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Chicas Trek: mujeres lideradas por mujeres

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Las salidas femeninas en bici basadas en el programa Chicas Trek han crecido de manera explosiva en solo tres años de funcionamiento. De ello nos habla Daniela Donadío, su creadora y mentora, y tres profes: una de Mendoza, una de San Martín de los Andes y una de la ciudad de Buenos Aires.

Chicas Trek nació por impulso de una ciclista de raza, Daniela Donadio*, con el propósito de que cada vez más mujeres se sumen al deporte de la bici. Basada en su propia experiencia, se dio cuenta que el ciclismo no es un deporte en el que sea fácil iniciarse. “Normalmente —afirma— el ciclismo deportivo en Argentina suele ser heredado o transmitido por padres y abuelos. De hecho esa fue mi experiencia y la de la mayoría de mi generación.” Y si bien hay excepciones, esta realidad la llevó a la certeza de que hacía falta que la mujer tuviese alguien que la ayude a iniciarse, para lo cual creó Chicas Trek, un equipo de mujeres liderado por mujeres donde cada una tiene su espacio entre pares, aprende, socializa y se enriquece, todo en un hábitat especialmente pensado para ella.

“Chicas Trek —cuenta Daniela— es un grupo de entrenamiento en bicicleta exclusivo para mujeres, dictado por mujeres, gratuito y orientado a las mujeres que quieren comenzar a hacer ciclismo. Esta actividad es auspiciada por las tiendas distribuidoras de la marca Trek con el fin de promover el ciclismo femenino y de esta manera sumar también una unidad de negocios y potenciar las ventas de su local, desarrollando además fidelidad con la marca.”

Durante estos años, el explosivo crecimiento de este programa demostró su capacidad de fomentar el ciclismo femenino e incentivar a que las mujeres de nivel principiante puedan subirse a la bicicleta, demostrando que es sencillo y accesible y que se puede asimilar el ciclismo en su cotidianidad y disfrutar de una vida activa y sana.

¿Cómo funciona el programa?

Las tiendas distribuidoras oficiales Trek contratan a una profesora con conocimientos de ciclismo y de la bicicleta y es dicha profesora quién deberá guiar, enseñar y motivar el progreso del grupo de mujeres.

¿Qué define a una profesora?

Si bien no es necesario que ostente un título, es importante que entienda de ciclismo y conozca su mundo, el funcionamiento de la bicicleta y sus distintos usos, entrenamientos, seguridad vial y que posea el carisma suficiente para poder transmitir sus conocimientos y generar el entusiasmo necesario para liderar un grupo que crezca y se sostenga en el tiempo, logrando la fidelidad tanto al grupo como hacia su tienda de pertenencia.

¿Cuál es el espíritu de esta movida?

Una Chica Trek es buena compañera, una ciclista respetuosa que cuida el medio ambiente y contagia entusiasmo, convocando así más mujeres al grupo. Es una persona que propone nuevas ideas y colabora con la profesora, se preocupa por mejorar, mantiene actividad física durante la semana, cumple con los requisitos de las salidas, como puntualidad, estado de la bici, uniforme y kit de emergencia y no genera discordia en el grupo. Es en suma alguien que tiene ansias de progreso. Ese es el espíritu, y más allá de que logre o no el objetivo, ese deseo de progresar y aprender la hace ser merecedora de llevar el jersey de Chicas Trek.

¿Cuál es el panorama actual del programa?

En julio cumpliremos tres años. Hemos crecido exponencialmente. Varias sedes ya tienen dos profesoras, porque claramente el nivel de una chica que comenzó hace tres años es muy superior a una que comienza de cero. Pero la fidelidad es tan grande y tan linda que no buscan otros grupos para irse cuando avanzan. Por eso este año decidimos avanzar con un nivel un poco más alto, que denominamos intermedio, conformando grupos con las que que están ya hace tiempo y otros con las principiantes, saliendo a la misma hora pero con dos profesoras o con la misma profe pero en diferentes horarios, dependiendo de la sede y de la cantidad de alumnas. Por ejemplo en Haedo, en la zona oeste del conurbano bonaerense, el grupo intermedio sale con más de 40 chicas, así que debieron poner otra profe para las chicas que recién comienzan. Y en Venado Tuerto está pasando lo mismo.

