Conectá con nosotros

ABC

El mundo de los descarriladores

Publicado

el

Un informe técnico sobre descarriladores surgido como respuesta a una consulta de un lector, Ariel Rocchetti*. La estructura y el funcionamiento básico de los descarriladores delanteros y traseros. Los diferentes tipos de mecanismos y el porqué de cada uno de ellos.
El descarrilador es el mecanismo que permite mover la cadena de un engranaje a otro (plato a plato, corona a corona) en un sistema de relaciones de cambio variable de una bicicleta. Este sistema ha tenido su evolución, pero en la actualidad tanto el descarrilador delantero como el trasero consisten en una guía de cadena móvil que el ciclista opera remotamente a través de un cable Bowden desde un shifter montado en el manubrio (hasta no hace muchos años ese shifter estaba ubicado en el caño diagonal del cuadro). Cuando el ciclista opera el mando mientras pedalea, la modificación consiguiente de la tensión del cable mueve la guía de cadena de lado a lado, «descarrilando» a la cadena del engranaje en el que está girando y llevándola a otro engranaje.
La historia de los sistemas de descarrilamiento de cadena tiene ya más de 100 años. El escritor y ciclista francés Velocio (Paul de Vivie, 1853-1930) fue uno de los primeros en desarrollar un sistema de dos velocidades que utilizó en sus recorridos cicloturústicos alpinos. La mayoría de estos primeros desarrollos estaban basados en un sistema de rodillos, a lo que siguió un sistema de paletas montadas en la vaina inferior que se operaban desde un mando de una sola palanca ubicado en el caño diagonal. El paso siguiente fue el diseño en paralelogramo del descarrilador trasero (entre otros el Gran Sport de Campagnolo, año 1949) y la puerta final hacia el sistema actual la abrió Suntour en los años 60, cuando presentó el sistema de «paralelogramo sesgado o inclinado», que le permitía a la pequeña polea guía superior (una ruedita dentada) mantener una distancia constante de las diferentes coronas, facilitando el pase de los cambios. Cuando la patente venció, todos los demás fabricantes adoptaron este diseño básico, que es el patrón universal de descarrilador trasero de hoy en día.
La última gran revolución la produciría Shimano en 1985, cuando presentó al mundo el sistema de cambios indexados (SIS). Hasta ese momento el cambio de marchas funcionaba a fricción: el ciclista movía una palanca ubicada en el caño diagonal lo suficiente para que la cadena pasara a la corona contigua, e inmediatamente debía ajustar sutilmente la manija para centrar la cadena en la corona de destino. A diferencia de este sistema tan impreciso y que necesitaba mucha práctica de parte del ciclista para funcionar correctamente, el sistema indexado funciona con un shifter que tiene un trinquete o crique que hace de tope del mando y que cuando presionamos o tiramos de éste mueve el cable y el descarrilador en distancias especéficas. El sistema indexado lo puede operar cualquier persona inexperta y es de tal precisión que sólo lo afecta el estiramiento del cable o el daño de algún componente.

 

DESCARRILADORES TRASEROS

Función y estructura
El descarrilador trasero tiene dos funciones: pasar la cadena de una corona de piñón a otra y absorber la «flojedad» de la cadena que se produce cuando pasamos a una corona de menor tamaño en el piñón o a un plato de menor tamaño en el plato/palanca. Para cumplir con esta segunda e importante tarea es que el descarrilador está ubicado en el extremo inferior del recorrido de la cadena, precisamente donde cuelga el exceso de ésta.
Si bien hay algunas diferencias, la mayor parte de los descarriladores traseros se basan en un mismo diseño y en los mismos componentes. Tienen una jaula que soporta dos pequeñas poleas dentadas que guían a la cadena a través de una forma de S. A la superior se la llama polea guía y a la inferior polea tensora. La jaula se mueve en su plano y es retenida por un resorte que la lleva a absorber la flojedad de la cadena. Pero también un brazo la desplaza hacia los lados, de modo de posicionarse bajo la corona indicada por el ciclista. Este brazo es un mecanismo de paralelogramo que al desplazarse mantiene a la jaula adecuadamente alineada con la cadena. El otro extremo de este brazo culmina en un punto de pivote que está fijado a la punta (en los cuadros modernos al fusible) del cuadro. El brazo pivotea en torno a este punto de fijación para mantener a la jaula a una distancia aproximadamente constante de las distintas coronas. Con uno o más tornillos ubicados en el brazo es posible regular la cantidad de desplazamiento lateral del brazo y la tensión del resorte.
Los descarriladores actuales pueden ser de plástico, acero, aluminio o carbono. Los puntos de pivote pueden estar basados en un buje o en un sistema de bolillas.

