Deporte y Entrenamiento
Una historia de amor verdadero y de bicicletas inclusivas
Mi nombre es Valeria Gasa. Tengo 32 años, nací en Arrecifes y pasé mi infancia en el campo hasta los 6 años. Luego nos mudamos con mi familia a la ciudad de Salto. Fue una hermosa infancia.
Hice mis primeros estudios en Salto y los continué en un instituto de formación docente en Pergamino. Estudié psicopedagogía y luego inicié una licenciatura de la misma rama.
Cuando estaba finalizando mis primeros años de carrera me tocó conocer a Ezequiel, que hoy tiene 13 años. Recibí un llamado para poder acompañarlo en un hogar de niños, brindarle contención y estimularlo para que pudiera desarrollarse de la mejor manera posible.
Lo conocí en el Hogar y comencé a trabajar con él, a ayudarlo en su vida cotidiana, coordinando además con otras instituciones para las evaluaciones correspondientes en relación a su salud. En ese momento el tenía casi dos años de vida. Su diagnóstico de parálisis cerebral, hipotonía muscular y microcefalia, entre otros, hacían que requiriese de mucha atención y estimulación.
Trabajé horas y horas ofreciéndole las herramientas necesarias para que pudiera ejercitarse, reconocer objetos, reconocerse a sí mismo. Siempre trabajé en equipo. También me encargaba de llevarlo a los centros de salud, entre ellos al Garrahan (el Hospital Profesor Dr. Juan P. Garrahan es el centro pediátrico de referencia en salud pública, gratuita y de alta complejidad de la Argentina).
Pase días y días realizando estudios para conocer más sobre su parálisis.
Con el correr del tiempo me daba cuenta que él iba cambiando, iba mejorando su situación. Recuerdo el primer día que salió a la calle. Que sintió el viento en su cara y el primer día que pudo hamacarse en el parque.
Pasaba el tiempo y noté que empezaba a tener mucha más conexión conmigo y con las personas que estaban a su alrededor.
Claramente todos hacíamos un poquito por él y eso era notorio en su desarrollo.
Poco a poco comenzó a sentarse. Comenzó a conectar su mirada. A interesarse en el entorno. Ezequiel se manifiesta con gestos, gritos, risas, llantos y sonrisas. Es su forma de expresarse, ya que no posee lenguaje verbal.
Había que aprender a entenderlo.
De a poco empecé a trabajar con él más horas de las que me correspondían.
Cuando llegaba Navidad y año nuevo hacía la mudanza de su cuna a la casa de mis padres, porque en ese momento vivía con ellos. Y pasaba las fiestas con nosotros.
En ocasiones era difícil para el entorno familiar aceptar esa situación.
Un día decidí mudarme…, pero antes de eso debí dejar mi relación de trabajo con Ezequiel. Porque realmente había algo muy fuerte que me unía. Pensé siempre en mejorar su calidad de vida, que pudiera escuchar un cuentito por las noches y recibir un abrazo. Que pudiera tener la contención de una familia. O por lo menos quería intentarlo.
De joven siempre le decía a mi mamá que no quería tener hijos. Pero de repente pensaba tanto en Ezequiel… No lo podía ver cómo un hijo, claramente, pero sí pensaba que podía cumplir una función más activa en su desarrollo.
Planteé esto a las autoridades del Hogar. Y planeamos una cita con la jueza que llevaba adelante el caso (Ezequiel es de Salto, tiene 5 hermanos y sus padres viven en la misma ciudad).
Poco tiempo después recibí una cita para evaluar la situación .
En ese momento me estaba mudando… Pensaba en armar mi vida sola y obviamente pensaba en poder incorporar a Ezequiel en un futuro.
Las autoridades confiaron en mi proyecto de vida con él y poco tiempo después recibí la orden de egreso de Ezequiel del Hogar. Me otorgaron la guarda provisoria y comenzamos a vivir juntos. Mi casa se llenó de sillas de ruedas, de bipedestadores (un equipamiento que permite la posición vertical de un niño con control motor inadecuado). Debí adaptar las entradas. Acomodar la habitación, el baño, etcétera. Hubo muchos diálogos con la obra social para que le cubriesen todas las atenciones necesarias, incluyendo que alguien pudiese atenderlo mientras yo tenía que ir a trabajar. Pero en pocos días nos adaptamos. Nos acomodamos y empezamos un camino nuevo. Siempre digo que lleno de felicidad.
