Conectá con nosotros

Fotos

Travesías extraordinarias: en la tierra de los altos pasos

Publicado

el

Ladak se encuentra en el norte de la India. Es una región del estado de Jammu y Cachemira. Su nombre significa “Tierra de altos pasos” y también se la conoce como “Pequeño Tibet”.
En el mes de octubre de 2012 los chinos cerraron el ingreso de turistas a Tibet y a último momento tuve que variar nuestro clásico recorrido de Kathmandu a Lhasa, y encontré una interesante alternativa en esta región del Himalaya indiano.
Pudimos comprobar la belleza natural y pedalear superando algunos de los pasos más cercanos al cielo del mundo. El recorrido se desarrolló en el altiplano de Ladakh, entre los 3200 y 5350 msnm. Transitamos por caminos con poco o nulo tránsito, alternando el asfalto con la tierra y accediendo a lugares donde no suelen llegar turistas, en donde la cultura tibetana predomina y en donde la gente es hospitalaria y alegre.
Alternamos el viaje pasando por diferentes valles y lagos, con ocasionales oasis y gran cantidad de templos budistas, en las crestas de las montañas. Este primer viaje de alrededor de 750 kilómetros lo realicé con un grupo integrado por una pareja de argentinos, españoles e italianos. Luego continúe viajando solo, con mi bici y alforjas llenas, recorriendo la región de Jammu-Kashmir e Himachal Pradesh, a la aventura y realizando un amplio reconocimiento entre las ciudades Srinagar, Leh y Manli. Fueron alrededor de 1200 kilómetros, descubriendo los lugares más interesantes para luego proponer un nuevo viaje.

DSC_2088

Recorridos
Mi travesía se inició en el verde valle de Kashmir, en la ciudad de Srinagar, donde la gente vive alrededor y dentro del propio lago Dal Lake, en viviendas flotantes. En el valle de Kashmir predomina el Islam de tendencia sufí y en Srinagar hay una mezquita en donde dicen que se encuentra ¡la tumba de Jesucristo! Ellos lo llaman Yus Asaf.
Las primeras nevadas del otoño, con el azul del cielo, lagos, ríos y verdes bosques, ofrecieron un interesante espectro de colores, al que aun podemos sumar la multiplicidad cultural de esta región.
El recorrido fue el siguiente: Srinagar (1700 msnm), Somarmag (2685 msnm), Kargil (2700 msnm), Lamayuru (3550 msnm), Leh (3500 msnm), Valle del Indo y Valle de Nubra, Lago Tso Moriri (4550 msnm), Lago Pangon Tso (4300 msnm), Hemis (3500 msnm), Keylong (3100 msnm), Manali (2000 msnm). Fueron 14 pasos de alta montaña y varios por sobre los 5200 msnm.

DSC_3531

Sorpresas en el camino
A pesar de la paz y la tranquilidad que se percibe esta es una tierra “caliente” entre la frontera de China y Pakistán, en donde siempre se ven militares que cuidan con mucho celo la soberanía de la India. Muchas veces he visto pasar largas caravanas de hasta 30 camiones militares, y en los lugares más inhóspitos he encontrado campamentos del ejército. Pero tengo que destacar que lo que más llama la atención son los templos budistas, que han conquistado más terreno que los militares y en los lugares más escarpados de la montaña resaltaban en primer lugar.
Es una atracción sorprendente apreciar estos templos y monasterios, encastrados en los riscos de la montaña, construcciones pintadas de blanco, con alguna stupa y siempre con las coloridas banderas de oración, desplegando en el aire su bendición de paz. Se pueden encontrar más templos tibetanos en esta región que en el propio Tibet, donde están bajo la dominación China. Aquí el Dalai Lama y tantos refugiados del Tibet han podido encontrar asilo y un lugar para vivir en paz.
Era curioso observar cómo en estos puestos del ejército también había templos, en los que los soldados tenían la posibilidad de orar, tanto sean hinduistas, budistas como musulmanes. Los reclutas venían desde los lugares más remotos de la India, e imagino a aquellos que habitan a nivel del mar y deben soportar el frío y la falta de oxígeno, al menos encuentran un lugar en donde poder practicar su religión.