¿Qué hay que hacer para sumarse a los grupos?

Es sencillo. Hay que entrar a la pagina www.chicastrek.com.ar, ir al botón de sucursales o tiendas Trek y ahí van a encontrar cómo contactarse con las tiendas que llevan adelante este programa.

¿Te sorprendió el crecimiento de Chicas Trek?

Desde mi lado estoy totalmente admirada de la cantidad de mujeres que estaban esperando un espacio así, me deja helada ver la cantidad de chicas que se suman sábado tras sábado. Pero lo más lindo es ver la felicidad en sus rostros cuando logran objetivos que hacía poco les resultaban impensables.


*Daniela Donadío: Brand Manager de Trek Argentina, fue siete veces campeona argentina, campeona sudamericana, subcampeona panamericana de ciclismo y representante del país en tres mundiales.


 

SAN MARTÍN DE LOS ANDES

“Vencer miedos y superar desafíos”

Valeria Iriarte (46) es Profe de Chicas Trek en San Martín de los Andes (NQN), un grupo auspiciado por Adventure Store, de Avenida San Martín 456.

¿Cómo nació el programa de Chicas Trek en San Martín de los Andes?

Estoy desde los comienzos de Chicas Trek San Martín de los Andes. Acá la idea surgió desde la inquietud del dueño de la bicicletería representante de Trek, con quien nos conocíamos porque yo ya era su clienta Trek y siempre he llevado mis bicis a su local para service y demás cosas. Soy corredora de MTB y cuando me ofrecieron esto me pareció una linda oportunidad para ayudar a mujeres que se quieren iniciar en el deporte.

¿Qué actividades hacen? ¿Es apto para todo tipo de niveles? ¿Cómo organizan este tema?

Hace ya dos años que estamos funcionando. En principio salíamos por ruta, luego por caminos de ripio y ahora ya hacemos bastante sendero de montaña, que es lo que hay acá. Tenemos dos grupos, uno de principiantes, con los que hacemos salidas por caminos y algo de técnica en el plano, y uno intermedio, con el que hacemos senderos, salidas más largas y vamos al bike park.

¿Cómo definirías los intereses del grupo?

La idea del grupo es sumar mujeres que solas no saldrían y ayudarnos a vencer miedos y superar desafíos, siempre buscando divertirnos en la bici. En definitiva, sin querer se formó un grupo de amigas que nos juntamos a pedalear cada sábado

¿De cuantas chicas suele ser el grupo?

El grupo intermedio de entre 15 y 20. El de principiantes unas 25.


 

CIUDAD DE BUENOS AIRES

“Nos une la pasión por la bici”

Carmen García Balcarce (47) es Profe de Chicas Trek Recoleta y Palermo, un grupo auspiciado por Libertad Cycling, con locales en Libertad 1238 y Avenida del Libertador 4884, CABA.

¿Cómo nació el programa de Chicas Trek?

Fue increíble, éramos muchísimas, como 30 a 35 mujeres dando vueltas por Buenos Aires. Hizo un montón de ruido, fue el 10 de junio de 2017, y ahora ya estamos cerquita de cumplir tres años. La genia inventora de esto es Dani Donadio y es ella la que sigue dándole manija a este proyecto para que el ciclismo femenino crezca cada vez más. De hecho, más allá de los grupos de Chicas Trek, la idea de Dani le sirvió también a otras marcas para que, imitando el programa, se consiguiese un resultado genial: que más mujeres se animen a subirse a la bici, a entrenar y a competir.

¿Qué actividades hacen? ¿Cómo se organizan?

Las salidas normalmente duran dos horas. A veces son más del estilo fondo y a veces de ejercicios. En nuestro caso tenemos dos grupos, uno de principiantes y otro de avanzadas, y somos dos profes a cargo de los grupos. En el nivel principiante las chicas aprenden a usar los cambios y frenos, a encontrar la posición en la bici, a rodar con seguridad, a conocer temas de vestimenta, hidratación y alimentación y a hacer mecánica básica de la bici. Con ellas hacemos salidas de 40 a 50 kilómetros.

En el grupo avanzado la cosa cambia, hay más interés en las competencias, las participamos del calendario de carreras, los entrenamientos son más específicos, más técnicos, y las distancias más largas.