El entorno a veces no comprendía mi decisión de vida, pero yo siempre estuve segura de eso.
Con el tiempo, a veces notábamos con Ezequiel que necesitábamos algo más. Siempre le ha gustado el aire libre. Y de casualidad nos conectamos con un señor de Ecuador que es creador de bicis inclusivas.
Y empezó a cambiar nuevamente nuestra vida.
Nos enseñó cómo armar una bici para salir a pasear con Ezequiel y me puse en campaña. Conseguí una bici playera y le adapté una silla de ruedas.
Con ayuda de la gente logramos la primera bicicleta.
Comencé a notar que Ezequiel sentía mucha felicidad. Que el viento en su cara lo hacía muy feliz. Y que se enojaba cuando paraba en los semáforos. Empezó a gritar cuando debía frenar… y ahí empezamos con las aventuras.
Corrimos la primera carrera en la ciudad de Concordia, provincia de Entre Ríos.
Se trataba de participar en una maratón dónde todos corrían a pie con una bici… La verdad que fue la primera ciudad que aceptó las cosas así como las planteamos. Y nos sentimos súper felices. Mucha gente aplaudía a Ezequiel y él se entusiasmaba más y más. Le gustó mucho el recibimiento y fundamentalmente la carrera en sí, dónde todos se acercaban y querían compartir algo con él.
Desde ese momento nos propusimos participar en más carreras.
Hasta que he escrito estas líneas, hemos participado en 77 eventos deportivos, la mayoría maratones en las que participamos con la bici inclusiva, en algunas carreras de rural bike, en un duatlón y hasta en algunas carreras de ciclismo.
Con el paso del tiempo fuimos perfeccionando la silla y la bicicleta. Cambiamos de marca y modelo, le pusimos cambios y fuimos mejorando los sistemas de apoyo para poder correr y participar de eventos deportivos.
El deporte nos abrió muchos caminos. Y también nos han cerrado caminos, pero cuando nos cerraron algún camino nos encargamos de volver a abrirlo. Fundamentalmente para que las organizaciones pudiesen comprender que íbamos a competir con nosotros mismos. Que íbamos a dejar un mensaje a la comunidad: si quieres puedes. Es lo único que queremos que sepan. Y que eso pueda replicarse en cualquier parte del mundo.
Con las participaciones en eventos empezaron a surgir muchas cosas buenas. Empresas que nos empezaron a apoyar, programas de TV, y de a poco fuimos preparando más elementos para que Ezequiel pudiera disfrutar de las carreras y de la conexión con la naturaleza, entre ellos, hace tres años, la idea de poder armar un sistema para correr en la nieve. Ya habíamos probado asfalto y tierra en bici y habíamos construido un sistema para correr en la montaña. Solo faltaba probar con la nieve.
Así que nos invitaron a una carrera en la nieve y aceptamos. Un gran desafío.
Varias empresas apoyaron la iniciativa y con dos esquíes construimos una silla adaptada para la nieve.
Fue una experiencia increíble que volvemos a repetir todos los años.
Pero claramente, de todas las experiencias consideramos que la bici es lo que más feliz lo hace. Puede conectarse. Puede gritar. Puede sentir ese vientito que lo hace tan libre. Uno de los conceptos que más lo identifica tiene que ver con la libertad, con la sensación de poder, de desplazarse, de llegar…, y sobre todo de una manera sustentable.
Quiero compartir con ustedes también la noticia de que este año salió la sentencia de adopción de Ezequiel. Nuestro abogado, el doctor Jorge C. ha realizado un trabajo impecable durante los 9 años que esperamos la adopción.
Hemos recorrido varias ciudades, varias provincias, participando de muchos eventos y hace tiempo decidí apoyar a familias con personas con discapacidad.
Siempre fui ayudando de manera virtual, pero hoy en día estamos ayudando de otra manera, mucho más concreta.
En este 2021 decidimos poder ayudar a los niños y niñas que necesiten salir al aire libre, que necesiten conectarse con el entorno, y para ello estamos haciendo unos enganches especiales para poder brindarles una bici inclusiva.
Hemos recibido algunas donaciones que nos permitieron hacer la primera bici, que fue entregada a Mateo, de 6 años de edad, que también tiene parálisis cerebral. Y pronto empezaremos con la segunda bici.
Obviamente hacemos todo con el apoyo de la comunidad y empresas que quieran ayudarnos a cumplir este sueño.
