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Ciclismo urbano

Claves para entender la movilidad

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El autor de esta nota es politólogo y asesor de movilidad sustentable a través de Viking Bike Academy. Ha realizado trabajos de asesoramiento en varias ciudades del país, trabajó tres años sobre espacio público para la Ciudad de Buenos Aires y es co-fundador de Argentina en Bici. En esta nota nos presenta algunas claves para hablar de movilidad.

Por Henrik Lundorff Kristensen

Hardware y software
No importa lo buena que esté la programación (el software, o sea las leyes o la educación vial). Si el hardware está mal, no puede funcionar el software.
Mi concepto es que la gente quiere hacer lo correcto, tanto las personas caminando como en bici o en auto. Pero el diseño de la calle es importante para que se sientan invitados a hacerlo. El comportamiento de los actores viales es muy dependiente del diseño vial. Se habla mucho de solucionar los problemas de inseguridad vial con mejor y mayor énfasis en la educación vial, pero en mi criterio esta es una excusa barata para no hacer el trabajo necesario. La conducta de los actores viales es un reflejo del diseño vial.

Velocidad de cartel y velocidad de diseño
La velocidad indicada en el cartel muchas veces no está representada en el diseño vial. Si el ancho de la calzada permite lugar para dos o más autos, si la calzada es plana y hay mucha visibilidad, entonces la lógica del conductor promedio es acelerar. En una calle así, ciclistas y peatones no se sienten bienvenidos, debido a las velocidades altas del auto. Pero imaginemos una calle angosta, dónde la vereda es ancha y está al mismo nivel de la calzada, solo separada por unos bolardos. En una calle así, los autos bajarán su velocidad —o quizás ni usen esa calle. Al contrario, los ciclistas pueden ir tranquilos en el medio de la calzada, ya que es tan angosta que no deben temer que conductores apurados intenten sobrepasarlos, ¡porque directamente no hay lugar! Los peatones se van a sentir bienvenidos a cruzar la calle en cualquier lado —con las velocidades bajas y la calzada angosta.

Línea de deseo
La línea de deseo es el sendero de tierra que ves en el pasto en los parques dónde no se planificó bien el sendero oficial. Es justamente una expresión del deseo de los peatones: como hacemos el esfuerzo caminando, siempre elegimos el camino más corto. Y no sólo lo hacemos en los parques, sino que lo hacemos cada día en las calles, cortando caminos y cruzando en diagonal. Y esto se considera “cruzar mal” por una planificación de las calles enfocada ciento por ciento en el auto. Es por esto que en varias intersecciones de las ciudades más grandes en Argentina se ven rejas para impedir el paso del peatón, para frenar el “deseo” de cruzar en diagonal. Ojo, no pretendo que el peatón pueda siempre cruzar por dónde quiera, ya que en algunas arterias hace falta semaforización y lugares para esperar, pero en muchas calles no tiene sentido estar obligados a cruzar en la esquina y tener que esperar que cambie una luz.

Carriles para autos
No se logra aumentar la fluidez del tránsito automotor agregando carriles. Existe un concepto clave para entender eso: demanda inducida. Es decir, cuando hay más oferta de un bien, más lo van a demandar los clientes. Aunque no siempre es el caso, ya que, por ejemplo, hay un límite de cuántos celulares uno puede usar, esto aplica en el caso del espacio vial. En la calle dónde se “soluciona” el embotellamiento con agrandar la calle, al principio va a parecer que realmente hubo una solución, pero luego los usuarios empiezan a hacer más viajes e ir cada vez más lejos. Y un día, la calle está nuevamente saturada. Solucionar tránsito agregando carriles es como curar la obesidad agregando un agujero más al cinturón. Escondés el problema un tiempo, pero no lo solucionás.

El tránsito parásito
Es lo que pasa cuando alguien que no tiene origen ni destino en tu barrio lo atraviesa porque es más rápido. Es algo que pasa mucho en cualquier ciudad de Argentina: para evitar semáforos en las avenidas principales muchos conductores se dan cuenta qué calles secundarias van en paralelo con la avenida, pero sin semáforo. Este tránsito —que no tiene ni origen ni destino en esa calle, una calle tranquila de residencia— es el tránsito parásito.

La bici-infraestructura y la calidad de la vereda
Los carriles para bici alejan a los autos de la vereda. Una vereda silenciosa es un lugar más lindo para caminar o para sentarse en un café. En general, la bici es el mejor amigo de los peatones —y por eso es tan frustrante ver ciclistas que no consideran al peatón. Pero es igual de frustrante escuchar personas quejarse de estas situaciones, cuando a la vez están ciegas a las miles de infracciones causadas por autos.

