponible en cinco puntos del circuito ubicados en forma estratégica y en donde la gente que abastecía a cada corredor se preocupaba por llenar a cada uno la caramañola o el camelback fue realmente muy reconfortante. El sentir que la organización nos estaba cuidando, hidratándonos para estar sin miedo a que nos faltase agua, hacía que tuviésemos más ganas de estar ahí.

Nuestra carrera
Las carreras del Prensa Team nunca son muy competitivas, por más que el ciclocomputador nos diga 4.30 horas de marcha tardamos siempre casi el doble, porque paramos a hacer preguntas, a tomar videos o fotos o a rellenar la caramañolas o a comer alguna palta.
Esta vez largamos a las 9 de la mañana y a los pocos minutos entramos a la calle 15: ¡Lo que se extrañaba ese sendero largo y divertido! Pablito, que siempre la había oído nombrar, pensaba que la 15 era la largada nomás y al enterarse que no lo era y ver lo que lo esperaba no podía creerlo. Andaba feliz tratando de encontrar un poco de “flow” hasta que la senda le dio la bienvenida en una de sus curvas y lo mandó al piso (la rueda delantera se barrió en una de esas curvas.) Afortunadamente no venía nadie detrás y tras un “¿estás bien?” de rigor volvimos a rodar, hasta que dos minutos después de nuevo al piso y ahora con mayores consecuencias: aro revirado, cubierta desinflada y pérdida de líquido tubeless.
Seguimos viaje y cruzamos varias veces el río y al llegar a la Sala, en la zona de asistencia encontramos a Graciela, la mujer de Palito Macías, que lo estaba esperando para asistirlo y muy amablemente nos prestó el inflador de pie y tras acomodar todo seguimos.
La falta de aclimatación y mis más de 10 días sin rodar hicieron que arrancase con una adrenalina muy alta, hasta que en la bajada hacia el río en Villa Rubia y tras decirle a Pablito “vayamos por la línea de la la izquierda que es más tendida” y que no arriesguemos de más… me fui al piso. Caí sin consecuencias, nada más que unas frutillas en el brazo y a seguir, pero… ya no era el mismo: Tras subir unos cientos de metros tuve que parar, porque sentía que no tenía fuerzas y el calor no me dejaba respirar. La adrenalina, el calor y el poco sueño me estaban jugando una mala pasada. Tras unos minutos de pelea mental pude volver a estar en modo para disfrutar de las primeras subidas, que ya se hacían sentir. Así, con un ritmo moderado pero parejo, llegamos al abastecimiento del kilómetro 18 y encaramos el Telégrafo.

Hola calambres
En un momento de la subida al Telégrafo con mi compañero nos separamos. Yo estaba subiendo un poco más holgado que él y tomé distancia. Tras esperar varios minutos apareció con su característica postura sobre su bici y con un gesto de dolor. Los primeros calambres habían aparecido y lo iban a acompañar hasta casi el final de recorrido. A lo largo de las subidas se veía gente tirada en el piso peleándole a esos dolores tan característicos e intentando volver a estar en carrera.

El Telégrafo adentro
La cima del Telégrafo se saborea como un espaldarazo de ánimo y por sobre todo de confianza. Cuando comenzamos la carrera teníamos cuatro desafíos: la calle 15, el Telégrafo, el Maciel y llegar.
Las charlas de los corredores mientras se recarga agua se parecen a una sobremesa de un asado con amigos, entre chicanas, palabras de aliento y pronósticos (la mayoría erróneos o demasiado alentadores) de cuanto tiempo más van a tardar, todo lo que hace que el clima de ese lugar sea único y todos queramos estar un poco más y ver pasar a esos “osados” ciclistas que solo llevan consigo una única botella de agua y con un simple vaso de plástico agarrado en velocidad tiran hasta el próximo abastecimiento.

Zapatero a tus zapatos
Tras pasar el Telégrafo a Pablito se le rompió la traba de su zapatilla izquierda… Después de pensar cómo arreglarla con lo que teníamos a mano decidimos usar un Tamal de Halawa, un accesorio en que podés llevar casi todo lo que necesitás y ponerlo donde se te ocurra en la bici. Usamos las cintas del tamal para agarrar la zapa al pie y suplir la traba rota. Dio resultado y seguimos contentos varios kilómetros más hasta que en el Río Sucio la zapatilla derecha corrió la misma suerte: la traba voló y la suela se desprendió por completo. La zapatilla derecha estaba desintegrada por completo y por más que tratamos de solucionar el inconveniente con los precintos de las placas de los números el panorama era negro.

