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Ciclismo urbano

“No queremos convencer a la gente de que use la bicicleta, simplemente pretendemos que la prueben: la bici después convence sola”

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La frase del título resume magníficamente cómo se define Rosario en bici (ReB), un proyecto de la Asociación Civil STS Rosario* que cuenta con más de 10 años de trabajo voluntario dentro de la ciudad santafesina. Se trata de un grupo consolidado de personas que tienen como objetivo el fomento del ciclismo urbano y la movilidad sustentable.

La red de ciclovías

Uno de los primeros proyectos de ReB fue el impulso de la realización de la ciclovía de la calle Salta. A partir de ahí encararon variados proyectos y actividades, entre ellos, en el año 2013, un mapa interactivo (https://rosarioenbici.com/2013/09/plano-ciclista/) y una aplicación móvil (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.sts.rosarioenbici&hl=es / https://apps.apple.com/ae/app/rosario-en-bici/id1325049243) en donde es posible consultar las ciclovías existentes, los lugares de estacionamiento, los negocios que son amigos de la bici y otros potenciales temas de interés para el usuario de la bicicleta. ReB trabaja además en el eje de la seguridad en la bici, realizando relevamientos de datos sobre situaciones que van desde un robo a un acoso callejero, datos que que la organización utiliza para llevar adelante demandas a la gestión política. “En este sentido —nos cuenta Gabriela Casile, integrante de ReB—, tenemos una interlocución constante con los actores políticos, que en muchas ocasiones nos solicitan asesoramiento en la materia al momento de la realización de algún proyecto de ordenanza y en otras oportunidades somos nosotros los que les solicitamos audiencia para tener alguna respuesta en particular.” Actualmente Rosario cuenta con una red de 196 kilómetros de ciclovías, incluyendo las ciclovías temporarias que se incorporaron durante la pandemia (57 kilómetros). “Entendemos que Rosario —afirma Casile— es una ciudad con un potencial capitalizable para hacer de la misma una referente en movilidad sustentable, por sus dimensiones y por sus complejidades. Pero muchas veces, cuando nos detenemos en la calidad de esa infraestructura, no es la más óptima. Tenemos mucha versatilidad de ciclovías y bicisendas en Rosario, algunas con un ancho espectacular, otras con un ancho casi inútil.”

Otra de las obras claves que concretó el municipio de Rosario es la instalación de 1.700 bicicleteros en forma de U invertida, con capacidad para 3.400 bicicletas, y 20 bicicleteros que simulan la silueta de un auto y que permiten asegurar a cada uno de ellos entre 8 y 12 rodados. A esto se suman los Puntos Ciclistas, de uso gratuito para realizar reparaciones menores, con cajas de herramientas (inflador de pie con manómetro, llaves allen, destornillador, llave tubo, sacacubiertas, cortacadenas, adaptadores para válvulas, cutter, lija, llave ajustable de 8 mm) e insumos (parches y solución).

mi bici tu bici


La ciudad de Rosario tiene también un sistema de bicicletas públicas, “uno de los hitos de la movilidad sustentable en la ciudad, que tiene un potencial mucho más grande del que podemos dimensionar —dice Casile—. No solamente es una forma de moverse dentro de la ciudad, sino que también es la primera bicicleta de muchas personas que luego se vuelcan a su propio birrodado. Es muy importante contar con un sistema así, más aún en realidades como la de los barrios en donde la inseguridad es una constante y el sistema público permite optar por un modo sustentable de movilidad.” El plan de bicicletas públicas comenzó en el año 2015 y tiene proyección de expansión por toda la ciudad, de acuerdo a datos que le ha brindado la Secretaría de Movilidad a ReB. Actualmente cuenta con 63 estaciones distribuidas por varias zonas de la ciudad.
A diferencia de otros servicios similares del país, el servicio es pago, ya que se lo considera como un medio de transporte público, con abonos diarios, mensuales y anuales para el local y un precio diario para el turista.