¿Cómo definirías los intereses del grupo?

Los grupos se vuelven súper sólidos, porque más allá de las vivencias de cada mujer en particular, es la pasión por la bici lo que nos une, y eso hace que la camaradería y en muchísimos casos la amistad sean la moneda corriente.

¿De cuantas chicas suele ser el grupo?

El entusiasmo sostenido en niveles promedio es de 15 chicas por sábado, pero en ocasiones especiales, con elencos completos, sobrepasamos las 30.


 

MENDOZA

“Los límites sólo son mentales”

Sabrina Rosales (35) es Profe de Chicas Trek de Mendoza, un grupo auspiciado por High Bike Ciclismo, con locales en Chacras de Coria y Maipú (MZA).

¿Cómo nació el programa de Chicas Trek en Mendoza?

Desde el comienzo estuve yo como profe y Analía, dueña de la bicicleteria High Bike Ciclismo, como coordinadora de la sede. Arrancamos siendo unas 20 chicas con el objetivo de salir a rodar y a medida que transcurrían los sábados y nos veían pasar se iban sumando más y cada vez con más ganas de crecer y aprender. Fuimos progresivamente siendo un poquito más exigentes, mejorando la indumentaria, los elementos de seguridad, pasándonos a zapatos con trabas, siendo cada vez día un poco más “pro”, como suelen decir las chicas. Hoy llevamos ya dos años y medio.

¿Que actividades hacen? ¿Es apto para todo tipo de niveles?

Realizamos salidas en bici de MTB, algunos sábados haciendo ruta o rural y otros haciendo senderos de montaña, donde aprendemos a manejar, a usar los cambios, a posicionarnos en la bici para encarar una subida, a superar un escalón o una bajada técnica. También cada sábado hacemos distintas formas de entrenamiento: un fondo, un circuito cerrado, pasadas, y trabajamos mucho el sentido de la orientación, porque en la montaña es fácil perderse.

Hemos dividido el grupo en dos niveles. Uno es el avanzado y otro el de iniciación. Todas las chicas nuevas comienzan en este último, en el cual aprenden técnica de manejo, posición correcta y mecánica básica de bici. Una vez que van avanzando, según mi criterio les sugiero pasarse al avanzado, donde las chicas ya son súper independientes y trabajamos en mejorar lo aprendido. Ambos grupos salen conmigo

¿Cómo definirías los intereses del grupo?

Nuestro interés principal es que las chicas tengan un espacio personal en el que encuentren mucho compañerismo, solidaridad y sobre todo un espacio de empoderamiento personal en el que ellas sepan que confiamos en sus capacidades, alentándolas a superar sus miedos. Siempre les digo que sus límites solo son mentales, que si algo no nos salió un sábado, al siguiente seguro que sí. Nada se consigue sin esfuerzo ni mágicamente, sino siendo constantes y perseverantes.

¿De cuántas chicas suele ser el grupo?

Por cada nivel solemos ser cada sábado 30 chicas. En el avanzado hay un grupo que no falta nunca y en el de iniciación siempre van rotando, ya que periódicamente vamos agregando algunas de ellas al avanzado.

Para encontrar la lista de todas las sedes y sumarte a Chicas Trek hacé click aquí.

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Cómo adaptar la bici a nuestro cuerpo y no nuestro cuerpo a la bici

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La bioposición o bike fitting es el ajuste de las diferentes variables que se realizan a la bicicleta para que se adapte al ciclista con el fin de mejorar su rendimiento y comodidad. He aquí el paso a paso para hacer cada uno de estos ajustes en casa y con ello dejar de hacer sufrir a nuestro cuerpo y aumentar radicalmente nuestro rendimiento.

