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Mecánica

Mecánica: el mantenimiento de los frenos

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Para que funcionen y eventualmente nos salven la vida o nos eviten un mal momento, los frenos a disco y los tradicionales frenos a la llanta requieren de un mantenimiento regular y cuidadoso. 

Este mantenimiento sencillo y rápido de los frenos prolongará su vida útil y hará que funcionen mejor. Lo podemos hacer fácilmente en nuestras casas en tan solo unos minutos.

Frenos a disco

Limpiar las pastillas de freno es un mantenimiento fundamental, ya que en ellas se va acumulando tierra y mugre del ambiente, la cual se adhiere a los propios discos de freno y se acumula en las pastillas. Esta mugre puede hacer que tengamos que ejercer más presión en los frenos para que realicen su tarea, lo que levanta más temperatura y hace que las pastillas se cristalicen más rápido y el líquido de freno se “cocine” antes de tiempo.

Limpiar las pastillas y discos asiduamente prolongará la vida de todo el sistema y hará que los frenos funcionen mejor. Personalmente, cada vez que vuelvo de una salida con barro o tierra lo hago; es una tarea que lleva unos minutos nada más. Si este no es el caso, pero usamos la bici asiduamente, recomiendo hacer esto una vez al mes o cuando las pastillas hagan algún ruido, que puede ser el típico chirrido (lo que puede significar que ya es tarde y tengamos que reemplazar las pastillas) o bien un ruido menos agudo y más apagado, un indicador bien típico de pastillas sucias. Tener en cuenta que si los frenos chillan es seguro que signifique pastillas contaminadas / cristalizadas que puedan terminar por deteriorar no solo el líquido sino los discos.

En este punto quiero agregar una anécdota muy común en mi taller. Me traen una bici para realizar un mantenimiento. De las pastillas saco prácticamente petróleo al realizar la limpieza. El cliente me dice que no puede creer como frena ahora su bici. El problema es que el poder de frenado, al no realizar mantenimiento, se va degradando paulatinamente, entonces no nos damos cuenta como perdimos poder de frenado y luego de realizar el mantenimiento no podemos creer que nuestra bicicleta frenaba tan mal.

Si la bici la vamos a lavar, por que volvimos de una salida con tierra y barro o por simple limpieza de mantenimiento, primero extraemos la cadena y pastillas y luego continuamos con el proceso de lavado de la bici, siempre sin ejercer presión de agua en rodamientos.

Y ya que estamos, y siguiendo con lo explicado en la edición anterior de Biciclub, antes de realizar la tarea de limpieza de pastillas, podemos medir la cadena para ver si está bien o ya precisa un reemplazo.

Para hacer la tarea referida a los frenos vamos a precisar (foto 1): alcohol isopropílico o un limpiador de discos en aerosol, trapo limpio (ver columna aparte), trozo de lija de grosor medio, llave allen o las herramientas necesarias para extraer la rueda y pastillas (varía según la gama de freno y tipo de rueda).

Si tenemos un pie de trabajo sujetamos en él la bici; si no la podemos dar vuelta en el piso.

Para extraer las pastillas tener en cuenta que existen dos tipos de cáliper según la gama de los  frenos: aquellos en que las pastillas se extraen desde arriba (gama alta) y aquellos en los que se extraen solo desde abajo. En el último caso precisamos sacar la rueda para poder extraer las pastillas. Pero en general, como en cualquiera de los dos casos vamos realizar una limpieza del disco y el cáliper, extraemos la rueda de todos modos.

En frenos de gama baja extraemos las pastillas mediante su sujeción al cáliper con una llave allen o pinza (fotos 2 y 3). Si tenemos frenos hidráulicos prestar atención de no presionar los mandos cuando hemos sacado las pastillas para no bloquear los pistones del cáliper o bien colocar un separador específico que sirve para cuando, por ejemplo, trasladamos la bici sin ruedas, ya que es factible que los mandos se presionen durante el traslado.

Ponemos las pastillas sobre un paño y las rociamos con el alcohol isopropílico o el limpiador específico (foto 4). Dejamos actuar cinco minutos. Mientras tanto podemos proceder a limpiar el disco y el cáliper. Para ello colocamos el alcohol o limpiador en un trapo y lo pasamos bien por todo el disco y por dentro y fuera del cáliper (fotos 5 y 6).