High o Low
De acuerdo al modo en que se aplica el funcionamiento del resorte, hay dos tipos de descarriladores traseros, el High Normal o Top Normal y el Low Normal o Rapid Rise.
El High Normal hace que la cadena retorne a la corona más pequeña cuando no hay tensión del cable. Éste es el patrón regular actual de los descarriladores Shimano, Sram y Campagnolo. Este sistema tiene como característica que facilita el paso a las coronas más pequeñas, por lo que es muy apreciado en las carreras de ruta, ya que en los sprints lo que se necesita es un rápido cambio a multiplicaciones muy elevadas, o sea a la corona más pequeña.
El Low Normal, inversamente, hace que la cadena retorne a la corona más grande cuando no hay tensión del cable. Otrora fue un diseño muy común, que se dejó de utilizar. Lo rescató Shimano hace poco más de una década con su sistema Dual Control, que funcionaba mejor con este tipo de descarrilador, pero que no tuvo aceptación universal. Sin embargo el sistema es muy propicio para el mountain bike, ya que los cambios de marcha más críticos son los que se hacen cuando se está escalando, donde los bikers se encuentran con obstáculos y giros cerrados, mientras que la transmisión soporta mucha carga. La ventaja de este sistema para el mtb es precisamente que los cambios a relaciones menores (o sea a coronas mayores) ocurren en la dirección de la descarga del resorte, haciendo que la operación del cambio sea más sencilla pese a la enorme carga que soporta la transmisión.

Largo de jaula
La distancia entre la polea guía (superior) y la polea tensora (inferior) es llamada largo de jaula. Este largo de jaula, combinado con el tamaño de las poleas, determina la capacidad del descarrilador para absorber la flojedad de la cadena. Asimismo, determina la capacidad total del descarrilador, que es la suma de la diferencia de medida (en dientes) entre el plato mayor y el menor más la diferencia de medida (en dientes) entre la corona mayor y la menor. Un número grande demanda una caja larga. Esto es típico en la transmisión de una mountain bike de cross country con tres platos. En el otro extremo, una rutera con sólo dos platos y un cassette de rango ajustado (baja diferencia de dientes entre la corona mayor y la menor) puede operar con un descarrilador de jaula corta o larga, aunque operará mejor con uno de jaula corta.
Shimano ofrece actualmente descarriladores de jaula larga con capacidad para 45 dientes y corta con capacidad para 33 dientes. Sram ofrece tres medidas: larga, con capacidad para 43 dientes, media para 37 dientes y corta para 30 dientes.
El sistema de jaula corta tiene algunos beneficios, aunque no son decisivos:
– Hay menor flexión en el paralelogramo lo que hace que el cambio de marcha sea más positivo.
– Con buena regulación del cable, ofrece un mejor cambio de marcha.
– Hay menor posibilidad de roce o enganche con objetos externos.
– Hay menor riesgo de que la jaula toque los rayos.
– Pesa algo menos.

Descarrilador-trasero-Sram-Red-jaula-corta

Descarrilador trasero Sram Red, jaula corta.

Descarrilador-trasero-Shimano-XT-jaula-larga

Descarrilador trasero Shimano XT, jaula larga.

