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Ciclismo urbano

Movilidad post covid: “Es necesario que los gobiernos sean valientes”

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Con mucha actividad tanto en España como en América Latina, el Instituto de Movilidad juega un rol importante en los temas movilidad y transporte. Para difundir su actividad entrevistamos a una de sus integrantes, Cinta Romero, quien además se explaya sobre el futuro de la movilidad en nuestros países.

Capacitan y entrenan en temas de movilidad, además de prestar servicios de consultoría a empresas e instituciones. Con sede formal en la ciudad de Sevilla, los tres integrantes de este Instituto de Movilidad: Julián Sastre (58), David Álvarez (47) y Cinta Romero (32), “compañeros en la profesión pero sobre todo buenos amigos”, en eras digitales trabajan juntos pero separados, Sastre desde la sede oficial, Álvarez desde Aracena (Huelva) y Romero desde Fuengirola (Málaga)
“Crear el Instituto de Movilidad —nos cuenta Cinta— nace de un interés común: contribuir a crear ciudades más sostenibles y mejor conectadas, amigables, adaptadas a los ciudadanos, tanto residentes como visitantes. Y para que ello sea posible, creemos que hay que trabajar duro en dos aspectos: una formación de calidad y una investigación innovadora. Aunque los tres somos el corazón/alma del IM, este no sería nada sin un cuerpo que le de vida. Y ahí es donde contamos con una amplia red de colaboradores que nos ayudan a sacar adelante los proyectos.”


¿Qué objetivos tiene el Instituto, cuál es su misión y cuál su visión?

El Instituto de Movilidad es un centro online de formación especializado en la movilidad, el transporte y las ciudades, además de un lugar de encuentro y de intercambio de experiencias para todas aquellas personas que estudien, trabajen o tengan especial interés por la movilidad y las ciudades.
Nuestra misión es ser referentes en la formación y prestación de servicios profesionales relacionados con el transporte y la movilidad, tanto a personas como a empresas, para contribuir a la sensibilización y la responsabilidad social en la práctica de esta profesión.
Y nuestra visión es convertirnos en un centro de formación referente en materia de transporte y movilidad, con un modelo formativo flexible, internacional, basado en el intercambio de experiencias y en la docencia práctica, en el que se promuevan soluciones innovadoras a los problemas y retos de hoy.

¿Cómo ven en este momento la situación del tema movilidad en América Latina?
La movilidad en América Latina ha tomado un cariz importante en estos últimos años. Las ciudades crecen, las personas necesitan desplazarse y es clave asegurar que estos desplazamientos se hagan de la manera más sostenible y segura posible. Nosotros, en América Latina hemos trabajado mucho, tanto a nivel de consultoría como en temas de capacitación.
Hace tres años tuvimos el honor de colaborar en el Foro Académico “Retos y estrategias de movilidad sostenible para las ciudades”, que tuvo lugar en Rionegro, Colombia, en la Universidad Católica de Oriente.
Grabamos algunos episodios de la serie web Reporteros de Movilidad en ciudades latinoamericanas como Medellín Y, Bogotá Y, Lima Y y La Habana Y.
En particular en Argentina hemos participado en proyectos de cooperación en Rosario y hemos realizado algunos Planes de Movilidad Urbana Sostenible para la ciudad de Salta. Y en estos momentos estamos haciendo, conjuntamente con la Universidad de Rosario, una encuesta sobre la movilidad tras el COVID19.
Toda esta experiencia nos ha enriquecido mucho y hemos aprendido y tenemos la percepción de que en América Latina hay una conscientización cada vez mayor de la necesidad de fomentar una movilidad más sostenible, aunque es un gran reto por la cuestión cultural que supone el hecho de que tener coche es indicativo de un estatus social superior.
Además, aunque hay progresos en seguridad vial, todavía es un tema pendiente, dado que por ejemplo, los propios pasos de peatones siguen siendo peligrosos.
No obstante, hay muy buenas referencias en materia de movilidad sostenible en la región, como el caso de Rosario y Buenos Aires en Argentina, Curitiba en Brasil y, por supuesto, Medellín en Colombia.
En Curitiba destaca el modelo de ciudad que combina perfectamente urbanismo y movilidad. Medellín ha logrado una integración de todos los modos de transporte. Rosario por la capacitación institucional tan fuerte que está realizado. Y Buenos Aires por sus últimas iniciativas en bicicleta y transporte en vías exclusivas.
Sorprende que ciudades con las dimensiones de Lima y Bogotá apenas tengan una red de metro, o no la tengan, e incluso no tengan una mayor red de BRT (Bus Rapid Transit).
De nuestra visita a Rionegro en Colombia nos sorprendió muy gratamente, pues es un ejemplo de cómo hacer acciones de urbanismo táctico y formar equipos municipales de gran nivel. No solo debemos pensar en las grandes ciudades.
Por su parte, Santiago de Chile ha avanzado mucho en la última década, Ciudad de México tiene ya 12 líneas de metro y La Habana es una oportunidad. Ahora que va abordar su PMUS (Plan de Movilidad Urbana Sostenible) es la ciudad perfecta para implantar buenas prácticas.