Una vez hecho esto volvemos a las pastillas que dejamos actuando con alcohol. Les volvemos a colocar el alcohol isopropílico o el limpiador específico y a continuación, sobre un plano firme y liso, las frotamos sobre el paño haciendo movimientos circulares (foto 7). Luego pasamos las pastillas suavemente y con movimientos circulares sobre una lija de grosor medio (foto 8) para remover apenas la capa superior. A continuación pasamos las pastillas  nuevmente sobre el paño para limpiar el material que acabamos de generar con la lija.

Colocamos las pastillas y la rueda y bombeamos con el mando de freno para chequear que haya quedado todo colocado correctamente.

Es normal que ni bien realizado este mantenimiento nos dé la sensación de que los frenos no frenan. Hay que dar un par de vueltas de manzana y hacer varias frenadas para que las pastillas y los discos se vuelvan a “hermanar”. Luego de ello notaremos que los frenos están en perfectas condiciones.

Frenos a la llanta 

Por las mismas razones que explicamos en el sistema de frenos a disco, también es fundamental realizar un mantenimiento a los frenos a la llanta. Así mantendremos una buena calidad de frenado.

Si vamos a lavar la bicicleta, lo último que haremos será la limpieza de los patines. Y ya que estamos, y siguiendo con lo explicado en la edición anterior de Biciclub, antes de realizar la tarea de mantenimiento de frenos, podemos medir la cadena para ver si está bien o si ya precisa un reemplazo.

Primero abrimos el clip de apertura de la herradura de frenos (foto 9) para luego poder liberar la rueda mediante su eje (foto 10) y extraerla. Tomamos un trozo de lija de grosor medio y la pasamos suavemente por ambos patines para quitar toda la mugre adherida (foto 11) y que el freno vuelva a tener buen tacto. A continuación limpiamos los patines y toda la herradura con un trozo de trapo rociado con alcohol isopropílico (foto 12).

Ahora pasamos a la banda de frenado de la llanta, limpiándola toda con un trapo humedecido con alcohol isopropílico (foto 13).

Para finalizar, colocamos la rueda y cerramos el clip de los frenos de herradura.

MIRÁ LOS VIDEOS DE ESTOS PROCEDIMIENTOS HACIENDO CLICK ACÁ


“HERRAMIENTAS” CASERAS

El trapo

Aunque no tiene valor de herramienta, es un objeto fundamental en el taller. En mi caso, que trabajo de esto y uso muchos trapos todos los días, compro especialmente una especie de servilletas de tela que sirven para estas tareas, pero cualquiera en sus casas puede usar una toalla o remera vieja, la cual cortamos en trozos de unos 20 x 20 cm como mucho. Así no desperdiciamos la tela y podemos darle distintos usos según su nivel de suciedad.

Yo distingo y uso los trapos para tres pasos o instancias distintas. Uno “sucio” para hacer la tarea de limpieza de partes con grasas, uno limpio para lavar y uno nuevo para las terminaciones. El trapo nuevo luego puede pasar a ser el de limpieza y cuando ya esté muy sucio usarse para las tareas más sucias.


COSAS DE LIVING

Ramón encontró un asiento arriba de nuestras herramientas de trabajo

En la mecánica de living podemos tener gatos, perros y hasta niños que entorpecen o alegran nuestro trabajo. Les encanta sentarse en todo lo que estamos usando, ellos también quieren esa atención y amor que reciben nuestras bicis.


Texto: Santiago Oliver* | Fotos: Ariel Sabatella

*Refinado mecánico y restaurador de vasta experiencia. Lleva adelante su propio taller Born In Garage en el barrio de Colegiales (CABA): www.borningarage.com.ar

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Mecánica

Cómo usar el estirarrayos y el paso a paso para corregir deformaciones de la rueda

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El estirarrayos es una herramienta simple y fundamental para ajustar nuestras ruedas. Los hay de distintas medidas ya que los niples, que es donde el estirarrayos opera, varían en su espesor.

Por eso, para adquirir uno tendremos que saber cuál es el adecuado para nuestra medida de niples, lo cual sabremos si lo medimos con un calibre.
También existen unos de múltiples bocas en una sola herramienta, prácticos para tener muchas medidas en un solo estirarrayos pero no tan eficaces para desempañar su función como los de una sola medida.

