Conectá con nosotros

Deporte y Entrenamiento

Darío Gasco, nacido para el MTB

Publicado

el

Entrevistamos al biker tucumano Darío Mono Gasco, uno de los más destacados internacionales argentinos de la especialidad. He aquí lo que nos contó sobre su historia desde que a los 10 años corrió su primera carrera, su posterior trayectoria nacional e internacional y su actual realidad en la pandemia. Además, la descripción, componente por componente, de su BMC Team Elite 01, la sofisticada máquina suiza que lo traslada por los senderos.

Darío Gasco (33) nació en la localidad tucumana de Concepción y vivió allí gran parte de su vida. Es Licenciado en Nutrición, dirige el Gasco Pro Team, un sistema de entrenamiento a distancia, pero lo que lo define de cuerpo y alma es la palabra biker.
Muy de chico se subió a una mountain bike y comenzó a transitar senderos que lo llevaron a recorrer triunfalmente nuestro país, buena parte de Europa, donde ha librado batallas memorables junto a los mejores profesionales de la especialidad, y Beijing, donde representó a nuestro país en los Juegos Olímpicos. Hoy la pandemia lo encuentra viviendo en El Mollar, a 2000 msnm y a pasitos de Tafí del Valle, uno de esos maravillosos lugares que son destino de privilegio para los bikers como él y en el que además no hay medidas restrictivas para pedalear.
Sus amigos y admiradores lo llaman Mono, algunos Monardo. A este tan especial “mono de montaña”, líder del BMC Team, lo entrevistamos vía internet.

¿Cómo y cuando te iniciaste en el ciclismo?
Comencé a andar en bici a los 4, 5 años y a competir cuando tenía 10 años, allá por el 98, en enero, en una carrera de verano. Mi viejo nos estaba haciendo pedalear a mi hermano Daniel y a mí y mientras estábamos pasando unos días en una villa veraniega nos invitaron a una carrera y ya en ese primer desafío subimos al podio.

¿Por qué elegiste el MTB?
Elegí el mountain bike porque era lo que estaba haciendo mi viejo ese último año. El corría motocross y de repente cambió la moto por una bici, pedaleó todo un año y nos fue inculcando lo de la bicicleta a nosotros. O sea, no es que tengamos una historia familiar de ciclismo, fue eso nomás. Con un solo año de bici mi viejo nos impulsó a hacer algo similar a lo que él hacía en ese momento, porque además moto no me quería comprar… Fue muy divertido cuando competíamos todos.

¿Cuáles sentís que fueron tus mayores logros a nivel deportivo? No me refiero tanto a “gané esta o aquella carrera” sino más bien lo qué sentís internamente como logros.
En lo personal el hecho de completar mi primera temporada en Europa cuando era aun bastante chico. Tenía 19 años y me fui prácticamente solo a descubrir Europa, a intentar hacerme un lugar entre los profesionales. Y así fue, ya que al año siguiente ya estaba compitiendo para un equipo profesional UCI de Cataluña.
En Europa hice seis temporadas. Las primeras cuatro en 2006, 2007, 2008 y 2009. De todo eso me queda mi crecimiento deportivo y mi participación en los Juegos Olímpicos Beijing 2008. Y de mi segundo periplo, que ha sido en 2017 y 2018, me queda haber vuelto a ser profesional en un equipo catalán, donde obtuve un subcampeonato de copa catalana internacional.
Además me traje muchísimo cariño y amistades de aquellas ciudades en las cuales viví, especialmente de La Alameda, en Málaga, donde estuve un año; de Badalona, cerca de Barcelona, donde pasé nada menos que tres años; y de Ponts, Lérida, donde viví dos años.

¿Cómo te sentís con este parate, cómo te afecta a nivel deportivo y cuáles son tus planes a futuro?
Este parate nos afecta en mayor o menor medida a todos. Hay gente incluso que aun no puede salir a entrenar. Tengo alumnos en algunas zonas del país que están complicados. Yo sí puedo salir, aunque lo estoy llevando con bastante calma. No sabemos a ciencia cierta cuándo vamos a tener carreras, por lo tanto no me desespero entrenando ni tampoco me dejo como para que me agarre un poco crudo cuando empiecen las carreras. Creo que esto va para largo y lo importante es cuidarse y cuidarnos entre todos más que plantearse un objetivo deportivo.

