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Entrenamiento

Niños y deporte: la verdadera iniciación deportiva

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La infancia es un momento de permanentes cambios y desarrollos. Existe un gran tsunami de variaciones morfofuncionales a tener en cuenta al acercar a los niños al deporte. Cómo elegir a un profesional del ejercicio físico y la importancia de aprender mediante el juego.

Por Elisa Lapenta*

¿Qué mejor época del año para dedicarles unas líneas a los niños que esta? Agosto es el mes de los chicos. El presente artículo pretende ser tan solo un espacio para ayudarnos a reflexionar sobre varios aspectos relacionados a la motricidad infantil.
Prefiero hablar de desarrollo motriz antes que referirme al entrenamiento en niños. Desde el punto de vista biológico, la etapa de la niñez es momento de permanentes cambios y desarrollos. A este gran tsunami de variaciones morfofuncionales debemos tenerlo muy presente al momento de acercar a los niños al deporte. Los niños y jóvenes en etapa escolar, desde nivel inicial hasta que termina el secundario, pasan por diferentes fases de desarrollo bien delimitadas. Son las denominadas fases sensibles, períodos del proceso de desarrollo del ser humano que, cuando están sometidos a ciertos estímulos, reaccionan con una adaptación de mayor intensidad que en cualquier otro período (Varcelone, 2005). Para resumir, se trata de etapas en las que las distintas capacidades motoras van a rueda y con viento a favor. Si no aprovechamos a desarrollarlas bajo esas condiciones, más adelante todo costará el doble. Conocerlas al dedillo ayudará a potenciar al máximo su desarrollo.
Sin embargo esto no significa que hay que entrenar al niño desde pequeño. Por el contrario, en el niño no debería existir la palabra entrenamiento, porque lo primordial en esta etapa es el componente lúdico. Todo lo que haga el niño a nivel motriz debería de hacerlo jugando.
En la infancia los padres y profesores del ejercicio físico debemos aprovechar para brindarle al niño una gran “biblioteca” de herramientas motrices. Enseñarles a correr, saltar, rolar, lanzar, pedalear, nadar y todos los juegos con pelota que se nos puedan ocurrir. Un niño, cuyo acervo motor general es vasto y sólido, podrá luego -cuando sea más grande- optar por el deporte que realmente le guste y desarrollarse plenamente en él. Es por eso que no comparto la ansiedad de padres y entrenadores que buscan que un niño de siete años sea ya un “adulto en miniatura” al momento de entrenar.

El niño aprende jugando
Sin embargo, sí estoy de acuerdo en que la iniciación deportiva es el momento más interesante y fructífero para generar en el niño hábitos saludables hacia la práctica de la actividad física y de los deportes en general. Pero debemos aclarar que el concepto de “deporte ausente de riesgo” es falso. La actividad física mal dosificada, máxime en edades tempranas, puede ser muy perjudicial para el niño.
Existe una diferencia entre iniciación temprana y especialización temprana. La especialización precoz es una realidad. Y debemos estar atentos a que esto no tenga efectos negativos irreversibles en nuestros niños. Es acertado hacernos algunas preguntas antes de dejar a nuestros hijos en manos de un “entrenador o profesor”: ¿El adelanto en la edad de iniciación garantiza que el niño llegue al alto rendimiento? ¿Podemos afirmar que invertir numerosas horas en el entrenamiento de niños no tendrá efectos negativos a mediano y largo plazo? Y por último, ¿el profesional a quien le confiamos la preparación de nuestros hijos está lo suficientemente formado? En este sentido no hablo solo desde el punto de vista biológico, fisiológico y metodológico sino también en las áreas pedagógicas y de psicología evolutiva. Lamentablemente encontramos numerosos niños en manos de personas no competentes para dicha labor, y esto puede traer serias consecuencias futuras en su desarrollo motor.
La respuesta a las dos primeras preguntas es un no rotundo. Comenzar temprano no es garantía de éxito ni tampoco es garantía de no dañar al niño en algún aspecto. Muchos de los padres que acercan a sus hijos al deporte lo hacen con una excesiva expectativa de éxito, que si no se cumple se torna en una problemática seria en el núcleo familiar.
El niño aprende jugando. Y es eso lo que más importa en la iniciación deportiva: que el niño se divierta mientras aprende. El desarrollo de un acervo motor general extenso es el primer gran objetivo que debemos buscar en su formación deportiva. Que tenga en su haber un sinnúmero de herramientas motrices que le permitan desarrollar su creatividad y resolver cuanta tarea motriz se le ponga como desafío.
A mi modo de ver, en el entramado social son más importantes las escuelas de iniciación deportiva en general que las escuelitas de deportes específicas, ya sea fútbol o hándbol o básquet o incluso ciclismo. Está perfecto que los niños pedaleen, lo que no comparto es que los pongan en una bici de ruta 100 kilómetros tras un auto a los 10 años. Y les aseguro que estos casos suceden.