Y ya que estamos, en este punto me gustaría subrayar que cuanto más podamos invertir en una herramienta mejores resultados vamos a tener y menor daño produciremos en las partes de la bici al usarlas.
Es importante tener en cuenta que no solo usaremos el estirarrayos para centrar una rueda sino para volver a darle rigidez y que al pedalear las ruedas no flexionen por demás. Este es un trabajo sencillo que podemos hacer en nuestras casas, ya que con el uso los rayos se van aflojado. Por eso cada tanto deberíamos chequear la tensión de los rayos de nuestras ruedas, algo que podemos hacer sujetando dos rayos a la vez y presionándolos.

Para darle tensión a una rueda, en el caso de no tener un centrador no hará falta sacar cámara y cubierta, simplemente desinflaremos la rueda. En cambio, si hacemos este trabajo con un centrador, sí removeremos cámara y cubierta.
Para tener una referencia de dónde empezamos a trabajar la rueda, comenzaremos por la válvula o el orificio de la llanta donde ésta se introduce.

Colocamos el estirarrayos en el niple y damos media vuelta a todos los rayos como para aumentar la tensión de la rueda. En este proceso podemos notar que algún rayo esté excesivamente flojo, en cuyo caso sí le daremos una vuelta completa, como para equiparar la tensión de ese rayo respecto del resto. Una vez que hicimos toda la vuelta, de ser necesario daremos una o dos más como para volver a darle a la rueda la rigidez necesaria.
Si uno no está familiarizado, capaz no sea tan fácil darse cuenta si los rayos necesitan tensión. Podemos ir probando tocar distintas ruedas y nos iremos dando cuenta de las diferencias. Pero por lo general hay que tener en cuenta que con el uso todas las ruedas pierden tensión.
En el caso de tener la rueda descentrada, ya que este es un trabajo artesanal que requiere no solo de aprendizaje de la teoría sino de la práctica, les explicaremos a grandes rasgos cómo es el proceso de centrado de una rueda.
Para centrar una rueda, lo primero que tenemos que hacer es precisar dónde está la anomalía. Una vez hecho esto, trabajaremos con el par de rayos que se cruzan del sector que queremos centrar. Si la rueda ladea hacia la izquierda le daremos tensión al par de rayos de la derecha, pero en el caso de que esos rayos ya tengan mucha tensión, entonces lo que haremos será aflojar/quitar tensión a los rayos del lado opuesto (izquierdo). Para comprender cómo funciona el centrado tenemos que entender que se trata de un juego de fuerzas y tensiones.
Una forma casera de chequear el centrado de nuestra rueda es colocar un precinto en la vaina (en el caso de la rueda trasera, o en la horquilla en el caso de la delantera), que usaremos como guía.
Un detalle no menor es que cuando usemos el estirarrayos generemos un poco de presión lateral sobre el niple. como para no barrer o deformar su forma y que luego ya no se pueda ajustar. El mejor ejemplo de esto es cuando usamos un destornillador philips, que no solo lo giramos sino que presionamos hacia abajo para no barrer la hendidura del tornillo.

 

Texto Santiago Oliver*
Fotos: Ariel Sabatella

*Refinado mecánico y restaurador de vasta experiencia. Lleva adelante su propio taller Born In Garage en el barrio de Colegiales (CABA): www.borningarage.com.ar

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El avezado mecánico Hugo Ramanzín nos muestra los diferentes tipos de juegos de dirección y nos enseña en un paso a paso cómo hacer el service de un juego de dirección integrado.

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Cómo encintar a la manera clásica un manubrio de ruta

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Hay distintos modos de colocar una cinta o grip, o sea distintas maneras de encintar o —en modo anglicismo— engripar. Santi Oliver* lo hace acá de la manera clásica.

*Santiago Oliver es mecánico y restaurador de amplia experiencia. Lleva adelante su emprendimiento Born in Garage en el barrio porteño de Colegiales: borningarage.com.ar

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Bolsa de trabajo

La tienda de bicicletas Lira Sport, ubicada en Rosario, busca mecánico

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Requisitos:
👉Conocimientos básicos de mecánica de bicicletas y sus partes.
👉Persona ágil a la hora de solucionar problemas.
👉Buen trato hacia el cliente.
👉Carga horaria: full time.

Se valora:

👉Estilo de trabajo ordenado, autoexigencia y saber trabajar en equipo.
👉Experiencia en ventas.

Enviar CV a info@lirasport.com.ar

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