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Cicloturismo

Pedalear en altura: cómo llegar a la cima en bicicleta

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La experimentada gente de Nación Salvaje enumera qué cosas hay que tener en cuenta antes de afrontar una travesía en altura, nos describe el soroche o mal de altura y cómo resolverlo y prevenirlo.

Cuando los metros sobre el nivel del mar aumentan en forma considerable, nuevos miedos, dudas y cuestionamientos aparecen, y con ellos un sin fin de limitantes que tal vez ni siquiera existan. Yo no puedo porque. Me dijeron que. Para eso tendría, etcétera, etcétera, etcétera.
Por eso queríamos contarles de qué se trata para nosotros esto de pedalear en altura y de alguna manera animarlos para que si andan con ganas de intentarlo finalmente se animen y salgan a pedalear más cerquita del cielo.
Cuando hablamos de altura sobre el nivel del mar hablamos de montaña, subidas eternas, falta de aire, malestares, paisajes increíbles y sobre todo de lentitud, paciencia, respeto y humildad. Porque aprender a sobrellevar algunos miedos no significa convertirnos en unos maníacos irresponsables, sino todo lo contrario. Para perder los miedos a las alturas es indispensable conocerla, entender cuales pueden ser los posibles riesgos reales y situaciones con las que nos podemos encontrar, pero ante todo tener la humildad necesaria para comprender que en esos lugares sos un simple invitado y las reglas no las ponés vos.
Esto significa que para realizar alguna travesía en altura no hay que ser un deportista de élite, ni un eximio aventurero, solo hace falta obtener conocimiento previo, estar mínimamente entrenados y tener ganas de hacerlo.

Qué tener en cuenta
La mayoría de las veces viajar en bicicleta no necesita una gran planificación previa; simplemente se elige un destino y luego el trayecto va sucediendo y armándose día a día. Pero si los planes significan pedalear en altura por lugares inhóspitos o poco transitados las cosas a tener en cuenta cambian bastante y es muy importante poder contar con alguna información previa antes de comenzar el viaje.

Época del año
De esto pueden depender posibles tormentas eléctricas, granizo, desmoronamientos, caudal de ríos a cruzar, nevadas, etcétera. Cada zona cordillerana tiene sus particularidades y clima, por eso es bueno saber cuál es el mejor momento para recorrerla. Esto no significa que sea imposible de realizar en otra época que no sea la ideal, pero sí es muy importante estar preparados para lo que nos pueda tocar.

Altitud
Saber cuál es el desnivel a transitar en cada etapa puede ayudarnos a calcular tiempos de pedaleo, los cuales, aunque nunca lleguen a ser exactos, nos darán una idea de cómo programar el día de ascenso, cuál será el objetivo y hasta dónde vamos a subir para acampar tranquilos y, de ser posible, cercanos a una fuente de agua.

Hidratación
En altura la hidratación es fundamental, ya que el cuerpo necesita más líquido de lo habitual y el no ingerir la cantidad necesaria te puede llevar a una rápida deshidratación y a una muy mala experiencia. Es importante consumir líquido antes de que el cuerpo te lo pida y tomar el doble que en un trayecto normal en llano. Si bien en montaña normalmente existe el agua de deshielo, no siempre está a mano o a la vista, por eso cuanta mayor información podamos obtener sobre posibles cursos de agua en el camino menor será la preocupación por conseguirla.

Equipo
En altura la temperatura desciende de 5 a 10°C cada 1000 metros de ascenso y las tormentas siempre pueden sorprendernos. Por eso es bueno contar con equipo que pueda cubrir estas situaciones y nos evite un posible problema o pasar un mal momento. Algunos ejemplos de equipo necesario: carpa 4 estaciones, campera y pantalón impermeables, bolsa de dormir y campera de abrigo (pluma o sintéticas para bajas temperaturas), interiores y medias térmicas, guantes y gorro de abrigo, lentes de sol categoría 3 o 4.