El Foro Mundial
Uno de los proyectos más fuertes que está impulsando Rosario en Bici es el Foro Mundial de la Bicicleta, cuya décima edición se va a concretar este año del 15 al 19 de septiembre. La organización se está haciendo desde Argentina en Bici, una red de agrupaciones ciclistas de todo el país de la cual ReB forma parte.
 El FMB es un evento ciudadano, que se organiza de forma voluntaria y tiene lugar una vez por año, en el que participan mayoritariamente organizaciones y activistas de la bici. Surge a raíz del atropellamiento por parte de un automovilista a una masa crítica en Porto Alegre en el año 2011, un hecho a partir del cual activistas brasileños decidieron organizar un evento en el cual se pudiera debatir e intercambiar experiencias en torno al ciclismo urbano. “Con el correr de los años cada Foro tuvo su impronta —cuenta Casile— y el nuestro, el primero que viene a Argentina y que se hará en Rosario, lo estamos pensando con una perspectiva de género, accesibilidad universal y equidad. Estamos trabajando en un reglamento del Foro que se debatirá acá en asamblea y queremos que sea nuestro legado a los próximos foros mundiales. Asimismo —concluye— vemos esta oportunidad como única para dejar una huella en la ciudad, una chispa encendida, que sirva para poder replicarse en todo el país.”

rosarioenbici.com

*STS Rosario es una Organización No Gubernamental creada en la ciudad de Rosario, Santa Fe, en el año 2009. Con distintas formaciones y conocimientos, sus integrantes comparten el interés y la preocupación acerca de los problemas socioambientales a los cuales el mundo se enfrenta actualmente.

“Nuestra misión -afirman- es divulgar las problemáticas socioambientales actuales y generar herramientas, a través de proyectos concretos, para provocar un cambio cultural hacia una sociedad sustentable, resiliente y equitativa.”
En el marco institucional que ha desarrollado STS han florecido diversas iniciativas:
-Carpoolear, la primera plataforma argentina para compartir viajes en automóvil,
-De la Huerta a la Olla, un canal solidario que conecta a productores agroecológicos con comedores de Rosario,
-Re Sapiens, talleres ambientales teórico-prácticos en instituciones educativas,
-La Pedaléctrica, una iniciativa que promueve el uso racional de la energía,
-Ecoalimentate, una plataforma que facilita la vinculación entre consumidores y productores agroecológicos. y
-Rosario en Bici, que promueve a la bicicleta como modo de transporte.

www.stsrosario.org.ar

Ciclismo urbano

Ciclismo urbano: cuando la noche es nuestra

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No descubro nada si digo que subirse a la bici para andar por la ciudad tiene un encanto especial. Y no hay clima o ambiente que no haga especial a esa rodada, obviamente tomando en cuenta los gustos y preferencias de cada uno, cada uno de las cuales tiene sus fanáticos y detractores.

Están quienes disfrutan el agobiante verano para pedalear y quienes detestan lidiar con el sudor o con el calor que irradia el asfalto. Son estos los amantes del frío y la preparación estilo “capas de cebolla”, con su certeza de que el movimiento les brinda la temperatura ideal. Hasta el viento y la lluvia tienen un gustito especial, casi como si saliéramos a jugar y divertirnos con las condiciones climáticas. Y están los que prefieren salir con los primeros rayos del sol y aquellos de los que vamos a hablar en esta nota (entre los que me incluyo): quienes disfrutamos la ciudad de noche.

Lo imprescindible

Para disfrutar de la noche en bicicleta no voy a pasar por alto las recomendaciones básicas, casi de supervivencia, que todo ciclista urbano que se precie como tal debe tener en cuenta. 

Como partidario del “vestirse para el destino y no para el camino”, no soy muy amigo de la ropa fluorescente o reflectiva, aunque obviamente (y aplicando el sentido común) tampoco recomiendo vestirse completamente oscuros, estilo ninja, porque eso nos hace invisibles a los ojos de los demás. 

Las luces son innegociables. La función de las luces no es tanto que nosotros veamos el camino (las luces de la ciudad suelen ser más que suficientes) sino para llamar la atención y que nos vean los demás. Luces blancas adelante y rojas atrás, deben estar religiosamente puestas cada vez que salgamos a rodar. De hecho, siempre recomiendo tener un juego de luces extra (de las más económicas) por cualquier imprevisto que nos juegue una mala pasada, como perderlas, roturas o que se acabe la pila/batería. 

Otro riesgo que enfrentamos (sobre todo los fines de semana) tiene que ver con el alcohol y la conducción, que hace que tengamos que mantener los radares atentos ante cualquier situación que percibamos fuera de control, para poder anticiparnos y evitar un mal momento.