Chang-La-El-paso-mas-alto-de-India
También es un verdadero apostolado el de los trabajadores del camino, que parece que tienen casi una devoción religiosa por su obra y se prestan a afrontar las condiciones más extremas con improvisados campamentos. No sé cómo hacen para resistir, trabajando sobre los 5000 msnm, en unas tiendas que parecen harapos. ¡Están montadas en las peores partes del camino, que siempre reconstruyen, porque siempre se destruyen!
No hay camino que resista a estas condiciones. Las rutas existirán siempre y cuando haya algún sacrificado indio para mantenerla. Ni aun con la bicicleta cargadísima, ni aun en la subida más dura, he sentido fatiga, porque he fijado en mi mente el esfuerzo de esta gente que “hace el camino”, cuando lo mío era solo pasar. A ellos los vi amontonarse para calentarse, compartiendo una pequeña fogata y también lavarse, semidesnudos, con el agua helada de la montaña.

Mi-grupo-con-el-Buda-de-32mts-de-Diskit
Un día, en la zona musulmana sufí de Kashmir, antes de llegar a Kargil, en un tramo desértico, me pareció ver un espejismo o un ilusión por delante: en medio de la ruta se veían varias mujeres musulmanas, cubiertas como tales, que caminaban bailando y cantando. Cuando pase cerca de ellas se abalanzaron y me frenaron la bicicleta, estaban contentas y no querían que yo pasara sin trasmitirme un poco de su felicidad. Jamás supe qué festejaban…
Otro día, en la zona del valle de Mulbeg, encontré nenes que me saludaban y decían: Happy, Happy (feliz, feliz). Creo que no sabían decir muchas más palabras en inglés que esa. Más adelante, por los siguientes poblados, me saludaron con la misma felicidad.
En la otra punta del Ladakh también había encontrado gente muy contenta, que mientras trabajaba el campo cantaba. Esto se repitió en varias ocasiones. Un misterio la felicidad de esta gente, que más que descubrir y comprender, me gustaría adquirir y compartir. ¡Si fuera posible lo robaría y cargaría en alguna de mis alforjas!

Camino-al-paso-Zoyi-La

La tierra de los Records
En esta zona dicen que se encuentran los pasos más altos del mundo. Desde hacía mucho tiempo había escuchado que el Kardung, con 5600 msnm, era el paso más alto del mundo, pero sabía que eso no era cierto aunque jamás lo había realizado. En esta ocasión tuve la oportunidad de ascenderlo tres veces y lo máximo que registró mi gps fueron 5350 msnm. Mi mapa suizo señala 5340 msnm.
La gente de esta región ha querido explotar turísticamente la buena accesibilidad de los pasos, para atraer la atención de todos aquellos sedientos de records. Han colocado grandes carteles que señalan: “el paso más alto del mundo”, “el segundo paso más alto” y el “tercer paso más alto”. Muchos suben en auto, moto o bicicleta, para hacerse la foto con el cartel y en Leh, que es la ciudad más cercana, pueden comprar remeras o diferentes souvenirs para portar a casa con la mención del record Guiness. En realidad los pasos más altos se encuentran en el interior del remoto Tibet.
Al pasar por Drass también he encontrado un cartel que señalaba a este pueblo como “el segundo pueblo más frío de la Tierra.” Es evidente que a los indios les gusta mucho colocar carteles. También resulta entretenido ver cómo a lo largo de las rutas y, casi constantemente, se encuentran inscripciones, a veces modo de verso o rima, con mensajes sobre la importancia de conducir bien y no ir rápido. Ellos mismos son conscientes de lo imprudente que son para manejar y de este modo quieren educar a los choferes.
Por fortuna estas rutas son muy poco traficadas y contrastan enormemente con aquellas del sur de la india, resultando Ladakh un paraíso para los ciclistas que han conocido el “infierno” del sur. Aunque cabe destacar que el mal estado de los caminos y la alta densidad de población (del sur), no permiten desarrollar altas velocidades.

Un-anfitrion-en-el-valle-del-Kashmir
He visto muchas agencias de cicloturismo que siguen promocionando al Kardung como el paso más alto del mundo, y esto resulta un anzuelo apetitoso. En mi caso, siempre espero contar con ciclistas más inteligentes, capaces de apreciar la espectacularidad del paisaje y que no tengan sólo la motivación de esforzarse por alcanzar un record. Capaces de descubrir otros valores, en esta tierra en donde quizás uno pueda superar las barreras materiales y ascender a un plano espiritual, mucho más vasto que el del “paso más alto del mundo”. Claro que yo no soy un “guía espiritual” y mi tarea como guía es conseguir que todos mis ciclistas puedan pedalear de un modo seguro y siempre tengan una buena atención, aunque lo que realicen sea riesgoso. La falta de oxígeno, las condiciones climáticas extremas y a veces geográficas son un gran obstáculo para todos los ciclistas.
La capacidad de adaptación a la altura es un misterio y a veces sucede que las personas que están menos entrenadas se adaptan mejor que los ciclistas que son más fuertes. En ocasiones he tenido a grandes campeones, que han sufrido mucho el mal de altura (apunamiento o soroche). Mi trabajo consiste en diagramar las etapas de modo que las personas pueden adaptarse gradualmente y que aquellos que tienen la mala suerte de no tener una buena respuesta orgánica, también puedan realizar el viaje.