Siempre que pienso en bioposición doy por sentado que es un concepto común que todos los ciclistas manejan. Pero cuando me enfrento a la realidad y comento acerca de este tema, me encuentro con que la mayoría que practica este deporte, ya sea de manera recreacional o por buscar mejorar su salud e incluso algunos ciclistas que están en relación a lo competitivo, no saben de qué estoy hablando.
Les resumo algunos de los comentarios que al respecto me llegan a diario: ¿Qué es eso? Nunca había escuchado hablar de Bike Fitting ¿Para qué sirve? ¿Para qué lo voy a hacer si voy cómodo en mi bicicleta?
Por todo esto es que he tratado de formularme mi propia definición de bioposición o bike fitting:
La bioposición o bike fitting es el ajuste de las diferentes variables que se realizan a la bicicleta para que se adapte al ciclista con el fin de mejorar su rendimiento y comodidad.
Ahora bien, a partir de esta definición surge el interrogante sobre cuáles son dichas variables.
En primer lugar, debemos saber que un ciclista posee tres puntos de apoyo, los cuales determinaran las diferentes variables: asiento, manubrio y pedales.
Las variables son, para definirlo de manera sencilla, la altura del asiento y el retroceso o adelantamiento, la diferencia de la altura entre manubrio y asiento y la distancia entre ambos, y la posición de nuestros pies.
Aunque mi trabajo como profesional es estudiar y determinar que todas estas variables sean correctas para un ciclista y su bicicleta, hay un método sencillo y casero para que un ciclista urbano pueda ajustar la bicicleta a su cuerpo para pedalear cómodo y evitar dolores en el cuerpo.

ASIENTO

Cuanto más aerodinámica sea la postura que adoptemos en nuestra bicicleta, más optaremos por un asiento menos ancho, ya que un asiento ancho probablemente nos impida pedalear correctamente. En el caso de una bicicleta playera o de posición muy erguida, es probable que sintamos más cómodo el típico asiento bien ancho, ya que iremos en una posición en la que el peso de nuestro cuerpo recae casi por completo sobre el asiento y por ende precisamos tener mayor apoyo en dicha zona.
En el caso de una mountain bike para uso urbano o una bicicleta híbrida, una buena opción de asiento es uno de MTB pero de un ancho medio (ni los super finos ni los anchos de playera) con un poco de acolchado. Este tipo de asiento suele tener rieles bastante largos, que nos permiten ubicarlos mejor que el típico asiento ancho de playera, que casi no permite desplazamiento hacia adelante o atrás por tener rieles cortos.

Altura       

La correcta altura y posición del asiento nos dará un ángulo óptimo de la rodilla y la extensión adecuada de la pierna, evitando dolores o molestias tanto en las rodillas como en la espalda. Para determinar la altura correcta nos sentaremos sobre la bicicleta, colocaremos las palancas perpendiculares al piso y apoyaremos el metatarso del pie sobre el pedal. En esta posición la rodilla debe quedar semiflexionada. Si mientras se pedalea se siente que las caderas se balancean es que el asiento está demasiado alto. En el caso contrario, un asiento demasiado bajo es probable que a la larga nos cause dolores y problemas en las rodillas.

Con una correcta altura del asiento nuestra rodilla debe quedar semiflexionada cuando los pies alcanzan la posición más cercana al piso.

Retroceso o adelantamiento     

Es la distancia que existe entre la punta del asiento y la vertical que pasa por el centro de la caja pedalera. Aunque no lo consideremos importante en el caso de la bicicleta para uso urbano o recreativo, es fundamental tener una buena angulación de las rodillas para evitar problemas en ellas y en las lumbares.
Para determinar esta variable vamos a usar el famoso método de la plomada: colocando las palancas paralelas al piso, tomando como referencia la pierna que está adelantada, al colocar una plomada desde la rótula ésta debe coincidir con el eje del pedal. En el caso de que la rodilla sobrepase esta línea puede generarse excesiva presión en la articulación y traer dolores en la parte frontal de la rodilla. En el caso contrario, en el que la rodilla quede por detrás del eje del pedal, pueden generarse dolores en la zona lumbar de la espalda, sobre todo en el uso de bicicletas urbanas en las que prácticamente nadie usa pedales automáticos.

El método de la plomada: con las palancas paralelas al piso la posición de la rótula debe coincidir con el eje del pedal.

El correcto apoyo sobre el asiento      

Una forma sencilla de darnos cuenta de que estamos correctamente sentados es verificar con nuestra mano que el borde de nuestra cola llegue justo al borde del asiento. De esta manera nos aseguramos que los isquiones sean los que se apoyen mayormente sobre el asiento y no haya excesiva presión en la zona perineal (tanto en hombres como en mujeres).