¿Qué papel creen que puede tener la bicicleta en países como los latinoamericanos, en los que el automóvil sigue siendo un objeto ligado al ascenso social y donde las ciudades están diseñadas para el automóvil? ¿Cómo enfrentar al poderoso lobby automotriz en nuestros países?
El papel de la bicicleta en los países latinoamericanos es fundamental para hacer de las ciudades espacios más habitables, más humanos, teniendo en cuenta que las ciudades están cada vez más pobladas y es necesario un adecuado reparto del espacio.
Romper con la supremacía del coche es todo un reto, como lo ha sido en todas las ciudades europeas que ahora vemos llenas de bicicletas. La arquitectura y el urbanismo de las últimas décadas se han centrado en construir ciudades en torno al coche, y a ello se suma efectivamente el papel del coche como símbolo de poder, de riqueza, que se ha implantado en la sociedad.
Cambiar esta dinámica no es fácil, pero tiene una importante ventaja y es que utilizar la bicicleta como vehículo es ya una demanda social. Por una parte porque vemos cómo han cambiado otras ciudades y queremos eso para nosotros. Y por otra porque cada vez más personas son conscientes de la necesidad del cambio, por cuestiones de salud pública, de protección del medio ambiente, de accidentalidad, también por cuestiones de rapidez a la hora de desplazarse (recordad que para trayectos de hasta 5 kilómetros la bicicleta es el modo de transporte más rápido) y también por economía.
Para avanzar en este cambio es necesario que los gobiernos sean valientes, que crean y apuesten por la bicicleta como una herramienta muy poderosa para reducir las cifras de contaminación, de congestión, de accidentalidad.
No es cuestión de demonizar el uso del coche sino de garantizar un uso racional del mismo dentro de la pirámide de la movilidad, fomentando y facilitando el acceso y la segura circulación de otros modos de transporte como la caminata, la bicicleta y el transporte público.


¿Cómo imaginan que se desarrollará el tema movilidad en la post pandemia en nuestros países, teniendo en cuenta que se está centrando el riesgo de contagio en el transporte público y por ende esto puede traer el peligro de que el automóvil particular gane aún más terreno, en detrimento de los medios de movilidad alternativos?

A corto plazo, es todo un problema. Sobre todo, porque no está demostrado que en el transporte público se produzcan más contagios que los que se van a producir en los colegios, en los restaurantes, en las fábricas. Se ha demonizado el transporte público, lo que le ha hecho perder un alto número de usuarios. El problema es si toda esta movilidad pasa a realizarse en vehículo privado. Estaremos retrocediendo en el largo camino que se había avanzado. Es por ello que es clave que las administraciones sepan lanzar los mensajes oportunos: apostemos por el caminar, por la bicicleta, dos modos de transporte limpios pero además individuales, que hacen que exista una nula posibilidad de contagio en estos desplazamientos. Ahí están siendo muy importantes las medidas de fomento de estos modos de transporte, basado en técnicas de urbanismo táctico, aumentando y/o creando nuevas vías peatonales y ciclistas. Y apostar por un transporte público libre de COVID, que los operadores lleven a cabo todas las medidas de seguridad posibles para demostrar que se trata de un sistema de transporte seguro, aplicando nuevas medidas de limpieza y desinfección, uso obligatorio de mascarillas, toma de temperatura a la entrada o acceso del transporte público, uso de geles hidro-alcohólicos, elevar la distancia entre viajeros. Para ello es clave, de nuevo, un aumento de la frecuencia y de los servicios que permitan adecuar toda esa demanda a una oferta que haga posible dicho distanciamiento.
A medio plazo, lo tenemos claro, la movilidad tenderá a igualarse con la situación pre-COVID. Tristemente, el ser humano no tiene memoria, y menos los políticos, y una vez que pase el tiempo, los repartos modales, por ejemplo, tenderán a la situación de hace un año. El coche volverá a ocupar todo su espacio, el transporte público, etcétera. Eso ocurrirá en un escenario tendencial, es decir, si no se actúa decididamente. Insisto en que es clave el papel de las administraciones, sin olvidarnos del papel de las asociaciones, que suelen ser detonantes e impulsoras de ideas y proyectos que luego se institucionalizan por las políticas públicas. Lo que esperamos es que sepamos sacar buenas lecciones de lo que esta pandemia nos ha hecho aprender: la reducción de la movilidad, principalmente debido a los diferentes confinamientos que se han establecido en los países, ha llevado a una reducción muy significativa de la contaminación, tanto medioambiental como acústica. El planeta ha tenido un respiro, e incluso hemos visto como la fauna tomaba, de forma puntual, las ciudades. Ese es el camino, demostrar que el papel de la movilidad sostenible es clave para el futuro de nuestras ciudades y generaciones posteriores. Una apuesta decidida por los modos más limpios: el caminar, la bicicleta, los vehículos de movilidad personal y el transporte público deben ser modos de transporte lo suficientemente competitivos y atractivos para que los repartos modales cambien hacia un equilibrio sostenible.

