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Deporte y Entrenamiento

Una plegable por la montaña

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Las bicicletas plegables están revolucionando la movilidad urbana en Buenos Aires. Pero con más de dos años en nuestra bicicletería Lord Bike, identificamos siempre las mismas inquietudes sobre ellas: ¿Andan rápido? ¿Hay que pedalear más? ¿Resisten o se rompen? Decidimos sacarnos las dudas y llevar una Tern Link D16 al extremo en el clásico trayecto Copina a Cóndor (Córdoba), ida y vuelta. La única modificación sobre la bici fue en las cubiertas originales, unas Schwalbe Kojak, que se reemplazaron por unas Kenda con tacos, imprescindibles para circular con seguridad por caminos de montaña.
Estos dos parajes, ubicados en el Camino de las Altas Cumbres, nacieron en 1913 cuando se construyó un camino de montaña para unir los Valles de Punilla y de Traslasierra. En la actualidad están conectados por un tramo de 18 kilómetros. Se trata de un típico camino de montaña, duro y pedregoso, que asciende desde los 1448 msmn hasta los 2200 msmn.
Comenzamos a pedalear en Villa Carlos Paz (600 msnm). La ruta hasta Copina es de asfalto. En los primeros kilómetros de ruta, si bien extrañé las cubiertas originales de la bici, me adapté rápido a los tacos en el asfalto y pude mantener un promedio de 20/25 km/h.
Una pequeña recta de 500 metros en bajada me permitió probar la bici a fondo. La ciclocomputadora marcaba 52 km/h, la estabilidad del rodado era asombrosa y la inercia me permitía adelantar aún sin pedalear a mis compañeros en mountain bikes.
Luego de 25 kilómetros apareció un desvío a la derecha con un camino en bajada y, como única referencia, una pequeña casa. Luego de 5 kilómetros más llegamos a Copina. Recorrimos 40 kilómetros desde Carlos Paz y estábamos a los 1448 msnm.
Hicimos una parada en este caserío. No había ningún lugar para comprar, salvo un pequeño quiosco con más bebidas alcohólicas que alimentos para la venta. Miré los árboles y estaban cubiertos de líquenes, claveles del aire y barbas de viejo, síntomas de aire puro y polución cero. De pronto algún poblador curioso se asomó por una ventana, otro salió raudamente de una casa y se metió en otra. Recordé al pueblo Macondo, en Cien Años de Soledad, la novela de García Márquez.
Comenzó el ascenso a El Cóndor. Teníamos 18 kilómetros por delante hasta llegar a los 2200 msnm. Éramos los únicos locos que subíamos, ya que la mayoría hacía el camino inverso.
Me despedí del plato grande de mi Tern D16 y entró en acción el plato de 39 dientes y el juego con las coronas de piñón. Los tacos de la Kenda se aferraban como garras al piso; sólo era cuestión de pedalear. La bici trepaba y en ningún momento se trababa. Comenzaban a aparecer los famosos puentes colgantes. Era inevitable parar a sacar fotos. Atrás y a lo lejos se veía el lago San Roque; daba miedo ver lo que habíamos ascendido.
Cargamos agua en las vertientes y devoramos barritas de cereal. En el último tramo de este camino estaba la parte más difícil. El cansancio y las pendientes nos acompañaron en las últimas horas de luz. A lo lejos veíamos las antenas en la cumbre; era el faro a dónde nos dirigíamos.
Finalmente llegamos. No sé si algún ciclista hizo este recorrido con una plegable antes, pero me tomo el atrevimiento de autoproclamarme como el primero. Una auténtica locura. La confianza que tenía en este producto se confirmó.
Cansados y con un poco de frío llegamos al Parador El Cóndor. Como un oasis nos recibió en medio de la nada. Todo lo que un aventurero en dos ruedas podía esperar estaba en ese lugar: comida, refugio y más comida. Si hablábamos de calorías consumidas en el ascenso, creo que fueron recuperadas en pocos minutos.
Alquilamos unos cómodos dormis para pasar la noche en la montaña. Una gran cena en el salón del parador, un baño de agua caliente y una buena cama fueron los premios completos a una dura jornada de bici.
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Horas después, el sol que se filtraba por las rendijas de la ventana me invitó despertame. Tras un buen desayuno y las consabidas explicaciones a algún curioso que preguntó cómo habíamos subido con esa bici “chiquitita”, hice un rápido chequeo de la plegable. El sistema de bisagras OCL, que equipa a la mayoría de las Tern, se comportó de forma increíble, sin ningún juego ni ruido. Sin dudas es el mejor sistema de bisagras en plegables.
Preparé los frenos para un uso extremo en la bajada, aunque en subida prácticamente no los había usado. Los cambios entraban todos perfectamente y la pata del descarrilador, que a la vista parece muy expuesta a los golpes, no tenía ni una marca. Estábamos listos para lo mejor del fin de semana, el descenso.
Tan sólo 40 minutos nos llevó lo que el día anterior había sido una maratónica etapa de subidas interminables. Como reza el dicho: lo que difícil viene, fácil se va.
Empezamos a bajar. Parado en los pedales tirando el peso hacia atrás y tratando de copiar los peraltes y esquivar las rocas, dolían los gemelos y las manos, pero el viento en la cara y la vista del valle me hacían olvidar todo. En la inmensidad de la montaña el hombre-ciclista se reencuentra con su espíritu de niño y se divierte como si bajara por un tobogán.
Los frenos chillaron luego de pasar por el agua que cruzaba el camino, pero no perdieron eficacia. El poste de manubrio, al ser rígido, me permitía exigirlo. En las curvas cerradas y derrapando en los ángulos cerrados, la D16 bajaba velozmente. Al chequear la computadora, la velocidad máxima me marcaba 42 km/h. En un terreno sin rectas largas, increíble para una plegable.
Llegamos a Copina. Nos quedaba el camino a Carlos Paz, todo en bajada. Con poco tránsito y bajando se podía observar quien subía, así que pudimos correr a gusto y ocupar toda la ruta cortando las curvas. Alcancé una velocidad máxima de 62 km/h.
El viaje llegaba a su fin, no quise mirar atrás porque ya extrañaba la montaña.
Mientras pedaleamos hasta el auto para iniciar el regreso a Buenos Aires, agendé a Copina, El Cóndor, Copina como uno de los diez recorridos que un ciclista no debería dejar de hacer en Argentina.
Texto: Gustavo Almada