Para todo ello hoy nos hacen falta, entre otras cosas, algunos insumos como fierros de 30×30, ruedas de bici o bicicletas comunes con cambio que pueden ser muy útiles para la conexión que debemos hacer con las sillas de ruedas.
Lo del armado de las bicis lo hago junto a mi novia Julia, con la que hace más de un año que estamos juntas luchando junto a Eze cada día. Y con ella y un grupo de personas de mi ciudad estamos trabajando todos juntos para poder cumplirle el sueño a más niños.
Dejo aquí los datos contactarnos por si alguna empresa o familia decide ayudarnos a seguir con el proyecto: valegasa@hotmail.com | 2474-441800 | https://www.instagram.com/valegasasalto/
Eventos
Tour de France 2026: Pantallas rotas, dolor real y el olor a miedo en el primer descanso
Tour de France 2026: Pantallas rotas, dolor real y el olor a miedo en el primer descanso
Por Pedro Piusselli
Nueve días de tortura. Nueve días de tipos al límite del colapso físico, de directores de equipo sudando frío detrás del volante y de transmisiones que intentan venderte un deporte quirúrgico y controlado que, por suerte, todavía se les escapa de las manos. El pelotón del Tour de France 2026 frena hoy a lamerse las heridas en este primer día de descanso. Es el momento perfecto para ver dónde se rompieron sus malditos planes, quién tiene la sangre en el ojo y hacia dónde apunta la tormenta que se viene.
Querían un Tour de laboratorio. Diseñaron estrategias milimétricas para mantener a los líderes flotando en una burbuja estéril de vatios calculados. Pero el ciclismo de verdad es mugre, es asfalto hirviendo, es viento cruzado y es agonía pura. Y esta primera semana se encargó de recordarles que el algoritmo no tiene piernas.
1. El pánico de Barcelona: Sin guardaespaldas en Montjuïc
El Tour arrancó pateando el tablero con una Contrarreloj por Equipos en Barcelona que prometía ser histórica, y vaya si lo fue. Pero no por la sincronización estética de los trenes aerodinámicos, sino por el sálvese quien pueda que provocó la nueva regla de la organización.
Al obligar a tomar el tiempo del equipo con el primer corredor, pero computar el tiempo individual para la clasificación general, los directores tuvieron un cortocircuito mental. Se terminó la vieja táctica de viajar protegidos como una corporación donde los gregarios te hacen de escudo y te llevan entre algodones para que flotes sin despeinarse.
En Barcelona los dejaron sin guardaespaldas. Vimos a los capos de escuadra totalmente expuestos, doblando al límite en las curvas urbanas y reventándose el pecho en solitario en la subida final al Estadio Olímpico de Montjuïc. Ver la cara de pánico y las bocas abiertas de los máximos favoritos al cruzar la meta, dándose cuenta de que desde el segundo uno iban a tener que sangrar solos, fue una caricia para los que amamos el ciclismo clásico. Las primeras diferencias de este Tour se marcaron con riñón y sudor individual, no con la inercia del presupuesto.
2. El Tourmalet y los Pirineos escupieron la mentira
La etapa 6 fue un puñetazo en la boca del estómago para los que basaron su pretemporada en simuladores virtuales y números teóricos de túnel de viento. El Tourmalet no entiende de software.
Las megacorporaciones de la categoría quisieron imponer su ley. Pusieron a sus gregarios de un millón de dólares a sostener ritmos de destrucción masiva en las rampas de los Pirineos, buscando adormecer la carrera bajo la dictadura de los vatios por kilo. Pero la montaña es el mejor detector de mentiras del planeta.
Cuando el aire empieza a faltar por encima de los 2.000 metros y la pendiente muerde los talones, la teoría se evapora. Vimos nombres importantes quedar descolgados del grupo de favoritos mucho antes de lo previsto, arrastrando las piernas y perdiendo minutos que en el ciclismo moderno son una sentencia de muerte. El Tourmalet no perdona el humo de la pretemporada: o tenés el punto de maduración justo en las piernas o la ruta te escupe para atrás sin piedad.
