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Los anabolizantes, las fracturas y la memoria muscular

Fecha: 05.06.2020

En esta entrega, Doc Pedales nos brinda tres reflexiones claves para la salud y el progreso del deportista: el mecanismo de funcionamiento de la memoria muscular, las lesiones óseas y como prevenirlas y, en respuesta a varias consultas, por qué no se deben usar los esteroides anabolizantes.

La prevención de las lesiones óseas 

Las causas de las fracturas oseas son múltiples, entre ellas obviamente golpes y traumatismos, aunque también las hay espontáneas y patológicas, sin mediar contusiones, hasta otras producidas por la edad, el gánero y hasta un buen número de enfermedades subyacentes, tanto del hueso mismo como de cualquier otra parte del cuerpo, cosa que no trataremos en esta nota, pero por mencionar algunas: exceso de peso, falta de ejercicio, diabetes, hipertiroidismo, menopausia, desnutrición, algunos fármacos como los corticoides etcétera.

La causa más frecuente, inherente al esqueleto, es la calcificación insuficiente. Puede abarcar desde una carencia leve (osteopenia) a otra mas severa (osteoporosis). Por definición la osteoporosis es una enfermedad sistémica esquelética que se caracteriza por una disminución de la masa ósea y un deterioro de la micro arquitectura de los huesos, lo que supone un aumento de la fragilidad de los mismos y del riesgo de sufrir fracturas. Aproximadamente una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufrirán al menos una fractura osteoporótica en su vida restante.

Las estadísticas indican la importancia de conocer de antemano el estado de nuestro esqueleto para corregir las alteraciones que pudieran existir y predisponernos a posibles quebraduras. El tema es complejo ya que se debe conocer la calidad y desarrollo del hueso.

El diagnostico se lleva a cabo mediante un estudio llamado densitometría ósea, que da información de nuestra densidad mineral ósea.

Obviamente el estudio, diagnostico y eventual tratamiento de las afecciones óseas debe estar en manos del profesional médico.

A modo de prevención se sugiere:

dieta rica en calcio,

realización de ejercicio físico,

desterrar hábitos tóxicos,

evitar traumatismos y

adoptar correctas normas posturales.

El deportista, si bien cumple con alguna de estas normas de prevención, es cierto que también esta expuesto a mayor cantidad de golpes.

Es aconsejable que quien practica ejercicio de cualquier tipo conozca el estado general de su cuerpo para optimizar uno de los fundamentos principales que es el del bienestar general.

 

Los anabolizantes sintéticos

He recibido numerosas consultas referentes a mi nota publicada en relación a la hormona testosterona en Biciclub de enero pasado. En el desarrollo de la misma hice una descripción de las características y propiedades, usos e indicaciones adicionales, haciendo hincapié en los métodos naturales que favorecen su elaboración en el organismo (exposición al sol, actividad física, consumo de aceite omega 3, etcétera). Por eso ahora quiero hacer una descripción somera pero sintética de la misma hornoma, es decir ajena al organismo, y por qué considero inconveniente usarla.

Hacia 1935 comenzaba a publicarse material científico informativo referente a los esteroides anabolizantes. Poco tiempo después (1950) comienzan a ser utilizados por los levantadores de pesas, debido a su propiedad de favorecer el desarrollo muscular. Una década después se habían transformado en un problema por su uso indiscriminado y no reglamentado. Finalmente en 1968 el Comité Olímpico Internacional define el concepto de dopaje y en 1976 se prohibe formalmente su uso en competencias.

Los anabolizantes son compuestos químicos que estimulan y aceleran el crecimiento de los tejidos, y entre ellos los esteroides anabolizantes son los más usados para aumentar masa muscular y para almacenamiento energético. Los esteroides anabolizantes androgénicos son fármacos sintéticos derivados de la testosterona, hormona natural, presente tanto en hombres como en mujeres, a la cual nos referimos en la nota de enero pasado.

Actualmente su uso se halla prohibido en deportistas profesionales y si bien no lo está a nivel amateur, deben ser usados bajo prescripción y control médico estricto, por los problemas que puede representar para la salud. Deben ser utilizados únicamente para problemas muy específicos y bajo control del médico especialista.

Entre los efectos secundarios se han descripto casos de insuficiencia renal, impotencia sexual, infertilidad, hipertensión arterial, adicción, cese del crecimiento corporal por maduración ósea prematura, trastornos de conducta, depresión y alteraciones psiquiátricas, entre otros.

 

La importancia de la memoria muscular

Mucho se viene hablando de la memoria muscular, desde lo que casi todos sabemos o alguna vez experimentamos hasta los impresionantes avances de la investigación genética.

El cuerpo humano posee la facultad de memorizar, de archivar en alguna parte todo tipo de vivencias y experiencias que hacen al crecimiento y madurez del individuo. No solamente en lo físico sino también en lo emocional y seguramente en lo espiritual. Hay memoria de todo cuanto acontece dentro y fuera de nosotros. Memoria de los cinco sentidos. Podemos recordar y reconocer el sabor de alimentos, fragancias, imágenes y colores, texturas, sonidos…

Por ello también se dice que el que aprendió a andar en bici, aunque deje mucho tiempo no lo olvida jamás.

Con referencia a la memoria muscular se descubrió recientemente que la afirmación de “lo que no se usa se pierde”, es falsa de toda falsedad.

En esta reciente investigación, de tipo genética, se llegó a la conclusión de que cada célula muscular (miocito) posee un núcleo que es capaz de almacenar las experiencias del músculo. Esto no solamente a nivel de tipo y calidad de movimiento sino también de entrenamiento físico, resistencia, desarrollo muscular, etcétera.

Se desprende de esto que los núcleos celulares del miocito ganados durante el entrenamiento persisten, no se pierden jamas, incluso cuando las células musculares se reducen por falta de uso o al comienzo de descomponerse.

Estos núcleos hacen posible además un crecimiento mayor y más rápido cuando los músculos se vuelven a entrenar. Por ello se desprende que se puede acumular el potencial del crecimiento muscular en la juventud para prevenir la decrepitud en la vejez. El músculo puede ganar núcleos pero jamas perderlos, estos son de por vida.

El nuevo axioma sería así: Úsalo o piérdelo hasta que vuelvas a trabajar en él.

Estos hallazgos tienen implicancias trascendentales, entre ellas sobre las condiciones de trabajo luego de períodos de receso por cualquier causa, como enfermedades. La rehabilitación cobra aquí una dimensión sumamente optimista. Así que a bajar la bici colgada en el galpón y ponerse a pedalear.

Buenas rutas.


Por Doc Pedales: doctor en medicina Eduardo Jorge Saint Bonnet  (MN 48943 MP 23765) es médico deportólogo y deportista.


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