RECORRIDO POR LAS ALTAS CUMBRES CON UNA TERN D16
Lugares: Copina y El Cóndor (Córdoba)
Kilómetros: 160 kilómetros en un día y medio
Época: Abril
Ciclistas: Gustavo Almada, Octavio Almada, Claudio Duclos, Jerónimo Duclos, Damián Canelas
Info: lordbike.com.ar, Facebook: ldbike, blog.lordbike.com.ar

Nota publicada en la sección Viajeros de la revista Biciclub Nº 248, agosto de 2015.

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Eventos

30 Años de Leyenda: El Desafío Río Pinto 2026 consagró a sus nuevos gladiadores

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Por Pedro Piusselli

La Cumbre, Córdoba. No fue un domingo cualquiera. Fue el día en que el Valle del Río Pinto rugió más fuerte que nunca para celebrar tres décadas de historia, barro y gloria. En una edición aniversario que desbordó emoción, más de 6.000 almas se lanzaron desde la base de La Cumbre para enfrentar el rito de pasaje más importante del MTB sudamericano.

La Batalla por el Trono: Un final de infarto

La categoría Pro Masculina entregó un espectáculo que quedará grabado en las retinas de los miles de espectadores presentes. En un sprint final que se definió por apenas milésimas de segundo, el riojano Agustín Durán se alzó con la victoria máxima, deteniendo el cronómetro en 2:52:03.

Fue una lucha de titanes: Durán no solo venció al crono y al terreno, sino que tuvo que contener los embates finales de Maximiliano Aiello (2:52:04) y Fernando Contreras (2:52:06). Los tres cruzaron la meta casi en una misma exhalación, demostrando que, tras 93 kilómetros de castigo, la gloria se decide en un último suspiro de coraje.

El Debut Soñado: Julieta Zurita conquista el Valle

Si de épica hablamos, lo de Julieta Zurita fue cinematográfico. En su primera participación en el Desafío al Río Pinto, Zurita no solo se animó a la distancia, sino que dominó la General Femenina con una entereza de veterana. Cruzó la meta entre lágrimas, consagrándose en el escenario más difícil del continente y demostrando que el «Pinto» premia a quienes se atreven a desafiar lo imposible.

Una marea humana bajo el cielo de Punilla

Desde aquel lejano 1996 hasta este 2026, la carrera ha crecido hasta convertirse en un fenómeno cultural. Con una presencia femenina récord de más de 1.000 mujeres y ciclistas que estuvieron presentes en aquella primera edición histórica hace 30 años, el Valle de Punilla fue testigo de una comunión única entre aficionados y profesionales.