Soroche, apunamiento o mal agudo de montaña (MAM)
Este es un tema que a muchos asusta en forma desmedida y aunque realmente no es algo a lo que temerle es sumamente necesario saber de qué se trata y cómo prevenirlo. También es bueno tener en cuenta que la bici te da la enorme ventaja de ir adaptándote a la altura lentamente, ya que se sube de manera paulatina, permitiendo que el cuerpo se acostumbre a las nuevas condiciones.
A partir de los 2500 msnm la presión atmosférica y la presión del oxígeno van disminuyendo por la altura. Por eso, cuando ascendemos a niveles superiores de los 2500 msnm nuestro organismo sufre algunos cambios y debe adaptarse lentamente al nuevo medio. A este proceso se le llama aclimatación. Cada organismo funciona de manera particular y tiene distintos ritmos de adaptación, pero cuando esta aclimatación no llega a completarse de manera correcta el cuerpo comienza a sufrir de hipoxia (falta de oxígeno en la sangre) y entonces el mal agudo de montaña se hace presente, provocando distintos malestares y síntomas.
Síntomas: dolor de cabeza, mareos, fatiga, agotamiento físico, agitación, trastorno del sueño, trastornos digestivos, falta de apetito, náuseas o vómitos.
Cuando se pedalea en altura es normal sentir fatiga, un leve dolor de cabeza y agitación al respirar. Pero cuando estos síntomas se tornan demasiado fuertes o aumentan de forma considerable lo único que queda es bajar. Tan solo con bajar unos cientos de metros todos esos malestares van disminuyendo hasta desaparecer por completo. Si no se le da la importancia necesaria y se sigue subiendo sin precauciones, a partir de los 4000 msnm los síntomas se pueden agravar y en casos extremos poner en riesgo la salud.

Cómo prevenir el MAM
– Una de las claves principales y más efectivas para lograr una buena aclimatación es la lentitud. En la altura todo tiene que tomarse con una enorme calma, desde la forma de ascenso hasta cada movimiento que realizamos cotidianamente. También, de ser posible, es conveniente antes de comenzar el ascenso permanecer durante algunos días en alturas bajas como los 2500 msnm para que el cuerpo pueda comenzar a adaptarse.
– Subir despacio y permitir que el cuerpo se aclimate correctamente es una de las prevenciones principales para evitar el MAM.
– Otro factor sumamente importante que antes mencionamos es la hidratación y sumado a ella la alimentación. Es necesario consumir en mayor medida hidratos de carbono para obtener energías, pero también es recomendable no cargar demasiado el estomago, ya que la digestión en altura se vuelve mucho más lenta y comer demasiado puede traernos pesadez y molestias.
– Las hojas de coca son utilizadas desde hace más de 5000 años por comunidades aborígenes altiplánicas y el consumirlas de distintas formas, mascándolas o en té puede producir un alivio de los síntomas y también una adaptación a la altura con menos malestares.
– Existen algunos medicamentos utilizados para mal de altura, pero siempre es mejor dejar que el cuerpo se adapte en forma natural y solo utilizar algún tipo de medicina en casos extremos y con previo conocimiento o recomendación de un médico sobre lo que se toma.
– Es recomendable hacerse un chequeo médico general antes de intentar travesías en altura en la que nos vamos a ver exigidos. Y se aconseja no subir a más de 3000 msnm a personas que tienen enfermedades cardíacas, insuficiencia respiratoria, enfermedades en la sangre, madres en tiempo de gestación y niños menores de tres años.

Finalmente podemos decir que como todo desafío a realizar se necesita tener algunos cuidados e información previa, pero en recompensa el pedalear en montaña es una de las experiencias más bellas que podés regalarte. Porque pedaleando en altura vas a sentir realmente lo que es estar cansado y a creerte la persona más débil del mundo, vas a tener que parar a respirar cada pocos metros y en más de una ocasión a preguntarte cuándo se te ocurrió subir montañas en bicicleta. Pero también vas a lograr sentirte en el corazón del planeta, a valorar cada bocanada de aire, a ganar humildad en cada vuelta de pedal y a encontrarte eternamente agradecido por haber podido llegar hasta esas cimas con tu bici, donde la naturaleza se impone para demostrarnos dónde está lo puro e invaluable de estar vivos.