Posición de la jaula
Hay básicamente dos métodos para que el descarrilador trasero mantenga la distancia apropiada entre la polea dentada superior y las coronas de piñón mientras el descarrilador se desplaza entre ellas:
– Shimano utiliza la tensión de cadena para pivotear la jaula. La ventaja de este sistema es que puede trabajar con la mayoría de los cassettes si la cadena tiene el largo apropiado. La desventaja es que los cambios de marcha ráidos de las coronas menores a las mayores sobre varias coronas a la vez pueden hacer que la jaula golpee contra las coronas antes que la cadena se desplace a las coronas mayores y haga pivotear a la jaula.
– Sram utiliza el diseño de su propio paralelogramo para pivotear la jaula. La ventaja de este sistema es que el descarrilador y la cadena saltan menos y que por más que pasemos de manera rápida varias coronas a la vez no hay manera de que la jaula toque las coronas. La desventaja es que se limitan las opciones de cassette que se pueden utilizar en cada descarrilador en particular.

Relación de accionamiento
La relación de accionamiento es la relación entre la cantidad de recorrido del shifter con la cantidad de recorrido del descarrilador que esto ocasiona. (Sin embargo, vale aclarar que para un correcto funcionamiento del sistema de cambios indexado, el producto de la relación de accionamiento y la extensión de cable movilizado debe ser igual a la distancia entre el centro de una corona al centro de la contigua.)
– Shimano utiliza una relación 2:1, de manera que una unidad de cable operada desde el shifter provoca aproximadamente el doble de movimiento del descarrilador. Este sistema se designa por defecto 2:1, en oposición al de Sram qué sí designa a su sistema 1:1.
– El 1:1 de Sram significa que una unidad de extensión de cable operada desde el shifter provoca aproximadamente la misma cantidad de movimiento en el descarrilador. Sram afirma que la ventaja de este sistema es su robustez, ya que es más resistente a los efectos de la contaminación. De todas maneras Sram hace también shifters que funcionen 2:1 para que sean compatibles con descarriladores traseros de Shimano, pero hay que aclarar que estos shifters no funcionan con los descarriladores traseros Sram 1:1.
– Campagnolo utiliza una relación aproximada de 1.4:1.
En general, los shifters que emplean una determinada relación de accionamiento no son compatibles con los descarriladores que utilizan una diferente, aunque hay excepciones y también hay algunos adaptadores.

 

DESCARRILADOR DELANTERO

Función y estructura
Este componente de la transmisión sólo tiene que mover la cadena de lado a lado entre los platos, aunque tiene que hacer esto en el sector superior del recorrido de la cadena, donde ésta está bien tirante. A esto se suma otra dificultad, que es que tiene que hacer este trabajo entre platos de gran diferencia de cantidad de dientes, en algunos casos nada menos que de 53 a 20.
Este descarrilador también tiene una jaula por cuyo interior circula la cadena. Cuando el descarrilador está correctamente regulado, la cadena sólamente tocará la jaula cuando accionamos el cambio de marcha. Esta jaula se mantiene en su lugar gracias a un brazo móvil que usualmente está implementado con un mecanismo de paralelogramo para mantener a la jaula correctamente alineada con la cadena mientras ésta se desplaza lateralmente. También en este caso hay dos tornillos que controlan los dos límites laterales del recorrido de la jaula.
Tal como los descarriladores traseros, éstos se construyen con plástico, acero, aluminio o carbono. Los puntos de pivote están usualmente basados en un buje.

Tiro de cable
– Tiro inferior: funciona mediante un cable que tira hacia abajo y es el más usado en bicicletas de ruta y en bicicletas de doble suspensión. A menudo el cableado pasa por debajo de la caja pedalera, por medio de una guía de cable.
– Tiro superior: es el más común en mountain bikes excepto doble suspensión. Aquí el cable tira hacia arriba. Usualmente el cable está ruteado a lo largo del caño superior, con topes de cable y un corto tramo de funda donde cambia la dirección del cable hacia abajo. Esta disposición es ventajosa para el mountain bike, ya que a diferencia del tiro inferior el cable no pasa por dejo de la caja, donde más contacto hay con la tierra, el agua y el barro y con eventuales golpes.
– Combinación de ambos: hay algunos modelos de descarriladores que pueden adaptarse a tiro inferior o superior indistintamente.