Instituto de Movilidad: institutodemovilidad.com


 

EL INSTITUTO
Quiénes y qué 

Julián Sastre González, es presidente del IM y reside en Sevilla, España. Es Doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (Ingeniero Civil), por la Universidad Politécnica de Madrid (España), con 33 años de experiencia en el sector del transporte y la consultoría internacional. Ha trabajado en proyectos a lo largo y ancho del globo. Es experto en planificación, operación y economía del transporte, con amplia y relevante actividad en planes de movilidad sostenible (PMUS), proyectos ferroviarios, valoraciones económicas y financieras y evaluación de políticas de transporte. Además es un gran aficionado al cine y al deporte.
David Álvarez Castillo, vicepresidente del IM, reside en Fuengirola, Málaga, España. Es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (Ingeniero Civil), por la Universidad Politécnica de Madrid (España) en la especialidad de Transporte y cuenta con 20 de años de experiencia profesional en el ámbito de la movilidad, el tráfico y el transporte. Es experto en la realización de análisis coste-beneficio, así como en concesiones de transporte público. David es un amante del fútbol y de la buena cocina.
Cinta Romero Adame, nuestra entrevistada, es Secretaria General del IM y reside en Aracena, Huelva, España. Es Licenciada en Administración y Dirección de Empresas y Derecho por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), con 8 años de experiencia profesional en el sector de la movilidad y el transporte, siempre muy orientada a la movilidad sostenible. Destaca su papel en la movilidad no motorizada (principalmente bicicleta), la participación ciudadana y marketing, así como las licitaciones multilaterales. Cinta es una apasionada de la música y la naturaleza.
Las principales líneas de trabajo y/o actividades del IM son:
– Formación especializada: institutodemovilidad.com/formacion/
– Proyectos de Investigación: institutodemovilidad.com/investigacion-innovacion-movilidad/
– Mentoring: institutodemovilidad.com/programa-mentoring-movilidad/
– Reporteros de Movilidad: institutodemovilidad.com/videos-instituto-de-movilidad/
– Wikimovilidad: institutodemovilidad.com/wikimovilidad/
– Eventos de promoción y divulgación de la movilidad sostenible: institutodemovilidad.com/eventos-movilidad/

ABC

Clases para aprender a andar en bici en Buenos Aires

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Laureano Núñez es ciclista, organiza salidas en bici para principiantes y da clases para todos aquellos –adultos y niños a partir de los 12 años– que aun no saben pedalear y quieren aprender. Las clases son 100% personalizadas.
Las clases se realizan en Puerto Madero, una vez por semana, acordando los horarios según los requerimientos de los alumnos, y duran una hora.
La idea es tener nociones básicas de cómo pedalear en la ciudad, aprender la técnica, perder el miedo y practicar. También se enseñan nociones básicas de mecánica (como arreglar una pinchadura y cambiar una cámara) y teoría básica sobre seguridad vial para movernos de forma segura.
Las clases finalizan cuando el alumno siente que alcanzó su meta y siente que puede seguir por si solo.