Lago-Pangong-Tso

Ascensos y descensos seguros
En las travesías que se realizan en alta montaña o con largos descensos siempre se está expuesto a fuertes bajones de temperatura y las posibilidades de enfriamientos y contraer resfriados o enfermedades son altas. ¡Hay que cuidarse mucho!
En Ladakh las subidas y bajadas superan con facilidad los 20 ó 30 kilómetros, y un ascenso de esas características puede ser una empresa.
Los largos ascensos en grupo pueden resultar más difíciles para los ciclistas fuertes, sino se saben regular, que para los ciclistas no tan fuertes. En general sucede que las personas más fuertes tienen tendencia a ir más rápido y suelen ser más competitivas, pero en alta montaña ascender rápido puede significar una descompensación energética, un enfriamiento y apunamiento. He visto cómo las personas fuertes e inteligentes, han sabido ir despacio y aprovechar la diferencia de potencial físico para disfrutar del paisaje e integrarse de un modo sano. Tanto a la naturaleza como al grupo y a sí mismos.

Rio-Indo-cerca-de-Mulbeg
Al subir es importante no sentir frio, ni tampoco demasiado calor. Es difícil no sudar y quizás no se pueda evitar de hacerlo, pero no es tan difícil evitar de mojarse con la transpiración. Tenemos que estar atentos a regular la cantidad de prendas que utilizamos; subir o bajar cierres para aumentar la ventilación y si es posible contar con prendas confeccionadas con materiales que permitan una buena respiración sin condensación de sudor. Actualmente hay mucho material técnico y especial para situaciones extremas pero de nada sirve si no lo sabemos usar. Una prenda que nos pongamos “de más”, por más especial que sea, nos podrá causar la ruina por una sudoración extra. Un ciclista mojado, en alta montaña, puede perder el calor de su cuerpo rápidamente (y también la vida). Ascender rápido, calentito y sudado con la escusa de: una vez que llego arriba me cambio, es muy riesgoso y en los segundos que se tarda en cambiar, se puede perder una cantidad de calor irrecuperable. Con la perdida de temperatura también se pierde energía, que sumada a la energía del ascenso, determinarán la necesidad de alimentarse mejor y tener un aporte de alimentos que suministren más cantidad de calorías.
Las pausas tienen que ser medidas, para reagrupar a los ciclistas y alimentarse con una frecuencia que no supere, demasiado, la hora. En alta montaña, la falta de oxígeno y la sequedad del aire determinan que nos deshidratemos con más facilidad y al hacer frio no nos damos cuenta. Es fundamental beber frecuentemente y de ser posible beber bebidas calientes, aunque sólo sea agua caliente.
El objetivo del ascenso es alcanzar la cumbre energéticamente bien, con calor y secos, para poder abrigarnos y disfrutar de la cima o iniciar un descenso seguro. No tener frío y el cuerpo caliente nos ayudará a tener una buena conducción de nuestra bicicleta, en una camino en mal estado y tener una mejor reacción ante cualquier imprevisto.