Abandonar no es una opción

Pablito estaba desmoralizado, sentado en el pasto. Su expresión era de preocupación y su cabeza le estaba empezando a ganar. Me senté a su lado y le dije: “Esta carrera es de a dos, si vos no querés seguir no seguimos pero hay algo que te puedo decir porque me tocó vivirlo (en nuestra tercera carrera en 2018 con Juan Pablo): si abandonás ahora es una espina que vas a llevar todo el año hasta que puedas volver para sacártela. Sigamos un poco más y después vemos que hacemos.” Lo ayudé a pararse para volver a pedalear y mientras reiniciábamos la marcha le dije: “Pablo, voy a hacer todo lo posible para terminar esta carrera, porque la medalla se la prometí a mi hija y voy a cumplir.” Y tras esas palabras, a solo 200 metros, ocurrió algo inesperado. Nos cruzamos con el soporte neutral de Shimano y con el experimentado Leo Cacciola, que tras saludarnos después de tiempo sin vernos, se puso la 10 y nos solucionó el problema sólo como los grandes saben hacerlo: varias vueltas de cinta Duct Tape en ambas zapas. Tras haber conocido en carne propia el propósito y sentido de los Blue Angels de Shimano, reiniciamos la marcha. De ahí en más solo nos esperaba llegar y no había excusas.

¡Suenan la criqueras!
Tomamos un gel y encaramos el Maciel, muy rodable y un gran desafío, donde cada tanto, entre tanto “trekking”, cuando uno pasa pedaleando se transforma en un héroe nacional durante una gesta sanmartiniana y se lo alienta como tal, como se merece.

Pablito subía un poco en bici y otro poco caminando, como podía, porque más allá de los calambres tiene varios clavos en el tobillo que le dificultan la flexión. Eso hizo que por momentos decidiera subir caminando a la par de él con la dos bicis, para que pudiese descansar su tobillo.
Las criqueras suenan y los pasos se tornan cada vez más lentos por la pendiente. Vamos cruzando gente descansando o esperando a su compañero en la sombra, que a esta altura cotiza más que el dólar blue, y tras el saludo y las palabras de ánimo te dan ganas de seguir para arriba, total todo lo que sube baja… ¡¡¡y como baja!!!

La Bryton
Es el premio instantáneo post Maciel, una bajada larga y divertida que comienza apenas terminás de subir y si soltás los frenos la velocidad que agarrás a esa altura de la carrera compensa todo lo que te tocó ir lento subiendo el Maciel. Tremenda esta parte nueva del circuito, con líneas muy claras y bastante poceadas, se ve que por el caminar de animales, que hacen que pongas a prueba tu técnica y tu físico tras varias horas de carrera.

La amargura
En esta misma bajada, entre tanto traqueteo, perdí la cámara de fotos en la que estaba registrando todo, con fotos y videos de todo ese día. El bolso en que la transportaba, cerrado por la mitad, y el traqueteo no se llevan de lo mejor. Seguramente —pensé al constatar la pérdida— la cámara estará estallada en algún lugar y la memoria con todo el material registrado quedará como una cápsula del tiempo para quién la encuentre o para los gusanos cuando ya no existamos en este mundo.

Alberto “el milagro” Arrieta
Pero como lo más increíble de los milagros es que ocurran, después de transitar la amargura de haber perdido el material que habíamos grabado y pensar cómo poder recomponer la nota, nos contactamos con Pablo Rosales, uno de los organizadores del Trasmo, para informarle que si cuando limpiaban la senda encontraban una cámara era nuestra… Y poco tiempo después el mismo Rosales nos mandó el contacto de Alberto Arrieta, quien se había comunicado con la organización para informarles que había encontrado una cámara. Alberto es un mendocino que corrió su primer Transmontaña en poco más de 9 horas, algo épico si tenemos en cuenta el debut, la temperatura y la dureza del circuito. De inmediato nos pusimos en contacto con él y miles de gracias mediante, nos envió la cámara y pocos días después de asimilar que todo estaba perdido ya estábamos completos nuevamente.
Al final de esta nota y en también en nuestras redes pueden ver el video del Prensa Team o lo quedó de nosotros después de esta tremenda batalla. ¡Gracias Alberto!