Todas las noches, la noche 

La nocturnidad tiene varias etapas bien marcadas, con sus características y vida propia, casi como si fueran capítulos diferentes, que los voy a definir de manera completamente arbitraria. 

Desde que los rayos del sol se apagan definitivamente hasta las 22 horas, la noche mantiene la inercia de lo que fue el día. Movimiento, gente que vuelve a sus casas, gente que sale. Si no fuera por las luces nadie notaría la diferencia: ruido, movimiento, la danza de los ciudadanos moviéndose al compás de la rutina. Es quizás el momento donde más precauciones debemos tomar, porque el tránsito es aún intenso y la transición desde la tarde hace que nuestros ojos (y los de los demás) deban adaptarse a la nueva situación. 

Luego de esta primera etapa de intensidad, de repente notaremos que las calles empiezan a despejarse. Casi de un momento a otro notamos que el nivel abrumador de ruido desciende bruscamente y es ahí donde empezamos a relajar (un poco nada más) la tensión del tránsito y es cuando se empiezan a disfrutar las pedaleadas. 

Esta segunda etapa arbitrariamente la defino desde las 22 hasta las 2 o 3 de la madrugada. Las luces de la ciudad en la noche plena le dan un marco más espectacular aún a la travesía. Sea que salimos con destino a algún lugar puntual (al cine, a tomar algo con amigos, a alguna cita) o que simplemente decidimos dejarnos llevar, vamos a poder apreciar el paisaje urbano de avenidas con poca actividad, pudiendo llegar con la vista más allá y apreciar ese horizonte que durante el día se nos hacía invisible. 

Salir a estas horas nos muestra una postal que en nada se parece a la de apenas algunas horas atrás. El movimiento de la ciudad aún perdura y lo vemos en los bares, cervecerías, puntos de encuentro, que de alguna manera la sentimos como la compañía de nuestra rodada, junto con el ruido de nuestras ruedas deslizándose por el pavimento (sí, se pueden oír), que nos hace sentir que vamos flotando sin llamar demasiado la atención, sin interrumpir los momentos de los demás. Es el momento en el que compartimos la calle con otros intrépidos que disfrutan la noche como nosotros, como también con quienes se ganan la vida repartiendo las comidas que muchos están esperando ansiosos en sus casas. Casi de manera implícita, entre ciclistas urbanos se respira ese espíritu de camaradería y compañerismo; difícilmente escucharemos discusiones estériles o agresiones gratuitas entre “compedaleros”. Nada de ruidos molestos, bocinas, motores gritones. La ciudad a esta hora es un territorio fértil, en donde podemos sacar a relucir todo lo bueno que le hace la bicicleta a la ciudad. 

Pasadas las 3 y hasta que el sol vuelve a decir presente se van agotando todos los indicios de movimiento que podíamos ver. Realmente la ciudad se convierte en un desierto y la soledad del pedaleo es algo que definitivamente se puede disfrutar. Quizás también sea el momento en el cual estemos emprendiendo la vuelta o la retirada y sean los últimos kilómetros de nuestro viaje. Nada quita que ahora disfrutemos del encanto de tener las calles casi a nuestra entera disposición. Es el momento de relajar el pedaleo, no dejar que nada nos apure y hasta quizás podamos repasar mentalmente el balance de nuestro día, sabiendo que nos espera nuestra casa y un merecido descanso para nuestras piernas, pero con la satisfacción de haber disfrutado de esos estímulos y postales atípicas que nos regala la ciudad cuando cae la noche, cuando sentimos a cada golpe de pedal que arriba de la bicicleta… la noche es nuestra.

Por Matías Avallone, conductor del programa de radio B Invasión Bicicleta. 

https://twitter.com/matiasavallone | https://twitter.com/binvasionbici

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ABC

El Banco Interamericano de Desarrollo desaconseja el patentamiento de bicicletas por considerarlo inútil, burocrático e irreal

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En una reciente publicación de Biciclub (https://biciclub.com/luchemos-contra-el-proyecto-de-patentamiento-de-bicicletas-en-buenos-aires/) informamos que durante este mes de noviembre la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires va a tratar un proyecto de ley que propone un sistema de patentamiento para bicicletas y monopatines con el objetivo de “reducir el robo de estos vehículos”. El proyecto fue presentado por el legislador oficialista Diego Weck, de la UCR Evolución.