 

Por Nación Salvaje | www.nacionsalvaje.com

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Cicloturismo

Ciclismo gravel por los más vertiginosos senderos de montaña

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David Cachón es un mountain biker profesional español que ha sido dos veces campeón mundial de MTB Trials, ha batido récords Guinness y actualmente se dedica a aventurarse en lugares extremos y contar sus historias en textos, fotos y videos. Aquí defiende a capa y espada las bicis gravel y en videos y fotos nos muestra de qué son capaces.

Una gravel… con suspensión

Poner rumbo a las montañas es fácil, pero encontrar la ruta perfecta para disfrutar al cien por ciento de una bicicleta gravel en un entorno escarpado y complicado, no lo es tanto. ¡Por suerte esta vez contaba con una ayuda extra! Hacia unas pocas semanas que había recibido en casa la nueva horquilla SR Suntour GVX, una horquilla dirigida al usuario de bicicletas gravel, todavía en fase de prototipo, pero esa es siempre la mejor excusa para poder darle caña a tope, sin miedo a que se rompa.

El destino: senderos épicos

Reconozco que tengo una obsesión. Nada malo, no penséis nada raro, se trata de apuntar en una libreta todos los sitios en los que me gustaría rodar en bicicleta y que me llaman la atención. Muchos de ellos los veo en televisión, revistas o internet… No tengo limites geográficos, de hecho cuanto más lejano sea el país y el lugar mejor. Pero hay algo que nunca deja de sorprenderme y es que en muchas ocasiones cerca de nuestros hogares, en las zonas en las que vivimos, tenemos lugares fantásticos y muchas veces realmente increíbles, pero que por la “normalización” que hacemos del entorno ya no llaman nuestra atención, pero igualmente son lugares flipantes.
Hace muchos años que le tenía echado el ojo a esta zona del Prepirineo. Por unas cosas u otras nunca había cuadrado todo para ir a explorar la zona de una forma concienzuda. Es lo que os comentaba antes que ocurre con los lugares que tenemos cerca de casa. Además el bueno de Kilian Bron (un rider al que respeto mucho) había hecho viral un video POV en esa zona, así que ya no tenía mucho sentido ir con mi bicicleta de montaña allí para tomar unos videos o unas fotografías. Pero si que lo tenía para hacerlo con una gravel. Todo sería mucho más puro, más preciso y por lo tanto mucho más peligroso. Un nuevo nivel de pilotaje al que la horquilla Suntour GVX me daría el acceso directo.
El Desfiladero de Monrebey, también llamado Congost de Mont-Rebei, es la frontera natural entre las regiones de Aragón y Cataluña, entre las comarcas de la Ribagorza y el Pallars Jussa. Sin duda alguna un lugar súper espectacular y simplemente único.
El entorno era perfecto, carreteras estrechas con un firme bastante desgastado y bacheado, infinitas pistas de tierra que confluyen en todas las direcciones y unos senderos ultra técnicos que ponen a prueba tu destreza, vértigo y equilibrio. ¡Es perfecto!

¿Por qué una horquilla de suspensión para gravel?