¡¡¡Llegando!!!
Tras bajar la Bryton, llegar al río y comenzar a subir, llegamos a la ruta. La gente vuelve a hacerse sentir, dando aliento al pleno rayo de sol, brindándose con un aplauso y hasta ofreciendo agua. Cosas que solo el Tramontaña te da.
Encarando esta última parte la energía vuelve, porque la adrenalina de la misión cumplida se siente al llegar, no queda nada tan técnico que te pueda sacar de juego y la emoción de “ganarle” otra vez al Trasmontaña es el motor de las piernas.
Nuevamente la llegada se escucha desde varios kilómetros antes y el marco en imbatible: familias, olor a asado, amistad y ese sentir especial de que cada uno que está ahí ya no es el mismo que hace algunas horas atrás.

La vida es una
Como decían unas calzas de una de una pareja que cruzamos: “La vida es una”, y qué mejor que llenarla de experiencias para contar.
Esta carrera se trata de superarse, de jugar en equipo en un deporte de uno, de pensar en el otro, de exigirte al máximo hasta quedar vacío y por sobre todo ya no volver a ser el mismo que cuando 6 horas atrás encaraste la calle 15.
Nos pedimos paso en 2022.

TRASMONTAÑA 2021 EN 9 HORAS 10 MINUTOS, TODO UN ÉXITO
Por Pablo Giarra

Me preparé varios meses antes. Desde que supe que este año no se correría en agosto, sino en noviembre. Pero nunca fue suficiente el entrenamiento, por diferentes motivos: trabajo, horarios, familia. Pero me preparé bastante.
Sabía que las trepadas (así como las bajadas) que yo conocía o estaba acostumbrado a hacer no se acercaban en lo más mínimo a las de Trasmontaña, pero trataba de prepararme según las indicaciones que me pasaba el entrenador.
Sí, hice mi primer Trasmo en 9 horas 10 minutos, con 5 horas 13 minutos en movimiento, a una velocidad media de 9.4 km/h, a un promedio de 147 pulsaciones por minuto, con un ascenso acumulado de 1666 metros.
Bla, bla, bla…

Daños colaterales
Mucho dato, mucha estadística, pero las cosas que uno vive ahí, más siendo la primera vez, no se entrenan, se dan y te llegan como una piña en la cara (o caídas, para ser más concreto). Roturas de llanta con destalonamiento en la famosa 15, recién iniciando, pudiendo seguir a pesar del viboreo de la rueda una vez entalonada nuevamente.
Y más adelante, en la mitad del segundo tercio de carrera, arranqué contra vaya a saber qué, uno de los broches de mi zapatilla izquierda, que supuestamente eran re buenas, quedándome como par de alpargatas bien usadas.
Acá ya empezaba a entrar en juego la importancia de ir en parejas, mostrando que es más que ir de a dos acompañándose. En este caso, mi compañero sacó a relucir su zapatero interno y me ayudó a reabrochar mi zapatilla con un Tamal de Halawa, cosa que sirvió hasta pasar al próximo evento desafortunado, también con las zapatillas y también con soluciones de zapatero remendón: ahora se había desprendido el otro broche lateral, el de la zapatilla derecha.
Resultado: una alpargata en un pie, una chinela rota y vieja en el otro. Y nuevamente mi zapatero remendón sacó los precintos de los cartelitos que indicaban que integrábamos el Team Prensa y con ellos ajustó como se pudo toda la zapa. Más difícil ahora, esta vez no era lo mismo, estaba muy destruida.
No, esas cosas no se entrenan. Sabés que pueden pasar, pero hasta que no pasan no te ponen a prueba realmente. Y no estoy considerando aun el esfuerzo increíble que demanda el recorrido, que destruye tu integridad física a medida que transcurre, trepando y bajando. Con el subibaja de emociones que eso implica, se suma el desánimo de no poder seguir simplemente porque no podés subir al Maciel en bici y con ojotas. Lo anímico es más importante que el cansancio, y todo indicaba que mi alma me estaba ganando la pulseada.
Pero Ariel demostró ahí mismo que no solo era una buen compositor de calzado, sino que metió un coaching increíble para que después de armada la zapatilla con precintos me decidiera seguir.
Hasta que poco después apareció el maná del cielo o, mejor dicho, un puesto de asistencia de Shimano donde Leo Cacciola sacó de su valija de magia una Duct Tape con la que me encintó las dos zapatillas de manera que fueran nuevamente funcionales.
Otra vez el subibaja emocional estaba de mi lado.
Pero continuaba el Maciel, la trepada más importante (e inhumana) de la carrera. Con el objetivo de terminarla como norte, le dimos con todo lo que estuvo a nuestro alcance y la subida terminó sin mayores inconvenientes, salvo el cansancio extremo (nunca en mis 42 años de vida me exigí, física y anímicamente tanto) y las caminatas en las trepadas más duras para poder avanzar.