Tipos de jaula
– Doble: diseñadas para usar con sistemas de dos platos. Las placas interior y exterior son aproximadamente de la misma forma.
– Triple: diseñadas para usar con triple plato o con dos platos que difieren mucho en tamaño. En este caso, la placa interna baja hacia la caja pedalera, formando un arco con su cuerda hacia arriba, mientras que la placa externa tiene aproximadamente la misma forma que la de la jaula doble.

Tipos de Balanceo
– Bottom Swing: la jaula está montada en la parte inferior del paralelogramo. Es el sistema más difundido.
– Top Swing: la jaula está montada en la parte superior del paralelogramo. Este diseño fue hecho para poder colocar la abrazadera del descarrilador más cerca de la caja pedalera, para dejar lugar para componentes de suspensión trasera y permitir diferentes formas del caño piantón. La construcción más compacta de un descarrilador top swing puede hacer que no sea tan robusto como un descarrilador bottom swing. Los descarriladores top swing se utilizan generalmente cuando por diferentes razones no se puede usar un bottom swing. Una alternativa del top swing es utilizar un descarrilador denominado E-type (tipo E), cuya abrazadera no se instala en el caño piantón, sino en una placa montada en la zona de la caja pedalera.

Descarrilador-delantero-Campagnolo-tiro-inferior

Descarrilador delantero Campagnolo, tiro inferior

Tipos de montaje
– Abrazadera (clamp): la mayor parte de los descarriladores delanteros se ajustan al cuadro mediante una abrazadera que rodea al caño piantón. Estos descarriladores se ofrecen con abrazaderas de diferentes diámetros, para que se puedan instalar en una gran variedad de cuadros. Aunque también hay una tendencia a ofrecerlos con un único diámetro de abrazadera y un set de suplementos o arandelas para su adaptación a la medida del caño.
-Lengüeta (braze-on): mediante una lengüeta de montaje que forma parte del descarrilador se lo instala en un soporte o lengüeta fijado al caño pianton, mediante tornillos. Este tipo de descarrilador demanda un cuadro con la correspondiente lengüeta o soporte, o una abrazadera de adaptación colocada en el caño piantón que tenga la lengüeta de fijación correspondiente a la lengüeta del descarrilador.
– Tipo E (E-type): este tipo de descarrilador no se instala con una abrazadera alrededor del caño piantón sino al cuadro, a través de una placa montada en la zona de la caja pedalera y un tornillo roscado a un soporte en el caño piantón. Se los utiliza con frecuencia en las bicis de doble suspensión, que no ofrecen espacio para otro tipo de agarradera.
– DMD (Direct Mount Derraileur): inventado por Specialized para sus bicicletas de doble suspensión, este tipo de descarrilador está atornillado directamente a un soporte ubicado en la vaina inferior. El objetivo es solucionar los cambios del ángulo que la acción de la suspensión produce en cadena cuando ésta entra en la jaula del descarrilador delantero. Con este sistema, la cadena y el descarrilador se mueven solidariamente, permitiendo realizar bien el cambio de marchas cuando la suspensión está activa. No debemos confundir este sistema con el Direct Mount de Shimano, que usa un sistema distinto. Sin embargo, el sistema Direct Mount de Sram es compatible con el DMD, y algunos E-type de Shimano también pueden utilizarse con DMD si removemos la placa E-type.

Descarrilador-Sram-X0-direct-mount-tiro-superior

Descarrilador Sram X0 direct mount, tiro superior.

 

Descarrilador-delantero-Shimano-tiro-indistinto

Descarrilador delantero Shimano, tiro indistinto

 

*El que sigue es el texto de la consulta que dio origen a esta nota:
Me dirijo a ustedes como lector asiduo de Biciclub para plantearles una inquietud que hasta ahora no pude saldar ni a través de foros ni de consultas personales con bicicleteros, salvo en trazo grueso. Me gustaría saber cuáles son las razones y detalles sobre las variedades existentes en patas de cambio. Sí que los cassettes de piñones en general son de ruta o de mtb, siendo con poca diferencia entre la corona más chica y la más grande (ruta) y llegando a triplicar el tamaño entre la más chica y la más grande (mtb). No obstante, veo que hay patas de cambio cortas, medias y largas, shadow, tiro invertido, con roldanas chicas y grandes, etcétera. Me gustaría si pudieran hacer una nota explicativa sobre eso e inclusive ver posibles combinaciones en lo que refiere a conjuntos híbridos, urbanos, ruraleros, etc. Hasta qué punto la selección de una pata tiene que ver con el cassette y cuándo influye la configuración de los platos en relación con las diferencias de dientes (ejemplo: entre un plato de 44 y uno de 22).
Me parece que el tema da más para una nota que para una respuesta somera del Consultorio.
Saludos.