Los semáforos
En avenidas grandes tienen sentido. Pero en calles internas de barrio poner un semáforo es muy poco lógico, de hecho es contraproducente. El problema con los semáforos es que generan frenadas y aceleraciones, una lógica de carrera y de llegar primero —y apurarse si la luz está por pasar a rojo. Es mucho mejor diseñar calles con menor velocidad pero con un constante flujo. ¿Y qué pasa con los peatones, si no hay semáforos?: si la calle está diseñada con veredas continuas, el peatón tiene derecho si va en sentido de la calle a recibir respeto de las calles aledañas. Y para cruzar, una solución eficiente es construir islas peatonales para cruzar en etapas.

Autos y esquinas
Los autos no pueden estacionar en las esquinas porque tapan la visibilidad de los demás conductores y, más grave aun, tapan la posibilidad de conductores de poder ver peatones y ciclistas. En las esquinas se pueden hacer expansiones de la vereda para que los peatones tengan más visibilidad y puedan cruzar más rápido.

ABC

Clases para aprender a andar en bici en Buenos Aires

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Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas.
Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora.
La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura.
Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.

Más info sobre las clases: 112823-1343

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Ciclismo urbano

19 de abril: día de la bicicleta

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Bici + LSD: un gran paseo

Desde 1984, mucha gente festeja cada 19 de abril como el día de la bicicleta, pero la mayoría absoluta desconoce cuál es el origen del festejo. El hecho es que en aquel año, 1984, alguien observó que el 19 de abril se cumplía un aniversario del día en que Albert Hofmann tomara accidentalmente LSD por primera vez.
Les contamos la historia.

Albert_Hofmann

Albert Hofmann (1906/2008) fue un afamado químico suizo que entre sus principales logros está el de haber descripto la estructura de la quitina, aunque es más conocido por ser el primero en haber sintetizado, ingerido y por lo tanto experimentado los efectos psicotrópicos del LSD, mientras estudiaba los alcaloides producidos por un hongo parásito del centeno llamado cornezuelo.

La sustancia que Hofmann describiría como “una de las dos o tres cosas más importantes que he hecho en mi vida”, fue sintetizada por él por primera vez en 1938, mientras estudiaba los derivados del ácido lisérgico. La dejó de lado, pero en 1943 volvió a interesarse en ella. Hofmann confiesa que tuvo “la sensación de que esta sustancia podría poseer otras propiedades además de las establecidas en las primeras investigaciones”. Ello lo condujo a sintetizar de nuevo LSD-25, para que el departamento farmacológico del laboratorio Sandoz (hoy Novartis) donde trabajaba llevara a cabo algunas pruebas.

El asunto es que mientras purificaba y cristalizaba LSD le irrumpieron una serie de extrañas sensaciones. Había absorbido accidentalmente una pequeña cantidad del producto a través de la punta de sus dedos. En un informe que le enviara a un colega poco después describiría las sensaciones que lo asaltaron: “Me vi forzado a interrumpir mi trabajo en el laboratorio a media tarde y a dirigirme a casa, encontrándome afectado por una notable inquietud, combinada con cierto mareo. En casa me tumbé y me hundí en una condición de intoxicación no desagradable, caracterizada por una imaginación extremadamente estimulada. En un estado parecido al del sueño, con los ojos cerrados (encontraba la luz del día desagradablemente deslumbrante), percibí un flujo ininterrumpido de dibujos fantásticos, formas extraordinarias con intensos despliegues caleidoscópicos. Esta condición se desvaneció dos horas después.”

Inmediatamente dedujo que había ingerido LSD accidentalmente y que esta sustancia era la que le había provocado aquellas sensaciones, de modo que, como buen científico, decidió llegar al fondo del asunto y experimentar el tema en sí mismo.

Fue así que el 19 de abril de 1943 Hofmann ingirió intencionalmente lo que consideró por entonces una dosis mínimamente efectiva de LSD, 250 microgramos, dando pie a lo que ya es leyenda, quizás el más famoso de los paseos en bicicleta. Nos lo cuenta el propio Hofmann: “A esta altura ya estaba claro que el LSD era el que había causado la experiencia previa, ya que las percepciones alteradas eran del mismo tipo, sólo que ahora mucho más intensas. Tenía que esforzarme por hablar de manera inteligible. Le pedí a mi asistente, que estaba informado del experimento, que me acompañara a casa. Fuimos en bicicletas, ya que por las restricciones de la guerra no había automóviles disponibles. Camino a casa, mi estado comenzó a tomar formas amenazadoras. Todo en mi campo de visión ondulaba y se distorsionaba, tal como se ve en un espejo curvo. También tenía la sensación de no poder moverme, pese a lo cual mi asistente me contaría luego que habíamos viajado muy rápidamente.”