Más info sobre las clases: 112823-1343

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Ciclismo urbano

19 de abril: día de la bicicleta

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Bici + LSD: un gran paseo

Desde 1984, mucha gente festeja cada 19 de abril como el día de la bicicleta, pero la mayoría absoluta desconoce cuál es el origen del festejo. El hecho es que en aquel año, 1984, alguien observó que el 19 de abril se cumplía un aniversario del día en que Albert Hofmann tomara accidentalmente LSD por primera vez.
Les contamos la historia.

Albert_Hofmann

Albert Hofmann (1906/2008) fue un afamado químico suizo que entre sus principales logros está el de haber descripto la estructura de la quitina, aunque es más conocido por ser el primero en haber sintetizado, ingerido y por lo tanto experimentado los efectos psicotrópicos del LSD, mientras estudiaba los alcaloides producidos por un hongo parásito del centeno llamado cornezuelo.

La sustancia que Hofmann describiría como “una de las dos o tres cosas más importantes que he hecho en mi vida”, fue sintetizada por él por primera vez en 1938, mientras estudiaba los derivados del ácido lisérgico. La dejó de lado, pero en 1943 volvió a interesarse en ella. Hofmann confiesa que tuvo “la sensación de que esta sustancia podría poseer otras propiedades además de las establecidas en las primeras investigaciones”. Ello lo condujo a sintetizar de nuevo LSD-25, para que el departamento farmacológico del laboratorio Sandoz (hoy Novartis) donde trabajaba llevara a cabo algunas pruebas.

El asunto es que mientras purificaba y cristalizaba LSD le irrumpieron una serie de extrañas sensaciones. Había absorbido accidentalmente una pequeña cantidad del producto a través de la punta de sus dedos. En un informe que le enviara a un colega poco después describiría las sensaciones que lo asaltaron: “Me vi forzado a interrumpir mi trabajo en el laboratorio a media tarde y a dirigirme a casa, encontrándome afectado por una notable inquietud, combinada con cierto mareo. En casa me tumbé y me hundí en una condición de intoxicación no desagradable, caracterizada por una imaginación extremadamente estimulada. En un estado parecido al del sueño, con los ojos cerrados (encontraba la luz del día desagradablemente deslumbrante), percibí un flujo ininterrumpido de dibujos fantásticos, formas extraordinarias con intensos despliegues caleidoscópicos. Esta condición se desvaneció dos horas después.”

Inmediatamente dedujo que había ingerido LSD accidentalmente y que esta sustancia era la que le había provocado aquellas sensaciones, de modo que, como buen científico, decidió llegar al fondo del asunto y experimentar el tema en sí mismo.

Fue así que el 19 de abril de 1943 Hofmann ingirió intencionalmente lo que consideró por entonces una dosis mínimamente efectiva de LSD, 250 microgramos, dando pie a lo que ya es leyenda, quizás el más famoso de los paseos en bicicleta. Nos lo cuenta el propio Hofmann: “A esta altura ya estaba claro que el LSD era el que había causado la experiencia previa, ya que las percepciones alteradas eran del mismo tipo, sólo que ahora mucho más intensas. Tenía que esforzarme por hablar de manera inteligible. Le pedí a mi asistente, que estaba informado del experimento, que me acompañara a casa. Fuimos en bicicletas, ya que por las restricciones de la guerra no había automóviles disponibles. Camino a casa, mi estado comenzó a tomar formas amenazadoras. Todo en mi campo de visión ondulaba y se distorsionaba, tal como se ve en un espejo curvo. También tenía la sensación de no poder moverme, pese a lo cual mi asistente me contaría luego que habíamos viajado muy rápidamente.”

Hofmann, que no podía concebir el uso del LSD más allá de la medicina, sufrió años más tarde la prohibición del LSD por parte de los gobiernos, preocupados por los efectos que producía en ese momento la contracultura hippie, que había “secuestrado” a la sustancia. El estaba convencido del potencial curativo de la droga: “Si fuera posible detener su uso inapropiado, su mal uso, entonces pienso que sería posible dispensarla para su uso médico. Pero mientras siga siendo mal utilizada y mientras la gente siga sin entender realmente los psicodélicos, utilizándolos como drogas placenteras, errando a la hora de apreciar las muy profundas experiencias psíquicas que pueden inducir, su uso médico seguirá parado. Su consumo en las calles ha sido un problema durante más de treinta años. En las calles las drogas se entienden mal y ocurren accidentes. Esto hace muy difícil que las autoridades sanitarias cambien su política y permitan el uso médico. Y aunque podría ser posible convencer a las autoridades sanitarias de que los psicodélicos podrían ser utilizados con seguridad en manos responsables, su uso callejero sigue haciendo muy difícil que estas autoridades sanitarias estén de acuerdo.”