Para ello se crearía un Registro Único de Ciclorodados y Dispositivos de Movilidad Personal, que contempla una inscripción voluntaria de esos medios de movilidad para personas mayores de 16 años. Cada vehículo registrado llevará grabado un número de patente y su propietario dispondrá de una cédula verde similar a la de los automotores, ambas cosas con costo a cargo del propietario de la bici.
Todos los ciclistas sabemos que un grabado en la bici no evitará robos ni hurtos, ya que las bicis ya llevan grabado el número de cuadro de fábrica y nada impide que las roben, ya sea para revenderlas como están o para venderlas por partes, ya sea en el mismo distrito donde fue robada o en otro. Como tampoco ni el patentamiento ni el grabado de partes de autos o motos impide que esos vehículos sean robados. Por otra parte, como buenos argentinos que somos, sabemos que esta medida, de aprobarse, sería voluntaria de entrada pero que todo lo voluntario tarde o temprano se convierte en obligatorio, por parte de un Estado voraz, que solo apunta a inventar nuevos recursos recaudatorios en lugar de gastar menos. Y también sabemos que el costo del patentamiento, que el proyecto promete que sería modesto, no tardará en crecer, con el único objeto de alimentar una nueva burocracia estatal. 

En definitiva, podemos afirmar sin sombra de duda que cualquier medida de este tipo desalienta el uso de la bicicleta.

A esta conclusión, que puede resultar a primera vista “caprichosa” e injustificada, llega no solo Biciclub, sino también el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que en un exhaustivo manual denominado Ciclociudades, elaborado en México con colaboración de los Países Bajos, afirma lo siguiente en lo referente a marco regulatorio de la bicicleta como medio de transporte urbano:

“Registro de bicicletas: en el siglo XX desapareció el registro obligatorio de bicicletas. Actualmente, sólo en algunas ciudades de Estados Unidos y Países Bajos se tiene un registro voluntario con el objeto de evitar robos, pero no es un requisito para circular. Por lo tanto, no se deben colocar placas a las bicicletas ni exigir licencia o permiso vigente de manejo a los ciclistas. Como menciona Pardo (2010), es un consenso general (entre quienes se dedican al tema) que es inútil, burocrático e irreal exigir registro obligatorio de las bicicletas, pues éstas no representan un riesgo significativo ni existe una razón específica para exigir su registro. Además, este tipo de requisitos reduce el uso sin generar efectos positivos en las ciudades.”

http://ciclociudades.mx/manual: Tomo II (Programa de Movilidad de la Bicicleta), punto 3.4: La bicicleta en la regulación del tránsito.

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Clases para aprender a andar en bici en Buenos Aires

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Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas.
Debido a la situación actual, disponen de comunicación electrónica para un distanciamiento social efectivo.
Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora.
La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura.
Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.

Más info sobre las clases: 112823-1343

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ABC

Seguros Rivadavia ofrece variedad de coberturas para la bicicleta y el ciclista  

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Seguros Rivadavia ofrece tres líneas de seguros de bicicletas: Bici Pro, Bici Max y Bici Total, las tres con diversas alternativas de contratación en sus coberturas y capitales asegurados. 

Todos estos planes amparan la pérdida total por robo de la bicicleta, el daño total y parcial (tanto en Argentina como en el exterior, si se opta por contratar la extensión de cobertura), accidentes personales para el ciclista y responsabilidad civil ante cualquier accidente que sufra circulando y que pueda provocar daños a terceros, el robo de efectos personales o equipos portátiles electrónicos que porten en bolsos o mochilas en circunstancias de uso de la bicicleta.
En suma, las siguientes son las coberturas básicas:
• Robo total.
• Muerte accidental.
• Invalidez total y parcial permanente por accidente.
• Gastos de asistencia médico-farmacéutica por accidente.
• Cobertura de responsabilidad civil del ciclista.
Y estas coberturas se complementan con una importante gama de servicios adicionales sin cargo para el asegurado.
Pueden acceder a estos planes bicicletas fabricadas desde el año 2000 en adelante.

Para más información: www.segurosrivadavia.com | 0810-999-3200 | info@segurosrivadavia.com
O bien, contactarse con cualquiera de los Productores Asesores de Seguros Rivadavia en todo el país.

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