Visión general
En términos generales podemos decir que los niños entre tres, cuatro y cinco años deben de focalizar sus experiencias motrices en tomar contacto con distintas actividades como carrera en múltiples direcciones, saltos en todas sus formas, lanzamientos de distintas pelotas, manejo de objetos (aros, palos, sogas). También aquí debemos incluir elementos gimnásticos básicos como rol adelante y rol atrás o roles laterales. Pero todo a modo de juego.
En la primera etapa de la primaria, de seis a siete y de nueve a diez años, ya podemos comenzar con múltiples deportes en su versión “mini” (con campos de juego reducidos y pelotas de peso y tamaño adaptados a las distintas edades), además de incorporar las formas básicas del atletismo (carreras de 40, 50, 60 y 80 metros) o lanzamientos de pelotas medicinales, salto en largo e iniciación a salto tijera de costado y luego con giro para ir preparando a futuro las formas básicas del salto en alto. En cuanto a elementos gimnásticos podemos incluir medialunas, verticales con ayuda, saltos de cajón y algún que otro ejercicio en barras y bancos suecos.
Repito: lo anteriormente mencionado debemos hacerlo en modo de juego.
Desde los once a doce años, con ese vasto acervo motor de base podremos desarrollar un “acervo motor especial” orientado hacia el desarrollo de las distintas capacidades y el dominio técnico y táctico de distintos deportes.

El caso de la natación
La natación merece una mención especial. A mi modo de ver, más que un deporte es una necesidad. En Alemania, por ejemplo (país en el que me perfeccioné en entrenamiento deportivo), no existe ningún niño de más de ocho años que no sepa nadar los cuatro estilos. Esto se debe que a la natación es una materia más en los primeros grados, como matemática, lengua o geografía. Los alemanes comprendieron un razonamiento tan simple como: “Si un niño entra a una cancha de básquet sin saber jugar al básquet no sucede nada, pero si entra a una pileta sin saber nadar, se ahoga”. De ahí que considero que la natación debe formar parte de la formación escolar en los niños.

Un chico feliz
Este es un tema que en lo personal me apasiona tanto o más que entrenar a adultos. Los niños son “un diamante en bruto”. En un niño caben todas las capacidades motoras en estado potencial. Y que un niño se transforme en deportista es un proceso de toda una vida. No debemos apurarnos ni saltearnos etapas ni mucho menos poner en ellos nuestras frustraciones o propios sueños deportivos sin cumplir.
Los niños deben jugar, jugar y jugar. Y así, sin darse cuenta, estarán desarrollando todas las capacidades motoras y expresándose en modo creativo a través del deporte.
Los padres y profesionales del ejercicio físico somos los principales responsables de esta empresa. Segun Smoll (1986) y Gordillo (1992), los padres deben cumplir ciertas responsabilidades en relación a la formación deportiva infantil, a saber:
– Confiar su hijo al entrenador o profesor y respetar el papel de éste.
– Comprender y aceptar las limitaciones de sus hijos.
– Orientar hacia la diversión, hacia la mejora de las capacidades y hacia la creación de un clima de motivación positiva.
– Darle a los niños autonomía y posibilidad de tomar decisiones propias.
Por otro lado, los profesores y entrenadores somos el otro elemento indispensable en la iniciación deportiva escolar.
Hahn (1988) indica: “Los entrenadores son el nexo entre el niño y el deporte, siendo su responsabilidad pedagógica más importante la dirección del entrenamiento tecnomotriz.”
Debemos tener una formación y capacitación que estén a la altura de las circunstancias. Después de todo la hora de “Educación Física” (bien dada) es la más esperada por todos los niños. De nosotros depende brindarles un ambiente de máxima potenciación de sus cualidades y por sobre todas las cosas un clima propicio para el desarrollo de la creatividad. Un niño que se mueve resuelve tareas motoras y supera obstáculos y además comparte todo esto con sus pares, es un niño feliz.