El summun del MTB
Prepárense todo lo que puedan, hagan todo lo necesario y más para estar lo más aptos para afrontar semejante carrera. Pero hasta que no lo hagan y conozcan realmente lo que es el Trasmo no van a saber lo que es el esfuerzo necesario para realizarlo. Recién ahí van a entender todo lo que requiere esta competencia para poder hacerla.
Aprovechen bien el gran recurso de que se hace en parejas y traten de sobrellevar todo juntos.
Carrera y lugares increíbles, exigente y muy, pero muy buena. Si te gusta el MTB, este es el summum de la disciplina.
Mis objetivos eran conocerla, terminarla y disfrutarla (esto último parece mucho más evidente una vez terminado). Todos se cumplieron con creces.
Sí, terminé el trasmo en 9 horas. Sí, fue un rotundo éxito.

 

Fotos: www.ubice.ar e Isabel García (Biciclub)

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Cicloturismo

Las aventuras de las Ladies Rodantes de Mar del Plata

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Las Ladies Rodantes son una comunidad de bikers de Mar del Plata que a su vez forma parte de un colectivo mayor, Espíritu Rodante, un grupo de entrenamiento que abarca ciclismo recreativo, travesías, viajes y otras actividades. Los “profes” de Espíritu Rodante son dos profesores de educación física: Mariano Giménez y Lucas David.
Lo que sigue son los testimonios de algunas de sus integrantes, testimonios que revelan una experiencia que se puede repetir en cualquier lugar.

Crear vínculos
Una de las integrantes de Ladies Rodantes, Irene Crivelli, nos cuenta que “el grupo se formó el 4 de agosto del 2018. Yo me sumé en junio del 2019 con el propósito de hacer un deporte al aire libre, a aprender a usar los cambios y a circular por la calle. La pandemia ayudó a fortalecer esos vínculos, porque a pesar de no poder entrenar en calle, lo hicimos en forma virtual en rodillo y bici fija hasta que pudimos volver a rodar en grupos más reducidos. Ese fue el comienzo del grupo de las Ladies, que con el tiempo sumó más integrantes. Hoy, después de dos años, puedo decir que no sólo aprendí la parte técnica sino que Espíritu Rodante me dio la posibilidad de crear vínculos y relacionarme con personas de mi generación. Estoy inmensamente feliz de pertenecer a este grupo”.

La bici como un constante desafío
Dora Fiorentini nos contó su experiencia en el grupo: “Cuando comencé en Espíritu Rodante, hace ya casi tres años, no imaginé que me daría la posibilidad de conocer gente tan maravillosa, con una pasión en común que es rodar en bicicleta, conociendo lugares hermosos, en contacto con la naturaleza y compartiendo increíbles aventuras. Un capítulo aparte es la felicidad que me da el pertenecer al grupo de Ladies Rodantes, mujeres de una energía y calidez increíble. La bici es un constante desafío, que me encanta enfrentar y disfrutar pleno.”

Una experiencia liberadora
Por su parte, para Adriana Guazzetti, la movida significa “una experiencia liberadora, que me permite SER, además de tener la mejor compañía en todo momento”.

Compartir, igualdad, solidaridad y superación
María Julia Ramírez no dudó en traducir en palabras lo que Ladies Rodantes y Espíritu Rodante espiritualmente le aporta: “Un grupo de personas que tiene el don de recibirte con una sonrisa, ser bienvenido y llevar el mate para después de la pedaleada. En ellos redescubrí las palabras compartir, igualdad, solidaridad y superación. Al final de cada encuentro quedamos empachados de felicidad.”