Hofmann murió el 11 de enero del 2008, a los 102 años de edad. Protagonizó en vida el más extraño viaje en bicicleta, drogándose sin intención ni de ganar una carrera ni de sentir placer sino con el único propósito de investigar curaciones para las enfermedades del hombre. Sólo por ello merece que prendamos una vela en su honor… y que demos un paseo en bicicleta en su homenaje.

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Sumate a la «Marea Azul»

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Sumate a la Bicicleteada «Marea Azul», que se realizará el próximo jueves 2 de abril de 2026 en conmemoración por el Día Mundial de la Concientización del Autismo.

Este evento, organizado por TGD Padres TEA Grupo Promotor y Empujando Límites, propone una jornada de visibilización y encuentro familiar sobre ruedas por las calles de la Ciudad de Buenos Aires.

Detalles del evento

La convocatoria es abierta, de carácter libre y gratuito, y no requiere inscripción previa. Los participantes pueden acercarse directamente al punto de encuentro o sumarse a lo largo del trayecto.

  • 📅 Fecha: Jueves 2 de Abril de 2026.
  • 📍 Punto de encuentro: El Planetario.
  • 🕑 Horario de encuentro: 14:00 h.
  • 🚲 Horario de salida: 14:30 h.
  • 🗺️ Recorrido: Av. Sarmiento – Av. del Libertador – Cerrito – Obelisco – Plaza del Vaticano (junto al Teatro Colón).
  • 🏁 Llegada estimada: 15:45 h. (para el comienzo del acto central).

¿Cómo participar?

La consigna principal es conformar una verdadera «Marea Azul». Se invita a todos los asistentes a vestir una remera azul y, quienes lo deseen, pueden decorar sus bicicletas con globos o flecos del mismo color.

Para garantizar la seguridad de todos los asistentes, el uso del casco es estrictamente obligatorio.

Nota: El evento se suspenderá en caso de lluvia.

¡Agendá, invitá y difundí! Los esperamos para compartir una tarde de pedaleo, familia y concientización.

Contacto de los organizadores: 📧 Prensa y medios: info@tgd-padres.com.ar 🌐 Web: www.tgd-padres.com.ar

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Ciclismo urbano

30 Días en Bici 2026

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30 Días en Bici es una iniciativa que promueve el uso diario y cotidiano de la bicicleta invitando cada mes de abril a probar sus ventajas durante 30 días para generar así el hábito de moverse en bici.

Es un evento de alcance global que ya se ha extendido a más de 70 ciudades del planeta y este año cumple 11 años en el mundo de habla hispana.

La idea de esta campaña es naturalizar la bicicleta como una vía de movilidad personal económica, funcional y amigable con el medio ambiente.

Para difundir la propuesta, 30 días en bici propone el desafío de desplazarse únicamente utilizando bicicletas durante los 30 días del mes de abril. Es decir, que cada persona involucrada en este reto global asimile esta forma de moverse como parte de su rutina diaria.

‌🚲CÓMO PARTICIPAR

Si quieres sumarte a la iniciativa que es tendencia en Internet, solo necesitás una bici y tener disposición para pedalear. Literalmente, basta comprometerse a usar únicamente la bicicleta para moverte durante todo el mes de abril.

No importa si solo la utilizarás para ir desde casa al trabajo, o emprenderás un viaje…, la idea es atreverse a un estilo de vida más consciente a través de la adopción de una movilidad sustentable.

Para que esta sea una actividad de ciudadanía, 30 días en bici te propone anotarte en el sitio oficial del evento y contagiar a tus amigos y contactos compartiendo fotos en tus redes. Incluso es posible anotarse como voluntario y colaborar con los diferentes proyectos promovidos durante 30 días en bici.

Compartí historias en tus perfiles usando las etiquetas #30díasenbici o #30DEB. 30 Días en Bici en 🇦🇷 👉 @30diasenbiciba y @psibahiablanca

‌ℹ️ Toda la info en https://www.30diasenbici.com

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