3. El mano a mano: El ring de los favoritos
Olvidate de las declaraciones de prensa diplomáticas; en el pelotón se huelen el miedo. La general está al rojo vivo y las posiciones actuales reflejan que esto va a ser una guerra de desgaste psicológico:
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Tadej Pogačar (UAE Team Emirates) lidera con 32h 17′ 04″. El esloveno es el dueño absoluto del circo por ahora. Se calzó el amarillo y corre con la confianza de quien se sabe el más fuerte del patio, obligando a los demás a salir de su libreto defensivo.
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Jonas Vingegaard (Visma | Lease a Bike) acecha a 2m 42s. Fiel a su estilo de hielo, el danés resiste apoyado en su tren de montaña. No se desespera; sabe que la verdadera altitud y el desgaste de la tercera semana juegan a su favor.
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Isaac Del Toro (UAE Team Emirates) completa el podio a 3m 27s. El pibe mexicano es la absoluta revelación de este Tour. Su presencia en el tercer escalón de la general es un dolor de cabeza táctico para los rivales del UAE, que ahora tienen que vigilar dos frentes.
4. El botín de guerra: Quiénes visten los Maillots hoy
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Maillot Amarillo (General): Tadej Pogačar (UAE Team Emirates).
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Maillot Verde (Puntos): Mads Pedersen (Lidl-Trek), dominando la regularidad a base de potencia y consistencia pura en los sprints.
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Maillot de Lunares (Montaña): Tadej Pogačar (UAE Team Emirates). Como el esloveno ya viste de amarillo, la mística camiseta de la montaña la lucirá Jonas Vingegaard en la ruta por ser el segundo de esa clasificación.
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Maillot Blanco (Jóvenes): Isaac Del Toro (UAE Team Emirates), custodiando la corona sub-26 y demostrando que el futuro ya llegó y no pide permiso.
5. Lo que viene en la segunda semana: El territorio del caos
Si la primera semana dolió, la segunda va a quebrar voluntades. Dejamos atrás la frescura y entramos en el terreno de la fatiga crónica.
El pelotón va a cruzar etapas de transición traicioneras, donde el viento de costado y las emboscadas en media montaña van a desgastar los nervios de los favoritos. Pero todo el mundo tiene la cabeza puesta en el cierre de este segundo bloque: la Etapa 15 con el final agónico en el Plateau de Solaison el próximo domingo.
Esa pared de categoría Especial, con sus 11 kilómetros destructivos a casi el 9% de pendiente promedio, va a ser el escenario de un cara a cara brutal. Ahí no va a haber gregarios que valgan, ni radios que dicten tácticas. Va a ser el hombre contra su propia agonía, en la víspera del segundo día de descanso.
El veredicto del primer descanso
Las computadoras siguen encendidas en los hoteles de los equipos, buscando la fórmula mágica para recuperar los músculos de los líderes. Pero el Tour de France se resiste a morir en una oficina.
Que sigan mirando las pantallas de sus ciclocomputadores y rezándole a los datos. La carretera, el calor y el cansancio acumulado se van a encargar de apagárselas de un golpe en la cabeza. Esto sigue siendo un deporte de carne y hueso, y el verdadero infierno recién está por empezar.
Eventos
El Tour de France 2026 a horas de la largada: La paradoja del potenciómetro que amenaza la épica del ciclismo
Por Pedro Piusselli
Estamos a solo horas de que se habilite la rampa de salida. Mañana arranca el Tour de France 2026 y la mística de la ronda francesa ya tiene a todo el mundo de las dos ruedas con los ojos clavados en el calendario. Sin embargo, antes de que caiga la bandera y el pelotón empiece a devorarse los primeros kilómetros, la previa de esta edición abre un debate profundo sobre la naturaleza misma de la competición moderna.
Este Tour 2026 se presenta, desde el calentamiento, como la confirmación absoluta de un cambio de era: la deshumanización del esfuerzo. Nos preparamos para tres semanas donde la ciencia del rendimiento deportivo amenaza con domesticar por completo los arrebatos heroicos a puro corazón y desarrollo de plato grande que hicieron grande a este deporte.
La dictadura de los vatios por kilo que se viene
Si miramos las planificaciones de los equiposdominantes (con el Visma-Lease a Bike y el UAE Team Emirates a la cabeza de esta carrera armamentística), queda claro que los directores de equipo han convertido la geografía de Europa en una ecuación matemática antes de haberla pisado. Mañana no solo largan ciclistas; largan algoritmos.