Yo siempre he defendido que soy un amante de la bicicleta y de todas sus modalidades. Los que me conocéis lo sabéis muy bien. Me encanta la bicicleta, trato de practicar todas las disciplinas posibles y aprender de todas y cada una de ellas.
Me gusta el ciclismo de carretera, me gusta pedalear, me gusta el XC… pero hace algunos años en un viaje por Alemania descubrí el gravel. Me encantó ese concepto. Un mundo nuevo se abrió ante mí, ya que había atravesado una temporada cargada de “sustos” y pequeños incidentes que me ocurrían cada vez que salía con mi bicicleta de carretera. Es muy frustrante saber que tienes un accidente por culpa de un conductor que no respeta las normas, que odia a los ciclistas o que simplemente no está en condiciones de conducir un coche.
Por otro lado, la bicicleta de XC nunca ha tenido mucho sentido para mí. Que nadie me mal interprete, adoro esa modalidad, pero para un tipo como yo y con mi estilo sobre la bicicleta el XC puede ser sustituido fácilmente por el gravel o dar un paso más y llegar al All Mountain. Son modalidades que para mi entender navegan a orillas de tus preferencias, estilos y formas de ver la bicicleta. Para alguien que piense en competir es perfecto, pero para mí, que hace muchos años que busco otra serie de experiencias y sensaciones sobre la bicicleta, ha sido sustituido por las bicicletas gravel.
Llegados a este punto queda claro que la bicicleta de gravel me ofrece una polivalencia total y me permite hacer lo mismo que haría con una bicicleta de XC: pistas, caminos, senderos…, pero tal vez si la situación se complica puedo volver por carretera o incluso gracias a su calidad rodadora hacer unos kilómetros extra de forma más fácil.
Tan solo le encontraba una pega al ciclismo de gravel. El dolor que me dejaba en las muñecas, codos y hombros cuando hacía una larga salida con ella. Si quieres ir por caminos exigentes, son muchos los impactos que tu cuerpo absorberá a lo largo de los kilómetros, miles de micro impactos que van directamente a tus articulaciones, huesos, tendones, músculos…, lo que finalmente se transforma en inflamación, entumecimiento y un par de días con dolores articulares. Al menos a mí me ocurría, a pesar de ser un jovenzuelo de 43 años…

Un nuevo nivel de pilotaje

Cuando los chicos de Suntour me dijeron que estaban pensando en diseñar una horquilla de suspensión para gravel me pareció simplemente alucinante. Era exactamente lo que necesitaba, algo que amortiguara todos esos impactos. Cuando recibí la horquilla y la probé en mi bicicleta pude comprobar que se trataba de una de las mejores ideas de los últimos años. Lo digo de verdad, me encantó. No solo me evitaba el desagradable dolor en las articulaciones, sino que mi nivel de pilotaje en zonas técnicas había aumentado a un nuevo nivel gracias a la nueva horquilla. ¡¡Joder, ha sido genial!
Las zonas rotas, con baches o incluso raíces, dejan de ser un obstáculo complicado para simplemente ser una irregularidad del terreno que la GVX absorbe con facilidad. En una bicicleta tan rígida y con las ruedas tan finas (comparadas con una MTB), es vital que la rueda se mantenga pegada al terreno para garantizar el control y la estabilidad.
Un nuevo nivel ha llegado a la era del Gravel!!!!
Nos vemos en los senderos amigos.

Texto & Riding: @david_cachon
Fotografía & Film: David Ponce
Edición video: Alberto Porras

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Cicloturismo

Un día en bicicleta por el Valle del Manso, un retazo patagónico del paraíso

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La zona del Manso es un profundo valle de cordillera ubicado entre Bariloche y El Bolsón. Jime y Andrés, de La Vida de Viaje, pedalearon un sendero de 20 kilómetros que va paralelo al Manso, uno de los ríos más lindos y caudalosos de la región. Este es su diario de viaje.

Pienso en lo que más me llamó la atención del camino del Valle del Manso y se me vienen fragmentos a la mente: la ruta, seca y áspera, pero con un tinte húmedo por el bosque y las montañas a los costados. El río, caudaloso y a la vez suave, que por momentos es azul y por momentos verde. Los árboles y sus especies que quiero llevar conmigo: la lenga, el ñire, el coihue, el ciprés, el maitén. Los pájaros que vuelan en el sentido contrario al que vamos, pájaros que no escucho porque el motor de la camioneta tapa ese fino contacto que puedo tener con el mundo exterior. Por eso, cuando estoy en la naturaleza, elijo la bicicleta: es mi manera de recordar no en fragmentos, sino en modo panorámico.
Estacionamos, bajamos las bicicletas, comemos pizza fría de ayer mientras cebamos mate, cruzamos la primera pasarela y empezamos a pedalear. Esa transición de movimientos entre lo pasivo de la camioneta y lo activo de la bicicleta es muy parecida a la sensación de sacarle el papel a ese chocolate que te encanta, y que te da placer y ansiedad a la vez. Esto lo sentimos siempre, sea el camino que sea. Será la incertidumbre de lo nuevo, la adrenalina de lo distinto, o hasta quizá una señal de que lo que estamos por hacer nos hace sentir muy bien.
No tengo un anotador encima y peco de ser una persona con poca memoria. Por eso agarro el celular y empiezo a enumerar la sutileza del paisaje que miro:

nubes cirros rasgando el cielo
bosquecitos en la cima de las montañas
la pared de piedra del cerro que bordeamos
teros que cantan y ovejas que corren
vacas que mastican y que no me sacan los ojos de encima
una perra que me lame las piernas mientras mueve la cola
una familia de bandurrias picoteando el pasto verde
grillos sonando cerca y lejos
los reflejos del río sobre los troncos de los árboles
el brillo de la luz del sol sobre el agua

Freno para esperar a Andrés y dejo la bici a un lado para tocar la textura de las hojas y de las flores. Es un hábito que empecé a incorporar desde que decidí involucrarme con la naturaleza. Porque si no la toco, ¿cómo la describo después? Si no la huelo, ¿cómo puedo saber a qué se parece? Si no me detengo, ¿cómo construyo un vínculo con ella? Cuando lo hago una distancia se rompe y una unión, breve y contemplativa, nace.
La senda se achica y se agranda. A veces es de tierra y otras veces de piedras. Es nítida, pero cada tanto desaparece entre hojas y ramas. Se interrumpe por pastos inundados, arroyos que parecen ríos y árboles caídos que tenemos que esquivar. Es llana y también inclinada. La senda no es recta: subimos y bajamos, pedaleamos y caminamos, abrimos y cerramos tranqueras.
Cada tanto paramos a descansar: comemos unas bananas, tomamos agua fresca, disfrutamos de la quietud del camino. Porque si bien estamos acá para estar en movimiento, son estos momentos de reposo donde el paisaje se vuelve tranquilo, manso. Por algo este lugar debe llevar ese nombre.
Llegamos a la última pasarela. Eso quiere decir que hasta acá pedaleamos 20 kilómetros. En horas habrán sido cuatro entre las paradas, las fotos, la filmación, las anotaciones. Y me encanta pensar en esto ahora porque durante el camino no se me ocurrió contabilizar ni el tiempo ni la distancia. A veces los números se vuelven fugitivos y lo único que queda es un momentum donde lo que tiene sentido es el movimiento y el paisaje en sí mismo.
La imagen del Valle del Manso se fue completando como un gran rompecabezas que empezó con fragmentos muteados y que termina con retratos vivos. Mientras volvemos por la ruta principal, el sol se esconde detrás de un cerro y me llevo la experiencia que a mí me gusta: en modo panorámico y con los sentidos latiendo.

Ficha de ruta
Kilómetros: 42 (ida: 20 km de sendero / vuelta: 22 km de ripio por Ruta Provincial 83).
Lugar: Río Negro, Argentina.
Tipo de recorrido: circular.
Rutas: Ruta Provincial 83 y sendero de montaña.
Itinerario: el sendero arranca en la primera pasarela que se conoce como “Paso Andrade” (sobre la -RP 83, a 11.5 km de la RN 40) y termina en la última pasarela llamada “Paso Jones” a la altura del -Camping: La Pasarela de El Manso.
Tiempo aproximado: 6/7 horas en total
Alturas:
Inicio: 472 msnm
Punto más alto: 560 msnm
Fin: 472 msnm
Desnivel acumulado: +390 m / -390 m

 

TEXTOS: Jimena Sánchez | FOTOS: Andrés Calla | lavidadeviaje.com | https://www.instagram.com/lavidadeviaje/

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Cicloturismo

Cicloturismo, una alternativa sustentable para la post pandemia

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Mientras que la industria del turismo tiene que luchar durante el epílogo de la pandemia con las estrategias de apertura, las normas de higiene y la capacidad de las camas para garantizar a los huéspedes vacaciones seguras, las cifras de la demanda de bicicletas y sus nuevas formas de moda (gravel, ebikes, cargo, etcétera) llega a las nubes. Como interfaz entre los dos sectores (turismo y bicicletas), el cicloturismo se beneficia especialmente a nivel local. Desde el advenimiento de las restricciones de viaje impuestas por la pandemia, si no antes, las vacaciones en las cercanías se han convertido en una megatendencia global.