Un inexplicable grupo de mujeres
“Para mí, Espíritu Rodante —dice Gabriela Levato— fue y es lo mejor que me pasó en la pandemia. Un grupo maravilloso, que te incentiva siempre a seguir, te permite recorrer con tu bici lugares increíbles, mágicos, viajes, vida, naturaleza, deporte al aire libre, salud. Y las Ladies Rodantes: inexplicable grupo de mujeres que si te caes te levantan y acompañan. ¡Un grupo que suma siempre! Que contagia la alegría y la buena vibra. Espíritu Rodante y Ladies son el único grupo así. Feliz de pertenecer y que sean parte de mi vida”.

Mágica y salvadora experiencia
“Mi experiencia con la bici y con el grupo Espíritu Rodante y sus Ladies Rodantes fue mágica y salvadora —afirma Silvia Soliverez—, ya que arranqué cuando mi hija se fue a vivir a España. Además de descubrir un deporte espectacular, el grupo humano es el factor fundamental. Amigos. Compañerismo. Contención. Lo recomiendo a toda persona que se sienta solo o esté pasando un momento difícil.”

Pura diversión
“Kilómetros de diversión —resume Claudia Estrupp. Las Ladies Rodantes superamos objetivos cada día, con sonrisas y selfies al por mayor, descubriendo la felicidad que nos trae cada aventura compartida.”

¡Mujeres!
“Ya hace un año —dice Graciela Pellicer— que conocí a este grupo de mujeres maravilloso. Sí, MUJERES con mayúscula, que siempre van por más, divertidas, aventureras, solidarias y que contagian su energía. Feliz de ser una Ladie Rodante.”

Disfrutar de la vida con pasión
“Comencé en el grupo en septiembre de 2020 —concluye Silvia Juan— y mí experiencia es maravillosa, ya que pase 12 años practicando running y carreras sin parar, súper apasionada y de pronto mí rodilla se lesionó y tuve que dejar… Pero el pedalear con gente que desborda energía, buena onda, desde los profes hasta cada una de las compañeras, hace que todos los días agradezca el pertenecer a Espíritu Rodante y seguir disfrutando de la vida con tanta pasión.”

 

Para informarte sobre el grupo: irene.crivelli@gmail.com | www.espiriturodante.com

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Deporte y Entrenamiento

Desafío de las Nubes: el próximo 5 de junio se corre en Salta la 8ª edición de esta gran clásica del MTB argentino

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Salta se prepara nuevamente para repetir una gran fiesta con un ya clásico evento del MTB argentino, la 8ª edición del Desafío de las Nubes.
Pese a la pandemia y los cambios de fecha propios de las restricciones, la séptima edición del Desafío, llevada adelante en septiembre del 2021, contó con la participación de más de 1000 bikers de distintas provincias, que vivieron tres jornadas a puro pedal en el epicentro de la histórica casa de Buena Vista. El primer y segundo día los ciclistas pudieron acreditarse, probar el circuito y disfrutar de una expo con marcas de primer nivel que acompañaron este importante evento.
La cita para este 2022 está prevista para el 5 de junio en el tradicional lugar, la reserva natural Campo General Belgrano, que brinda un marco espectacular para el desarrollo de toda las actividades del evento y permite disfrutar en familia y con amigos de una gran variedad de servicios premium y de la impecable organización que ofrece el Desafío de las Nubes.

Como gran novedad, para esta nueva edición, el Desafío de las Nubes tendrá dos circuitos competitivos, uno en modalidad rural de 70 kilómetros y el otro en modalidad cross crountry de 40 kilómetros, en los cuales podrán medirse los pilotos más experimentados. Para aquellos que se inician en la actividad o bien para los más jovencitos, se han programado dos circuitos promocionales, uno en modalidad rural de 20 kilómetros y el otro en modalidad cross de 24 kilómetros.