Ariel Rocchetti
Capital Federal

Nota publicada en Biciclub Nº210, junio 2012.

ABC

La técnica de pedaleo adecuada

Publicado

el

Por

Es común que durante el pedaleo muchas personas sientan molestias, dolores o sensaciones extrañas que no son habituales. ¿Alguna vez analizaste tu técnica de pedaleo y tu posición en la bici? ¿Sufrís de dolores de espalda, cuello o rodillas al terminar tus sesiones de entrenamiento? ¿Sentís que al pedalear hacés demasiada fuerza o vas demasiado liviano?
Mejorar la técnica puede ser la solución para evitar lesiones, dolores musculares y/o articulares, reducir el desgaste innecesario durante una sesión de entrenamiento y disfrutar plenamente del pedaleo.

07trasmo-_MG_0771-2

La postura correcta
Antes de subirse a la bici es recomendable establecer la altura del asiento. Éste debe situarse al nivel de la cadera y estar paralelo respecto del piso. Una vez sentados en posición de pedaleo, al apoyar el talón sobre el pedal (en el momento en que se encuentra el pedal más cerca del piso) la pierna debe quedar semiflexionada y no extendida por completo.
Si al pedalear hay un balanceo de la cadera hacia a un lado y otro, significa que el asiento está alto. Si existe una exagerada flexión de las rodillas (sobrepasan en altura a la cadera), debe corregirse la altura del asiento subiéndolo. Atención: una flexión exagerada de rodilla puede acarrear lesiones.
Respecto a los brazos, no deben estar extendidos al pedalear. Es algo común que pase cuando la distancia entre el manubrio y el asiento es demasiado grande. Por el contrario debe haber una semiflexión de los codos de manera que se mantengan relajados los miembros superiores (cuello, hombros, brazos, manos). Además, esto evitará que las irregularidades del terreno, convertidas en vibraciones, repercutan en nuestra espalda y miembros superiores, especialmente en antebrazos. Así lograremos que no aparezcan esas sensaciones de contractura muscular que con el paso del tiempo se pueden agudizar, hasta obligarnos a parar de pedalear.
Las manos se deben mantener relajadas y apoyadas sobre el manubrio (éste no debe estar ni muy bajo ni muy alto respecto de la posición del asiento). No deben ir agarradas haciendo fuerza en todo momento, algo que solo será necesario en determinadas situaciones, como por ejemplo, al pararnos en los pedales, encarar una pendiente o aumentar la velocidad repentinamente (embalar).
El torso tiene que estar inclinado hacia el frente a unos 45º respecto del manubrio, de modo de evitar chocar frontalmente contra el aire y tener molestias en la zona lumbar. Y cuidado, en ningún momento se debe descargar el peso corporal totalmente hacia adelante. Éste debe estar balanceado entre el asiento y el manubrio.

El ciclo de pedaleo
Básicamente nos referiremos al pedaleo como un movimiento circular con una aceleración hacia el frente que luego irá descendiendo para comenzar a ascender hasta llegar a la posición inicial. Partimos de la base de que en cada ciclo debe aplicarse la fuerza de manera uniforme durante todos los momentos del pedaleo. De esta manera se involucra un mayor número de músculos, especialmente glúteos, flexores de pierna, flexores de cadera y extensores de pierna (cuádriceps), los cuales se emplearán de manera colectiva.
Obviamente, para lograr el pedaleo uniforme lo mejor será hacerlo con pedales de sistema click-on o automáticos y zapatos de ciclismo con sus calas específicas. Con pedales con punteras o simplemente pedales convencionales, muchos momentos del ciclo de pedaleo no pueden aprovecharse.