*Elisa Lapenta es entrenadora de afamados deportistas de alto rendimiento. (0351)15-6225243, elisalapentah3o@hotmail.com, h3osports.com.ar, Facebook: h3o Sports.

Foto: Ariel Sabatella

Nota publicada en revista Biciclub Nº 272, agosto 2017.

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Deporte y Entrenamiento

Hoy se estrena el documental “La Mítica 40”, que relata el desafío de un grupo de ciclistas que recorrió la Ruta 40 en solo 30 días

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Este martes 9 de agosto se estrena la serie cordobesa La Mítica 40, auspiciada por Venzo, producida por el canal público de deportes DeporTV y realizada por El Camboyano Producciones.
Esta serie documental de 4 capítulos de 26 minutos de duración narra el desafío único que emprendieron un grupo de ciclistas que atravesaron la ruta nacional 40 desde la Quiaca hasta Cabo Vírgenes en un tiempo récord de 30 días, durante los cuales completaron algo más de 5.200 kilómetros.

A medida que los días pasaban y el esfuerzo era mayor, se pusieron en juego en esta experiencia los límites físicos, la convivencia y hasta el mismo desafío. Una historia de amistad, de trabajo en equipo y de mucho esfuerzo.

Trailer

Mirá el primer capítulo hoy martes 9 de agosto a las 23 horas (se repite toda la semana en diferentes horarios).
DEPORTV: disponible en TDA (Televisión Digital Abierta), Cablevisión (canal 100), Telecentro (100 y 1021), DirecTV (631 y 1631), Supercanal, Telered, Gigared y en los más de 200 cableoperadores del interior del país.
Internet (streaming): www.deportv.gob.ar, gratis y sin suscripciones.
Youtube: https://www.youtube.com/c/canaldeportv

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Entrenamiento

Una guía para evitar que nuestros hijos terminen odiando el deporte

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¿Quién no ha sido testigo alguna vez de una situación violenta en la que un padre, parado al costado del campo de juego, le grita o hasta insulta a su propio hijo o hija porque no rinde como él espera? Es bastante común, por desgracia, ver padres “exigentes” que les piden a sus hijos más, más y más… Como si fuera obligación de los chicos lograr aquello que tal vez (y sólo tal vez) sus padres no alcanzaron.
El tema de los padres de niños deportistas es muy complejo, ya que se mezclan en este ámbito distintos roles, intereses y expectativas que los adultos depositan en sus hijos. Pero el problema se presenta cuando los niños no rinden al nivel que los papás esperan. Tengo un colega amigo que, en tono de broma, siempre dice que “el mejor equipo de chicos sería un equipo de niños huérfanos.”

Entrenar jugando
Contrariamente a lo que se cree, esta es una problemática que se da no sólo en deportes de equipo como el fútbol o el básquet, sino que también es frecuente encontrar ejemplos en deportes individuales como la natación, el tenis, el ciclismo y el atletismo.
En lo personal he vivido situaciones en las que vi a un padre gritar, insultar y despreciar a su hija por no entrenar como él quería, e incluso desmerecerla por tomar la decisión de participar en un torneo en Brasil al que el papá no quería que fuera porque no estaba en su nivel óptimo para ganar. Entonces, su reflexión era: para ir y salir segunda o tercera no vale la pena que vayas. Lamentablemente, esto fue real. También tuve que tolerar los gritos de un papá al costado de una pileta porque su hija no había hecho la marca que él esperaba.
Ante casos como éste me surge un gran interrogante, no sólo como entrenadora, sino también como mamá: si dicen que el amor de los padres para con sus hijos es incondicional, ¿cómo es posible que un padre trate así a su propio hijo o hija?
¿Cómo es posible que se llegue al punto extremo de anular a un hijo, de tomar todas las decisiones por él sin consultarle, de no respetar a ese individuo que, por más que tenga 8, 9, 10 u 11 añitos, también tiene criterio (el de un niño, claro), deseos, pensamiento propio, ganas de jugar a veces y otras de entrenar? No concibo el entrenamiento como sometimiento a la exigencia física. Considero al entrenamiento, ante todo, como una herramienta educativa integral.
Un niño debe jugar. Esa es la esencia de ser niños. O, dicho de otra manera, debe entrenar jugando, o jugar a que entrena. ¡Pero el componente lúdico debe estar siempre presente!