De esta manera, Salta promete actividades al alcance de todos los bikers, combinando un fin de semana lleno de paisajes, gastronomía del mejor nivel y una variada oferta hotelera.
Con Specialized como main sponsor de la carrera, junto a otras marcas como Shimano, Banco Macro, Cerveza Salta, Coca Cola, OSDE, Monster, Salta, ENA, Nissan, Nubicon y Flecha Bus, entre otras, la 8ª edición del Desafío de las Nubes es sin duda una cita casi obligatoria para todos los amantes del ciclismo.

 

Info e inscripciones en https://www.desafiodelasnubes.com.ar
Fotos ÚBICE: www.ubice.com.ar

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Deporte y Entrenamiento

La sarcopenia, una secuela del coronavirus

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La sarcopenia es un síndrome complejo relacionado con la pérdida de masa muscular, bien de forma aislada o acompañada de un aumento de la masa grasa. En este último caso, además, la grasa se sitúa entre las fibras del músculo, lo que deteriora más la calidad muscular.
En general, la sarcopenia se verifica en personas seniles, con afecciones hormonales como la disminución de la insulina, por déficit de aporte proteico en la dietas caseras o por otras causas, entre ellas la que hoy nos ocupa, producida por sedentarismo o reposo en cama prolongado a partir de 15 días o más.
La disminución de la masa muscular, del rendimiento y la funcionalidad son los principales síntomas. El bajo rendimiento se verifica como cansancio precoz en las actividades que anteriormente a la afección se desplegaban normalmente.
La recuperación es posible pero no inmediata, ya que depende de la vuelta progresiva a la actividad física de una adecuada nutrición, todo esto siempre supervisado por profesionales idóneos. No se debe intentar ganar peso corporal total indiscriminado sino básicamente del o de los músculos comprometidos. Este cuadro es de cuidado si no se quiere sufrir otras alteraciones agregadas por sobreesfuerzos como desgarros, roturas tendinosas o fracturas diversas, ya que el músculo es el sostén del esqueleto.
A cuidarse amigos y buenas rutas.

 

Por Doc Pedales*
Foto: Francisco Moreno en Unsplash

*El autor de esta nota es el doctor en medicina Eduardo Saint Bonnet (MN 48943 y MP 23765), deportólogo y deportista.

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Deporte y Entrenamiento

La importancia del entrenamiento invisible: el arte de hacer más haciendo menos

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Foto: Annie Spratt en Unsplash

¿Qué hacés cuando terminás de entrenar? ¿Has pensado cómo se recupera tu cuerpo tras una sesión intensa de ciclismo? Hablemos de lo que no se ve: el entrenamiento invisible.
El entrenamiento invisible es todo lo que hace el ciclista entre una sesión de entrenamiento y otra. El término invisible tiene su origen en aquellas acciones que no forman parte del entrenamiento en sí, aquello que el entrenador no puede ver pero que el ciclista hace cuando no se está entrenando para optimizar su rendimiento deportivo y la recuperación. Por ello engloba varias instancias, como el descanso, la nutrición o las actividades para reponer los músculos, como la crioterapia o los masajes deportivos, entre otras.
Cuando hablamos de ciclismo (o de cualquier práctica de ejercicio empleado como actividad física saludable) o asimismo del ciclismo recreacional o cicloturismo, todo lo relativo al entrenamiento invisible puede ser considerado como una serie de hábitos saludables que mejoraran la salud y la calidad de vida del practicante. En este caso no hablamos de la búsqueda del rendimiento deportivo en sí mismo, pero sí de práctica deportiva en condiciones óptimas que permitan un adecuado desarrollo y disfrute.
Por lo tanto el entrenamiento de hoy en día debe constar tanto de la parte condicional y técnica, como de la prevención y recuperación, para asegurar así una óptima recuperación del ciclista después de la actividad; este es el entrenamiento invisible y debe ser una parte más de la preparación del deportista.
El entrenamiento invisible es capaz de marcar la diferencia entre un buen ciclista y uno excelente.