El ciclismo estacionario o indoor
Se trata de una excelente opción para complementar el entrenamiento, comenzar a pedalear o simplemente movernos un rato. El objetivo principal de quienes se acercan a esta actividad es continuar con el entrenamiento, haciendo trabajos específicos de pasadas y fuerza.
El ciclismo indoor es una excelente oportunidad para concentrarnos también en nuestra técnica de pedaleo. Esto es importante porque esa técnica (sea buena o mala) irremediablemente la aplicaremos luego cuando estemos rodando en nuestra bicicleta.
Hay que prestar atención especialmente en clases grupales, ya que al subirnos a una bici fija que fue usada por otra persona siempre habrá que realizarle modificaciones antes de comenzar.

Los errores más comunes
– Pedalear con el asiento bajo o alto, lo que trae como consecuencia dolores en las rodillas y en la parte baja de la espalda.
– Pedalear todo el tiempo con muy baja o demasiada cadencia produce un desgaste innecesario de energía. Se siente como un pedaleo trabado o, al contrario, demasiado fácil.
– Hacer fuerza con los brazos y mantener los hombros duros ¡A relajarse!
– Llevar muy rígidos los tobillos. La articulación del tobillo se modifica en cada ciclo de pedaleo y es importante permitir que esto suceda con naturalidad.

Consejo para mejorar
Pedile a alguien que te filme de frente, de espalda y de perfil mientras pedaleás. Luego analizá tu posición y técnica. Recordá que trabajar y mejorar tu forma de pedalear te permitirá hacerlo de manera eficiente y disfrutar más de las sesiones indoor así como los kilómetros en ruta.

Por Pablo Canales: Profesor en Educación Física (UNLP), Especialista en Rehabilitación por el ejercicio (UCALP), Entrenador de Atletismo/ Triatlón e Instructor de Spinning: canalespra@gmail.com, pra_canales@hotmail.com.

Continua leyendo

ABC

Cómo planificar un viaje en bicicleta

Publicado

el

En esta nota, Jimena Sánchez, de La Vida de Viaje, nos da respuesta a las preguntas más frecuentes.

¿Cómo sé si me va a dar el estado físico?
Esta pregunta es la que se lleva el podio cuando hablamos sobre cicloturismo. Y el punto está en que asociamos a los viajes en bicicleta con “esfuerzo físico” y no con “placer físico”. Pongamos un ejemplo: toda subida tiene su recompensa cuando lográs llegar hasta su punto más alto. Después siempre hay una bajada y es ahí donde lográs el balance y te recuperás. (Menciono lo de las subidas porque también es un trending topic y porque siempre nos olvidamos de que las rutas tienen llanos y bajadas hermosas que nos hacen sentir en otro planeta.)
¿Siempre se pedalea en un viaje? No. Citando el mismo ejemplo, si una subida te cansa porque es muy empinada o notás que se te resbala o se te traba la bicicleta (esto pasa mucho sobre el ripio), te podés bajar de la bici y caminar. “Uy, pero eso te cansa también.” (Sí, te leí la mente, pero son otros músculos y otra manera de hacer fuerza. Se puede ver como otra manera de “descansar” sin dejar de avanzar.) A ver: obvio que vas a cansarte. Pero el cuerpo, con los días en ruta, se entrena. Y el primer día te vas a cansar, el segundo no tanto, y así. Podés parar las veces que necesites para descansar y podés viajar al ritmo que quieras porque es TU viaje. No existen los manuales de cómo deberías viajar. Los viajes en bicicleta no son viajes para súper atletas, sino para todas aquellas personas que estén dispuestas a conocer y conectar con su cuerpo, quieran salir de su zona cómoda y busquen disfrutar del placer de sentirse vivas haciendo deporte.
Obviamente, cuanto más hayas entrenado antes de viajar, más rápida va a ser la adaptación para pasar del “esfuerzo físico” al “placer físico” que dijimos al principio y poder disfrutar del día a día.