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Ritmos de laboratorio: La previa nos muestra que los gregarios ya no van a tirar por instinto ni por sensaciones. Están programados para ponerse al frente del pelotón a sostener unos exactos y calculados vatios por kilogramo. El objetivo es claro: neutralizar cualquier intento de épica. Si un rival tiene la osadía de saltar, la orden desde el auto ya está escrita: mantener el número en la pantalla porque la ciencia dice que el atacante va a explotar más adelante.
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Anatomía de lo previsible: Con la tecnología de simulación actual, los directores saben exactamente cuánto combustible tiene el tanque de cada atleta antes de la largada. El margen para lo inesperado se reduce al mínimo en un mapa que este año, además, carece de tramos de pavé o gravel que puedan caotizar la carrera.
La crítica no va dirigida a los ciclistas, que son verdaderos superhumanos capaces de soportar niveles de dolor intolerables, sino a un modelo de competición que, desde el día uno, premia la previsibilidad por sobre la audacia.
El contraataque de los «Outsiders»: ¿Hay espacio para la rebeldía?
El ciclismo grande necesita de la rebeldía para mantener su mística. Si el Tour se vuelve una hoja de Excel viviente, la audiencia bosteza. Por eso, la gran expectativa a partir de mañana está puesta en los equipos medianos.
Conscientes de que no pueden ganar la guerra de desgaste en los números de laboratorio contra las billeteras multimillonarias de las megacorporaciones, su única opción es romper el guion establecido. Las escapadas suicidas de larga distancia y las tácticas caóticas en las etapas de media montaña o emboscadas de transición son el último refugio del ciclismo romántico. Es ahí, donde el terreno es inestable y las calculadoras mienten, donde esperamos volver a ver la esencia pura del deporte.
Las cuatro batallas reales donde el algoritmo puede volar por los aires
Para fortuna de los románticos, la organización del Tour ha diseñado un recorrido con cuatro momentos clave que prometen cortocircuitar los planes más fríos de los directores de equipo:
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Etapa 1 (Sábado 4 de Julio) – Contrarreloj por Equipos en Barcelona: El Tour patea el tablero de entrada con una CRE tras décadas de ausencia en el inicio, pero con una regla revolucionaria: el tiempo del equipo se toma con el primer corredor en cruzar la meta, pero para la clasificación general se computará el tiempo individual de cada líder. Se terminó el viajar protegidos en bloque; los capos van a tener que vaciarse solos en la subida final a Montjuïc. Habrá diferencias reales desde el primer segundo.
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Etapa 6 (Jueves 9 de Julio) – Pau a Gavarnie-Gèdre: El primer examen serio de alta montaña en los Pirineos. El pelotón va a encadenar el Col d’Aspin y el mítico Col du Tourmalet antes de terminar en el puerto inédito de Gavarnie-Gèdre. Al caer en la primera semana, es el día del juicio: los que no hayan llegado con el punto justo de preparación van a quedar expuestos ante el ritmo de carrera y perderán minutos irrecuperables.
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Etapa 15 (Domingo 19 de Julio) – Champagnole a Plateau de Solaison: Un cierre de segunda semana brutal justo antes del descanso. La meta está en el durísimo Plateau de Solaison, un puerto de categoría Especial con más de 11 kilómetros al 9% de pendiente promedio. Una pared de desgaste puro donde las estrategias de equipo se desarman y el ritmo de los gregarios ya no alcanza para tapar las debilidades individuales.
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El doblete del Alpe d’Huez (Etapas 19 y 20 – Viernes 24 y Sábado 25 de Julio): Una locura histórica. El Tour se define subiendo al Alpe d’Huez dos días seguidos por vertientes distintas. La Etapa 20 será una carnicería total cruzando la Croix de Fer, el Telegraphe, el techo del Tour en el Col del Galibier (2.642 m) y subiendo al Alpe por el inédito Col de Sarenne. A solo 24 horas de París, el que tenga una mala tarde acá pierde el Maillot Amarillo en el último suspiro.
Conclusión: El algoritmo contra la historia
El Tour de France 2026 que arranca mañana promete un nivel físico descomunal y velocidades récord, pero nos deja una advertencia flotando en el aire antes del primer pedalazo. Si la dependencia tecnológica de los corredores en plena carrera sigue creciendo sin límites, corremos el riesgo de transformar la carrera más hermosa del planeta en una partida de ajedrez jugada por computadoras desde los autos de los directores.