DSC_3880

Entre el Pangong Tso, el Chang La y el cielo
Me dijeron que este es un lago que no debía perderme y valió la pena descubrirlo. Fue como la aparición de una gigantesca esmeralda en el desierto, conectada al cielo con el cual compartía nubes, que navegaban por su superficie. Mi anfitrión fue un amable refugiado tibetano que tenía un camping a orillas del lago. Me cocinó y me dio de comer muy amablemente. Le prometí que regresaría algún día con un grupo de ciclistas y me llevé su inolvidable y cálida sonrisa.
No mucho después de haber dejado el lago, el camino se congeló y todo el paisaje se tornó blanco y nevado. Esa misma nieve blanca había caído del cielo y luego al derretirse finalizaría en el lago, adquiriendo nuevamente su color inicial, que era el del mismo cielo azul de este paisaje místico y espectacular. Con mucha calma, paciencia y equilibrio ascendí los 30 kilómetros que me llevarían al Wari La. Muy pocas personas pasaban y los vehículos que lo hacían fraccionaban con cadenas. Algunos militares y también una familia se detuvieron para preguntarme si me podía hacer una foto con ellos.
Este paso en el que había un cartel que indicaba que era el segundo paso más alto del mundo, en realidad superaba por 20 metros al famoso Kardung La. Probablemente, como se encuentra muy alejado, no le han dado el privilegio de ser el más alto, o probablemente, cuando hicieron las mediciones los métodos no eran tan precisos. Para mí fue el paso más especial que he realizado en esta zona, en donde encontré mucha nieve y hielo. Me resulta curioso encontrar montañas, que en gran parte están formadas por agua.
Me fascina el agua, que en su metamorfosis, pasando por sus tres estados (gaseoso, líquido y sólido) es capaz de ser parte de una montaña como esta, del cielo o del mismo lago en donde había iniciado el ascenso. Si tuviera la posibilidad de elegir un elemento inanimado para viajar (que no sea la bicicleta) elegiría ser una gota de agua para poder viajar por todos los rincones de este planeta y también a través de los seres vivos.
En la cumbre los militares habían instalado un cartel (ya sabemos que son una tradición los carteles en esta zona), de invitación a tomar un té. Me detuve y luego seguí las instrucciones de otro cartel “por favor lave su taza”. Al enjuagar la taza me humedecí el guante… Sabía que las “manos calientes y mente fría son la salvación”. También, bajando de otro paso, que se encontraba en muy mal estado, mi bici cayó en el interior de un “cráter” (pozo del camino) y se me rompió el portaequipajes. Yo estaba preparado para este imprevisto y traía abrazaderas para repararlo y diferentes materiales para sujetarlo, pero lo más importante: ¡tenía las manos calientes! Y eso me ayudo a concretar la reparación en breves minutos, a no perder calor y poder solucionar mi problema a pesar de haber tenido –20° C.
El guante húmedo se congeló casi inmediatamente y mi teoría de que el calor interior de la manopla impediría que se congelara se vio frustrada. Sin dejar que pasara tiempo, me detuve y abrí unos de los paquetitos de calor que transportaba para emergencias. Estos paquetitos de calor son muy comunes en zona de montaña y frías (también los había usado al cruzar Canadá en invierno, 17 años atrás) y brindan calor por más de ocho horas.

Rio-Indus

Ladakh, donde flamean banderas de oración
Lo que más he visto en esta región son las coloridas banderas de oración, que flamean en todos los lugares: viviendas, árboles, templos y de a miles en los pasos de montaña. Le dan mucho color y energía a esta zona, geográficamente definida como un desierto de altura.
Los carteles están ahí para los turistas, pero las banderas flamean por este pueblo religioso, que cree en la vida y quiere compartir su bendición con todos los seres vivos que pasan por ahí, tanto sea un zorro, una cabra ¡o un ignorante ciclista!
Cada color tiene un simbolismo relacionado con los cinco elementos: azul (cielo/espacio), blanco (agua), rojo (fuego), verde (aire), amarillo (tierra).
En su interior tienen el dibujo del “caballo del viento”, llamado Lung Ta, que es el encargado de transportar las inscripciones o mantras de buenos augurios.
Las banderas se deterioran con el tiempo y es común que con el inicio del año nuevo tibetano, en febrero, las renueven. Según dicen, sirven para recordar que nada es perenne ni dura por siempre. Igual que los caminos y que nosotros mismos, que ascendiendo a un paso podemos darnos cuenta que nuestra vida también es un paso. O mejor dicho, un viaje. Y en mi caso, un viaje en bici.

*Mariano Lorefice es cicloturista y viajero. Ha realizado varias vueltas al mundo y numerosos viajes por destinos exóticos como el Tibet, Mongolia y Pakistán, además de recorrer toda América y la Argentina en dos ruedas. Es creador de Patagonia Biking, desde donde ofrece toda su experiencia como viajero: marianolorefice@yahoo.com.

Nota publicada en revista Biciclub Nº220, abril 2012.

Continua leyendo
Publicidad
Click para comentar

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Bicis

Specialized ya puso en marcha su planta de ensamble en Garín (BA)

Publicado

el

Por

Hoy, lunes 30 de noviembre, Specialized inauguró su planta de ensamble en Argentina. Participaron del evento medios de prensa, distribuidores de la marca de Buenos Aires y el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, y su equipo.

Luego de un año trabajando intensamente en esta dirección, con orgullo y mucho esfuerzo, el numeroso y calificado equipo de Specialized Argentina dio un gran paso adelante, demostrando cómo la marca se viene afianzando en el país durante los pasados nueve años.

La planta hoy puesta en marcha está ubicada en Garín, provincia de Buenos Aires, desde donde la empresa planea distribuir durante 2021 unas 10.000 bicicletas y realizar una inversión en el primer año de casi 500 millones de pesos entre maquinaria, tecnología y personal. El plan de la compañía es iniciar el ensamble con una primera producción de 4.500 bicicletas de 18 modelos en el primer semestre, una segunda tanda de 7.000 bicicletas de 23 modelos y alcanzar en los próximos años una producción de 10.000 bicicletas por semestre. El deseo de Specialized Argentina está puesto incluso en ir más allá y poder abastecer a otros mercados de la región en los próximos años.