¿Por dónde empiezo a planificar un viaje?
Agarrá un papel y un lápiz y respondé:
– ¿A dónde te gustaría viajar? vs. ¿A dónde podés viajar? Si las dos respuestas coinciden, genial. Ahora bien, si por cuestiones económicas, laborales, de tiempos, o lo que sea, el “a dónde puedo viajar” pesa más que el “a dónde te gustaría viajar” no lo tomes como un problema. Lo real siempre es más alcanzable que lo ideal.

– ¿Cuándo?
– ¿Cuánto tiempo tenés disponible?
– ¿Va a ser un viaje en solitario o con alguien?
Una vez que tenés esta información sobre la mesa, viene la etapa de investigación, que es la más larga y tediosa, pero la más importante y necesaria. Acá tenés que ver rutas, leer blogs, foros, revistas especializadas y bajarte aplicaciones útiles de mapas. Y lo que tenés que analizar con lupa es:
– Cómo es el clima del lugar al que querés viajar. Este punto influye en el equipo de camping y en la indumentaria que necesites llevar, ya que no es lo mismo viajar en verano que en invierno.


– En qué época del año conviene ir a ese lugar: más allá del clima, los lugares y las rutas pueden verse alterados por vacaciones, fiestas regionales, feriados, etcétera. Esta es una variable muy importante si buscás tranquilidad y sobre todo seguridad a la hora de viajar.
– Cómo llegar y cómo volver puede ser el punto más estresante, pero resulta indispensable. Hay que analizar todas las opciones y tomar la mejor decisión posible. Muy raras veces salimos a un viaje en bicicleta pedaleando desde casa y no queda otra que tomarnos un avión, un micro o un tren. Esto implica siempre desarmar la bici, embalarla bien, cruzar los dedos para que nada se rompa en el viaje, llegar al destino, armar todo y recién ahí empezar a pedalear. Una vez finalizado el viaje hay que hacer los mismos pasos para emprender la vuelta. Sí: es todo un tema pero lo vivido en un viaje justifica una y mil veces la logística para llegar y volver a casa.
– Y cuáles son las rutas, caminos o senderos posibles para armar un buen itinerario de viaje teniendo en cuenta todos los puntos anteriores

¿Cómo elijo una ruta?
Esto depende del tipo de viaje que quieras y puedas hacer, además de tu disponibilidad de tiempo. Podés elegir una ruta según el destino que quieras recorrer o según la experiencia que quieras vivir. Por ejemplo nosotros en el 2013 nos propusimos unir Ushuaia-La Quiaca tomando como eje la Ruta 40. No quisimos pedalear ninguna otra ruta ni desviarnos porque la 40 era nuestro objetivo. En cambio, en el 2019 quisimos hacer lo opuesto y vivir una experiencia distinta: darle la vuelta a la isla de Tierra del Fuego por senderos y caminos alternativos.
La recomendación para un primer viaje es que elijas rutas que te transmitan confianza y seguridad (como la ruta de los Siete Lagos en la provincia de Neuquén, que tiene campings y proveedurías a lo largo del camino, por ejemplo).
Si no es tu primer viaje y querés hacer algo más jugado, hay aplicaciones que te van a ayudar un montón a elegir caminos alternativos. Una de ellas es Wikiloc, una plataforma en la que viajeras y viajeros de todo el mundo suben sus rutas y comparten sus experiencias, información del camino, puntos donde parar, etcétera.

¿Qué bici elijo? ¿Qué debe tener para hacer un viaje?
Antes de responder esta pregunta es necesario que sepas esto: lo fundamental no es la bici, sino tu cabeza y las ganas que tengas de viajar. No es indispensable contar con lo mejor del mercado ni con la última tecnología. Para viajar en bicicleta hay que ir a lo simple: que sea fácil y económico a la hora de arreglarla, sin importar si estás en un pueblo o en una gran ciudad.

Texto y fotos: La vida de viaje

Continua leyendo

ABC

La mejor postura para escalar y la mejor para descender

Publicado

el

Ya hablamos en esta nota acerca de qué ajustes debemos hacer en nuestra bicicleta para que ella y nuestras particulares medidas corporales armonicen y con ello se potencie el esfuerzo físico que realizamos al pedalear. En esta entrega quiero que reflexionemos sobre dos situaciones claves que se dan en el ciclismo de montaña, la escalada y el descenso, y cómo conviene posicionarnos en la bicicleta en cada caso.