La mística del Tour se construyó sobre el sufrimiento impredecible, sobre el error humano y las desfallecidas históricas. Esperemos que a partir de mañana, las piernas, el coraje y la locura de algún rebelde logren cortocircuitar las calculadoras de los ingenieros. Que gane el mejor, pero que gane el más humano.
A partir de mañana, las calculadoras se encienden, pero la última palabra la van a tener las piernas y el asfalto. Para que no te pierdas nada de lo que pasa detrás de los números y las estrategias de laboratorio, nos vamos a encontrar acá mismo cada día de descanso. En esas jornadas donde el pelotón frena a respirar, nosotros nos sentamos a hacer el análisis semanal en frío, destripando las tácticas de los directores de equipo y buscando a esos rebeldes que se animen a romper el algoritmo.
¡Que empiece a rodar el Tour!
Eventos
30 Años de Leyenda: El Desafío Río Pinto 2026 consagró a sus nuevos gladiadores
Por Pedro Piusselli
La Cumbre, Córdoba. No fue un domingo cualquiera. Fue el día en que el Valle del Río Pinto rugió más fuerte que nunca para celebrar tres décadas de historia, barro y gloria. En una edición aniversario que desbordó emoción, más de 6.000 almas se lanzaron desde la base de La Cumbre para enfrentar el rito de pasaje más importante del MTB sudamericano.
La Batalla por el Trono: Un final de infarto
La categoría Pro Masculina entregó un espectáculo que quedará grabado en las retinas de los miles de espectadores presentes. En un sprint final que se definió por apenas milésimas de segundo, el riojano Agustín Durán se alzó con la victoria máxima, deteniendo el cronómetro en 2:52:03.
Fue una lucha de titanes: Durán no solo venció al crono y al terreno, sino que tuvo que contener los embates finales de Maximiliano Aiello (2:52:04) y Fernando Contreras (2:52:06). Los tres cruzaron la meta casi en una misma exhalación, demostrando que, tras 93 kilómetros de castigo, la gloria se decide en un último suspiro de coraje.
El Debut Soñado: Julieta Zurita conquista el Valle
Si de épica hablamos, lo de Julieta Zurita fue cinematográfico. En su primera participación en el Desafío al Río Pinto, Zurita no solo se animó a la distancia, sino que dominó la General Femenina con una entereza de veterana. Cruzó la meta entre lágrimas, consagrándose en el escenario más difícil del continente y demostrando que el «Pinto» premia a quienes se atreven a desafiar lo imposible.
Una marea humana bajo el cielo de Punilla
Desde aquel lejano 1996 hasta este 2026, la carrera ha crecido hasta convertirse en un fenómeno cultural. Con una presencia femenina récord de más de 1.000 mujeres y ciclistas que estuvieron presentes en aquella primera edición histórica hace 30 años, el Valle de Punilla fue testigo de una comunión única entre aficionados y profesionales.
El circuito, implacable como siempre, presentó sus clásicos vados, el polvo del camino y esa subida final de San Marcos que separa a los ciclistas de la inmortalidad.
Resultados Destacados – Edición 30 Aniversario:
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Ganador Pro Masculino: Agustín Durán (La Rioja) – 2:52:03
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Ganadora General Femenina: Julieta Zurita – 3:25:34
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Ganador E-Bike: Ariel Puy Soria – 56:10
La edición número 30 ya es historia, pero el eco de los pedales contra la piedra del valle seguirá sonando hasta que el año que viene, la campana de salida vuelva a convocar a los valientes a la carrera más grande de América.
ABC
La técnica de pedaleo adecuada
Es común que durante el pedaleo muchas personas sientan molestias, dolores o sensaciones extrañas que no son habituales. ¿Alguna vez analizaste tu técnica de pedaleo y tu posición en la bici? ¿Sufrís de dolores de espalda, cuello o rodillas al terminar tus sesiones de entrenamiento? ¿Sentís que al pedalear hacés demasiada fuerza o vas demasiado liviano?
Mejorar la técnica puede ser la solución para evitar lesiones, dolores musculares y/o articulares, reducir el desgaste innecesario durante una sesión de entrenamiento y disfrutar plenamente del pedaleo.

La postura correcta
Antes de subirse a la bici es recomendable establecer la altura del asiento. Éste debe situarse al nivel de la cadera y estar paralelo respecto del piso. Una vez sentados en posición de pedaleo, al apoyar el talón sobre el pedal (en el momento en que se encuentra el pedal más cerca del piso) la pierna debe quedar semiflexionada y no extendida por completo.