Specialized nació en 1974 en California y su fundador, Mike Sinyard, sigue hoy siendo su CEO y principal dueño. Fue precisamente Sinyard quien dio inicio al evento mediante un video grabado especialmente para la ocasión en Silicon Valley, sede central de la empresa.

El proceso de ensamble
En la planta de Garín, cada bicicleta Specialized es armada de forma artesanal por un solo mecánico, que tarda entre 30 y 40 minutos en armar cada una, lo que da como resultado que cada mecánico arma unas 8 a 10 bicis al día. “Es un desafío muy lindo poder estar haciendo esto en Argentina y ver cómo viene creciendo la industria de la bicicleta. El proceso de ensamble es un trabajo completamente artesanal, debido al cuidado y atención que la tarea requiere para asegurar la máxima calidad del armado. «Actualmente tenemos unos seis puestos de armado y la idea es seguir creciendo como para tener más de 20 personas trabajando directa o indirectamente en la línea de ensamble y llegar a armar de 15 a 20 bicicletas por día por cada puesto”, nos contó Juan Ignacio Tabarez, encargado de la planta de ensamble y de comercio exterior.

Llegadas todas las partes de las bicicletas en tiempo y forma al país, antes de colocarse  en cada puesto de ensamble se juntan todas las piezas que formarán la bicicleta en un carro. “Ahí algunas partes se pre-ensamblan, como por ejemplo el cableado, la horquilla, el juego de dirección y en algunos casos la caja pedalera. Luego los carros llegan al puesto de armado, donde un técnico mecánico la ensambla por completo, colocando el torque adecuado y engrasando partes cuando se requiere. A continuación otra persona realiza el último control de calidad, asegurándose que todo esté correctamente ajustado y que no falte nada”, detalló Hugo Ramanzín, unos de los encargados del ensamble.


Un sueño hecho realidad

Durante el evento tuvimos la oportunidad de charlar con Fernando Ferreyra, Gerente General de Specialized Argentina.

¿Qué significa haber logrado dar este paso? ¿Desde cuándo tenían este plan en mente?
Como lo dije en el discurso, siempre sueño, y sueño en grande. Hace mucho tiempo que está el proyecto. Todos los proyectos requieren tiempo y en este caso necesitábamos tener un equipo formado, un equipo sólido en todo sentido, en logística, finanzas, ventas y marketing. Pero también necesitábamos el momento. El equipo lo fuimos formando hace rato y el momento fue el año pasado, cuando presentamos este proyecto a Mike (Sinyard), que ustedes saben que estuvo acá y tiene un amor muy especial por Argentina. Mike lo aceptó, confió en nosotros y acá estamos. Esto es el resultado del trabajo de mucha gente, de mucho tiempo y de un sueño claro.

¿Cómo arrancaron en cuanto a la capacidad de producción y cuál es la idea de crecimiento?
En este primer momento estamos armando 18 modelos y vamos a dar un próximo salto a 25 modelos. Se va a ensamblar todo acá: bicis de ruta, de montaña, de triatlón, urbanas e incluso las tope de gama, las S-Works. Por eso esto es un sueño, porque incluye también armar las bicicletas con las que corren los campeones del mundo, como Julian Alaphilippe. Todo lo vamos a hacer acá excepto -por el momento- las eléctricas, ya que es un trabajo mucho más complejo y que requiere mucha técnica.

¿Qué fue lo más difícil?
Lo más difícil fue la planificación, que nos ha llevado mucho esfuerzo y trabajo. Pensá que nosotros trabajamos con dos años de antelación. O sea, lo que ves hoy nosotros lo estuvimos planificando hace dos años, y eso demandó mucho trabajo, incluyendo la financiación y el flujo de caja, que son cuestiones muy complejas.

En ese sentido, las fluctuaciones en el mercado local también son difíciles de planificar…
El mercado se va sostener. A la gente le encanta Specialized. Saben que hemos sido consistentes en estos años, que traemos todos los modelos, saben de nuestro compromiso. No me cabe duda que el mercado va a acompañar. Nos conocen, saben que hace años estamos y que no hay misterios.

¿El ensamble local va a influir en los costos de las bicicletas?
Los precios no van a subir y en cuanto a bajar tenemos que ver en esta primera etapa cuánto nos influye el tema logístico. Sobre todo por las demoras en la entrega de materiales, algo que viene sufriendo el mercado de la bicicleta a nivel global.