Y respecto de tu trabajo al frente de Gasco Pro Team: ¿Tenés alumnos muy ansiosos con el tema de poder salir a pedalear? ¿Como los tranquilizás? Y qué palabras le dirías a otros que están ansiosos con este parate.
Es difícil entrar en la cabeza de otro, pero sí es factible tratar de decir las palabras justas para que se sientan contenidos en todo este caos. Entrenar nos hace felices, por eso es que intento que no nos alejemos de ese sendero. Y si bien encerrados en casa es triste y difícil entrenar, mi mensaje es que pronto estaremos todos afuera. Pero también hay otros pocos que, como yo, podemos salir. Y para ellos mi mensaje es que siempre, siempre, lo hagan con las medidas necesarias para sostener lo que logramos en esta pandemia.

Por Isabel García


 

BMC team elite
La bici de Gasco

“Tengo una BMC Team Elite 01, la tope de gama. Yo en particular la tengo un poco modificada con respecto a lo que viene armado de serie, con una transmisión Sram electrónica, la última versión, tengo ruedas de carbono Stan’s No Tubes Valor, horquilla Fox Factory, frenos Shimano, asiento Prologo y caño de asiento y manubrio de carbono, Donde hago hincapié es en la tecnología MTT de este cuadro suizo, una tecnología de micro suspensión que no la tiene ninguna otra marca, que nos da mucho más confort a la hora de pasar piedras o partes muy picadas o terrenos muy sueltos y también en bajada, ya que hay más maniobrabilidad. Siento que mi bici es verdaderamente una pura sangre de carreras.”

 

Eventos

El Tour de France 2026 a horas de la largada: La paradoja del potenciómetro que amenaza la épica del ciclismo

Publicado

el

Por

Por Pedro Piusselli

Estamos a solo horas de que se habilite la rampa de salida. Mañana arranca el Tour de France 2026 y la mística de la ronda francesa ya tiene a todo el mundo de las dos ruedas con los ojos clavados en el calendario. Sin embargo, antes de que caiga la bandera y el pelotón empiece a devorarse los primeros kilómetros, la previa de esta edición abre un debate profundo sobre la naturaleza misma de la competición moderna.

Este Tour 2026 se presenta, desde el calentamiento, como la confirmación absoluta de un cambio de era: la deshumanización del esfuerzo. Nos preparamos para tres semanas donde la ciencia del rendimiento deportivo amenaza con domesticar por completo los arrebatos heroicos a puro corazón y desarrollo de plato grande que hicieron grande a este deporte.

La dictadura de los vatios por kilo que se viene

Si miramos las planificaciones de los equiposdominantes (con el Visma-Lease a Bike y el UAE Team Emirates a la cabeza de esta carrera armamentística), queda claro que los directores de equipo han convertido la geografía de Europa en una ecuación matemática antes de haberla pisado. Mañana no solo largan ciclistas; largan algoritmos.

  • Ritmos de laboratorio: La previa nos muestra que los gregarios ya no van a tirar por instinto ni por sensaciones. Están programados para ponerse al frente del pelotón a sostener unos exactos y calculados vatios por kilogramo. El objetivo es claro: neutralizar cualquier intento de épica. Si un rival tiene la osadía de saltar, la orden desde el auto ya está escrita: mantener el número en la pantalla porque la ciencia dice que el atacante va a explotar más adelante.

  • Anatomía de lo previsible: Con la tecnología de simulación actual, los directores saben exactamente cuánto combustible tiene el tanque de cada atleta antes de la largada. El margen para lo inesperado se reduce al mínimo en un mapa que este año, además, carece de tramos de pavé o gravel que puedan caotizar la carrera.

La crítica no va dirigida a los ciclistas, que son verdaderos superhumanos capaces de soportar niveles de dolor intolerables, sino a un modelo de competición que, desde el día uno, premia la previsibilidad por sobre la audacia.

El contraataque de los «Outsiders»: ¿Hay espacio para la rebeldía?

El ciclismo grande necesita de la rebeldía para mantener su mística. Si el Tour se vuelve una hoja de Excel viviente, la audiencia bosteza. Por eso, la gran expectativa a partir de mañana está puesta en los equipos medianos.