La distancia entre el asiento y manubrio

Una vez determinada la altura del asiento y el retroceso, medidas que ya no modificaremos, es el momento de determinar la distancia entre el manubrio y el asiento. Esta medida determinará nuestra posición sobre la bicicleta, la cual nos permitirá ir más erguidos o con nuestro tronco más inclinado (posición más aerodinámica).
Una posición más erguida suele ser más cómoda en la ciudad, ya que nos permite una mejor visión del entorno, aunque hay ciclistas que prefieren una postura más agresiva, que les permita ir más rápido.
Pero esta posición no solo debe determinarse por el gusto de conducción sino por la flexibilidad que posee el ciclista. En el caso de tener los músculos isquiotibiales acortados, una postura muy aerodinámica nos puede llegar a lesionar dichos músculos.
Para saber cuánta flexibilidad tenemos en este grupo muscular posterior de las piernas recomiendo ver las fotos que figuran a continuación. Con poca elongación podemos adoptar una posición casi erguida (no es recomendable una postura erguida por completo ya que probablemente derive en dolores lumbares, debido a que todo el peso del cuerpo se deposita sobre los isquiones y normalmente se tiende a curvar la espalda). Con una elongación buena podremos optar una posición un poco más inclinada hacia adelante (de unos 45º aproximadamente). Y en el caso de una muy buena elongación, podremos optar por una posición por arriba de los 45º, aunque en el caso de usar la bicicleta para trasladarnos por la ciudad no es lo más cómodo y común.

Cómo determinar la elongación de los isquiotibiales
Adoptando la postura de la foto, con la espalda bien recta y las rodillas estiradas, bajar el tronco lo máximo que podamos sin llegar a sentir dolor en los isquiotibiales.

Si nuestras manos llegan a la mitad de la pantorilla tenemos poca elongación

Si nuestras manos sobrepasan la mitad de las pantorrillas tenemos buena elongación.

Si nuestras manos llegan a los pies tenemos muy buena elongación.

El stem y el manubrio 

Estos componentes son los que nos permitirán jugar con la distancia recién descripta. En el caso de querer una posición más aerodinámica podemos optar por un stem más largo e incluso con ángulo negativo, mientras que en el caso de querer lograr una posición más erguida optaremos por un stem más corto y con ángulo positivo. Hoy por hoy existen stems de muchísimas medidas y angulaciones.
También podemos optar por modificar el manubrio. Si tenemos uno recto, reemplazarlo por uno de doble altura nos permitirá estar más elevados.
Respecto del ancho del manubrio, debemos tener en cuenta el ancho de nuestros hombros. Lo ideal es sumar 2 o 3 centímetros a esta medida. Si el manubrio es mucho más ancho será incómodo para trasladarnos entre autos y en ciclovías, además de que puede traernos dolor en el lado interno de las muñecas.

La posición de las manos 

Una mala posición de las manos es también algo muy común de ver en las calles. Los mandos de freno deben estar colocados de modo tal que al hacer el gesto de frenar, desde la punta de los dedos hasta los hombros, los brazos queden en línea recta, sin quebrar las muñecas.
Además de la posición de los mandos de freno respecto del manubrio, debemos tener en cuenta la distancia. Si están demasiado lejos nos va a costar llegar con los dedos para frenar, mientras que si están demasiado cerca al frenar podemos apretarnos los dedos que están posicionados en el puño.

Desde la punta de los dedos hasta los hombros, los brazos deben quedar en línea recta, sin quebrar las muñecas.

La posición de los pies 

Es normal ver ciclistas en las calles pedaleando con los arcos de los pies, lo cual puede traer dolores en dicha zona. La parte del pie que debe apoyar sobre los pedales es la del metatarso, que justamente resulta ser la más ancha y con mayor base de apoyo para hacer palanca.
Si en algún momento nos interesa reemplazar nuestros pedales, la mejor opción son los de plataforma, en los cuales tendremos mayor apoyo, optimizando nuestras pedaleadas y agregando confort a nuestros pies.

El metatarso es la zona del pie que debe apoyarse sobre los pedales.