Continua leyendo

Bicis

Cómo se producen las bicicletas Scott en Argentina: los procedimientos y las fotos

Publicado

el

Por

El pasado miércoles 11 de noviembre fuimos invitados a conocer la planta de producción de bicicletas del grupo La Emilia, ubicada en la localidad bonaerense de San Nicolás de los Arroyos, donde desde hace 25 años se producen varias marcas internacionales y nacionales de motos, entre ellas Motomel, su marca propia, y donde hace unos tres años se decidió incursionar en el mundo de las bicicletas, importando marcas internacionales como Orbea y Scott, y creando marcas propias como Teknial y Motomel.


En esta ocasión el motivo de nuestra visita fue conocer todos los detalles acerca de la producción de las bicicletas Scott en Argentina, una gran novedad ya que es la primera vez que la marca suiza autoriza el armado de sus bicicletas fuera de sus plantas de producción.
El proceso de trabajo es minucioso e incluye dos diferentes procedimientos, de acuerdo a la gama de bicicletas sobre las que se trabaja. El procedimiento para la gama recreativa de MTB (Aspect) consiste en una línea de armado en la cual cada trabajador se ubica en un puesto de la cadena y hace una tarea determinada en la bicicleta. Mientras que el procedimiento para las gamas más altas (Scale) consiste en una isla de trabajo en la cual cada bicicleta es armada íntegra y minuciosamente por dos mecánicos que no trabajan en línea sino en equipo.

Además, hay un puesto en donde se chequea que las bicicletas estén correctamente armadas y se controla el torque adecuado de cada tornillo de la bicicleta.

Para contarte todos los detalles acerca de esta noticia, entrevistamos a Javier Mosca, Gerente de la División Bicicletas del grupo La Emilia.

Javier Mosca, Gerente División Bicicletas.

¿Cómo fue el desafío de comenzar a producir Scott en Argentina y qué significa para ustedes?
El desafío fue grande y arrancó a fines del 2016, cuando viajé a Europa para conectarme con la gente de Scott. Mi planteo siempre fue que para tener un proyecto a largo plazo en la Argentina necesitábamos producirlas acá. No fue sencillo, es una empresa suiza con gente muy metódica y cuidadosa con respecto a la calidad de sus productos y los procedimientos. Logramos que a fines del 2017 viniera un ingeniero de Scott a conocer nuestra planta, nuestros procesos, nuestro personal calificado y la filosofía de nuestra empresa. Realmente fuimos la primera planta certificada por ellos para producir a nivel local la marca. Esto para nosotros fue un gran trabajo, es un orgullo y a su vez una gran responsabilidad. Poder ver tres años después el lanzamiento de la línea de producción local con varios modelos, que ahora son cinco pero que ya en breve sumaremos dos modelos de carbono y otros más a futuro, es un orgullo muy grande a nivel personal y empresarial. Además, como empresa está muy bueno porque eleva nuestros estándares de calidad a un nivel más alto, o sea que también nos sirve para elevar la calidad de ensamble de las bicicletas de nuestras marcas propias, aunque se trate de productos de gamas inferiores.

Es decir que este proyecto no es algo que responde a la situación económica y política de este momento sino que es algo que venían planeando desde antes
Así es, esto es fruto de un trabajo que venimos haciendo desde hace tres años. A principios del 2018 hicimos una prueba y muchos clientes recibieron sus bicicletas Scott sin saber que eran armadas localmente. Queríamos ver la respuesta del mercado y desde Scott querían probar qué sucedía y si se generaban reclamos de garantías. Afortunadamente, o mejor dicho gracias a nuestros controles de calidad, no hubo reclamos de garantía. Esto hizo que hace un año empezáramos a hablar firmemente de implementar el proyecto, ya que venían las elecciones y con un posible cambio de signo político se iba a requerir más producción nacional, primero con ensamble y después con integración.

¿Qué modelos están armando hoy y que se viene a futuro?
De la gama recreativa de MTB, la Aspect, estamos produciendo tres modelos. No elegimos los más económicos ni los más caros, que ya se solapan en precios a las Scale, sino que optamos por los intermedios, que son los modelos más vendidos a nivel mundial en el 2020, todos con frenos a disco hidráulicos: 960, 950 y 940.
En cuanto a las Scale, que ya son una gama más alta dentro lo que Scott ofrece en MTB, empezamos con las de aluminio, 970 y 980, que son las que en un comienzo nos permitieron empezar a producir y también son las más vendidas a nivel global dentro de la gama.
Pero con la llegada del gobierno actual, como lo mejor para poder seguir entregando bicicletas era producirlas con mano de obra argentina, volvimos a insistir en nuestro pedido a Scott para que nos permitiesen armar también bicicletas de carbono. Afortunadamente nos dijeron que sí, de manera que los modelos Scale 930 y 940, que son también los más vendidos de mountain bikes de carbono de la línea, se empezarán a armar en nuestra planta posiblemente desde enero del 2021. Y durante el resto del año la idea es llegar a producir 15 modelos, entre los cuales sumaremos bicis de gravel de aluminio, de ruta de aluminio, urbanas y alguna otra más de carbono.