De esta tendencia nos habla en las siguientes líneas el Licenciado en Turismo Ezequiel Romagnoli.

Foto: Mark Stosberg en Unsplash 

 

Del viaje turístico tradicional al viaje de cercanía

Por Ezequiel Romagnoli

El desarrollo del turismo se encuentra condicionado por la evolución de la pandemia mundial, no sólo por las restricciones dictaminadas por los diversos estados en pos de contenerla, sino también por el miedo y la incertidumbre de los viajeros ante esta situación.

En este contexto, diversos estudios y especialistas proyectan un cambio en los hábitos de los turistas, quienes, paulatinamente, irán migrando de un paradigma de viaje tradicional (visitas a grandes urbes, con largas estadías) a uno caracterizado por viajes de cercanía, en entornos naturales y de corta duración pero con mayor frecuencia, que permita ajustar el itinerario a la compleja realidad económica de cada individuo*.

Encuestas realizadas por booking.com** en enero del 2021 reflejan una tendencia global que se repite en nuestro país: el turismo lidera la lista de prioridades post-pandemia de las personas (el 69% de los argentinos relevados cree que es más importante viajar ahora que antes de la pandemia). Por otra parte, existe un consenso en el debate sobre la recuperación del volumen de turistas, el cual sostiene que la actividad se recuperará primero a nivel doméstico y luego a nivel internacional.
Dentro de esta crisis, surge la posibilidad de potenciar una modalidad de turismo local y sustentable, con un público cada vez mayor y que, sobre todo, continuará con esta tendencia debido a que se amolda al nuevo perfil del público: el cicloturismo. No son pocos los estados que consideran esta modalidad y que ya están promocionando e invirtiendo en ella con vistas al turismo post pandemia. Algunos ejemplos relevantes que podemos mencionar son:

-La aprobación del presupuesto por parte del gobierno croata para destinar cerca de 650 mil dólares a la financiación de proyectos privados relacionados al cicloturismo.

-El Primer Foro de Cicloturismo de Euskadi (presentado por su consejero en Turismo, Comercio y Consumo), en pos de promocionar las rutas verdes, coordinar acciones y esfuerzos con profesionales del sector turístico, hotelero y de la industria del ciclismo, entre otras.

-La FITUR (Feria Internacional de Turismo), donde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de dicho país expuso sobre la red de caminos naturales, con el objetivo de promover el cicloturismo.

-La International Research Conference, que reunió a profesionales e investigadores de diversas disciplinas en París para debatir sobre la actualidad y el desarrollo del cicloturismo.

-La Conferencia de Cicloturismo y Eurovelo (red de ciclovías transfronteriza europea de más de 90.000 km de longitud) que se realizará en octubre de este año en Barcelona.

Como actividad, el cicloturismo repercute positivamente en el aprovechamiento de espacios en desuso, la puesta en valor del patrimonio histórico y natural, contribuye a la distribución de flujo de turistas hacia zonas que menos visitas reciben y a la desestacionalización de los destinos.

También posee la cualidad de ser una actividad de bajo impacto ambiental, al no generar emisiones de carbono y, sobre todo, al concientizar y promover buenas prácticas en los entornos naturales.

En resumen, la evolución del cicloturismo sigue los lineamientos del desarrollo sustentable, equilibrado y contribuye al crecimiento económico de las comunidades locales.

Es cuestión de tiempo para que en nuestro país se identifique esta posibilidad y, llegado ese momento, serán los sectores público-privados junto a las comunidades quienes deberán trabajar en conjunto para instalar la oferta. Generar nuevas experiencias y atractivos será el desafío para el turismo post pandemia, y aquellas localidades que apuesten primero por el cicloturismo serán las que cuenten con ventaja en el campo de los destinos innovadores.