 

Por Camilo Candia: fitter, creador de BCC Bike Fitting y Entrenador de ciclismo: 11-5727-0774 | @bccbikefitting | bccbikefitting@gmail.com   

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Clases para aprender a andar en bici en Buenos Aires

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Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas.
Debido a la situación actual, disponen de comunicación electrónica para un distanciamiento social efectivo.
Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora.
La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura.
Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.
Más info sobre las clases: 112823-1343

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Cómo aprender a andar en bici a cualquier edad

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Ante infinidad de consultas que recibimos en biciclub.com de gente de todas las edades que quiere aprender a andar en bicicleta, esta nota colectiva de nuestros colaboradores proporciona un sistema paso a paso con el cual se puede aprender tanto en solitario como con la ayuda de cualquier voluntario amigo. Con este método un niño aprende en el día y, en el otro extremo, personas mayores con dificultades motoras podrán demorar mucho más pero lo lograrán.

La habilidad que hay que aprender para poder a andar en bicicleta es el equilibrio, no el pedaleo, que es una técnica que se comienza a aprender una vez que se incorpora el equilibrio y que es completamente secundaria con respecto al dominio de la bicicleta.

Las cuatro bases
1. Disponer de una bicicleta de la talla adecuada para el aprendiz, de manera que pueda estar en una posición completamente erguida cuando está sentado, y bajar la altura del asiento hasta que la persona pueda, cuando está sentado, apoyar completamente los pies en el piso. Esta bici no debe tener freno contrapedal, porque su uso exige saber pedalear.

2. Sacar los pedales de la bici de aprendizaje con una llave de 15 mm. Para aflojar el pedal izquierdo hay que girar la llave en sentido horario y para aflojar el pedal derecho en sentido antihorario. De no animarse a hacerlo uno mismo, cualquier bicicletero hará esto de forma gratuita si le decimos cuál es nuestro propósito. Otra alternativa -que es por la que optamos nosotros en las fotos- es aprender en una bici plegable, que tiene muchas configuraciones posibles para comodidad del usuario y además, como los pedales se pueden plegar, no es necesario quitarlos.

3. Elegir un lugar plano, con piso de baldosas o asfalto y con poca gente. No conviene que sea de pasto, pero si que el piso sea firme. La única ventaja del pasto es que, ante una caída, esta será más suave, pero la bicicleta rodará con más dificultad. Conclusión: piso muy firme es mejor.

4. En todas las etapas del procedimiento que describiremos se le debe recalcar al aprendiz la necesidad de que dirija su mirada al frente y no a sus pies y que mantenga los dos dedos de cada mano suavemente apoyados en los mandos de freno.

El procedimiento
1. El aprendiz está sentado en la bici, con sus pies apoyados completamente en el piso, las manos en el manubrio con los brazos levemente flexionados, los dedos índice y mayor sobre los mandos de freno y, como dijimos, con la mirada hacia adelante (foto 1). En esa posición, sin salirse del asiento, comienza a caminar con pasos cortos, y cuando se siente cómodo haciendo esto dará pasos más largos (foto 2). Debemos repetir varias veces este ejercicio, todas las veces que sea necesario para que el aprendiz se sienta cien por ciento seguro y confiado. Es importante en este paso y en todos los siguientes que el aprendiz mantenga los brazos levemente flexionados. La rigidez de los brazos atenta contra el equilibrio. En el final de este ejercicio el futuro ciclista deberá poder separar brevemente los pies del piso -siempre sentado- y experimentar el equilibrio. Una suave bajada en el terreno puede ayudar mucho en la etapa final de este ejercicio. De existir ese desnivel, por una cuestión de seguridad debería terminar en llano.


2. Una vez que el aprendiz se siente seguro, el paso siguiente es impulsar la bici, siempre sentado, pero con los dos pies juntos (foto 3). Si lo hacemos con la suficiente fuerza, el rodado tomará impulso como para romper la inercia y experimentar el equilibrio. Esto se logra luego de impulsarnos con todas las ganas y despegando luego los pies del piso, y volver a tomar contacto con él recién en el siguiente impulso (foto 4). Aquí también sirve una suave pendiente a favor.


3. Como el equilibrio en la bicicleta se logra con el balanceo del peso del cuerpo, en esta etapa el aprendiz debe impulsar nuevamente la bici sentado y caminando pero ahora avanzando en zigzag (foto 5). La idea es que repita esto hasta que puede separar los pies del piso cuando cambia de dirección. Nuevamente, los brazos flojos. Luego, tal como en el paso anterior, hacer este mismo zigzagueo pero impulsándose con los dos pies juntos.