Conscientes de que no pueden ganar la guerra de desgaste en los números de laboratorio contra las billeteras multimillonarias de las megacorporaciones, su única opción es romper el guion establecido. Las escapadas suicidas de larga distancia y las tácticas caóticas en las etapas de media montaña o emboscadas de transición son el último refugio del ciclismo romántico. Es ahí, donde el terreno es inestable y las calculadoras mienten, donde esperamos volver a ver la esencia pura del deporte.

Las cuatro batallas reales donde el algoritmo puede volar por los aires

Para fortuna de los románticos, la organización del Tour ha diseñado un recorrido con cuatro momentos clave que prometen cortocircuitar los planes más fríos de los directores de equipo:

  1. Etapa 1 (Sábado 4 de Julio) – Contrarreloj por Equipos en Barcelona: El Tour patea el tablero de entrada con una CRE tras décadas de ausencia en el inicio, pero con una regla revolucionaria: el tiempo del equipo se toma con el primer corredor en cruzar la meta, pero para la clasificación general se computará el tiempo individual de cada líder. Se terminó el viajar protegidos en bloque; los capos van a tener que vaciarse solos en la subida final a Montjuïc. Habrá diferencias reales desde el primer segundo.

  2. Etapa 6 (Jueves 9 de Julio) – Pau a Gavarnie-Gèdre: El primer examen serio de alta montaña en los Pirineos. El pelotón va a encadenar el Col d’Aspin y el mítico Col du Tourmalet antes de terminar en el puerto inédito de Gavarnie-Gèdre. Al caer en la primera semana, es el día del juicio: los que no hayan llegado con el punto justo de preparación van a quedar expuestos ante el ritmo de carrera y perderán minutos irrecuperables.

  3. Etapa 15 (Domingo 19 de Julio) – Champagnole a Plateau de Solaison: Un cierre de segunda semana brutal justo antes del descanso. La meta está en el durísimo Plateau de Solaison, un puerto de categoría Especial con más de 11 kilómetros al 9% de pendiente promedio. Una pared de desgaste puro donde las estrategias de equipo se desarman y el ritmo de los gregarios ya no alcanza para tapar las debilidades individuales.

  4. El doblete del Alpe d’Huez (Etapas 19 y 20 – Viernes 24 y Sábado 25 de Julio): Una locura histórica. El Tour se define subiendo al Alpe d’Huez dos días seguidos por vertientes distintas. La Etapa 20 será una carnicería total cruzando la Croix de Fer, el Telegraphe, el techo del Tour en el Col del Galibier (2.642 m) y subiendo al Alpe por el inédito Col de Sarenne. A solo 24 horas de París, el que tenga una mala tarde acá pierde el Maillot Amarillo en el último suspiro.

Conclusión: El algoritmo contra la historia

El Tour de France 2026 que arranca mañana promete un nivel físico descomunal y velocidades récord, pero nos deja una advertencia flotando en el aire antes del primer pedalazo. Si la dependencia tecnológica de los corredores en plena carrera sigue creciendo sin límites, corremos el riesgo de transformar la carrera más hermosa del planeta en una partida de ajedrez jugada por computadoras desde los autos de los directores.

La mística del Tour se construyó sobre el sufrimiento impredecible, sobre el error humano y las desfallecidas históricas. Esperemos que a partir de mañana, las piernas, el coraje y la locura de algún rebelde logren cortocircuitar las calculadoras de los ingenieros. Que gane el mejor, pero que gane el más humano.

A partir de mañana, las calculadoras se encienden, pero la última palabra la van a tener las piernas y el asfalto. Para que no te pierdas nada de lo que pasa detrás de los números y las estrategias de laboratorio, nos vamos a encontrar acá mismo cada día de descanso. En esas jornadas donde el pelotón frena a respirar, nosotros nos sentamos a hacer el análisis semanal en frío, destripando las tácticas de los directores de equipo y buscando a esos rebeldes que se animen a romper el algoritmo.

¡Que empiece a rodar el Tour!