 

Ezequiel Romagnoli es Licenciado en Turismo y actualmente está enfocado en la gestión y planificación de actividades sustentables. Contacto: ezequiel.romagnoli@gmail.com

* https://www.booking.com/articles/impact-awakening-the-rise-of-responsible-travel.xa.html

** https://www.impulsonegocios.com/el-turismo-lidera-la-lista-de-prioridades-post-pandemia-para-argentinos

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Cicloturismo

Mariano Lorefice te invita a participar gratuitamente de una travesía en formato bikepacking desde El Calafate a Ushuaia

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La travesía en solitario y con alforjas que hiciera Mariano Lorefice en marzo/abril de este año desde La Quiaca a Ushuaia por la ruta 40 (Pedaleando por la vida 2021) tuvo como objetivo realizar una acción en concreto a favor del medio ambiente en conjunto con la ONG internacional One Tree Planted, de manera que quienes quisieran pudieran contribuir activamente y sumarse al proyecto con una donación en https://forest-fundraiser.raisely.com/mariano-lorefice, dinero que será destinado para reforestar la selva del Amazonas. En agradecimiento a esa colaboración, que aun puede hacerse, Lorefice invitó en su momento a todos los donantes a ser parte de manera gratuita de una nueva travesía que se realizará en diciembre de este 2021 desde El Calafate a Ushuaia, disfrutando de su vasta experiencia como guía de mountain bike. “Hace un tiempo crucé el Amazonas y con mucha tristeza puede ver como quemaban la selva para deforestar. Siempre realicé campañas, promoví el uso de la bicicleta y el cuidado de la naturaleza pero, en esta ocasión, colaboraré activamente con un programa de reforestación”, cuenta Lorefice, en relación a su alianza con la ONG One Tree Planted.
El asunto es que la hora del premio se aproxima. Mariano nos ha confirmado que el mes de diciembre estará guiando gratuitamente el viaje prometido en la modalidad bikepacking, desde El Calafate hasta Ushuaia.
La propuesta está abierta a todos los que quieran participar y deseen hacer una donación voluntaria (desde 2 dólares o 300 pesos), para la campaña de reforestación en la que se involucró y promocionó.
El que sigue es el mapa del recorrido de esa travesía.

“En 1986 —rememora Mariano— hice mi primera travesía de aventura por la Patagonia. En 1989 pedaleé por primera vez a Ushuaia y desde entonces regresé muchas veces, solo o con otros ciclistas, como guía. Ushuaia también fue el punto final de mis campañas ecológicas, así que es un lugar mágico para mí. Por eso hoy quiero invitarte a pedalear juntos en mi nueva aventura, disfrutando de la modalidad bikepacking, con alforjas, por nuestra salud y la del planeta.”

En resumen, he aquí lo que ofrece Mariano a los que lo acompañen en esta mágica pedaleada:
➡Fecha y lugar: 17/12/2021 al 02/01/2022. Recorrido entre El Calafate y Ushuaia, Patagonia argentina y chilena. También es posible realizar solamente algún tramo.
➡Distancia: 1150 km en 16 etapas, pedaleando a ritmo lento, para disfrutar del paisaje.
➡Costo: mínimo dos árboles (2 dólares estadounidenses) donados a la ONG One Tree Planted para reforestar el Amazonas. Si tu donación es mayor ¡tendremos más árboles!
➡¿Qué necesitás?: Tu bici equipada para el viaje (carpa incluida), pasajes, alojamiento y comida.
➡¿Qué te ofrezco?: gratuitamente, mis servicios y experiencia como guía, vehículo de apoyo (para casos de emergencia) y la posibilidad de, a través de tu donación, hacer un planeta mejor para todos. “¡Te espero!”, afirma finalmente Mariano.

 

Instagram @mariano.lorefice | marianolorefice@yahoo.com | Whatsapp +39 3331098573

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