Posición de subida
A la hora de encarar una subida vamos adoptar lo que yo suelo llamar la “posicion fea”, esto es:
– Meter la cola para adentro, posicionándonos en la punta del asiento, lo que nos va a ayudar al equilibro y a imprimir una fuerza significativa con nuestros cuádriceps,
– inclinar nuestro pecho hasta pegarlo al manubrio, lo que hace que llevemos peso a la rueda de adelante y así evitar irnos para atrás, y por último
– llevar los codos pegados al cuerpo y tirando con fuerza hacia abajo, sintiendo la misma fuerza que se hace en el ejercicio de remo en el gimnasio, lo que nos va a permitir darle dirección a la subida y que la rueda delantera no se vaya para donde ella quiera.
Una vez en la subida el secreto es mantener la calma, no olvidarse de respirar y dejar que nuestra rueda se afirme al piso, siempre manteniendo la posición que he descripto, realizando toda la fuerza con nuestros cuádriceps.

Posición de bajada o de ataque
Esta es la posición que nos va a dar mayor disfrute en el ciclismo, la famosa “posición de ataque”, llamada así porque vamos en una postura que enfrenta a los obstáculos que se presentan en nuestro camino y no en una posición escondida o temerosa. Esto no significa que nos vamos a llevar todo por delante sino que vamos a estar en alerta y bien posicionadas frente a los obstáculos. Al principio nos puede costar un poco, pero la mejor forma de automatizar esta postura es practicándola mucho y exagerando los gestos que voy a mencionar hasta que sean incorporados naturalmente a la hora de montar la bicicleta.
En este caso necesitamos aplicar cinco gestos. Al principio vamos a pensar que son muchos, pero luego de hacerlos varias veces, en la práctica vamos a ver que son automáticos en nuestra actitud corporal a la hora de encarar un descenso en bici:
– Desplazar la cola y por lo tanto nuestro peso, para atrás, para evitar irnos de cabeza,
– bajar los talones, o sea que los talones siempre vayan tirados hacia abajo, lo que nos obligará a desplazar la cola para atrás y evitará que nos caigamos hacia delante por inercia,
– ubicar el mentón cerca del manubrio (pese a que en un principio nos dé un poco de impresión acercar la cabeza al manubrio en una bajada), cosa que no será difícil si hicimos correctamente los primeros dos gestos y que nos ayudará a bajar de una manera súper estable, porque le vamos a estar poniendo peso a la rueda de adelante, lo que hace que esta se desplace en línea recta y no para donde quiera el terreno (por esto es que la llamamos posición de ataque, ya que ahora no vamos a estar escondidas en la parte de atrás de la bicicleta sino que vamos a estar en una posición de seguridad, con la que podremos enfrentar cualquier tipo de obstáculo de manera más estable),
– abrir bien los codos, en una posición similar a la de un gorila tocándose la axila, lo que nos va a permitir estar cómodas para dirigir la bicicleta en las curvas y tener mejor manejo, y
– exagerar todos los gestos y enumerarlos mentalmente cada vez que bajemos, hasta hacerlos automáticos.
Una vez incorporada la posición de ataque vamos a notar que es súper segura, ya que nos garantiza ir protegidas adentro de la bicicleta. Aquí también el secreto es mantener la calma y recordar que una vez que encaremos una bajada tendremos que seguirla hasta el final, sin caer en crisis y recordando que las bicicletas están diseñadas para superar obstáculos. Y una última reflexión: si nuestra velocidad de bajada es muy poca va a ser más difícil la maniobra, dado que perderemos el equilibrio y no permitirá que el sistema de suspensión de la bicicleta funcione correctamente.


Por Pilar Adoue: es de Mendoza y es embajadora de Specialized Argentina. Contacto: @pili_adoue 


Fotos: Mariano Díaz y Juani Cocuelle

Continua leyendo

ABC

Clases para aprender a andar en bici en Buenos Aires

Publicado

el

Por

 

Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas.
Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora.
La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura.
Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.

Más info sobre las clases: 112823-1343

Continua leyendo

Más Leídas