¿El hecho de que las bicicletas Scott se produzcan acá se verá reflejado en el costo final?
Aunque se podría suponer que sí, la realidad es que no. Al no comprar las bicicletas armadas nosotros tenemos que comprar por un lado los cuadros y por otro todos los componentes, lo cual los encarece, asumiendo además mayores costos de fletes. O sea que de origen nos cuestan más caras. Después tenemos un beneficio de aranceles, ya que por el cuadro y la horquilla no se pagan impuestos de importación, pero a eso le tenemos que sumar la mano de obra local, la producción de las cajas y otras cosas más. Pero desde La Emilia queremos promocionar e impulsar la venta de estos productos de producción nacional para tener cada vez más volumen y ser más eficientes.

¿Qué capacidad de producción tiene actualmente esta planta y que aspiran o planean producir el próximo año?
Nuestra línea de producción actualmente está seteada para producir unas 3.000 unidades mensuales y ya tenemos la posibilidad de armar una segunda línea y subir a 6.000 unidades, pero por la situación mundial de falta de insumos de bicicletas, debido a la gran demanda que hubo este año, y la situación particular de Argentina, que puede llegar a tener un freno debido a la caída de la economía, decidimos no avanzar demasiado en el crecimiento ahora mismo, porque producir 6.000 bicicletas mensuales implica tener 6.000 acá, bicipartes de 6.000 bicicletas llegando y 6.000 comprando, lo cual implica una rueda bastante grande, por lo que decidimos que los primeros meses del años vamos a seguir manteniendo la producción actual. Después subiremos a 3.500 o 4.000 mensuales y ahí nos quedaremos, como para ver cómo se va desarrollando el mercado de la bicicleta acá y en el mundo y qué capacidad de abastecimiento haya.

Por Isabel García

 

Continua leyendo

Fotos

Piel de valientes, el homenaje de Shimano al personal sanitario

Publicado

el

Por

Para homenajear al personal sanitario, los grandes héroes de este 2020 de lucha contra la pandemia del Covid-19, Shimano Argentina diseñó una camiseta que lucirán sus atletas en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2021. Piel de valientes es su nombre, una manera de agradecer el esfuerzo y rendirles tributo a quienes dejaron todo para cuidar nuestra salud.


Para el ciclista el uniforme es mucho más que una indumentaria, es su segunda piel. “Por eso -afirma Shimano en su comunicado de prensa-, para nosotros es un honor y un orgullo poder llevar al personal sanitario con nosotros cada vez que salgamos a pedalear, en cualquier lugar del mundo y por cualquier competencia.”
La camiseta le rinde distintos homenajes al personal de la salud en su diseño. Tiene un estetoscopio en la parte frontal, conectado con el corazón; la bandera Argentina, atrás, luce el signo de Hipócrates, el padre de la medicina; y en una de su mangas se pueden leer dos mensajes, tanto en castellano como en inglés: Gracias eternas y Piel de valientes.

 

La primera atleta Shimano en lucirla fue Romina Biagioli, triatleta cordobesa con grandes chances de representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Tokio, que iban a realizarse este año pero, como todo lo demás, también se vio afectado por la pandemia y pasaron para el 2021.
Biagioli había empezado el año con tres podios que la dejaban muy cerca de asegurar su clasificación a Tokio, pero tras la irrupción de la pandemia estuvo varios meses parada. Viene de volver a la competencia recientemente en el Ironman 70.3 de Cozumel y vuelve a fijar su objetivo en los Tokio.


Otra de las atletas Shimano con buenas chances de representar a la Argentina es Mariela Delgado, estandarte del ciclismo adaptado, que competirá con la ilusión de subirse al podio en los Juegos Paralímpicos que tendrán lugar entre el 24 de agosto y el 5 de septiembre del 2021.
“Con este humilde homenaje, Shimano quiere destacar la labor invaluable de quienes estuvieron desde el inicio de la pandemia en la primera línea de batalla contra este terrible virus que vino a cambiar el mundo”, expresó al respecto Nicolás Muszkat, Director de Ventas de Shimano para Latinoamérica.
Una forma de reconocer no sólo a los médicos, sino también a los valientes enfermeros, kinesiólogos, radiólogos, personal de laboratorio, de terapia intensiva, de maestranza, ambulancieros y todos aquellos que estuvieron y aun están involucrados en la lucha contra el Covid-19 y la defensa de la salud. “Desde ahora, además de en nuestros corazones, los llevamos en la piel”, concluye Muszkat.