Riesgo de portazo
El objetivo del entrenamiento para niños debe ser tallar en su personalidad aspectos y valores básicos como el compañerismo, la solidaridad con los menos fuertes, la voluntad, la constancia, la perseverancia… ¡El don de gente!
Que un nadador en su infancia debe sumar determinada cantidad de metros para tener proyección internacional en su vida adulta es cierto, pero esto no puede funcionar como excusa para anular a esa personita en el proceso. Asimismo, que un niño ciclista o atleta debe acumular tantos kilómetros al año para su futura carrera deportiva es bien sabido, pero a la par de todos esos kilómetros debemos jugar, educar, formar, respetar y ante todo enseñar a respetar y a respetarse.
Detesto a esos padres que se creen dueños de sus hijos deportistas, que llegan incluso hasta opinar sobre aspectos técnicos o a darnos sugerencias a los entrenadores de cómo deberíamos hacer nuestro trabajo. Padres autoritarios y soberbios que no se dan cuenta de que lo único que están haciendo es generar en sus hijos una bronca tremenda que los hará dejar sus carreras deportivas en cuanto crezcan. Porque cuando dan el portazo y les dicen “¡basta, no entreno más!”, lamentablemente se alejan del deporte de manera definitiva.
Queda entonces abierto el espacio para la reflexión. Un padre debe, ante todo y más que nada, ser padre. Debe acompañar, guiar, aconsejar, contener y educar. Dejar que su hijo o hija sea a través del deporte. Si los resultados acompañan, en buena hora. Pero si no es así, hay que tener presente siempre que lo más importante que un niño cosechará de su experiencia deportiva no son las medallas sino los valores que lo acompañarán por el resto de su vida.

 

Texto: Elisa Lapenta*
Foto: Nick Williamson en Pixabay

*La autora es Profesora de Educación Física, especializada en Alto Rendimiento en Alemania, titular de H3o (servicio de entrenamiento orientado a deportistas de todos los niveles: tiempo libre, amateur, semiprofesional, pofesional): (0351)6225243 | elisalapentah3o@hotmail.com | h3o Sports | Instagram @elisanoemilapenta 

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Deporte y Entrenamiento

La importancia de las grasas en la alimentación del ciclista (más cuáles y cuándo)

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Foto: Caroline Attwood en Unsplash

No admite discusión el hecho de que los hidratos de carbono son parte esencial de la alimentación de un ciclista, ya que se trata de la fuente principal de combustible rápido para los entrenamientos de alta intensidad y sobre todo para las carreras, dónde el trabajo a las más altas zonas de frecuencia cardíaca no admiten el suministro de otro combustible que el sistema glucolítico.
Pero esta realidad, no debe opacar la importancia de otro macronutriente clave y hasta a veces demonizado, las grasas.
Las grasas son las responsables del suministro de ácidos grasos esenciales y de la absorción de vitaminas liposolubles (entre estas es de vital importancia la vitamina D, muchas veces deficiente en sangre y cuyo déficit se relaciona con fatiga, predisposición a infecciones y en el largo plazo, osteopenia).
Las grasas proporcionan un efecto antiinflamatorio general e hipolipemiante, pero sobretodo muy beneficioso en la prevención y recuperación de lesiones.
Además activan las defensas y mejoran la concentración.
Una mención especial merecen los MCT (ácidos grasos de cadena media), un tipo particular de grasas que cada vez acumulan más evidencia sobre los beneficios sobre la salud pero en especial sobre el rendimiento deportivo. Tienen la particularidad de absorberse fácil y rápidamente sin mediar enzimas digestivas ni bilis, una vez en el torrente sanguíneo tienen preferencia para ser utilizadas tanto en el hígado como en el músculo, por lo que contribuyen junto con los carbohidratos al suministro rápido de energía durante el ejercicio.
Por estas razones las grasas no se deben excluir de la dieta, ya que cumplen funciones de suma importancia. En todo caso, se tienen que regular.
Su consumo se debe de centrar en los días de descanso o entrenamiento de menor intensidad, para evitar que interfieran en la asimilación de carbohidratos. Además, no es aconsejable tomarlas el día previo a una carrera.
Algunos de los principales alimentos con grasas saludables para el organismo son:
Frutos secos (nueces, almendras, castañas).
Pescados azules (salmón, arenque, atún, caballa).
Aceites vegetales (aceite de oliva, girasol alto oléico).
Palta y aceitunas.