Continua leyendo

Eventos

30 Años de Leyenda: El Desafío Río Pinto 2026 consagró a sus nuevos gladiadores

Publicado

el

Por

Por Pedro Piusselli

La Cumbre, Córdoba. No fue un domingo cualquiera. Fue el día en que el Valle del Río Pinto rugió más fuerte que nunca para celebrar tres décadas de historia, barro y gloria. En una edición aniversario que desbordó emoción, más de 6.000 almas se lanzaron desde la base de La Cumbre para enfrentar el rito de pasaje más importante del MTB sudamericano.

La Batalla por el Trono: Un final de infarto

La categoría Pro Masculina entregó un espectáculo que quedará grabado en las retinas de los miles de espectadores presentes. En un sprint final que se definió por apenas milésimas de segundo, el riojano Agustín Durán se alzó con la victoria máxima, deteniendo el cronómetro en 2:52:03.

Fue una lucha de titanes: Durán no solo venció al crono y al terreno, sino que tuvo que contener los embates finales de Maximiliano Aiello (2:52:04) y Fernando Contreras (2:52:06). Los tres cruzaron la meta casi en una misma exhalación, demostrando que, tras 93 kilómetros de castigo, la gloria se decide en un último suspiro de coraje.

El Debut Soñado: Julieta Zurita conquista el Valle

Si de épica hablamos, lo de Julieta Zurita fue cinematográfico. En su primera participación en el Desafío al Río Pinto, Zurita no solo se animó a la distancia, sino que dominó la General Femenina con una entereza de veterana. Cruzó la meta entre lágrimas, consagrándose en el escenario más difícil del continente y demostrando que el «Pinto» premia a quienes se atreven a desafiar lo imposible.

Una marea humana bajo el cielo de Punilla

Desde aquel lejano 1996 hasta este 2026, la carrera ha crecido hasta convertirse en un fenómeno cultural. Con una presencia femenina récord de más de 1.000 mujeres y ciclistas que estuvieron presentes en aquella primera edición histórica hace 30 años, el Valle de Punilla fue testigo de una comunión única entre aficionados y profesionales.

El circuito, implacable como siempre, presentó sus clásicos vados, el polvo del camino y esa subida final de San Marcos que separa a los ciclistas de la inmortalidad.

Resultados Destacados – Edición 30 Aniversario:

  • Ganador Pro Masculino: Agustín Durán (La Rioja) – 2:52:03

  • Ganadora General Femenina: Julieta Zurita – 3:25:34

  • Ganador E-Bike: Ariel Puy Soria – 56:10

La edición número 30 ya es historia, pero el eco de los pedales contra la piedra del valle seguirá sonando hasta que el año que viene, la campana de salida vuelva a convocar a los valientes a la carrera más grande de América.

Continua leyendo

ABC

La técnica de pedaleo adecuada

Publicado

el

Por

Es común que durante el pedaleo muchas personas sientan molestias, dolores o sensaciones extrañas que no son habituales. ¿Alguna vez analizaste tu técnica de pedaleo y tu posición en la bici? ¿Sufrís de dolores de espalda, cuello o rodillas al terminar tus sesiones de entrenamiento? ¿Sentís que al pedalear hacés demasiada fuerza o vas demasiado liviano?
Mejorar la técnica puede ser la solución para evitar lesiones, dolores musculares y/o articulares, reducir el desgaste innecesario durante una sesión de entrenamiento y disfrutar plenamente del pedaleo.

