Nicolás Muszkat: “Estamos acá para quedarnos”

Cómo ha impactado la pandemia a la gestión de Shimano en América Latina y en particular en la Argentina. Los riesgos que implican las devaluaciones y las restricciones a la importación en nuestro país. ¿Tiene Shimano Argentina stock suficiente para una etapa en la que puede haber problemas con la importación? Cuáles serán los productos estrella de la marca para el 2020.

La mega empresa japonesa Shimano es sin duda la columna vertebral de la industria global de la bicicleta, proveedora de todas las marcas, desde las que producen los modelos más sofisticados hasta las que se dedican al mercado masivo. Y lleva nada menos que 99 años en esto… Por eso, ante la situación que enfrenta hoy el mundo y para conocer en particular cómo la vive la industria de la bici y cuáles son las proyecciones a futuro, entrevistamos a Nicolás Muszkat (42), Director Comercial y de Marketing de Shimano Latinoamérica, a quien la cuarentena lo agarró en Argentina, pese a ser, por su trabajo, un viajero a tiempo completo.

¿Cómo ha vivido Shimano global esta pandemia y cuáles son las perspectivas a futuro?

Creo que como todos. Al principio con una gran incertidumbre y luego con un poco de optimismo, pero que se contrasta nuevamente con la incertidumbre de la post pandemia. La crisis post Covi19 es algo que sucederá y tenemos que ser muy precavidos. No sólo en Argentina, en donde de alguna manera vivimos en un contexto de crisis permanente, sino también a nivel mundial, en donde países desarrollados han perdido muchos puestos de trabajo. Es verdad que hubo una demanda inesperada de bicicletas de entrada de gama, que en Argentina se ve reflejado mucho en la mayor actividad en talleres por reparaciones. La clave para poder determinar una perspectiva a futuro será ver en qué medida se producirán cambios de hábito reales en la forma de transportarse y no sólo como una respuesta temporal a la necesidad de evitar el transporte público. Para esto también los organismos públicos tendrán que jugar su parte, realizando inversiones en infraestructura y también dando créditos o incentivos para comprar bicicletas.

¿Cómo ha impactado la pandemia a Shimano Latin America y a los distintos países del subcontinente? En particular¿ cómo ha impactado en Shimano Argentina?

El impacto es muy disímil, ya que hay países que no tienen cuarentena obligatoria, sino más bien algo más flexible. Por supuesto, al principio de la pandemia, especialmente los últimos días de marzo y prácticamente todo abril, ha sido un período muy complicado para las tiendas tradicionales. Mientras que aquellas que ya tenían sus procesos de venta online aceitados pudieron seguir operando e incluso vendiendo más que antes. La demanda varió a productos más relacionados al entrenamiento, productos para DIY (do it yoursef), gimnasios hogareños y, por supuesto, la estrella de la cuarentena ha sido el indoor cycling.

¿El tema de la devaluación del peso argentino plantea en este momento una crisis a la empresa y al mercado?

Existe un consenso en el mercado sobre una inminente devaluación. Vemos que muchos clientes toman a nuestros productos como una reserva de valor para sus excedentes y somos conscientes de eso. Históricamente estas devaluaciones han producido parates momentáneos en las ventas, hasta que la divisa se estabiliza nuevamente y la demanda resurge ya con valores parámetro estables.

Ahora, no solamente se habla de devaluación, sino que las recientes restricciones al acceso al mercado libre de capitales, o sea el dólar oficial, inquietan aun más a los players de nuestra industria, y en muchos casos obligan a los importadores a trabajar con otros tipos de cambio, dependiendo cómo estas restricciones afecten a sus operaciones. También estas restricciones afectan a las fábricas de bicicletas, que utilizan gran cantidad de insumos importados.

Sin dudas, esta incertidumbre de corto-mediano plazo genera únicamente consecuencias negativas sobre el mercado, y especialmente sobre el consumidor, así que esperamos que el panorama se aclare pronto para el bien del consumidor argentino.

¿Shimano Argentina tiene stock suficiente para aguantar hasta cuándo? ¿Está habiendo o se prevé que va a haber restricciones a la importación de componentes de bicicleta en Argentina?

Por nuestra planificación de inventarios, tenemos stock y/o pedidos ya realizados hasta fin de año, incluso ya incorporando un posible aumento de demanda y por supuesto nuestro crecimiento. Somos muy conscientes de las restricciones al acceso de divisas, que pueden ocasionar algún aumento por tipo de cambio, pero realmente no sabemos nada sobre restricciones específicas para la importación de componentes, al menos no de los nuestros. Desde ya sería una verdadera picardía que esto suceda, ya que impacta directamente en un sector productivo que es muy eficiente y competitivo, como los armadores de bicicletas. Sin dudas una nueva restricción específica a la importación de partes de bicicleta iría a contramano del mundo. En otros mercados, incluso de la región, hay incentivos impositivos muy fuertes a esta industria, dependiendo de la localización y/o del tipo de bicis a las que se dediquen.

Cambiando de tema: ¿Cuál es a tu criterio el o los productos estrella de Shimano para lo que resta de este 2020? ¿El nuevo Deore o el nuevo Alivio están entre ellos?

Definitivamente el Deore y el Alivio son dos lanzamientos que vienen como anillo al dedo al mercado argentino por su nivel de precio y prestaciones. El Deore ahora incorpora toda la tecnología del XTR, XT y SLX a un precio súper razonable. Además ambos grupos ofrecen muchísimas opciones de configuración de platos y piñones, lo que los hace también muy atractivos para todo tipo de ciclista.

¿La pandemia llevará a Shimano Argentina a hacer cambios en su modelo comercial en lo inmediato? Y a mediano plazo, ¿se prevén cambios?

Shimano cumplirá 100 años en 2021 y también cumplirá 10 años de presencia directa en Argentina desde 2011. Nuestra cultura es de largo plazo. Entendemos que la pandemia cambiará un poco el orden mundial; ha acelerado procesos comerciales y hábitos de consumo que se venían dando lentamente y en alguna medida ha cambiado la dinámica del mercado. Nuestro foco seguirá estando en estar lo más cerca que podamos de los bicicleteros, como lo estuvimos en los peores días de la cuarentena, tratando de ayudarlos a cerrar alguna venta, acercándoles herramientas para que puedan reconvertirse, capacitándolos más que nunca antes y sobre todo mostrándoles que estamos acá para quedarnos. Nuestros productos son esenciales para nuestros clientes, como ellos son esenciales para nosotros. Y si hubiera cambios en el modelo comercial, éstos tenderán a fortalecer estos lazos y a seguir desarrollando la cultura de la bicicleta juntos.