 

Por Juan Pablo Bruno, licenciado en nutrición (MN 7292, MP 2818), nutricionista deportivo. Atención online y presencial: whatsapp 2954-645889 | Instagram @juanbrunonutricionista
Foto: Caroline Attwood en Unsplash

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Deporte y Entrenamiento

Si sos comerciante de la bici, la International Mountain Bicycling Association (IMBA) te ayuda a hacer algo para la comunidad y potenciar tu negocio

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Puede que estés en el negocio del MTB desde hace poco, o tal vez desde hace años. Eso no es lo verdaderamente importante en este caso. Lo que importa es que tu negocio existe gracias a tus clientes, esa es una verdad irrefutable. Sin tus clientes muy probablemente debieras dedicarte a otra cosa. De hecho es casi seguro que cada tanto te plantees cómo captar nuevos y fidelizar aún más a los que ya tenés. A fin de cuenta tus estanterías tienen más o menos lo mismo que la competencia. Cada tanto quemás las pocas neuronas libres pensando en hacer un evento o en pagar una publicidad aquí o allá, cambiar los colores de tus redes sociales o crear un oferta especial, todas estrategias que son fáciles de replicar por la competencia y que de hecho lo hacen.
Pero existe otra manera de diferenciarte y llevar la lealtad de tus clientes a un nivel en el cual incluso puede que no tengas el mejor precio, pero igual seguirán siendo fieles a tu comercio.
Este método infalible se basa en devolver algo a la comunidad (a tus clientes), en agradecimiento hacia ellos por ser leales a tu marca. En general, “devolver a la comunidad” puede resultar abrumador y de hecho lo es si estás solo, ya que no hablamos de un evento de un día o algo eventual sino que hablamos de algo que perdure en el tiempo y dure años, algo que a simple vista parece inalcanzable para los pequeños comerciantes de un sector como este, pero la realidad es que no necesariamente requiere de una gran inversión de tiempo o dinero.
Tal vez suena utópico, pero podés dar una vuelta de tuerca a tu negocio, fomentando al mismo tiempo el deporte y a más personas de las que te rodean a practicarlo; incluso lograr motivar aún más a viejos clientes y crear algunos nuevos en el proceso, logrando que tu marca resuene en el inconsciente colectivo de la comunidad local, algo sumamente importante hoy en día, donde el competidor más feroz puede estar a miles de kilómetros con una computadora trabajando desde un depósito para aplastar todo tu esfuerzo. Para ello sólo necesita internet y una oficina postal cerca.

Un sendero o un pumptrack como creación colectiva


Epígrafe: Parque Ecológico La Plata, con zonas recreativas y deportivas, obra con intervención de IMBA

Una manera muy simple de lograr esto es creando nuevos espacios para practicar MTB o nuevos senderos para actividades outdoor. Esto no quiere decir que tengas que agarrar la pala y ponerte a crear un nuevo sendero, construir un nuevo pumptrack y romperte la espalda dejando de lado tu negocio (aunque si lo hacen serán bienvenidos). Una manera más simple de hacer algo así, creando un impacto más profundo en tu comunidad local, es a través de una ONG dedicada a la construcción y mantenimiento de senderos, uniéndote a sus esfuerzos, apoyando este tipo de organizaciones e incentivando a que sean cada vez más sus socios, compartiendo sus publicaciones en tus redes sociales como parte de tu filosofía, apadrinando algún nuevo proyecto en el que estén trabajando (mejor si es en tu zona) o creando una estrecha colaboración con sus esfuerzos, incluso tal vez siendo el gestor local de algún proyecto en tu área.
La mayoría de las ciudades, pueblos, comunas, etcétera, tienen en la zona un sendero o una zona donde los ciclistas y senderistas locales van a hacer su domingo de “iglesia”. Es probable que donde vos tenés tu negocio o taller hay senderos cerca y un grupo local que lo construye y mantiene. Trabajar con ese grupo te brindará en primer lugar una salida terapéutica del ajetreo administrativo, a la vez que te brindará la oportunidad de crear nuevos lazos con la comunidad local, ayudar en el “trabajo de parto” que implica hacer y mantener un sendero, pudiendo también proporcionar una voz para la futura creación de nuevos senderos o incluso ofreciendo tu local como punto de reunión algún día a la semana o al mes para hablar de ese espacio o de algún nuevo proyecto.
Siguiendo ese camino te alejarás del estigma de ser “el comerciante que solo se interesa por su billetera”, rompiendo esa sensación que tienen muchos clientes de ir a un lugar donde dejan hasta su último billete y no reciben ni extras ni incentivos..