La súper compensación
Tanto para el ciclismo recreacional como para el ciclismo competitivo es súper importante todo aquello que podemos hacer para recuperar nuestro organismo de las cargas aplicadas en el entrenamiento.
Resulta evidente que el cuerpo necesita recuperarse después de hacer ejercicio. Es en ese momento cuando surge lo que conocemos como súper compensación, que es la habilidad del cuerpo de recuperarse y encontrar equilibrio entre el entrenamiento realizado y la posterior recuperación que suele durar entre dos o tres días. A través de un entrenamiento planificado, la súper compensación es clave para que el ciclista empiece a ver resultados. Esto es porque hay períodos en los que el cuerpo se somete a altos niveles de estrés para producir las adaptaciones necesarias y progresar. Estos períodos se equilibran a través de las fases de descarga (demanda de menos estrés en el organismo) en los que la actividad continúa, pero se reduce el volumen o intensidad.
Es imprescindible recordar que estar supervisado por un profesional de educación física no solo te ayudará a variar el entrenamiento y adaptar cada día de actividad a tus necesidades y sensaciones, sino que además es el único indicado para prescribir ejercicio físico y diagramar un plan pensando especialmente en tus objetivos, considerando tu historial deportivo y tus capacidades .

Factores claves en el entrenamiento invisible
El entrenamiento invisible engloba muchos factores, pero sin duda hay algunos que tienen más peso que otros a la hora de mejorar el rendimiento deportivo, entre ellos podemos nombrar:
Descanso/sueño: la recuperación es parte del entrenamiento y de vital importancia. Cuando descansás poco tu cuerpo debe exigirse más. Durante el sueño se segregan hormonas como las del crecimiento, lo que ayuda a que los músculos se regeneren después de una jornada de entrenamiento. También refuerza el sistema inmunológico, por lo que evitará que tengas que hacer un parate por enfermedad. Es importante pensar en que las horas de sueño son tan importantes como su calidad.
Nutrición: los alimentos que ingiere el ciclista inciden directamente en la capacidad de recuperación tras el entrenamiento, en la sensación de fatiga muscular e incluso en la aparición de lesiones. Lo aconsejable es que el ciclista tenga una consulta con un nutricionista para que evalúe cómo deben ser sus ingestas diarias según su peso y la cantidad de actividad física que realiza.
Hidratación: beber agua y otras bebidas (como las isotónicas) contribuye a restablecer los niveles del organismo que, tras la práctica deportiva, puede haber perdido una gran cantidad de líquido en forma de sudor. Si este no se repone, se hará trabajar de más a los riñones, con los graves problemas que esto acarrea a la salud. La cantidad dependerá de cada ciclista y el tiempo que entrene.
Estiramientos: son fundamentales para evitar lesiones y dolores musculares el día después de haber realizado ejercicio. Estirar alivia las tensiones musculares, que si no se solventan a tiempo pueden derivar en molestias o lesiones. Sin embargo, los beneficios de estirar van más allá: mejora la flexibilidad, mantiene la movilidad articular y ayuda a que el riego sanguíneo llegue a todos los tejidos y con ello los nutrientes. De esta manera también te recuperás antes.
Técnicas de relajación y/o masajes: permiten regenerar la musculatura, reducir una posible inflamación y aumentan la circulación. La respiración es una de las técnicas de relajación más fáciles y eficientes.

Cuidados extras
Además de vigilar todos los aspectos ya mencionados, existe otra serie de cuidados extra que como ciclistas pueden llevarse a cabo para favorecer la recuperación y maximizar el rendimiento, como pueden ser visitas regulares al fisioterapeuta o al osteópata para detectar lesiones; crioterapia (aplicación de frío) para reducir la inflamación y remitir el dolor o simplemente elegir un buen equipamiento (calzado e indumentaria técnica) pueden contribuir a sacar lo mejor de nosotros mismos.
Finalmente el trabajo en conjunto del ciclista con un con coach deportivo profesional marcarán la diferencia en el aprendizaje de habilidades y competencias que le permitan al ciclista reforzar y entrenar la fortaleza mental y la gestión emocional.
Recordá siempre que el entrenamiento, la alimentación y el descanso son las tres variables más importantes que permiten que progreses deportivamente y sin lesionarte.

 

Por Andrea Romano. Coach y trainer, con la siguiente formación: Profesora de Educación Física (IPEF), Entrenadora Personal (UNC), Diplomada en Gestión Gerencial (Blas Pascal), Coach Deportiva (Unisport/Barcelona), Coach Ontológico Profesional certificada internacionalmente (ICF) y Coach Organizacional y Ejecutiva certificada (Unisport/Barcelona): andreamromano@live.com | https://www.instagram.com/andrearomano_coachtrainer

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