Continua leyendo

Fotos

La primera fecha de la Copa Argentina de Descenso fue para el francés Adrien Loron

Publicado

el

Por

Más de 150 corredores de Argentina y Chile, a los que se sumó el descensista francés Adrien Loron, que pasa los inviernos de su país entrenando en tierra argentina, se hicieron presentes para disputar la primera fecha de la copa nacional de la modalidad descenso, corrida en Cerro Bayo, el centro de montaña de Villa La Angostura, Neuquén.


El escenario elegido fue nuevamente el circuito Kamikaze, catalagado por los propios participantes como uno de los mejores del continente.
El sábado 8 de febrero se disputaron los entrenamientos oficiales y el domingo el rocío de la mañana dejo la pista en excelentes condiciones para que comenzase la competencia. Una primera bajada de reconocimiento permitió ver cómo estaba el trazado, para luego dar partida a la manga decisiva.

A las 14 hs exactas la categoría Amateur dio inicio a la manga final que iba a definir a los ganadores de esta primera fecha. El corredor de Dina Huapi Nicolas Angulo se llevó el primer lugar, seguido por su vecino Agustin Gressani y el barilochense Ezequiel Gallardo.
Federico Proverbio logro ganar en la categoría Enduro, mientras que el cjileno Roberto Troncoso fu segundo y Drago Dominic tercero.
En Master B2 Sebastian Boos se llevó nuevamente el primer lugar, Inti Di Napoli el segundo y el cordobés Victor Berardo el tercero.
En Master B1 ganó Martin “Cepi” Raffo, seguido por otros dos históricos de la especialidad, Hernan Tortti y Oscar Pelegrina.
En Master A2 ganó el neuquino Nicolás Farías, que superó a Juan Carlos Millalonco, que había sido ganador de la clasificación. Tercero fue Nicolás Allende.
Marcos Casella repitió en Master Pro la victoria del pasado fin de semana en el Open Shimano, pero en este caso al llevarse el triunfo en la categoría MasterA1 con un excelente tiempo. A un poco más de 10 segundos se ubicó el ganador de la MasterA1 en el Open Shimano, Pedro Viglia, mientras que el riojano Gustavo Cortez fue tercero.


Con tan solo 12 años, el tandilense Juan Cruz García se quedó con el triunfo en la categoría Menores por una amplia diferencia sobre los cordobeses Joaquín Ludueña y Santiago Maldonado.
Esteban Mendiburu, de Ushuaia, ganó en Cadetes, superando por menos de un segundo a Matías Molinaro, de San Martín de los Andes. El tercer lugar fue para el mendocino Facundo Bauza.

El local Federico de los Ríos fue imbatible en la categoría Juveniles, con más de 5 segundos de ventaja, relegando a los tandilenses Federico Marcovich y Jose Ignacio Fabian.
Camila Flandes, de El Bolson, no tuvo inconvenientes para ganar en la categoría Damas, tanto en clasificación como en carrera, al marcar casi 2 minutos de diferencia sobre Milagros Martín y Andrea Yaramani, que cabe destacar que hacían su debut en uno de los circuitos más exigentes del continente.

Elite Pro
En la carrera de fondo de la jornada, Jerónimo Páez, campeón 2019 de la Copa Argentina de Descenso, se llevo el quinto lugar de la categoría, pese a estar sin bici propia. El cuarto lugar fue para el barilochense Facundo Descalzo, que junto al tercero del día, Gonzalo Gajdosech, están haciendo sus primeras carreras en la categoría Elite con excelentes resultados, como este y el del pasado fin de semana de Gajdosech, que pese a caerse fue segundo en el Open Shimano. El segundo lugar fue para el barilochense rsidente en suiza Pablo Seewald. Y el lugar más alto del podio lo ocupó el francés Adrien Loron, llevándose con esta su segunda victoria en tres semanas, al ser el vencedor del Red Bull Pump Track Challenge de Bariloche y de esta primera fecha de la Copa Argentina de Descenso.
Loron es un especialista en pump track y otras modalidades del MTB, pero desde hace un tiempo se está sumando al descenso.

Más información: www.copaargentinadh.com

Fotos: Fabián Arriagada

Continua leyendo

Más Leídas