IMBA puede ayudarte

Desde IMBA estamos especializados en crear este tipo de relaciones beneficiosas para los comerciantes del rubro, los centros turísticos y sus prestadores, comercios locales y la comunidad en general.
Hemos desarrollado a través de los años numerosas técnicas de construcción sustentable de senderos (en los cuales no se requiere mantenimiento), logrando que el proceso constructivo sea una historia de éxito donde se aplique (numerosos ejemplos a nivel mundial lo demuestran). No una agotadora e interminable tarea que termina desgastando y socavando las relaciones humanas, ahuyentando a los voluntarios, a los auspiciantes y a la comunidad local.
En particular porque un auspiciante no puede simplemente aportar dinero para mantener algo de manera indefinida, ya que en algún punto sentirá que drena sus fondos a un objetivo sin sentido y que el proyecto al que aportaron se transformó en un problema más.
Mediante una adecuada gestión durante la creación de un proyecto determinado, IMBA logra crear un sentido de pertenencia al sendero construido por una comunidad local y crear este tipo de relaciones entre comerciantes, prestadores y la población local puede ser la diferencia entre el éxito o el fracaso de una actividad comercial, una actividad turística o incluso de la misma sociedad.
A fin de cuentas, vendés bicicletas y te metiste en esto porque amás el ciclismo y lo que representa (libertad, sustentabilidad, salud), Si no fuera así seguramente estarías en algún negocio distinto. Entonces ¿no es lógico que tu comercio, que vende bicicletas y en cierta medida promueve esta filosofía de mejores comunidades, también sea parte de un proyecto local que promueva justamente esos ideales? ¿Te imaginás cómo la sociedad puede llegar a ver a la bicicleteria que apoyó la creación de un parque para andar en bici en su barrio o comunidad? ¿Sos capaz de imaginar el impacto social que esto conlleva y el impacto comercial que te generaría?.
Si pudiste responder a esas preguntas, si tenes la visión suficiente para lograr ver más allá de las cuentas, no importa donde estés, si sos comerciante, prestador turístico, ciclista o simplemente querés ser un miembro de la comunidad que desea dejar su huella para las generaciones futuras. Si querés devolver algo a la comunidad de la cual sos parte, participar en proyectos de construcción de parques o senderos, con IMBA tenés una gran oportunidad para aprender sobre este tipo de procesos y conocer nuevas personas y potenciales clientes al mismo tiempo.
Ustedes como comerciantes tienen el poder de devolver algo a la comunidad que de hecho les permite existir, de ser un motor de cambio, de ser un defensor de los senderos públicos y sustentables. Apoyar los trabajos de IMBA o los proyectos que promueva en tu zona te permite no solo ser parte desde el principio de un proceso diferente, te permite llegar a tu comunidad desde otro punto, te permite aplastar al competidor que está a miles de kilómetros con una notebook y que sin mayor esfuerzo te compite y además posicionarte por sobre la competencia local.
Para lograr que esto sea una realidad en tu comunidad conéctate con IMBA y en el proceso volvete un pilar y referente local, logrando que en tu zona existan nuevos senderos sustentables, un bike park o un pump track, creando en el proceso acceso a la práctica sustentable del mountain bike y el senderismo para todos tus vecinos y clientes, ayudando a cambiar y mejorar el entorno donde ellos viven, donde vos vivís.
Unite a IMBA, ponete en contacto para ser gestor o apoyar el proyecto local y transformate en parte del cambio, ayudando a crear algo en la comunidad donde tus clientes y vos quieren vivir.
Si querés saber más de IMBA, si querés colaborar con algún proyecto que está gestionando en tu localidad o si querés comenzar algo en tu zona, no dudes en contactarnos.
Aquí podés ver nuestro último proyecto. del cual podes ser parte: http://imba.com.ar

 

Por Alejandro Minuzzi*

El autor de esta nota es presidente de IMBA (International Mountain Biking Association) Argentina y Director de IMBA Latinoamérica: http://imba.com.ar

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