07trasmo-_MG_0771-2

La postura correcta
Antes de subirse a la bici es recomendable establecer la altura del asiento. Éste debe situarse al nivel de la cadera y estar paralelo respecto del piso. Una vez sentados en posición de pedaleo, al apoyar el talón sobre el pedal (en el momento en que se encuentra el pedal más cerca del piso) la pierna debe quedar semiflexionada y no extendida por completo.
Si al pedalear hay un balanceo de la cadera hacia a un lado y otro, significa que el asiento está alto. Si existe una exagerada flexión de las rodillas (sobrepasan en altura a la cadera), debe corregirse la altura del asiento subiéndolo. Atención: una flexión exagerada de rodilla puede acarrear lesiones.
Respecto a los brazos, no deben estar extendidos al pedalear. Es algo común que pase cuando la distancia entre el manubrio y el asiento es demasiado grande. Por el contrario debe haber una semiflexión de los codos de manera que se mantengan relajados los miembros superiores (cuello, hombros, brazos, manos). Además, esto evitará que las irregularidades del terreno, convertidas en vibraciones, repercutan en nuestra espalda y miembros superiores, especialmente en antebrazos. Así lograremos que no aparezcan esas sensaciones de contractura muscular que con el paso del tiempo se pueden agudizar, hasta obligarnos a parar de pedalear.
Las manos se deben mantener relajadas y apoyadas sobre el manubrio (éste no debe estar ni muy bajo ni muy alto respecto de la posición del asiento). No deben ir agarradas haciendo fuerza en todo momento, algo que solo será necesario en determinadas situaciones, como por ejemplo, al pararnos en los pedales, encarar una pendiente o aumentar la velocidad repentinamente (embalar).
El torso tiene que estar inclinado hacia el frente a unos 45º respecto del manubrio, de modo de evitar chocar frontalmente contra el aire y tener molestias en la zona lumbar. Y cuidado, en ningún momento se debe descargar el peso corporal totalmente hacia adelante. Éste debe estar balanceado entre el asiento y el manubrio.

El ciclo de pedaleo
Básicamente nos referiremos al pedaleo como un movimiento circular con una aceleración hacia el frente que luego irá descendiendo para comenzar a ascender hasta llegar a la posición inicial. Partimos de la base de que en cada ciclo debe aplicarse la fuerza de manera uniforme durante todos los momentos del pedaleo. De esta manera se involucra un mayor número de músculos, especialmente glúteos, flexores de pierna, flexores de cadera y extensores de pierna (cuádriceps), los cuales se emplearán de manera colectiva.
Obviamente, para lograr el pedaleo uniforme lo mejor será hacerlo con pedales de sistema click-on o automáticos y zapatos de ciclismo con sus calas específicas. Con pedales con punteras o simplemente pedales convencionales, muchos momentos del ciclo de pedaleo no pueden aprovecharse.

El ciclismo estacionario o indoor
Se trata de una excelente opción para complementar el entrenamiento, comenzar a pedalear o simplemente movernos un rato. El objetivo principal de quienes se acercan a esta actividad es continuar con el entrenamiento, haciendo trabajos específicos de pasadas y fuerza.
El ciclismo indoor es una excelente oportunidad para concentrarnos también en nuestra técnica de pedaleo. Esto es importante porque esa técnica (sea buena o mala) irremediablemente la aplicaremos luego cuando estemos rodando en nuestra bicicleta.
Hay que prestar atención especialmente en clases grupales, ya que al subirnos a una bici fija que fue usada por otra persona siempre habrá que realizarle modificaciones antes de comenzar.

Los errores más comunes
– Pedalear con el asiento bajo o alto, lo que trae como consecuencia dolores en las rodillas y en la parte baja de la espalda.
– Pedalear todo el tiempo con muy baja o demasiada cadencia produce un desgaste innecesario de energía. Se siente como un pedaleo trabado o, al contrario, demasiado fácil.
– Hacer fuerza con los brazos y mantener los hombros duros ¡A relajarse!
– Llevar muy rígidos los tobillos. La articulación del tobillo se modifica en cada ciclo de pedaleo y es importante permitir que esto suceda con naturalidad.

Consejo para mejorar
Pedile a alguien que te filme de frente, de espalda y de perfil mientras pedaleás. Luego analizá tu posición y técnica. Recordá que trabajar y mejorar tu forma de pedalear te permitirá hacerlo de manera eficiente y disfrutar más de las sesiones indoor así como los kilómetros en ruta.

Por Pablo Canales: Profesor en Educación Física (UNLP), Especialista en Rehabilitación por el ejercicio (UCALP), Entrenador de Atletismo/ Triatlón e Instructor de Spinning: canalespra@gmail.com, pra_canales@hotmail.com.

Continua leyendo

Deporte y Entrenamiento

MTB: La fuerza y la técnica, compañeras inseparables

Publicado

el

Alejandro Palma, uno de los Coach UCI más destacados del mountain bike americano, nos habla del desarrollo de la fuerza y su estrecha relación con las capacidades técnicas en el mountain bike. (más…)

Continua leyendo

Más Leídas