El circuito, implacable como siempre, presentó sus clásicos vados, el polvo del camino y esa subida final de San Marcos que separa a los ciclistas de la inmortalidad.

Resultados Destacados – Edición 30 Aniversario:

  • Ganador Pro Masculino: Agustín Durán (La Rioja) – 2:52:03

  • Ganadora General Femenina: Julieta Zurita – 3:25:34

  • Ganador E-Bike: Ariel Puy Soria – 56:10

La edición número 30 ya es historia, pero el eco de los pedales contra la piedra del valle seguirá sonando hasta que el año que viene, la campana de salida vuelva a convocar a los valientes a la carrera más grande de América.

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ABC

La técnica de pedaleo adecuada

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Es común que durante el pedaleo muchas personas sientan molestias, dolores o sensaciones extrañas que no son habituales. ¿Alguna vez analizaste tu técnica de pedaleo y tu posición en la bici? ¿Sufrís de dolores de espalda, cuello o rodillas al terminar tus sesiones de entrenamiento? ¿Sentís que al pedalear hacés demasiada fuerza o vas demasiado liviano?
Mejorar la técnica puede ser la solución para evitar lesiones, dolores musculares y/o articulares, reducir el desgaste innecesario durante una sesión de entrenamiento y disfrutar plenamente del pedaleo.

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La postura correcta
Antes de subirse a la bici es recomendable establecer la altura del asiento. Éste debe situarse al nivel de la cadera y estar paralelo respecto del piso. Una vez sentados en posición de pedaleo, al apoyar el talón sobre el pedal (en el momento en que se encuentra el pedal más cerca del piso) la pierna debe quedar semiflexionada y no extendida por completo.
Si al pedalear hay un balanceo de la cadera hacia a un lado y otro, significa que el asiento está alto. Si existe una exagerada flexión de las rodillas (sobrepasan en altura a la cadera), debe corregirse la altura del asiento subiéndolo. Atención: una flexión exagerada de rodilla puede acarrear lesiones.
Respecto a los brazos, no deben estar extendidos al pedalear. Es algo común que pase cuando la distancia entre el manubrio y el asiento es demasiado grande. Por el contrario debe haber una semiflexión de los codos de manera que se mantengan relajados los miembros superiores (cuello, hombros, brazos, manos). Además, esto evitará que las irregularidades del terreno, convertidas en vibraciones, repercutan en nuestra espalda y miembros superiores, especialmente en antebrazos. Así lograremos que no aparezcan esas sensaciones de contractura muscular que con el paso del tiempo se pueden agudizar, hasta obligarnos a parar de pedalear.
Las manos se deben mantener relajadas y apoyadas sobre el manubrio (éste no debe estar ni muy bajo ni muy alto respecto de la posición del asiento). No deben ir agarradas haciendo fuerza en todo momento, algo que solo será necesario en determinadas situaciones, como por ejemplo, al pararnos en los pedales, encarar una pendiente o aumentar la velocidad repentinamente (embalar).
El torso tiene que estar inclinado hacia el frente a unos 45º respecto del manubrio, de modo de evitar chocar frontalmente contra el aire y tener molestias en la zona lumbar. Y cuidado, en ningún momento se debe descargar el peso corporal totalmente hacia adelante. Éste debe estar balanceado entre el asiento y el manubrio.

El ciclo de pedaleo
Básicamente nos referiremos al pedaleo como un movimiento circular con una aceleración hacia el frente que luego irá descendiendo para comenzar a ascender hasta llegar a la posición inicial. Partimos de la base de que en cada ciclo debe aplicarse la fuerza de manera uniforme durante todos los momentos del pedaleo. De esta manera se involucra un mayor número de músculos, especialmente glúteos, flexores de pierna, flexores de cadera y extensores de pierna (cuádriceps), los cuales se emplearán de manera colectiva.
Obviamente, para lograr el pedaleo uniforme lo mejor será hacerlo con pedales de sistema click-on o automáticos y zapatos de ciclismo con sus calas específicas. Con pedales con punteras o simplemente pedales convencionales, muchos momentos del ciclo de pedaleo no pueden aprovecharse.