Si al pedalear hay un balanceo de la cadera hacia a un lado y otro, significa que el asiento está alto. Si existe una exagerada flexión de las rodillas (sobrepasan en altura a la cadera), debe corregirse la altura del asiento subiéndolo. Atención: una flexión exagerada de rodilla puede acarrear lesiones.
Respecto a los brazos, no deben estar extendidos al pedalear. Es algo común que pase cuando la distancia entre el manubrio y el asiento es demasiado grande. Por el contrario debe haber una semiflexión de los codos de manera que se mantengan relajados los miembros superiores (cuello, hombros, brazos, manos). Además, esto evitará que las irregularidades del terreno, convertidas en vibraciones, repercutan en nuestra espalda y miembros superiores, especialmente en antebrazos. Así lograremos que no aparezcan esas sensaciones de contractura muscular que con el paso del tiempo se pueden agudizar, hasta obligarnos a parar de pedalear.
Las manos se deben mantener relajadas y apoyadas sobre el manubrio (éste no debe estar ni muy bajo ni muy alto respecto de la posición del asiento). No deben ir agarradas haciendo fuerza en todo momento, algo que solo será necesario en determinadas situaciones, como por ejemplo, al pararnos en los pedales, encarar una pendiente o aumentar la velocidad repentinamente (embalar).
El torso tiene que estar inclinado hacia el frente a unos 45º respecto del manubrio, de modo de evitar chocar frontalmente contra el aire y tener molestias en la zona lumbar. Y cuidado, en ningún momento se debe descargar el peso corporal totalmente hacia adelante. Éste debe estar balanceado entre el asiento y el manubrio.
El ciclo de pedaleo
Básicamente nos referiremos al pedaleo como un movimiento circular con una aceleración hacia el frente que luego irá descendiendo para comenzar a ascender hasta llegar a la posición inicial. Partimos de la base de que en cada ciclo debe aplicarse la fuerza de manera uniforme durante todos los momentos del pedaleo. De esta manera se involucra un mayor número de músculos, especialmente glúteos, flexores de pierna, flexores de cadera y extensores de pierna (cuádriceps), los cuales se emplearán de manera colectiva.
Obviamente, para lograr el pedaleo uniforme lo mejor será hacerlo con pedales de sistema click-on o automáticos y zapatos de ciclismo con sus calas específicas. Con pedales con punteras o simplemente pedales convencionales, muchos momentos del ciclo de pedaleo no pueden aprovecharse.
El ciclismo estacionario o indoor
Se trata de una excelente opción para complementar el entrenamiento, comenzar a pedalear o simplemente movernos un rato. El objetivo principal de quienes se acercan a esta actividad es continuar con el entrenamiento, haciendo trabajos específicos de pasadas y fuerza.
El ciclismo indoor es una excelente oportunidad para concentrarnos también en nuestra técnica de pedaleo. Esto es importante porque esa técnica (sea buena o mala) irremediablemente la aplicaremos luego cuando estemos rodando en nuestra bicicleta.
Hay que prestar atención especialmente en clases grupales, ya que al subirnos a una bici fija que fue usada por otra persona siempre habrá que realizarle modificaciones antes de comenzar.
Los errores más comunes
– Pedalear con el asiento bajo o alto, lo que trae como consecuencia dolores en las rodillas y en la parte baja de la espalda.
– Pedalear todo el tiempo con muy baja o demasiada cadencia produce un desgaste innecesario de energía. Se siente como un pedaleo trabado o, al contrario, demasiado fácil.
– Hacer fuerza con los brazos y mantener los hombros duros ¡A relajarse!
– Llevar muy rígidos los tobillos. La articulación del tobillo se modifica en cada ciclo de pedaleo y es importante permitir que esto suceda con naturalidad.
Consejo para mejorar
Pedile a alguien que te filme de frente, de espalda y de perfil mientras pedaleás. Luego analizá tu posición y técnica. Recordá que trabajar y mejorar tu forma de pedalear te permitirá hacerlo de manera eficiente y disfrutar más de las sesiones indoor así como los kilómetros en ruta.
Por Pablo Canales: Profesor en Educación Física (UNLP), Especialista en Rehabilitación por el ejercicio (UCALP), Entrenador de Atletismo/ Triatlón e Instructor de Spinning: canalespra@gmail.com, pra_canales@hotmail.com.
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