Hofmann, que no podía concebir el uso del LSD más allá de la medicina, sufrió años más tarde la prohibición del LSD por parte de los gobiernos, preocupados por los efectos que producía en ese momento la contracultura hippie, que había “secuestrado” a la sustancia. El estaba convencido del potencial curativo de la droga: “Si fuera posible detener su uso inapropiado, su mal uso, entonces pienso que sería posible dispensarla para su uso médico. Pero mientras siga siendo mal utilizada y mientras la gente siga sin entender realmente los psicodélicos, utilizándolos como drogas placenteras, errando a la hora de apreciar las muy profundas experiencias psíquicas que pueden inducir, su uso médico seguirá parado. Su consumo en las calles ha sido un problema durante más de treinta años. En las calles las drogas se entienden mal y ocurren accidentes. Esto hace muy difícil que las autoridades sanitarias cambien su política y permitan el uso médico. Y aunque podría ser posible convencer a las autoridades sanitarias de que los psicodélicos podrían ser utilizados con seguridad en manos responsables, su uso callejero sigue haciendo muy difícil que estas autoridades sanitarias estén de acuerdo.”

Hofmann murió el 11 de enero del 2008, a los 102 años de edad. Protagonizó en vida el más extraño viaje en bicicleta, drogándose sin intención ni de ganar una carrera ni de sentir placer sino con el único propósito de investigar curaciones para las enfermedades del hombre. Sólo por ello merece que prendamos una vela en su honor… y que demos un paseo en bicicleta en su homenaje.

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Sumate a la «Marea Azul»

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Sumate a la Bicicleteada «Marea Azul», que se realizará el próximo jueves 2 de abril de 2026 en conmemoración por el Día Mundial de la Concientización del Autismo.

Este evento, organizado por TGD Padres TEA Grupo Promotor y Empujando Límites, propone una jornada de visibilización y encuentro familiar sobre ruedas por las calles de la Ciudad de Buenos Aires.

Detalles del evento

La convocatoria es abierta, de carácter libre y gratuito, y no requiere inscripción previa. Los participantes pueden acercarse directamente al punto de encuentro o sumarse a lo largo del trayecto.

  • 📅 Fecha: Jueves 2 de Abril de 2026.
  • 📍 Punto de encuentro: El Planetario.
  • 🕑 Horario de encuentro: 14:00 h.
  • 🚲 Horario de salida: 14:30 h.
  • 🗺️ Recorrido: Av. Sarmiento – Av. del Libertador – Cerrito – Obelisco – Plaza del Vaticano (junto al Teatro Colón).
  • 🏁 Llegada estimada: 15:45 h. (para el comienzo del acto central).

¿Cómo participar?

La consigna principal es conformar una verdadera «Marea Azul». Se invita a todos los asistentes a vestir una remera azul y, quienes lo deseen, pueden decorar sus bicicletas con globos o flecos del mismo color.

Para garantizar la seguridad de todos los asistentes, el uso del casco es estrictamente obligatorio.

Nota: El evento se suspenderá en caso de lluvia.

¡Agendá, invitá y difundí! Los esperamos para compartir una tarde de pedaleo, familia y concientización.

Contacto de los organizadores: 📧 Prensa y medios: info@tgd-padres.com.ar 🌐 Web: www.tgd-padres.com.ar

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Ciclismo urbano

30 Días en Bici 2026

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30 Días en Bici es una iniciativa que promueve el uso diario y cotidiano de la bicicleta invitando cada mes de abril a probar sus ventajas durante 30 días para generar así el hábito de moverse en bici.

Es un evento de alcance global que ya se ha extendido a más de 70 ciudades del planeta y este año cumple 11 años en el mundo de habla hispana.

La idea de esta campaña es naturalizar la bicicleta como una vía de movilidad personal económica, funcional y amigable con el medio ambiente.

Para difundir la propuesta, 30 días en bici propone el desafío de desplazarse únicamente utilizando bicicletas durante los 30 días del mes de abril. Es decir, que cada persona involucrada en este reto global asimile esta forma de moverse como parte de su rutina diaria.

‌🚲CÓMO PARTICIPAR

Si quieres sumarte a la iniciativa que es tendencia en Internet, solo necesitás una bici y tener disposición para pedalear. Literalmente, basta comprometerse a usar únicamente la bicicleta para moverte durante todo el mes de abril.

No importa si solo la utilizarás para ir desde casa al trabajo, o emprenderás un viaje…, la idea es atreverse a un estilo de vida más consciente a través de la adopción de una movilidad sustentable.

Para que esta sea una actividad de ciudadanía, 30 días en bici te propone anotarte en el sitio oficial del evento y contagiar a tus amigos y contactos compartiendo fotos en tus redes. Incluso es posible anotarse como voluntario y colaborar con los diferentes proyectos promovidos durante 30 días en bici.

Compartí historias en tus perfiles usando las etiquetas #30díasenbici o #30DEB. 30 Días en Bici en 🇦🇷 👉 @30diasenbiciba y @psibahiablanca

‌ℹ️ Toda la info en https://www.30diasenbici.com

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