El ciclismo estacionario o indoor
Se trata de una excelente opción para complementar el entrenamiento, comenzar a pedalear o simplemente movernos un rato. El objetivo principal de quienes se acercan a esta actividad es continuar con el entrenamiento, haciendo trabajos específicos de pasadas y fuerza.
El ciclismo indoor es una excelente oportunidad para concentrarnos también en nuestra técnica de pedaleo. Esto es importante porque esa técnica (sea buena o mala) irremediablemente la aplicaremos luego cuando estemos rodando en nuestra bicicleta.
Hay que prestar atención especialmente en clases grupales, ya que al subirnos a una bici fija que fue usada por otra persona siempre habrá que realizarle modificaciones antes de comenzar.

Los errores más comunes
– Pedalear con el asiento bajo o alto, lo que trae como consecuencia dolores en las rodillas y en la parte baja de la espalda.
– Pedalear todo el tiempo con muy baja o demasiada cadencia produce un desgaste innecesario de energía. Se siente como un pedaleo trabado o, al contrario, demasiado fácil.
– Hacer fuerza con los brazos y mantener los hombros duros ¡A relajarse!
– Llevar muy rígidos los tobillos. La articulación del tobillo se modifica en cada ciclo de pedaleo y es importante permitir que esto suceda con naturalidad.

Consejo para mejorar
Pedile a alguien que te filme de frente, de espalda y de perfil mientras pedaleás. Luego analizá tu posición y técnica. Recordá que trabajar y mejorar tu forma de pedalear te permitirá hacerlo de manera eficiente y disfrutar más de las sesiones indoor así como los kilómetros en ruta.

Por Pablo Canales: Profesor en Educación Física (UNLP), Especialista en Rehabilitación por el ejercicio (UCALP), Entrenador de Atletismo/ Triatlón e Instructor de Spinning: canalespra@gmail.com, pra_canales@hotmail.com.

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Deporte y Entrenamiento

MTB: La fuerza y la técnica, compañeras inseparables

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Alejandro Palma, uno de los Coach UCI más destacados del mountain bike americano, nos habla del desarrollo de la fuerza y su estrecha relación con las capacidades técnicas en el mountain bike. (más…)

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Deporte y Entrenamiento

Campeonato Mundial de Gravel UCI 2025: un desafío épico en los paisajes de Limburg

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Dutch Mathieu Van Der Poel pictured in action during the men elite race at the UCI World Gravel Championships, Sunday 06 October 2024, in Leuven.
BELGA PHOTO DAVID PINTENS (Photo by DAVID PINTENS / BELGA MAG / Belga via AFP) (Photo by DAVID PINTENS/BELGA MAG/AFP via Getty Images)

Originalmente previsto para los días 18 y 19 de octubre de 2025 en Niza (Francia), el Campeonato Mundial de Gravel UCI fue finalmente reubicado, debido a “dificultades de organización” y calendarización, en la región del Zuid-Limburg (Limburgo Meridional), Países Bajos, con fechas definitivas los días 11 y 12 de octubre de 2025.

Un entorno ideal para el gravel
Limburgo del Sur, galardonada en 2016 con la etiqueta UCI Bike Region, acumula una sólida trayectoria como anfitriona de grandes eventos ciclistas: cinco mundiales de ruta y un campeonato de ciclocross. La elección de esta región no fue casual: sus ondulantes colinas, pistas forestales y caminos rurales conforman un terreno ideal para una prueba tan exigente como la gravel.

Recorrido técnico y exigente
El trazado definitivo presenta un circuito de aproximadamente 50 kilómetros que combina diversas superficies—grava, caminos rurales, senderos forestales y tramos pavimentados de transición—y cuatro ascensos cortos de entre 500 y 1 500 metros.
Uno de los puntos álgidos de cada vuelta es la exigente subida del Diependaalsweg, que aparece alrededor del kilómetr 40 e incluye tramos arenosos. Además, en el bucle final hacia Maastricht, se presenta la ascensión clave: el Bronsdalweg, un kilómetro con una pendiente media del 7.2 % y puntas de más del 8 %, casi íntegramente por grava, a solo 14 kilómetros de meta.

Formato de las carreras
La competencia elite femenina (131 km) incluirá 2,5 vueltas al circuito, mientras que la élite masculina (180 km) completará 3,5 vueltas. Además, se disputarán pruebas en 13 categorías de edad (amateurs) durante ambos días.

Los protagonistas
En el torneo participarán los actuales campeones del mundo Mathieu van der Poel (élite masculina) y Marianne Vos (élite femenina), ambos de los Países Bajos.

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