4. Superado ampliamente el ejercicio anterior, o sea con la persona ya capaz de mantener el equilibrio y controlar la dirección de la bici, aunque aun impulsándose con los pies en el piso, ahora debe aprender a frenar. Una forma de hacerlo es hacer una marca en el piso o poner piedritas y que el principiante frene cuando llega a esta señal, aplicando ambos frenos.

5. Ahora reinstalaremos los pedales, dejando el asiento en la misma posición que estaba. El primer paso es aprender a poner la bici en movimiento desde cero y mediante los pedales. Para ello la persona partirá de posición detenida, con el pedal con el que se sienta más seguro en posición de las 2 en el caso del pedal derecho y de las 10 en el caso del izquierdo (foto 6). Ahora el aprendiz ejercerá presión sobre el pedal elegido, poniendo la bicicleta en movimiento y equilibrándose hasta que la bici esté por detenerse. Repetir esto varias veces, en lo posible con los dos pedales, hasta que se domine el ejercicio.

6. El paso siguiente es subir el asiento hasta una posición de pedaleo cómoda pero no deportiva (ya llegará el momento de aprender la técnica más refinada de pedaleo), en la que aun pueda apoyar cómodamente ambos pies en el piso. El aprendiz debe seguir bien erguido. Con esta nueva altura de asiento repetiremos varias veces el procedimiento de arranque, de control en zigzag y de frenado. En esta etapa es ideal poder acompañar al aprendiz caminando tras él durante sus primeras experiencias para transmitirle confianza, evitando darle indicaciones verbales cuando está en el intento.

Con este procedimiento cualquier persona puede aprender a pedalear, algunos en pocos minutos, otros en dos o tres jornadas. Los más chicos son los que más rápidamente aprenden.

Les recomendamos también consultar esta nota de Biciclub:
https://biciclub.com/aprender-a-pedalear-de-grand/

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Prohibido conducir automóviles

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En las página 24 a 27 de la revista Biciclub de febrero, la suiza Eva Pfarrwaller y el portugués Miguel Anjo, que hicieron un viaje de 13.000 kilómetros por Europa y Sudamérica, incluyendo Argentina, en bicicletas reclinadas (recumbents), nos hablan de las características de estas bicicletas, de sus muchas virtudes y pocos defectos. El tema es que para armar la nota, recorrimos el blog de esta pareja (http://www.nextstopwhere.com/) y particularmente la sección donde relatan su travesía sudamericana, donde cuentan su paso por Argentina y el asombro que les provocó nuestro país y nuestra gente. Pero el relato del último día nos llamó particularmente la atención, ya que pinta de cuerpo entero como nos comportamos los argentinos como automovilistas. Un poco de ironía para tomársela con humor… y para pensar. Aquí va.

“10 de enero de 2017
Hoy es nuestro último día en Argentina. Dejamos nuestro campo de deportes-convertido-en-un-campamento-caro en el pueblo de Dina Huapi y pedaleamos hacia Bariloche. Este es uno de los puntos turísticos más importantes de Argentina y estamos en temporada alta.
No sacamos mucho de la ciudad de Bariloche. Calles comerciales llenas de turistas, tiendas de souvenirs, comercios al aire libre, supermercados abarrotados, hoteles caros. Pasamos unas horas aquí, a las que le dedicamos un buen uso comprando boletos de ferry para el Cruce Andino a Chile, obteniendo comida para los próximos días, almorzando en un restaurante e intercambiando nuestros últimos pesos argentinos por pesos chilenos en la sombra de una tienda de bicicletas. Para trasladarnos empujamos nuestras pesadas bicicletas entre grupos de turistas y obras en construcción.
Por la tarde, nos subimos a nuestras bicis y pedaleamos fuera de la ciudad, hacia Llao Llao, donde tomaremos nuestro ferry mañana por la mañana. En nuestro último día de ciclismo en Argentina, recibimos una última dosis de pesado tránsito, autos veloces y adelantamientos finitos en una carretera prácticamente sin banquina.
Suficiente es suficiente.
Adiós Argentina. Fue un placer conocer a su gente increíblemente acogedora, pero por favor dejen de permitirles conducir automóviles.”

Por Mario García

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